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‘Herederos de la Bestia’ llegará a los cines el 5 de mayo
Nos complace comunicar que Herederos de la Bestia, el film documental homenaje a la película de Álex de la Iglesia El día de la Bestia, llegará a los cines el 5 de mayo de la mano de La Aventura.

Herederos de la Bestia, dirigido por Diego López y David Pizarro, es una pieza documental compuesta de entrevistas a una serie de personalidades relacionadas con la película de Álex de la Iglesia, junto a numerosas figuras indispensables de nuestro cine, fotografías e imágenes de archivo. Esta película pretende reivindicar una de las obras primordiales del cine fantástico español contemporáneo, El día de la Bestia, una película que cambió el género en el cine español y que ha influido en numerosos realizadores de nuestro país. Santiago Segura, Terele Pávez, Arri & Biaffra, Saturnino García y Jorge Guerricaechevarría, entre otros, participan en este proyecto que ha contado con la colaboración del director bilbaíno.
Galardonado recientemente con el premio al mejor documental en el Paura – Festival de Terror de cine de Valencia, se ha podido ver en la últimas edición del Festival de Sitges, Zinema Zombie Fest (Colombia), Ventana Sur (Argentina) y VII Masacre en Xoco (México).
Próximamente se proyectará en:
– Festival de Málaga. Sábado 18 de marzo. 17h Teatro Echegaray
– C-FEM VI Festival de Cine Fantástico Europeo de Murcia. 31 de Marzo
– FANT XXIII Festival de Cine Fantástico de Bilbao. 6 de Mayo
Vuelve… ¡Supersonic Man!
Decía John Byrne que “no hay personajes malos”, cualquier héroe de cómic puede ser interesante si cae en las manos apropiadas. Y Héctor Caño piensa que Supersonic Man poseía el potencial necesario para sentar las bases del concepto del superhéroe en España, pero que se adelantó un par de décadas.
Creado para el cine por Juan Piquer Simón, que dirigió Supersonic Man en 1979, ya en su momento y gracias a la visión del merchandising que tenía el director valenciano, se editó un single con el tema principal de la película, todo un hit Disco Music, y se realizó asimismo una adaptación del filme al formato cómic book que ilustró el mítico historietista valenciano José Sanchís, creador de gato Pumby. Editado en cuatro entregas, que poco más tarde se reunieron en un solo tomo que utilizó como portada la ilustración del cartel cinematográfico, esa primera aventura tuvo continuidad en otra, ¡El retorno del Dr. Gulk!, totalmente original y realizada ex profeso para cómic que constó también de cuatro entregas. La propuesta, bastante infantil y poco atractiva, ya no tuvo continuidad… hasta ahora, ya que Héctor Caño, después de haber lanzado un cómic book gratuito en 2014 con una tirada de 3.000 ejemplares y otro, Supersonic Man Returns en formato virtual (que pueden ver aquí) se ha propuesto editar una serie regular dedicada al personaje que tendrá su punto de partida en primavera de este mismo 2017.
Así que estén preparados pues… ¡Supersonic Man emprende de nuevo el vuelo!
¡Que la Fuerza de las Galaxias sea contigo!
HÉCTOR CAÑO. Graduado por la Escuela de Cine de Madrid y licenciado por la Universidad de Castilla-La Mancha, se profesionalizó como ilustrador en 2005. Ha realizado diversos cortometrajes como Cervantes 21, Los fusilados de Goya y el paródico Super-Freaks. También ha realizado guiones y story-boards para diferentes producciones cinematográficas. Como autor de cómic, Héctor Caño ha publicado, entre otros, Legion Cosplay (Celya Editorial), Supersonic Man (Eneasbeat) y ha participado en la publicación colectiva, Manual para caminantes (Dolmen Editorial), que con una tirada de 10.000 ejemplares, se regaló a los asistentes a la Marcha Zombi de Madrid 2011, así como a los que acudieron al Salón del Cómic de Barcelona de ese año y en librerías especializadas. Tras una breve incursión en la literatura con la novela Los caballeros andantes para Visión Libros, recientemente ha publicado una adaptación de El entierro del conde de Orgaz.
Actualmente es profesor colaborador de la UCLM Vicerrectorado de Alumnos Alternativa Cultural, impartiendo talleres de cómic y guión de cine.
Muy pronto:’Órbita 9′ ciencia ficción española
Helena (Clara Lago) lleva preparándose para una misión de supervivencia desde que nació. Aunque ella no lo sabe, forma parte de un ensayo científico de gran envergadura.Su destino cambiará cuando Álex (Álex González) se cruce en su vida y le haga descubrir una nueva realidad, totalmente inimaginable para ella. Pero la historia de amor en la que ambos se embarcan, pondrá en riesgo un experimento de vital importancia para toda la humanidad…
ÓRBITA 9 es el debut en la dirección de largometrajes de Hatem Khraiche, que también firma este original guion. Una película con una atmósfera única gracias, entre otros, a la fotografía de Pau Esteve (Sufragistas, Caníbal, Buried), a un muy cuidado diseño de producción de la mano de Íñigo Navarro (Vicky Cristina Barcelona, El orfanato, El maquinista) y a la música deFederico Jusid (El secreto de sus ojos, y las series Isabel y Carlos, Rey Emperador).
Montse Prous, joie de vivre
Mucho se ha hablado y escrito sobre algunas de las musas del cine de Jesús Franco como Soledad Miranda o Lina Romay, pero muy poco es lo que puede encontrarse en referencia a Montserrat Prous, una actriz catalana que apareció en la vida del director madrileño inmediatamente después de la desaparición de Soledad Miranda. Junto a Jesús Franco, entre 1972 y 1974, Montse intervino en Un silencio de tumba, Les Ebranlées, Los ojos siniestros del doctor Orloff, El misterio del castillo rojo, Les Gloutonnes, Maciste contre le reine de les Amazones y, sobre todo, Diario íntimo de una ninfómana, cinta en la que la actriz fue protagonista absoluta. Después, diversos conflictos la distanciaron del director, y tras actuar para otros y centrarse más en el teatro, Montserrat pasó a trabajar detrás de las cámaras. Cuando Javier Pueyo le propuso rodar un cortometraje en el que ella misma hablara sobre su carrera, Montse no lo dudó y el resultado fue el magnífico Diario íntimo de una actriz (2015).
Proyecto Naschy tuvo ocasión de charlar con ella dando como resultado una muy interesante conversación.
JESÚS FRANCO
Jesús Franco y yo nos conocimos a través de un hermano mío que llevaba ya un tiempo trabajando con él. Un día que pasaron por Madrid me llamaron, nos fuimos a comer y lo conocí. Soledad Miranda había fallecido y él estaba convencido de que a Soledad le había matado su novio a propósito. Fue en un accidente en la carretera de Estoril (Portugal). Pero inmediatamente no me fui a trabajar con él. Al cabo de quizás un par de meses ellos estaban rodando en Madeira ‘Un capitán de quince años’, una de aventuras. Total, que les faltaba material y como sabes que él iba siempre justo de dinero, que le daban para dos películas y rodaba tres o cuatro, total, que les faltó material y me llamaron a mí para que les llevase unos rollos de película a Madeira en una maleta. Yo cogí mi maleta y me fui. Y encima había un atasco de aviones, o sea, que me tiré dos días en Lisboa en un hotel con la maleta y el material virgen esperando coger el vuelo de Lisboa a Madeira.
Allí estaba rodando otra cosita que luego no llegó a montar porque no se terminó y ya me puso delante de la cámara: ‘Venga, vamos a hacer unos planos aquí’. Esto que hacía él. Yo de todas maneras ya había hecho cosas antes, cosas pequeñas. En una de las carrozas de ‘Placido’ de Berlanga, la niña pija de puesta de largo era yo. Y también un par de cosas para televisión alemana, dos telefilmes con personaje. Yo venía del teatro, era bailarina. Había hecho pareja con mi hermano. Como dice mi hermano, nosotros somos mercenarios del cine y del teatro. Hemos hecho cine, televisión, teatro… vivíamos de eso. Éramos de ese gremio. En mis tiempos existía ese gremio, los artistas y gente de mal vivir. Los cómicos. He hecho cosas infantiles en la tele, teatro musical, estas películas con Jesús Franco y se hacía lo que tocaba hacer. Porque además era divertido. Era nuestro trabajo, lo hacíamos y punto.
Las películas de Jesús Franco se rodaban siempre en algún sitio cálido en el que hubiese hoteles estupendos, se comiese bien y hubiese algún piano bar cerca para que él pudiese ir a tomar una copa, sentarse al piano, tocar estupendamente y divertir a su equipo. El tío Jess te explicaba historias y te enseñaba todo de la vida. Era un vividor y una persona muy culta. Pero sabía lo que se hacía y había un plan de rodaje. Lo que a lo mejor no teníamos siempre era un guión súper bien hecho, porque él improvisaba. Entonces en el hotel, después del rodaje o cuando estábamos preparando, pues hacíamos un ‘brainstorming’ entre unos cuantos y salían ideas, dos o tres folios con ideas y anotaciones que metía en un Mortadelo, que le encantaba, y con eso se iba para el rodaje. Pero también hicimos películas en las que teníamos el guión bien hecho, lo que pasa es que además hacía trocitos de otras y se iba a París o Alemania y también nos llevaba y participábamos. Luego todo lo montaba, porque era un genio del montaje. Aprendí mucho de montaje con él. Yo desde luego tuve una buena comunicación con él. Era un hombre con mucho sentido del humor.
Cuando conocí al tío Jess tenía mujer, una pareja que se llamaba Nicole que era francesa, una señora estupenda, guapísima, con una clase que bueno, que no os podéis imaginar al lado de Lina lo que era eso. Lo siento, pero la verdad es la verdad.
Yo antes de rodar con Jesús no me había desnudado en el cine. Después de él si, con Carlos Aured, con Pedro Ramírez… nosotros éramos actores y fingíamos, porque en ‘Un silencio de tumba’ está Elena San Marina, Alberto Dalbés, o sea, había muchos actores que trabajaban con él y no eran estrellas del porno ni nada. Nos desnudábamos y fingíamos, como hacen ahora todos. Alguna vez si era coproducción se rodaba doble versión, mostrando un poco más. De ‘Los Ojos siniestros del Dr. Orloff’ no hicimos doble versión. Creo que no, pero a lo mejor había alguna escena entre Kali Hansa y alguien más, pero yo no tenía porque interpretaba a una pobre paralítica.

Montse en el centro de la imagen con otros componentes de la troupe de Jesús Franco. Entre ellos pueden verse a Kali Hansa, Lina Romay y el propio Jesús Franco.
Kali era novia en aquel momento de Alberto Dalbés, que hizo varias películas con Jesús. En ‘Un silencio de tumba’ es el protagonista. Resulta que como se iba siempre a exteriores a estos sitios cálidos y estupendos, Alberto echó alguna cana al aire y Kali, esta chica tan cubana y tan estupenda que tenía un cuerpo increíble, pues un día cuando volvió de un rodaje le había puesto la maleta en la puerta. A través de todo esto Jesús conoció a Kali y ella se quedó trabajando con él y Alberto desapareció. Le cayó muy bien e incluso Jesús tenía proyectado hacer una película con Kali y yo de agentes secretos o espías. Y es que ella y yo, la verdad, nos entendíamos muy bien con Jesús. Había mucho sentido del humor durante el rodaje y mucha comunicación. A veces rodando Jesús no decía corten en el sitio que lo tenía que decir y había gente que se quedaba cortada y no seguía. Nosotras nos comunicábamos bien, Jesús no decía corten y yo no cortaba… seguíamos. Por cierto, he intentando buscar a Kali Hansa y no la encuentro.
El problema de Jesús era que tenía poco dinero y no tenía al lado una persona que llevase bien los asuntos monetarios, y entonces los tenía que llevar también él. El tiempo que estuvo Nicole lo llevó un poco mejor, pero claro, era un desastre, había que esperar para cobrar y a lo mejor cobrabas tres meses después. Pero no era porque Jesús fuese un usurero y no te quisiera pagar, era porque no tenía dinero. De ahí cosas como lo de hacerme llevar material en una maleta en vez de hacerlo por el cauce oficial. Pero por otro lado luego en cuanto a los planes de rodaje y como se rodaba todo era súper profesional. No tenía nada que envidiar a nadie.
Lina Romay era montadora porque Jesús la enseñó. Antes de él ni era actriz ni era montadora. Ella tenía una edad y le vino bien, y lo respeto mucho, pero una cosas es una cosa y otra cosa es otra cosa. Mi hermano le presentó a Jesús Franco a Lina Romay. Si alguien sabe quien era Lina somos nosotros. No voy a contar detalles pero… Lina se casó con Ramón, el fotógrafo que nosotros contratamos y la llevó a Madeira, donde estábamos rodando. Le dijimos a Ramón, si os casáis ahora pues tráete a Lina y así hacéis luna de miel. Entonces hubo algún problema de dinero con el equipo, nosotros nos fuimos y quien se quedó con Jesús en Madeira para que no se quedara solito fueron Ramón y Lina. A los pocos meses yo estaba haciendo teatro y vino Ramón a verme. Lo vi en primera fila y luego entró en el camerino y me contó lo que había pasado.
Hasta aquel momento éramos un grupo de gente muy maja. Pero irrumpieron por allí el vampiro del autopista con su mujer, luego Lina, y después hubo un problema con ‘Al otro lado del espejo’ (1973), donde participaba José María Forqué. Yo había estado con Jesús durante toda la confección del guión y esa película era para mí, pero Forqué se empeñó en que hiciera… bueno, él era muy amigo de Fernando Fernán Gómez y claro, no nos pidió dinero para hacer eso, habíamos hecho un guión como Dios manda y gustó mucho pero… ahí se impuso lo que se impuso porque en aquel momento ya se habían vendido muy bien algunas películas mías, porque a mí me dijo Jesús que se vendían muy bien mis películas en el mercado del Cine de Cannes, por ejemplo, pero estos impusieron a Emma Cohen. Jesús se enfadó, no hizo la película como quería, porque a mí me veía todos los días y me lo decía.
A Emma Cohen la conocí allí y como compañera de trabajo era una persona estupenda, encantadora, y con ella no tuvimos ningún problema, pero hizo esa película, que era para mí, que teníamos mucha ilusión por hacerla porque trataba unos temas que nos gustaban. Jesús estaba enfadado y lo comentaba con otras personas del equipo y con mi hermano. Yo sé que Jesús estuvo muy desilusionado y muy enfadado con nosotros, porque el tiempo que nosotros estuvimos con él pues estuvimos muy bien, conoció a mis padres también. Encajábamos bien, teníamos un sentido del humor parecido. Sé que estaba enfadado conmigo porque él tenía proyectos. Pero claro, yo también lo estaba porque no había hecho ‘Al otro lado del espejo’.
En ‘Diario íntimo de una ninfómana’ (1973) era la protagonista y fue donde más comunicación tuvimos, ya que yo estaba siempre en el rodaje y nos gustaba trabajar juntos, escribir guiones con él, rodar con él y escucharle tocar el piano. Cuando Lina llegó allí él no le hizo ni caso, era la mujer del fotógrafo, lo que pasa es que también la puso, le dijo ‘ven y ponte’ en vez de buscar un figurante, porque estas cosas las hacía y nos comentaba “Esta chica es tonta, siempre pone la misma cara” no le gustaba nada. Pero te digo, nos fuimos y se quedó solo y él necesitaba siempre tener a alguien al lado y entonces pues claro, Ramón era el fotógrafo, y aunque no había hecho cine entonces, Jesús le fue enseñando y nos enteramos de que se habían quedado ellos dos con Jesús y que empezó a hacer proyectos con ellos. Porque claro, a ellos les tuvo que enseñar desde cero, ni él ni ella eran profesionales antes de conocernos a nosotros. Era un chico de barrio muy aficionado a la fotografía y nosotros le ayudamos. Si yo hubiese seguido allí o hubiera estado Nicole, no habría pasado eso. O no inmediatamente.
A Jesús le gustaba muchísimo el cine y habría hecho lo que fuera. Él solo quería vivir rodando. Acabó haciendo lo que acabó haciendo porque era la única manera de seguir rodando. Él solo quería rodar y punto. Y es lo que hizo.
AURED, OSSORIO, BENPAR Y… ¿POQUITO?
A mí me llamaron para hacer un papel más importante que el que hice finalmente en ‘La Endemoniada’ (1975). Yo conocí a Amando de Ossorio cuando fui a hacer el casting y fue cuando me dijo que no iba a hacer el personaje que terminó haciendo Kali Hansa. Recuerdo que Kali me llamó y hablamos y realmente daba mucho más el perfil que yo para el papel, claro, yo tenía una cara angelical, porque es así, y ella era una cubana ¡Pero cubana auténtica! Porque cuando salía con ella, hoteles y tal, te preparaba un ritual… a ella le encantaba la santería y sabía mucho.
Cuando ‘El jovencito Drácula’ (1976) yo estaba haciendo el musical ‘Godspell’ en Barcelona, era ya al final de la gira, llevábamos un año por España y estábamos en el Romea y recuerdo que vinieron allí, al camerino, entre función y función (hacíamos dos funciones cada día de dos horas y media… ¡Tremendo!) y vinieron allí y fue una cosa muy rápida que se hizo en uno de mis dos días de descanso. Fue rápido, allí en el Tibidabo, en una casa. Víctor Israel era un encanto, buen compañero.
A Sebastià D’Arbó lo conocía toda mi familia de toda la vida, de cuando era cámara en televisión española. Con él hice ‘Viaje al más allá’ (1980).
Recuerdo muy bien a Carlos Aured porque era muy amable y muy caballero. Yo tenía un niño pequeño y me estaba apartando de la actuación. A mí me envió mi representante, Marta Flores1, que representaba a todo el mundo en Barcelona y me dijo que fuera, que el papel estaba muy bien, una semana de rodaje, pero sin ver el guión y sin saber nada. Tuve que salir a toda prisa, llegué a Madrid y me enteré de varias cosas, como de que salía Lina Romay. Y la
verdad, no me apetecía nada rodar con ella. Yo no quería hacer ‘El fontanero, su mujer… y otras cosas de meter’ (1981), y cuando llegué a Madrid le dije que no. Pero me lié la manta a la cabeza. Aured me lo pidió por favor y me aseguró que yo no tendría ninguna escena pornográfica. Sí, salí desnuda, evidentemente, pero que, en fin, me trató muy bien y pensé, es igual, una semana y ya está. No le dije que no porque era él, si llega a ser alguien que me cae peor, desde luego que le digo que no porque, claro, irme para allí un día por la noche y al día siguiente rodaje a las seis de la mañana… ¿Esto que es? ¿Pero que me estás contando? En realidad, entré en este tipo de cine por Jesús y luego hice tres o cuatro más y ya está.
Luego ya en el teatro, en ‘Godspell’, conocí al padre de mi hijo, Nicolás Romero, que había sido ‘Poquito’ en ‘Los Chiripitiflauticos’, fue guionista de Barrio Sésamo y ha hecho muchos espectáculos infantiles. Es una persona que ha estado de toda la vida en el teatro y que ha hecho muchas cosas. Había que seguir luchando mucho y necesitaba ganar dinero al mes y comer todos los días.
Ya en la época, las películas de Jesús Franco se vendían muy bien. Eran de Serie B, pero se vendían muy bien en el mercado del cine. Cuando me enteré después de que estas películas eran de culto en el extranjero pensé que vaya mala pata, porque si esto hubiese sucedido entonces, yo habría seguido trabajando en esto. Pero entonces lo que no podía era morirme de hambre o irme a casa de mis padres para que me mantuvieran con mi hijo, porque me separé de Nicolás y seguimos siendo muy buenos amigos, pero el matrimonio es una cosa que hay gente que sirve y gente que no sirve.
Cuando me llamó Javi Pueyo con el proyecto del corto me dejó sorprendida. No podía ni pensar. Porque encima me iba diciendo ‘Tú has hecho esta película y esta otra…’ y yo decía ‘¿Cómo sabes tanto?’ Yo no sé todo eso y lo sabe él. Y me encantó el proyecto porque a mí me gusta mucho el cine, trabajar delante y detrás de la cámara, y me encanta ver películas. Es de las cosas que más. Con Jesús íbamos mucho a ver películas. Nos íbamos a París ‘Oye, han estrenado El último tango…, venga, vamos a verla’ y nos llevaba a verla. Era un cinéfilo tremendo y nosotros también. A mí siempre me ha gustado. Yo he visto todas las películas que he podido en mi vida y sigo viendo películas. Así que una persona que con 30 años, más joven que mi hijo, me venga y me diga que quiere hacer un cortometraje conmigo, pues vale. Sobre todo para ayudarles a ellos. Que el cine no se puede morir. Que tiene muy pocos años. Es muy joven y están saliendo muchas porquerías que no tienen nada que ver con el cine. Es un trabajo estupendo y generalmente la gente que trabaja en el cine porque ama el cine, es buena gente. Gente desinteresada. Y este corto lo hacen sin cobrar un duro y gastando de su bolsillo, y esto no lo hace nadie. Solo lo hacen los artistas y la gente de mal vivir. Que somos lo peor, porque los otros, como son de más alcurnia, se dedican a robar y robar.
Parece que cuando eres actriz pasas a otro estatus y nosotros, como dice mi hermano, que me encanta, somos mercenarios del cine y del teatro. Mis padres ya trabajaron en el teatro y luego en cine. Es una profesión. Y yo soy la misma cuando trabajo delante de la cámara que cuando trabajo en producción. Lo mejor del mundo para mí es estar en un plató. Da igual donde esté el plató.
1.- Marta Flores (AKA Martha Flores), fue una actriz nacida en Madrid en 1913 que realizó una extensa carrera que cubre de 1937 a 2002, realizando en la mayoría de casos diminutos papeles. También fue directora de casting y fundó una agencia a principios de los años sesenta. Falleció en 2005
EXTRAS
Jorge Grau, reflexiones sobre el sueño de los muertos
Tras la proyección de No profanar el sueño de los muertos que organizó la publicación El buque maldito el sábado 6 de junio de 2015 en el barcelonés cine Phenomena, se celebró una interesante charla que contó con su director, Jorge Grau, el cual departió con Diego López, responsable de esa publicación, y con el público asistente. Dio detalles sobre el rodaje, sobre sus otras películas, sobre el cine, sobre la vida y… sobre la muerte. Lo que sigue es una trascripción de lo que Jorge Grau comentó durante aquella velada.
(Fotos: Serendipia)
Un productor español, cuando llegó la moda del cine de terror me dijo: “¿Tú tienes el guión de aquella película de la mujer que mató a 600 chicas?” (1) “Pues sí, lo tengo”. Se lo doy, se lo manda a un productor italiano, Edmondo Amati (2) , que yo no conocía y Amati dice: “¡Que venga este señor inmediatamente a Roma!” Voy a Roma y dice: “Ahora iremos a ver a mi guionista porque haremos la película”. Me mete en su coche, me lleva a casa del guionista, y durante el camino me pregunta: “¿A usted le gusta La noche de los muertos vivientes?”. Le digo que sí, que es una muy buena película, y dice: “Pues este guión se tiene que convertir en La noche de los muertos vivientes. ¡Pero en color”. “¡Pero esto no tiene nada que ver!” “Que sí, que sí. Ya verá como mi guionista, Sandro Continenza, le convence. Es un hombre muy hábil”.
Vamos a casa de Sandro y este, que era, o es (3), un hombre muy inteligente y culto dice: “Esta película no tiene nada que ver con ‘La noche de los muertos vivientes’ ”. Entonces Sandro y yo nos pusimos a hablar sobre qué puede pasar por dentro de la cabeza de una mujer que mata a 600 chicas, no por odio ni por ambición ¿Qué es lo que pasa dentro de ella? Y estuvimos hablando hasta que Amati cortó violentamente la conversación y dijo: “¡Vale, el film no se hace!”. Nos llevó en su coche a cenar, comprobó la calidad de la carne del restauran, y me mandó para casa.
Hice ‘Ceremonia sangrienta’ con otra gente, luego hice ‘Pena de muerte’, y al cabo de un par de años me llama por la mañana el Dr. Edmondo Amati y me dice: “Le invito a desayunar”. Estaba en Madrid, y fue en un hotel de lujo. Un desayuno espléndido, y de pronto dice: “¿Le sigue gustando ‘La noche de los muertos vivientes’?”. Entonces saca un guión de un maletín, lo pone en la mesa y dice: “Pues esto es como ‘La noche de los muertos vivientes’. ¡Pero en color!
Yo pensé que estaba loco, pero cogí el guión y me lo llevé. Leyéndolo me encontré con que tenía cosas con las que yo conectaba. Además, pagaba muy bien, tenía la oportunidad de rodar en Cinecittà, que era el sueño de los cineastas españoles de la época, y rodar en Inglaterra después. Acepté y la película se hizo. Y a Edmondo Amati le gustó mucho como quedó. El título, que primero había sido ‘Weekend per i morti’, no le gustaba. Entonces Sandro Continenza inventó ‘Non si deve profanare il sonno dei morti’.
Arthur Kennedy, que era un espléndido actor, se había retirado y llevaba una escuela de teatro en Canadá. De vez en cuando recibía un encargo de Europa para hacer un papelito en una película. Él llegaba con su oficio, lo salvaba fácilmente, y volvía. Entonces, el día que llegó a Castleton, pueblo del Midway donde estábamos rodando y me lo presentaron yo le dije: “Bueno, ¿se ha leído usted el guión?” y me contestó “Sí, claro, claro” y entonces yo, como es mi hábito, le amplié su personaje: “Este policía que es un hombre fracasado, de mal temperamento, y que está como resentido contra el mundo…” y a medida que yo iba hablando, Arthur iba abriendo el guión, buscando lo que yo le estaba contando, es decir, no se había leído el guión. Pero a partir de ese momento no solo interpretó espléndidamente su personaje, sino que además fue un gran colaborador. Cuando algún actor español tenía dificultades, porque la película se rodó en inglés, él paraba, me miraba y me decía: “Por favor, arregla esto”. Y entonces yo tenía que hablar con el actor y convencerle. Volvía, y si la cosa salía bien, Arthur me decía: “Ok¸macho”.
Para que los actores se prestaran a devorar vísceras, se trataba simplemente de buscar comidas apetecibles dándoles forma humana, pero en realidad eran comidas estupendas. Por ejemplo, hay una escena en la que una mujer arranca el ojo de un cadáver y se lo come, pues bien, el ojo era un huevo de codorniz, que estaba riquísimo, claro. Gianetto de Rossi era un maquillador ya famoso que había hecho películas en Estados Unidos. El productor dijo que Gianetto no querría hacer una película de género, pero hablé con él y pasó lo mismo que pasó con Sandro Continenza, es decir, que de una conversación particular, de una simpatía mutua, surgió una colaboración entusiasta. Gianetto se dedicó a buscar colores de sangre que no ofendieran al color de la película. Porque en ‘La noche de los muertos vivientes’, por poner un ejemplo, la sangre que aparece es negra, al ser la película en blanco y negro. Entonces estuvimos buscando colores distintos de sangre, y del color de la sangre, surgió el color de la película. Porque el color que predomina, aparte del rojo de la sangre, es el verde: la chica lleva un abrigo verde; la mayoría del tiempo vemos paisajes verdes; y toda la selección de decorados y vestuario está basada en ese verde, que es el contrapunto al rojo. Es decir, que una película, que para el productor era simplemente una película de terror en color, sin más, para los que trabajábamos en ella, fue una labor gratificante en muchos aspectos. Recuerdo que Gianetto de Rossi tuvo un fracaso tremendo tratando de maquillar los dientes de los muertos para que no fueran blancos. Estando en Manchester, Gianetto pensó en mancharlos con regaliz, pero no había en Inglaterra así que, aprovechando un fin de semana cogió el avión, se fue a Roma, compró regaliz, y cuando los actores lo probaron, los dientes seguían siendo blancos porque el regaliz de nuestra juventud, de Gianetto y mía, es distinto del regaliz que se hacía entonces, que no manchaba los dientes. Un tremendo fracaso debido a los avances de la ciencia.
Gianetto de Rossi fue un estupendo colaborador y no solo él. La gente de la película. Solo puedo contar una anécdota de tipo negativo del equipo. Y es que cuando estaba localizando el río, el decorador se quedó junto al coche del jefe de producción y yo lo que hice fue pasar por esas piedras que se ven y mirar desde el otro lado con el visor. Y mientras yo hacía mis cosas, el jefe de producción y el decorador mantuvieron un diálogo más o menos como este: “¿Qué hace?”. «Pues está mirando que es lo que tiene que hacer y desde donde». «Ah, ¿Entonces sabe lo que quiere hacer?». «Evidentemente». «Entonces, ¡Habría que darle lo que pida!».
Como el productor no quiso gastar dinero en un músico solvente, se le encargó a un profesional de esos que hacen portadas en televisión. Dio la casualidad de que este músico, Giuliano Sorgini, tenía además afición por la música abstracta y tenía en su estudio aparatos para hacer estas cosas. Entonces se usó un trozo, ya pregrabado, de música convencional que él había utilizado para títulos en algún programa de televisión, y el resto lo hicimos juntos. Teníamos un micrófono, teníamos los filtros y él toda la técnica para usar todas esas cosas. Y entre él y yo hicimos la banda sonora. Por cierto, él me dijo: “En la próxima película yo hago los ruidos y tú haces la música”.
Las películas tienen el problema de que hay poco tiempo y hay que trabajar mucho, eso es normal. Recuerdo varias anécdotas, por ejemplo a Ruiz Lifante esperando maquillado de muerto a que lo recogiera el coche y toda la gente del pueblo buscando a la policía pensando que era una víctima de algo. Pero para mí lo que voy descubriendo, que es lo que decía al principio, es que muchas veces uno hace cosas que no sabe que las está haciendo. Por ejemplo, la relación de amor entre Edna (Cristina Galbó) y George (Ray Lovelock), es una relación que, ahora veo, estaba desde el principio. En realidad estaba contada por la actuación de los actores. Una cosa que quiero resaltar es la gran categoría de los actores, aunque no lo parezca, porque es una película que se basa en un supuesto efectismo, pero los actores hacen verdaderas interpretaciones y yo se lo agradezco públicamente.
Si alguien ha seguido mis películas verá que yo siempre pongo pequeñas secuencias, como notas, que tienen que ver con la realidad que se está viviendo en aquel momento. Estaba de moda por entonces y era una bandera de la libertad el streaking (4). Se hacía streaking en campos de fútbol, se hacía por todas partes. Y en la secuencia de inicio una chica hace streaking y, sin embargo, la gente que está en el autobús está cada uno a lo suyo, pensando en el plato de patatas que tiene que comer. Hay algo hecho a vuelapluma de crítica a una sociedad indiferente que sigue teniendo una cierta validez.
Esta película, que ha dado la vuelta al mundo y se sigue proyectando, en España no tuvo éxito en su estreno, ya que coincidió con un hecho bastante afortunado como fue el final del franquismo, y entonces a la gente no le interesó. Yo recuerdo que el premio al mejor director español del año 74 me lo dieron a mí habiendo en concurso películas de Borau, Saura… de gente de gran categoría. Y el público, un público inquieto cinematográficamente y políticamente, supongo, silenció la entrega de mi premio, que me entregó Stanley Baker. Es decir, para la gente normal en el momento político y social que se estaba viviendo, esta era una película de recurso, una película cualquiera, una película barata. Y no fueron a verla. Entonces me encontré sin trabajo, porque el éxito de la película, la difusión de la película en el extranjero, vino mucho después. El productor José Frade me convenció de que tenía que seguir haciendo un cine de crítica social o temática social, porque si no, podía quedar convertido en uno de los directores que en aquellos momentos se consideraban de segunda fila. Buenos profesionales, pero que no significaban nada, como Klimovsky o Lazaga, a los que por otra parte respeto como estupendos profesionales. Y por eso no seguí con el cine de género.
Tuve la suerte de hacer ‘La trastienda’ que, digamos, recuperó mi puesto como profesional de primera división. Y luego a trancas y barrancas he seguido haciendo cosas. No sé si yo tendría que haber seguido haciendo cine de este género porque, en realidad, esta no es una película de género, es una película de ‘degenero’. Es una película que está fuera de corriente, es decir, por ejemplo: a mi no me gusta el cine de sustos, me encanta y me entusiasma ‘Drácula’ o ‘Nosferatu’ o ‘La parada de los monstruos’, esta temática sí, pero sin embargo las películas basadas en sustos, que de vez en cuando se le dan al espectador y que el espectador acepta muy complacido comiendo palomitas, pues no es tampoco lo mío.
Con el paso de los años me he ido encontrando poco a poco con reacciones altamente satisfactorias sobre la película. Por ejemplo, George Romero comentó que mi película y ‘La noche de los muertos vivientes’ eran distintas porque los muertos en su película eran un elemento de terror, y en la mía tenían como vida propia. En las películas de Romero, el público pone a los muertos vivientes siempre como seres destructivos, y yo trato de buscarles su lado (ex)humano, llamémosle así. En realidad, como ya he apuntado, todo esto es Drácula, es el deseo de permanecer de alguna manera a costa de lo que sea. Bram Stoker encuentra una fórmula para seguir viviendo, y esa fórmula es la sangre. Es decir, que estamos ante el vacío de siempre, y en él…hay una cosa que cuando he dicho ‘No profanar el sueño de los muertos’, no se trata solo del sueño de dormirse, si no del sueño de pensar en algo distinto ¿Cuál es el sueño de los muertos? ¿Cuál es el sueño de todos aquellos que nos han dejado y que han tenido que interrumpir su sueño?
Hay algo de pesimismo y de terror final porque… y esto es una cosa que me han preguntado muchas veces, los vivos, una vez han dejado de serlo y son muertos vivientes ¿Qué piensan? ¿Qué hacen? Es decir: el protagonista mata al inspector y lógicamente lo convierte en muerto viviente. Cuando los dos sean muertos vivientes ¿Qué van a hacer? ¿Van a colaborar en plan compincheo, o se van a pelear entre sí? ¿Qué va a pasar? Esta es la pregunta del millón ¿Qué hay después de la muerte? ¿Qué pasa? Yo por ejemplo, hace un año murió mi mujer, y yo, pues llevo un año que hay muchísimas cosas que estoy deseando decirle, pensando que las va a entender y que le van o no a
gustar, pero claro, ya me callo porque sé que es imposible, al menos hasta la fecha. Además, habían pasado cosas en la película. Cosas de verdad. El marido de Cristina Galbó, la protagonista, había muerto quince días antes y estaba conmocionada (5) . Cuando le tiende a George una antorcha para que la queme, levanta la mano y le mira como diciendo ¿Porqué no vienes conmigo? Vuelve a salir la idea de ¿Qué pasa después de la muerte?
Os voy a contar, si me permitís, una historia. A un compañero se le murió su padre, con el cual estaba muy unido, y quedó muy apenado. Estaba inconsolable. Yo traté de ayudarle, y una de las cosas que hice fue llevarlo a los toros, que sabía que le gustaban mucho, para que se distrajera. Al llegar al tendido, de pronto mi amigo se levantó, miró a toda la plaza que estaba llena y exclamó: “¡Cadáveres! ¡Cadáveres! ¿Qué hacéis aquí? ¡A la tumba! ¡A la tumba!”. Rompió a llorar y se lo tuvieron que llevar. Yo salí tras él y en los pasillos de la plaza pude ver a mi amigo y al guardia abrazados, llorando. A saber que es en lo que habría coincidido el guardia con el dolor de mi amigo. Yo pensé entonces: he aquí dos futuros muertos vivientes agarrados a una vida que no quieren dejar. Me vino a la cabeza Drácula… Nosferatu. Ni Bram Stoker ni nadie ha inventado nada sobre este tema. Lo que han hecho ha sido recoger un deseo. Un sueño íntimo de la gente. De todos nosotros por superar esa barrera que es la muerte, aunque sea a costa de verdaderos despropósitos o desastres como en Drácula o en tantas otras obras.
Solo quiero decir que yo también me emociono al ver que al cabo de los años, esta película que yo estuve a punto de no hacer, porque era en color, está produciendo pensamientos y reacciones. Por lo tanto, para despedirme, solo quiero daros un recuerdo, que a la vez es un consejo de amigo, de compañero: No profanar el sueño de los muertos.
NOTAS
(1) El guión al que se refieren es el de Ceremonia sangrienta, que Jorge Grau escribió con la colaboración de Juan Tébar y que narra los crímenes cometidos por la condesa Erzebeth Bathory, gran aficionada a bañarse en sangre de doncellas.
(2) Edmondo Amati fue un prolífico productor italiano de cine de género que estuvo en activo durante 20 años. Entre algunas de las cintas de terror y fantasía que produjo figuran Anticristo (L’Anticristo, Alberto de Martino, 1974), Holocausto 2000 (Holocaust 2000, Alberto de Martino, 1977) y Virus (Apocalipse Domani, Antonio Margheritti, 1980), entre muchas otras. Falleció en Roma en 1992.
(3) Era, puesto que el prolífico guionista Sandro Continenza falleció en 1996 a los 76 años. Entre sus numerosas colaboraciones se cuentan las que realizó para Ceremonia Sangrienta de Jorge Grau, Jack, el destripador de Londres (1971) de José Luis Madrid; El colegio de la muerte (1975) de José Luis Ramírez y la taquillera No desearás al vecino del quinto (Ramón Fernández, 1970)
(4) Streaking es un anglicismo que designa el acto de correr desnudo en la calle, en estadios deportivos o en otros lugares públicos cualesquiera. Se distingue del nudismo en que el streaking suele ser una práctica ocasional que intenta llamar la atención, de ahí la elección de lugares muy concurridos para realizarlo, a pesar del riesgo de ser arrestado.
(5) El también actor Peter Lee Lawrence, de origen alemán, rodó un buen número de spaghetti westerns en España y, precisamente trabajando en uno de ellos, La furia de Johnny Kid (Gianni Puccini, 1967), conoció a Cristina Galbó, que se convertiría en su esposa en 1969. La pareja tuvo un hijo en 1971. En marzo de 1974, el actor ingresó en una clínica de Roma por problemas estomacales falleciendo el 20 de abril.
Una charla con Claudia Silva, la niña endemoniada de [Rec]
Claudia es el futuro. Joven, bella y preparada, su imagen ya tiene un lugar destacado en el cine de terror español como Jennifer, uno de sus zombies más salvajes y memorables. Su imagen es iconográfica. Ella es el futuro y viene dando bocados. En esta entrevista nos cuenta sus experiencias en [Rec] pero también sus planes y esperanzas en el difícil y competitivo mundo del cine.
¿Cómo inicias tu carrera en el cine?
De pequeña era una niña graciosa, alegre y con mucho morro. Varias personas le dijeron a mi madre que yo podría valer para hacer anuncios, ya que era una niña muy social y me encantaba estar delante de la cámara. Entonces mi madre decidió apuntarme a una agencia y empecé hacer algunos catálogos de ropa y luego varios anuncios. No hay antecedentes familiares. Aunque mi madre había hecho algún anuncio mucho antes de que yo naciera.
¿Cómo deciden tus padres presentarte al casting de [Rec]?
Mi madre no decidió exactamente presentarme al casting, sino que primero me preguntó a mí si me apetecía hacerlo. Yo entusiasmadísima le dije que por supuesto. Entonces los de la agencia en la que estaba, nos enviaron el guión que me tenía que aprender para el casting. El problema es que me lo enviaron un día antes de presentarme a la prueba y no me lo había aprendido bien del todo. Pero igualmente decidí presentarme.
En tu prueba de casting, que puede verse entre los extras del DVD, resultas totalmente salvaje y convincente ¿Qué te dijeron que tenías que hacer?
En la prueba de casting di muchísimo de mí. No me sabía muy bien el guión, pero aún así pude hacer un buen casting. Me hicieron pasar el texto y después me dijeron que gritara y me pusiera todo lo salvaje que pudiera ponerme. Me resulto bastante fácil, ya que gritar siempre se me ha dado muy bien. No me la hicieron directamente los directores, sino una directora de casting. Durante el casting, mi madre estaba en la sala de espera y oyó que yo estaba gritando una barbaridad, y se alerto un poco porque no sabia de que iba la película.
¿Te resultaba divertido actuar?
Me resultaba y me resulta muy divertido actuar. Es una manera de poder ser un personaje totalmente diferente a ti. También el hecho de que durante todo el rodaje te expliquen y te enseñen como se hacen las cosas, por ejemplo en el rodaje de [Rec], los efectos especiales, aún hace que te guste más lo que estás haciendo. Y sin duda más divertido. Me resultó tan divertido actuar en la película [Rec], que el rodaje se me pasó volando.
¿Recuerdas qué te decían los directores para motivarte y animarte a morder y atacar?
Sinceramente no me acuerdo de lo que me decían exactamente para motivarme, pero yo me ponía mucho en el personaje y me creía que era un zombi de verdad. No me explicaban mucho las escenas, me daban algunas direcciones y yo entendía rápidamente lo que querían de mí.
¿Eran muy diferentes en su forma de dirigir Paco Plaza y Jaume Balagueró?
Recordar si eran muy diferentes en la forma de dirigir cada uno, no lo recuerdo mucho, ya que era bastante pequeña. Lo que sí recuerdo era que entre ellos se ponían muy de acuerdo y que cada uno ponía una idea en cada escena.
A tu corta edad ¿Eras consciente de que era una película de terror?
Sí que era consciente, sobretodo porque me lo explicaban todo súper detalladamente.
¿Recuerdas como vivía aquella niña la experiencia de rodar [Rec]?
Recuerdo que yo estaba muy emocionada por el hecho de rodar mi primera película. Iba cada día a rodar con muchísimas ganas y no se me hizo en ningún momento pesado. Iba muy feliz a rodar, y no quería que acabara nunca.
¿Te asustaban los maquillajes?
No me asustaban los maquillajes, al revés, me parecían muy emocionantes. Me enseñaban como lo hacían todo paso a paso, así que no tuve miedo en ningún momento. Al final del rodaje me llevé una prótesis de una herida que llevaba uno de los policías en la película, y la sigo teniendo hoy en día.
¿Recuerdas si te resultaba molesto el maquillaje?
La verdad es que el maquillaje era bastante molesto ya que llevaba muchas prótesis. Cuando era hora de comer teníamos que comer con todo el maquillaje puesto y no era muy cómodo que digamos. En maquillarme, tardaban una hora más o menos, yo siempre me acababa durmiendo mientras me maquillaban.
¿Alguna anécdota del rodaje?
Recuerdo que una vez teníamos que grabar una escena en la que yo tenía que vomitar sangre encima de mi madre. Para que la actriz que hacía de mi madre no se manchara el vestuario cada vez que hacíamos la escena, decidieron que lo probara con mi madre real. Me dijeron que aprovechará, porque sería la primera y la última vez que podría vomitar a mi madre encima. Fue muy divertido.
¿Cómo recuerdas la experiencia del estreno en el Festival de Sitges?
El festival de Sitges fue una maravilla. Recuerdo que subimos todos los actores encima del escenario antes de que se pusiera la película y me preguntaron si quería decir algunas palabras a los espectadores, así que aproveche y me puse delante del micrófono. Les dije que esperaba que les gustase mucho la película y todos aplaudieron. A mi eso me flipó mucho ya que tenía 8 años y nunca había estado en ningún otro festival de cine. Ahí fue donde me pidieron mi primer autógrafo. Me trataron súper bien.
Después de todo lo que te hicieron pasar durante ese rodaje ¿Aún te hablas con tus padres?
(Risas) La verdad es que le estoy muy agradecida a mi madre por haberme apoyado tanto en mi carrera como actriz. Ese rodaje fue una experiencia brutal para mí y me ha ayudado mucho en mi currículum. Lo único que puedo hacer es darle las gracias a mi madre por apoyarme tanto.
¿Y qué piensas de aquella película cuando la has visto?
La verdad es que me gustó mucho. No me reconocía apenas. Tengo que aceptar que me dio bastante miedo, pero a partir de ese momento las películas de terror se convirtieron en mi género favorito. Mi madre no me prohibió verla, ya que era un trabajo que yo había realizado.
¿Ahora, años después, que piensas de aquella experiencia?
Creo que fue la mejor experiencia que he podido tener, y que he tenido muchísima suerte de poder participar en una película que ha tenido tanto éxito. [Rec] también me ha ayudado mucho a tener un buen currículum
¿Te reconocen por la calle o en clase por haber participado en Rec? De ser así ¿Qué te parece que así sea?
Por la calle nunca me han reconocido, solo en el festival de Sitges. Y en el cole siempre lo acaban sabiendo, porque ha salido el tema o algo, pero no porque me reconozcan. Cuando saben que he hecho [Rec] se quedan flipando y me hacen un montón de preguntas de cómo fue rodarla. Y a mí me parece muy bien ya que me gusta explicar toda la experiencia que tuve rodando.
¿Cómo llevas que tu imagen se haya convertido en uno de los iconos del cine de terror español moderno?
La verdad es que me parece muy guay, y mucha gente flipa cuando se enteran de que soy la niña de [Rec]. Me gusta ser reconocida por haber participado en [Rec], ya que es una gran película que me encanta.
Continuaste actuando en cortometrajes, series televisivas y algún largometraje hasta 2011, momento en el que se ha detenido tu actividad como actriz ¿Piensas retomar tu carrera?
En 2011 acabé de grabar mi última película, y se detuvo mi actividad ya que me fui a vivir a Los Ángeles, y ahí estuve dos años formándome como actriz. Ahora estoy retomando mi carrera. Estoy estudiando primero de bachillerato de Artes Escénicas y después de bachillerato tengo pensado seguir formándome. Tengo una nueva representante y estoy empezando a ir a castings. Tengo muy claro desde hace ya un tiempo, que quiero dedicarme al mundo del cine y la televisión como actriz.
Por cierto ¿Qué tipo de películas son tus favoritas?
Me encanta el cine de terror, es mi género favorito. Pero también soy mucho de comedias románticas y dramas. En general me gustan todos los géneros, menos los fantásticos, como por ejemplo, ‘Star Wars’ o ‘Harry Potter’.
DE COMO LA ADORABLE CLAUDIA SE TRANSFORMA EN JENNIFER
(Fotos: gentileza de Claudia Silva)
Talamanca de Jarama, escenario de fantasmagorías

Existen algunos escenarios que se han repetido en diversas películas y que, a fuerza de verlos, se han convertido en familiares para el fan. En el cine de terror español, y particularmente en el de Paul Naschy, Talamanca es, sin ningún género de duda, el lugar donde localizó la mayor parte de sus películas, donde más ha vivido sus personajes, donde se han desarrollado esos míticos rodajes: “Talamanca ha sido para mí, mi casa cinematográfica preferida. Cuantas horas, cuantos días, cuantos meses he pasado en su bodega, en su desván, en sus escaleras, en sus salas… En aquellos escenarios hice realidad muchos de mis sueños y mis guiones adquirieron vida.” (1)
Y es que Talamanca de Jarama, población situada a 45 Km. de Madrid, dispone de varios puntos que han servido de escenario para diversas películas, como la Iglesia de San Juan Bautista o el puente romano, pero todos van a remolque de la Cartuja, emblemática construcción religiosa destinada a la actividad agraria construida en el siglo XVII que, dotada de una extensión de 17.437 m2, dos plantas y un desván, ha sido testigo de más de 200 rodajes.
Más de diez veces visitó Paul Naschy la Cartuja para rodar sus inolvidables cintas y actuar en las de otros directores. La marca del hombre lobo (Enrique López Eguiluz, 1968), la primera aparición de Waldemar Daninsky no recurrió a este escenario, pero si tuvo días de rodaje en Talamanca, y pueden verse tanto el puente romano como la chopera, que está justo al lado. De hecho, los arcos del puente son testigos de la primera aparición de la bestia que inmortalizaría Paul Naschy. Después vinieron más películas: Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1971), El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972), El gran amor del conde Drácula (Javier Aguirre, 1973), Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973), El mariscal del infierno (León Klimovsky, 1973) y Último deseo (León Klimovsky, 1975). Una vez que Naschy accede a dirigir sus propias películas, demuestra que la Cartuja es su escenario predilecto, ya que allí rueda su primera cinta tras las cámaras, Inquisición (1976), que es seguida por muchas más: El caminante (1979), El carnaval de las bestias (1980), Los cántabros (1980), La bestia y la espada mágica (1983) y, sobre todo, El retorno del hombre-lobo (1980), que está rodada casi enteramente en las distintas dependencias de la Cartuja.
Más allá de las cintas de y con Naschy, Talamanca, y particularmente su Cartuja, han sido escenario de muchas más películas desde que inició su actividad como plató cinematográfico en 1964 con el filme Los cien caballeros (I Cento Cavalieri) de Vittorio Cottafavi. Sus estancias han sido testigo (tan solo hablando de cine de terror), del rodaje de El monte de las brujas (Raúl Artigot, 1972), La orgía nocturna de los vampiros y La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1972), Una vela para el diablo (Eugenio Martín, 1973), La cruz del diablo (John Gilling, 1975), El extraño amor de los vampiros (León Klimovsky, 1975), La noche de las gaviotas (Amando de Ossorio, 1975), Akelarre (Pedro Olea, 1983), La lengua asesina (Alberto Scimma, 1995), 99.9 (Agustín Villaronga, 1997) y El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001).
Por sus dependencias han deambulado actores como Marlon Brando (Cristóbal Colón, el descubrimiento, John Glen, 1992); Natalie Portman (Los fantasmas de Goya, Milos Forman, 2006); Arnold Swarzenegger (Conan, el bárbaro, John Milius, 1982) o Michael York, Oliver Reed y Richard Chamberlain (Los cuatro mosqueteros, Richard Lester, 1974), entre otros.
Siempre había sido un sueño personal pasear por ese escenario, sobre todo por su bodega. Finalmente en el verano de 2015 tuvimos ocasión de hacerlo y de entrevistar, además, a su actual propietario, José Carlos Rodríguez, que nos abrió gentilmente las puertas de la Cartuja gracias a la inestimable colaboración de nuestro amigo el escritor y director de cine Víctor Matellano, que nos puso en contacto con él.
ENTRANDO EN LA CARTUJA
“Esto era de los frailes cartujos, y con la desamortización de Mendizábal (2), el Estado lo saca a subasta a particulares. Ha convergido en mi llegando de una tía abuela política de mi abuela y de mi madre, o sea, tres partes han muertos en mí, digamos. Mi madre murió en el 1998; mi abuela en los años setenta; y la señora en los años ochenta o así. Pero he sido testigo de la actividad que había en estas paredes desde mucho antes de heredar, porque estaba aquí mi padre y mi madre y yo he vivido aquí de pequeño. Luego me fui a estudiar a Madrid, pero venía aquí los veranos. Los primeros rodajes los firmaba mi padre, pero yo estuve en muchos y me he encargado de los rodajes y todo eso desde 1982, porque mi padre estaba muy mal. O sea, que llevo ya unos años. Empezó a funcionar como plató en los años sesenta, en 1964, y ha habido, entre series, películas y demás, más de 250 rodajes”.
PATIO DE ENTRADA
Lo primero que el visitante se encuentra al atravesar el portón de entrada es el patio. Una extensión que ha servido en muchas ocasiones para recrear calles y mercados medievales. José Carlos me comenta que “En la parte de atrás Paul Naschy hizo un cementerio”. Una ventana me resulta familiar y la identificamos como el lugar por el que se escapan María Kosty y Víctor Petit de los Templarios en La noche de las gaviotas (Amando de Ossorio, 1975), aunque algo cambiada por el paso del tiempo: “Ahí donde está la casa de madera había una casa de barro que no tenía nada que ver con la casa original. La hizo un antepasado en 1900 para poner una máquina de vapor para una prensa de aceituna y se cargó el edificio”. Y es que su actual propietario no es partidario de conservar pegotes o partes que no fueran originales del edificio: “Yo tengo 63 años, lo que ves hundido, está hundido desde entonces, menos una fachada que se ha caído hace poco y que yo estaba deseando que se cayera. Sí, porque no era original de la casa, era un pegote, pero si algún día tengo muchos cuartos, reharé el claustro, que el antepasado este que te digo también se lo cargó.”
CUADRA
José Carlos echa mano de un enorme llavero y abre la puerta de un edificio. La primera estancia que visitamos es la cuadra, que consta de dos pisos unidos por una escalera de madera. “Esta cuadra se conserva prácticamente igual a como la dejaron los frailes. Lo último que se ha rodado aquí ha sido para ‘El Ministerio del Tiempo’. En los setenta había tantos rodajes que perdimos muchas películas porque no se podían atender. Ahora está volviendo. Yo he tenido un contrato con la serie ‘Águila Roja’ cinco años, pero claro, si en esos cinco años no hubiera estado ‘Águila Roja’, pues habrían sido unas 30 películas”. Le pregunto por una secuencia que sé que se rodó en la cuadra, de Los ritos sexuales del diablo (1982) coprotagonizada por un macho cabrío. Y me señala el lugar a la primera, ya que él estuvo presente cuando se realizó: “Aquí se rodó la de Larraz. Larraz era muy duro (risas). Ha rodado aquí bastante. Fue concretamente en esa columna. La acción está aquí”.
CLAUSTRO
Salimos de la cuadra y entramos en un segundo edificio, la Cartuja en sí, en cuyo interior está el Claustro, ajardinado y en bastante mal estado, lleno de escombros. “El antiguo claustro se me ha hundido a mí, pero no tengo interés en arreglarlo. Como sabes un claustro se compone de cuatro partes iguales para que los monjes recen. Se cayó una parte, yo puse unas columnas y se fabricó ahí un pasillo, pero yo siempre estuve acojonado de que alguien pasara por allí y… Hace años lo tenía ya vallado y por fin se cayó, con lo cual me alegré mucho. Pero viene el bueno de Terry Gilliam, ve los escombros y todo el follón y quiere rodar aquí. Quiere ponerme al Quijote por aquí, por ahí arriba ¿Cómo voy a dejar yo, con los problemas de seguro que puede dar? Depende de si la productora se empeña. Esas columnas que tienen el plátano arriba son las originales, el resto las he puesto yo, incluidas las de arriba, porque sabía que tarde o temprano iba a caer”. El claustro puede verse claramente en, por ejemplo, Alatriste (2006) de Agustín Díaz Yanes.
LA COCINA
Entramos en otra estancia de la Cartuja, la cocina, donde rápidamente José Carlos me localiza una escena de la película Polvos mágicos (1983), también de Larraz. Como veo que el aspecto es muy diferente, con las paredes pintadas, José Carlos me explica: “Hacer obra no puede hacerse, ya que esta casa está protegida, es monumento, pero todo lo que sea poner pintura es proteger la pared, así que no tengo ningún problema. Luego tienen que dejar todo como estaba. Aquí también se rodó hace tiempo uno de los capítulos de ‘El Ministerio del Tiempo.’ Como rodaron con sonido directo colocaron unas guatas colgadas grapadas para que no hubiera eco”.
El propietario me dice que tanto Paul Naschy como Larraz han rodado en la cocina. Para comprobarlo tan solo hay que visionar, por ejemplo, El caminante (1979) de Jacinto Molina.
En una esquina hay unas hojas de guión utilizadas en un rodaje. Tienen anotados cambios en los diálogos. José Carlos intuye (y más tarde comprobé que así era), que pertenecían a lo último que se había hecho allí, un episodio de ‘Amar es para siempre’. Resulta ser un bonito souvenir y un testigo silencioso de la actividad en ese escenario.
EL GRANERO
El granero está sobre la bodega y tiene una estructura similar a esta, como comprobaremos cuando bajemos. Encima está el desván. Al ser el granero una estancia bastante amplía y despejada, ejerce como estudio. Así que a José Carlos le vienen a la cabeza sus admirados decoradores, directores de arte y técnicos de efectos especiales: “El granero es donde más se rueda, pero queda irreconocible. Aquí se ha rodado de todo, desde escenas del oeste (Al este del oeste de Mariano Ozores), a series. Retocan los arcos, lo que haga falta. Mi amigo Gil Parrondo (3), el decorador, montó ahí el interior de un chalet que le decías ‘Oye Gil, déjamelo montado que me quedo a vivir aquí’. Y ahí delante un bosque, pero un bosque con un forillo bestial, que lo hizo Julianín (4), que aquello era un monstruo. Te metías dentro del chalet, mirabas por la ventana y estabas en el bosque. Eso es arte. A Emilio (5) , el maquetista, yo lo he visto hacer una maqueta del Castillo de Loarre (6) que te quedabas patidifuso. Era una maquetita pequeña y luego lo veías proyectado en panorámica y no cantaba nada. Los cromas cantan más. Eso hoy en día no saben hacerlo. He conocido a gente de los clásicos, escayolistas, y esos para mí eran los verdaderos artistas. Tengo una anécdota de ‘El regreso de los mosqueteros’ (The Return of the Musketeers, Richard Lester, 1989): habían hecho un torreón alto. El día antes del rodaje viene mi cuñado que conoce bien la casa y me dice ‘¿Cómo te has dejado hacer esto aquí? Ya sé que es para la película pero…’ no se daba cuenta de que era escayola, no pensaba que lo fuera. Genial. Las calidades que yo he visto en películas de hace 20 años, no las he visto ahora. Y que me perdonen los técnicos de ahora, que también hay gente muy buena, pero como los de antes… Ahí detrás se hizo el pueblo de ‘Don Quijote’, la serie protagonizada por Fernando Rey (7) . Si no fuera porque picabas en el decorado y sonaba hueco, colaba. Repito, para mí esos eran los artistas”.

‘El retorno del hombre lobo’. en esta imagen puede verse la escalera y la puerta del granero de fondo.
Hablamos sobre el respeto a la profesión y de ahí la conversación derivó hacia la conservación del patrimonio cinematográfico, algo que parece no se respeta tanto como se podría:
“Hace 10 o 12 años empecé a coleccionar todas las películas y series que se habían hecho aquí. Habré llegado a conseguir una tercera parte, porque hay cosas que… mira, hablaba con Juanjo Puigcorbé, que lo conozco mucho y que ha rodado aquí la serie que hizo sobre Miguel Servet8, y le decía: ‘Juanjo, lo que daría por encontrar la serie esa en DVD’ y él me decía ‘Toma, y yo’. Esa serie ha desaparecido, no se sabe bien porqué, y era una buena serie, pero no queda nada. El Ayuntamiento de Talamanca organiza cada año la Semana del Cine y el penúltimo premiado fue Juanjo. Esa conversación fue aquí donde estamos. En este país pasa de todo. Yo conozco a uno que ha trabajado en Radio Exterior de España y estaba escandalizado: llegaron allí un día, cogieron los archivos del NODO de no sé que año a que año, hicieron una pila y les prendieron fuego. No se dan cuenta de que eso es historia”.
También hablamos de las facilidades que Talamanca ofrece para rodar, tanto en cuanto a espacio e infraestructura como en cuanto a personal:
“Si quieren meter 200 camiones detrás, los pueden meter, ya que hay espacio casi hasta el arroyo. El ayuntamiento aquí no pone pegas, al contrario. Tú dices que vas a rodar, vas al ayuntamiento, pagas un canon más o menos simbólico y te cortan la calle para que no tengas ruidos. Aquí tienen facilidades de rodaje. En la Cartuja hay habitaciones que son normales que se usan como oficinas de producción, vestuario…Y no solo ya el personal técnico, los actores también se sienten cómodos porque cuando paran, o no tienen que rodar, y van a tomar una cerveza vestidos de romano nadie les dice nada. Tú puedes entrar en un bar y ver a cinco legionarios romanos y a gente del pueblo y aquí no pasa nada. Así que los actores están muy relajados. Recuerdo… no sé… en ‘Águila Roja’ preguntó Francis Lorenzo: ‘¿Dónde podemos comer por aquí?’, y se fueron a comer Francis, el chaval que hace de Águila Roja (David Janer), y el ayudante (Javier Gutiérrez), no porque el catering estuviera mal, sino porque querían ellos tres… y se fueron vestidos de romano, y aquí no ha pasado nada. Aquí la gente está vacunada (risas). Mira, yo era joven y se rodaba la versión que se hizo de ‘La Celestina’9 para televisión con Gemma Cuervo, entonces contrataron figuración del pueblo. Yo estaba de vacaciones, venía de estudiar de Madrid y me apunté. Se pusieron unas mesas representando una tasca, un tugurio, y recuerdo que a mí me tocó con otros tres o cuatro en la mesa de al lado de los protagonistas y estuvimos ahí metidos cuatro o cinco días. Sin embargo, el resto de la gente del pueblo que estaba en las otras mesas no se veía en el plano , así que se marchaban a casa, cobrando claro, pero a mí me tocó el muerto… (risas). Ahora a casi toda la figuración la traen de Madrid, porque bueno, como la tienen que dar de alta en la Seguridad Social, pues con las compañías de figuración se apañan mejor, pero antiguamente la pedían aquí. Llegaban y decían ‘Mañana hay rodaje y se necesitan 30 hombres, 20 mujeres…” Entonces, no digo ya de mi edad, sino mucho más jóvenes, raro es el que no haya rodado alguna película”.
EL DESVÁN
Estamos, ni más ni menos donde se instaló el laboratorio del Dr. Jekyll (Jack Taylor) en Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1971); o en el mismo lugar donde se rodaron escenas de Brujas Mágicas (1981), cinta cómica ambientada en la Edad Media con Pajares, Antonio Ozores y, entre otras actrices, Azucena Hernández y Pilar Alcón. José Carlos me cuenta una anécdota de esa cinta. En un descanso del rodaje le pregunta Mariano Ozores, el director, a su hermano Antonio que va disfrazado de monje medieval ‘¿Tienes hora?’ y Antonio, con toda naturalidad, mira su reloj y le dice la hora, a lo que Mariano añade: ‘¿Ves como eres gilipollas?’. Esto viene a cuento de algunos gazapos que se colaban en los rodajes de aquellas épocas, muchos por culpa de los figurantes:
“Cuando rodaron ‘La caída del Imperio Romano’ (Anthony Mann, 1964) o ‘55 Días en Pekín (Nicholas Ray, 1963)… las de Bronston, venían por estos pueblos con autobuses recogiendo gente para llevarla a los rodajes para hacer de extra. Les decían, ‘Dejen aquí su reloj’ y nada. Así que a la hora de la verdad en las películas se ven relojes, gafas…. Se ve de todo” (risas).
Y hablando de ver de todo: “Imagínate a un chico con 14 o 15 años que llega aquí cuando no había ni revistas de despelote ni nada y veías a una docena de señoras desnudas caminando por la galería y cosas de esas… ¡Una sobredosis! (risas). Y eso que aquí a veces había temperaturas de 16 grados bajo cero. Yo creo que a las actrices las ponían ligeras de ropa para joder, con perdón. En invierno todas en bikini, por no decir otra cosa, y en verano con abrigo de visón” (risas).
LA BODEGA
Finalmente bajamos a la bodega. Con sus arcos en el techo y sus columnas de las que tantas antorchas han colgado. Y sobre todo sus enormes tinajas, que como me cuenta José Carlos eran para el vino que hacían los Cartujos. Estamos donde volvieron a la vida Alaric de Marnac (Paul Naschy) y Mabille de Lancré (Helga Liné) en El espanto surge de la tumba; o donde, dentro de una tinaja, Judy Geeson descubría a las víctimas de las hermanas homicidas de Una vela para el diablo; o donde se celebraban los orgiásticos banquetes de El caminante, Último deseo y El mariscal del infierno. Por allí deambularon la condesa Elisabeth Bathory (Julia Saly) y sus huestes vampíricas salidas de El retorno del hombre lobo. También los templarios realizaron en la bodega de la Cartuja un sangriento sacrificio a su extraño ídolo en La noche de las gaviotas. Y este escenario fue testigo de terrores más contemporáneos, como los vividos en El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001) o Vampyres, de Víctor Matellano, hasta ahora la última cinta de terror que se ha rodado allí.
Aquí finaliza nuestro itinerario. Al salir, José Carlos me cuenta que, gran aficionado a la fotografía, dispone de un archivo fotográfico de los distintos decorados y rodajes que guarda celosamente. Me indica el camino para llegar a la chopera y al puente romano, señalando que por el camino encontraré el paseo del cine, donde hay un homenaje a las distintas personalidades que han sido premiadas por el Ayuntamiento de Talamanca de Jarama durante su Semana del Cine. También me informa sobre un lugar en el que comer. Agradecido me despido de José Carlos. Todavía quedaban cosas por ver y momentos que vivir en Talamanca, pero marcho sabiendo que había pisado un escenario cinematográfico de leyenda. Pura historia del cine español.
Fotos: Serendipia
NOTAS
1.- Naschy, P. ‘Epílogo’ en Un plató de siglos. Talamanca de Jarama, escenario cinematográfico. Ayuntamiento de Talamanca de Jarama, 2007. Pág. 166
2.- Que en 1835 obligó a la Orden a vender todas sus posesiones y abandonar la zona. Por cierto, la Iglesia tomó la decisión de excomulgar tanto a los expropiadores como a los compradores de las tierras, lo que hizo que muchos no se decidieran a comprar directamente las tierras y lo hicieron a través de intermediarios o testaferros.
3.- El más importante director artístico del cine español con dos Oscar y cuatro premios Goya en su haber
4.- Julián Martín “Julianín” comenzó a trabajar con Francisco Prosper a finales de los años 50 y rápidamente aprendió el oficio de pintor trabajando entre otras en las películas de Samuel Bronston. Ha trabajado bajo las ordenes de Francisco Prosper y Francisco Asensio para directores de arte como Gil Parrondo o Enrique Alarcón. (http://efectosespecialescinespaniol. blogspot.com.es/2012_07_01_archive.html)
5.- Emilio Ruiz del Río era uno de los técnicos de efectos especiales del cine español más importantes. Su carrera abarca multitud de títulos entre finales de los años cincuenta hasta el momento de su fallecimiento en 2007. Ha trabajado con Piquer Simón e incluso con Guillermo del Toro.
6.- El castillo abadía de Loarre es un castillo románico situado en la localidad del mismo nombre, en la sierra de Loarre, en la provincia de Huesca (Aragón)
7.- El Quijote, de Miguel de Cervantes (Manuel Gutiérrez Aragón, 1991-92) Serie de 5 episodios protagonizada por Fernando Rey y Alfredo Landa como Don Quijote y Sancho Panza respectivamente.
8.- Miguel Servet, la sangre y la ceniza (José María Forqué, 1989) Serie de 7 episodios protagonizados por Juanjo Puigcorbé, José Luis Pellicena y Pepe Soriano.
9.- La Celestina (Juan Guerrero Zamora, 1983) Mini-serie de tres episodios protagonizados por Gemma Cuervo, Miguel Ayones, Toñi Soler y Nuria Torray.
Primera imagen del rodaje de ‘Muse’ la nueva película de Jaume Balagueró
La nueva película de Balagueró, está protagonizada por Elliot Cowan, Franka Potente, Ana Ularu, Manuela Vellés y Leonor Watling con Joanne Whalley y Christopher Lloyd
Jaume Balagueró (Mientras Duermes, [REC]) dirige su noveno largometraje, MUSE, con un guion del propio Balagueró y Fernando Navarro a partir de la novela La dama número 13 de José Carlos Somoza.
Este thriller sobrenatural, producción de Castelao (España), Fantastic Films (Irlanda), Frakas Prods. (Bélgica), The Jokers Films (Francia) y MUSE Film AIE, será distribuido por Filmax en nuestro país. Protagonizada por Elliot Cowan, Franka Potente, Ana Ularu, Manuela Vellés y Leonor Watling, la película se rueda durante 9 semanas en Irlanda, Bélgica y España.
Sinopsis:
Samuel, profesor de literatura, no pisa la universidad desde la trágica e inesperada muerte de su novia. Desde entonces, sufre una recurrente pesadilla en la que una mujer es brutalmente asesinada a través de un extraño ritual.
Cuando la misma mujer que aparece todas las noches en sus sueños es hallada muerta en idénticas circunstancias, Samuel se cuela en la escena del crimen para investigar. Allí se encuentra con Rachel, una joven a la que no conoce de nada, pero que asegura haber soñado también con el asesinato.
Juntos, harán todo lo posible para descubrir la identidad de la misteriosa mujer, sumergiéndose en un oscuro mundo gobernado por las musas que han inspirado a los poetas de todos los tiempos.
LAS FAVORITAS DE SERENDIPIA DE 2016
Como Serendipia no va a ser menos, también realiza su lista de películas favoritas de este año 2016. La cosecha no ha estado mal, hemos visto en cine unas 248 películas (¡preocupante, 12 menos que en el pasado año!), a las que habría que sumar las que nos hemos zampado en la intimidad de nuestra madriguera, donde han predominado los clásicos, el trash y las revisiones, que nos desintoxicaron de tanta novedad.
En estos listados tan solo incluimos películas que se han estrenado en los cines españoles, dejando aparte otras que hemos podido disfrutar en los diferentes festivales a los que hemos tenido el placer de acudir y que sí hemos incluído en el recuento total. Por cierto, el próximo año incluiremos una categoría más: Las cinco a recuperar, centrada en esos estrenos hechos de puntillas, por cumplir expediente, en pequeñas salas y por poco tiempo de películas que nos han gustado sobremanera y que tarde o temprano el tiempo debería poner en su sitio. Vamos allá:
LAS 10 DEL FANTÁSTICO
1 – EXPEDIENTE WARREN 2: EL CASO ENFIELD (The Conjuring 2: The Enfield Poltergeist, James Wan, 2016)
2 – LA BRUJA (The Witch, Robert Eggers, 2015)
3 – LA LLEGADA (Arribal, Denis Villeneuve, 2016)
4 – THE NEON DEMON (Nicolas Winding Refn, 2016)
5 – LA INVITACIÓNA (The Invitation, Karyn Kusama, 2015) / EL HOGAR DE MISS PEREGRINE PARA NIÑOS PECULIARES (Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children, Tim Burton, 2016)
6 – CALLE CLOVERFIELD 10 (10 Cloverfield Lane, Dan Trachtenberg, 2016)
7 – BONE TOMAHAWK (S. Craig Zahler, 2015)
8 – LA HABITACIÓN (Room, Lenny Abrahamson, 2015)
9 – MORGAN (Luke Scott, 2016)
10- UN MONSTRUO VIENE A VERME (J. A. Bayona, 2016)
LAS CINCO DE ANIMACIÓN
1 – EL CUENTO DE LA PRINCESA KAGUYA (Kaguya-hime no Monogatari, Isao Takahata, 2013)
2 – ANOMALISA (Charlie Kaufman, Duke Johnson, 2015)
3 – EL NIÑO Y LA BESTIA (Bakemono no Ko, Mamoru Osuda, 2015)
4 – LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS (Sausage Party, Conrad Vernon, Greg Tiernan, 2016)
5 – EL RECUERDO DE MARNIE (Omoide no Mânî, Hiromasa Yonebayashi, 2014)
LAS DIEZ INTERNACIONALES
1 – LA DONCELLA (Ah-ga-ssi, Park Chan-wook, 2016)
2 – EL RENACIDO (The Revenant, Alejandro González Iñárritu, 2015)
3 – COMANCHERÍA (Hell or High Water, David Mackenzie, 2016)
4 – ELLE (Paul Verhoeven, 2016)
5 – PATERSON (Jim Jarmusch, 2016)
6 – LOS ODIOSOS OCHO (The Hateful Eight, Quentin Tarantino, 2015)
7 – MUSTANG (Deniz Gamze Ergüven, 2015)
8 – LA LEY DEL MERCADO (La loi du marché, Stéphane Brizé, 2015)
9 – CORAZÓN GIGANTE (Fúsi, Dagur Kári, 2015)
10- DIOSES (Bogowie, Lukasz Palkowski, 2014)
+ MADAME MARGUERITE (Margueriete, Xavier Giannoli, 2015)
LAS CINCO ESPAÑOLAS
1 – QUE DIOS NOS PERDONE (Rodrigo Sorogoyen, 2016)
2 – EL HOMBRE DE LAS 1000 CARAS (Alberto Rodríguez, 2016)
3 – CIEN AÑOS DE PERDÓN (Daniel Calparsoro, 2016)
4 – LA ACADEMIA DE LAS MUSAS (José Luis Guerín, 2016)
5 – GERNIKA (Koldo Serra, 2016)
LOS CINCO DOCUMENTALES
1 – HITCHCOCK / TRUFFAUT (Kent Jones, 2015)
2 – LA ONCE (Maite Alberdi, 2014)
3 – GIMME DANGER (2016)
4 – THE BEATLES: EIGHT DAYS A WEEK – THE TOURING YEARS (Ron Howard, 2016)
5 – JANIS (Janis: Little Girl Blue, Amy Berg, 2015)
Y FINALMENTE: EL (reñido) PODIUM 2016
1 – LA DONCELLA
2 –EL CUENTO DE LA PRINCESA KAGUYA
3 –QUE DIOS NOS PERDONE
RedRum edita en DVD ‘Vampyres’ de Víctor Matellano
Vampyres está protagonizada por Caroline Munro (“Maniac”, “La Espía que me amó”), Marta Flich (“Omnívoros”), Almudena León (“Wax”) y Christian Stamm (“El hombre de las mil caras”). El reparto también cuenta con Anthony Rotsa, Veronica Bacorn, Alina Nastase, Víctor Vidal y Luis Hacha, así como la participación especial de Lone Fleming, May Heatherly, Antonio Mayans, Conrado San Martín y Fele Martínez.CONTENIDOS ADICIONALES EDICIÓN DVD:– Tráiler.– Teaser.
– Making of, narrado por el actor Jack Taylor.
– Entrevista con Caroline Munro.
– Galería fotográfica.
SINOPSIS: Un grupo de jóvenes artistas acampan en un bosque junto a un lago. Hasta la zona llega también un hombre joven con un oscuro pasado. Es una zona en la que está desapareciendo gente. La clave estará en un misterioso caserón cercano, en el que habitan dos extrañas mujeres…
El retorno del hombre lobo: El retorno de Waldemar Daninsky
“En El retorno del hombre lobo están las coordenadas , todas ellas, de mi propia vida, plasmadas en piezas que, si se analizan, encajan: el claustrofóbico castillo, las tumbas góticas, los amores sin futuro, las amenazas de los no muertos, la marginación de alguien condenado porque es distinto y la muerte, que lo impregna todo. Todos estos elementos forman mi personalidad y mi obra.”[1]
Tras adquirir bagaje dirigiendo seis películas y asegurarse de disponer de medios y control absoluto sobre su obra, Paul Naschy por fin se anima a dirigir su primera película sobre su más popular creación, el licántropo Waldemar Daninsky. Y lo hace en un momento en el que dispone de total libertad para hacerlo, ya que gracias a un acuerdo de preventa cerrada con Japón, puede rodarla con su propia productora, Dálmata Films, fundada junto a Julia Saly, Augusto Boué y el japonés Masurao Takeda y con la que ya ha coproducido con Japón El carnaval de las bestias (1980) y Howaito Rabu (1979), filme para el mercado japonés en el que Naschy ejerció exclusivamente labores de producción.
En un principio el director piensa en realizar una secuela de La maldición de la bestia, anterior cinta de la serie protagonizada por el licántropo rodada en 1975 por Miguel Iglesias Bonns con guión, como es habitual, del propio Naschy y que, al contrario que todas las demás películas de la saga, tenía un final feliz con Waldemar curado de su maldición. Pero El asesino de la luna llena, que es como se piensa titular esta secuela, no se rueda, optándose por realizar un inconfeso remake de La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971) al que se le añaden diversos elementos de otros títulos de la saga.
La acción se inicia en Hungría en el siglo XVI, donde es juzgada la Condesa Erzebeth Wandessa Bathory[2] acusada de beber la sangre de sus víctimas para conservar su juventud. También se enfrentan con la justicia sus cómplices, entre ellos el licántropo Waldemar Daninsky. Declarados culpables son condenados y mientras la Condesa será emparedada de por vida en su cuarto, Waldermar será apuñalado con una cruz forjada con la plata del cáliz de Mayenza. La acción pasa a la actualidad donde tres estudiantes, Karen (Azucena Hernández), Bárbara (Pilar Alcón) y Erika (Silvia Aguilar) viajan a los Cárpatos en busca del lugar donde fue enterrada la Condesa maldita. Lo que no saben sus compañeras es que Erika quiere resucitarla con ayuda de un medallón que ha sustraído a su profesor (Narciso Ibáñez Menta), tras asesinarle.
Este es el punto de partida de El retorno del hombre lobo, casi un compendio mejorado de varios filmes de la saga extrayendo de La noche de Walpurgis la mayor parte de la trama: en ambas historias un Waldemar revivido y desterrado en un caserón salva del peligro y acoge a unas jóvenes estudiantes, se enamora de una de ellas y se enfrenta como licántropo con la condesa sangrienta, vuelta a la vida como vampira. Una vez destruido el mal, la joven de la que se ha enamorado tendrá que liberarlo de la maldición hundiendo la cruz de Mayenza en su pecho.
Pero el argumento también posee puntos en común con otros filmes: así a bote pronto el inicio en pretérito en Hungría, con ejecución de Bathory (encarnada entonces por María Silva), pudo verse en El retorno de Walpurgis (Carlos Aured, 1973); la ejecución de los brujos, con maldición y promesa de volver de por medio, nos la hicieron también Alaric de Marnac y Mabille de Lancré en El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1973); otros forasteros fueron atacados por bandidos en la carretera de Baliavasta en Dr. Jekyll y el hombre lobo (León Klimovsky, 1972), donde la joven superviviente fue rescatada por Waldemar, al igual que en este filme, de ser violada y asesinada.
El retorno del hombre lobo mantiene también constantes con el cine de terror clásico, del que Paul Naschy era un gran entusiasta. Baliavasta es un lugar anclado en el siglo XIX y situado en la misma Europa que nos mostraba los filmes de Universal. Habitada por supersticiosos lugareños que fuman en pipa, visten ropas autóctonas y se reúnen en la acogedora taberna, donde el espantado dueño no deja de recomendar a los forasteros no frecuentar ciertos lugares de noche. Quizás por ello no parece extrañar a las tres jóvenes la forma de vestir que tiene el revivido Waldemar, a la usanza de un caballero del siglo XVI. Otra presencia familiar en las cintas clásicas era la del criado o ayudante deforme o jorobado, personaje recurrente tanto en las películas Universal como Hammer, que no olvidemos en principio adaptaron, con su propia idiosincrasia, los filmes americanos. En El retorno del hombre lobo este personaje, habitual también en el cine de Naschy, recae en Beatriz Elorrieta[3], que encarna a la fiel sirvienta de Waldemar, Mircaya, con su bello rostro sepultado tras unas capas de látex.
Más iconográficas y particulares resultaron algunas escenas incluidas en El retorno del hombre lobo. Tanto que pueden calificarse como homenajes: la máscara que le ponen a Waldemar antes de ejecutarlo nos recuerda inevitablemente a La máscara del demonio (La Maschera del Demonio, Mario Bava, 1960), y la forma de resucitar a la Condesa Bathory con el cuerpo de Bárbara suspendido sobre el sarcófago, para que al degollarla caiga la sangre sobre los restos de la bruja, es similar a la de la resurrección de Drácula príncipe de las tinieblas (Dracula: Prince of Darkness, Terence Fisher, 1966).
Quizá sea acertado pensar que todas estas referencias (propias y ajenas) forman parte del ideario de Jacinto Molina, responsable de todos los guiones de las películas protagonizadas por su licántropo, y cuya posible intención al escribir y rodar El retorno del hombre lobo, sea la de poder hacer, por fin, su película definitiva sobre Waldemar Daninsky, un objetivo para muchos conseguido.
Rodada en el verano de 1980 en familiares localizaciones de Talamanca del Jarama, así como en los castillos de Villafranca del Castillo (Madrid) y Belmonte (Cuenca), además de otros lugares de Madrid como Navacerrada y Valdepiélagos, brilla especialmente en El retorno del hombre lobo la fotografía de Alejandro Ulloa, elogiada unánimemente, que sigue fielmente las indicaciones que Naschy tenía en mente:
“La fotografía de Alejandro Ulloa, tiene una textura quemada, como de pergamino antiguo; para lograr este efecto, estuvimos en el Prado estudiando a Brueghel (…) Tenía muy claro que el tono de la película tenía que ser gótico, pero por elementales problemas de presupuesto tenía que ambientarla en la actualidad. Así que opté por hacer la película en la época actual, pero aislando a Waldemar en un castillo, lo que me permitió conservar el decorado y el vestuario medievales. (…) Solo me arrepiento de haber empleado en más ocasiones de las debidas el zoom; pero se trataba de un recurso muy de la época que entonces a todos nos parecía pintiparado”[4]
La resurrección de los espectros y la aparición de las vampiras entre brumas y a cámara lenta (inspirado por Klimovsky) resultan muy efectivas. Sobre todo con ese acompañamiento de coral fantasmal. Según Ángel Agudo, para la banda sonora Naschy contacta con Ennio Morricone, que le vende una base musical que luego el cineasta trabaja con dos músicos españoles. Pero también hay música enlatada de Guido y Maurizio de Angelis y Stelvio Cipriani seleccionada por el propio director en los archivos de CAM, ediciones musicales.
En otros aspectos técnicos, como productor figura, junto a Julia Saly, un viejo conocido del director, Modesto Pérez Redondo, al que Naschy conocía desde La noche de Walpurgis y los tiempos de Profilmes. Del montaje se encargó Pedro del Rey, y del vestuario León Revuelta, que también lo habían hecho en recientes cintas de Naschy como Los Cántabros (1980) y El carnaval de las bestias (1980), ambas de Jacinto Molina.
En la parte artística Naschy recurrió a experimentados actores que conocía por otros rodajes, varios de ellos presentes en El carnaval de las bestias, su película anterior, como Julia Saly, Azucena Hernández, Silvia Aguilar, Rafael Hernández, Pepe Ruiz, Ricardo Palacios, Tito García, Manuel Pereiro, Ramón Centenero, Alexia Loreto y José Thelman. Contando con el veterano Narciso Ibáñez Menta para un pequeño papel, al igual que con David Rocha, que se incorporó al rodaje porque “Jacinto me llamo una mañana y me pidió que le hiciera un papel por la tarde, porque falló el actor que iba a hacerlo y por supuesto que allí estuve. También recuerdo algo de una escena que hice junto a Pilar Halcón”[5]. Precisamente la escultural actriz, que debutaba en el cine con este film, recordaba el buen ambiente que hubo durante el rodaje y como se hizo una de sus escenas, aquella en la que es degollada cabeza abajo para, con su sangre, revivir a la condesa Bathory:
“La noche del hombre lobo era el titulo del guión que me dieron para estudiar. La primera escena que rodé creo que fue en la que me colgaron. Y… ¡vaya tela! Nueva en el rodaje y me dejé hacer ¡Casi me quedo sin pies! Me pusieron una atadura en los tobillos para colgarme boca abajo e hicieron mal la sujeción y me dolía terriblemente. Como yo no quería que por mí cortasen la escena, aguanté como una jabata mucho rato ¡Y encima los demás se equivocaban mucho! (risas). Cuando me descolgaron se echaron las manos a la cabeza de como tenía los tobillos. ¡Qué malos los de atrezzo o quien cñ hiciese la atadura! “¿Quien cñ ha hecho esto tan mal?” gritaba Paul…”[6]
Con Paul Naschy volvería a coincidir Pilar Alcón en Aquí huele a muerto (Álvaro Sáenz de Heredia, 1990). Lamentablemente esta sería la última colaboración de Azucena Hernández con el director. La actriz sevillana sufrió un trágico accidente de circulación en octubre de 1986 que truncó su carrera cinematográfica.
Julia Saly pone toda la carne en el asador para encarnar a la malvada condesa vampira, pero no consiguió hacernos olvidar a Patty Shepard. Como tampoco El retorno del hombre lobo, a pesar de su cuidada factura, consiguió que muchos de sus fans dejaran de mostrar preferencia por La noche de Walpurgis. Para Ángel Sala “Fue una película algo anacrónica para la época, pero vista en la perspectiva de la saga Daninsky, se revela posiblemente como el mejor título de la misma, y uno de los mejores trabajos de su realizador, aunque no contenga la magia del filme de Klimovsky.”[7] Algo en lo que coincide Adolfo Camilo Díaz[8]

¿Cartel? ¿Diseño para video? en todo caso una variación del que no hemos podido averiguar procedencia.
Por entonces los monstruos clásicos ya formaban parte de otra época y el público parecía haberles perdido el miedo. Lluis Bonet Mojica, que destaca que el filme está “realizado con esmero y cierta brillantez formal”[9], también opina que “Al guión le falta garra –y no es un chiste fácil, tratándose del hombre lobo-, o tal vez ocurra que los mitos clásicos del terror ya no infunden ningún temor en una época en la que el pánico cotidiano tiene aspectos nada fantásticos.”Conviene no olvidar también que la más cuidada entrega de la saga de Waldemar Daninsky, a pesar de que contenía uno de los más elaborados maquillajes de hombre lobo realizado hasta la fecha, llegaba en un momento en el que las carteleras nos mostraban unos licántropos muy diferentes al de Naschy, pues el mismo año que se estrenaba El retorno del hombre lobo, llegaban a las pantallas Un hombre lobo americano en Londres (An American Werewolf in London, John Landis) y Aullidos (The Howling, Joe Dante), películas que revolucionaron el concepto del licántropo
despojándolo de la humanidad que caracterizaba a Waldemar Daninsky, mostrando además unas transformaciones como nunca antes se habían visto en el cine. Lo que no fue óbice para que Joe Dante incluyera en su película un reconocimiento hacia la labor de Naschy bautizando como Jack Molina a uno de los personajes. Y precisamente Jack Molina es el nombre que pusieron en el cartel americano de El retorno del hombre lobo cuando como The Craving, se estrenó fugazmente en 1985 en los cines norteamericanos de la mano de Film Concept Group con cerca de tres minutos de película cortados, la mayoría pertenecientes a una escena ‘cómica’ protagonizada por Pepe Ruiz. The Craving también fue la última película de Naschy estrenada en salas cinematográficas estadounidenses.
Los años han pasado y el film ha despertado pasiones encontradas. Donde unos ven virtudes: “(…) universo de goticismo lúgubre nunca igualado en la cinematografía española. (…) Un portentoso alarde técnico en el que nada chirría.”[10] “(…) una de las cumbres del fantaterror mundial y una obra de culto para el verdadero aficionado.”[11] Otros ven defectos: “(…) abundancia de zooms, montaje descuidado, música enlatada y hortera en el mayor de los casos (…) interpretaciones mediocres y guión deslavazado.”[12] “Calamitosa planificación, destartalada banda sonora, evidentes fallos de raccord.”[13]
Pero Paul Naschy, que tiene este filme como favorito dentro de la saga del licántropo junto con el posterior La bestia y la espada mágica (Jacinto Molina, 1983), tuvo claro que consiguió el objetivo que buscaba: “En ella pude reflejar mi carácter y mis obsesiones, así como mi concepto de cine fantástico, con absoluta libertad.”[14]
Lamentablemente la película no consigue rentabilizar la inversión, lo que motiva el cierre de Dálmata Films. Naschy no tarda en abrir una nueva productora, Acónito Films, con la que abordará nuevas películas: Latidos de pánico[15] (1983), La bestia y la espada mágica (1983), Mi amigo el vagabundo (1984), El último kamikaze (1984) y Operación Mantis (1985), que será la más costosa y que causará la ruina de la productora, empañando la relación que Naschy mantenía con los productores japoneses.
Tras la debacle de Acónito, Julia Saly se retiró del cine y se dice que tiene un restaurante en algún lugar de España. En 1987 murió Takeda, el socio japonés de la compañía, que continuaba incansablemente buscando financiación japonesa para los filmes de su amigo.
Por su parte Paul Naschy atravesó una mala temporada (que analizamos en este artículo) de la que afortunadamente fue resurgiendo poco a poco gracias, en parte, a los homenajes y rodajes que tuvo en el extranjero y al reconocimiento de su labor por parte de las nuevas generaciones de amantes del cine.
En 2007 el argumento y la estética de El retorno del hombre lobo, fueron adaptados con éxito en el cómic Waldemar Daninsky por Javier Trujillo y el propio Naschy, lo que llevó al veterano actor a realizar diversas presentaciones personales, como la que tuvo lugar en el Salón del Cómic de Barcelona en 2009, donde coincidió con otro invitado de excepción, Ray Harryhausen, al igual que Naschy, un mito del cine fantástico.
[1] Naschy, P.: Memorias de un hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 1997. Pág. 129-131
[2] Noble húngara (1560-1614) obsesionada con la belleza a la que se le atribuyen 630 muertes de jóvenes, a las que desangraba para bañarse en su sangre. También se dice que todo fue una invención de sus enemigos para buscar su perdición y muerte. Fue juzgada y emparedada de por vida en su cuarto.
[3] Beatriz Elorrieta es hija del director José María Elorrieta y hermana de Javier Elorrieta. Inició su carrera con el nombre de Beatriz Lacy y dentro del cine de terror ha participado en Necrophagus (Miguel Madrid, 1971) y La llamada del vampiro (José María Elorrieta, 1972), volviendo a coincidir con Paul Naschy en Mi amigo el vagabundo (Jacinto Molina, 1984).
[4] Prada, J. M. de: ‘El ciclo de Waldemar Daninsky’. La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 2003. Pág. 133
[5] Declaración de David Rocha al autor de este artículo.
[6] Benítez, C.: ‘De El retorno del hombre lobo a Conan el Bárbaro, pasando por otros rodajes’ Proyecto Naschy, Barcelona, 2012.
https://proyectonaschy.wordpress.com/2012/07/04/pilar-alcon-de-el-retorno-del-hombre-lobo-a-conan-el-barbaro-pasando-por-otros-rodajes/
[7] Sala, A.: Profanando el sueño de los muertos. Scifiworld, Pontevedra, 2010. Pág. 168.
[8] Camilo Díaz, A.: ‘Los ojos de Paul Naschy’. Fangoria Nº 18, Ed. Zinco, Barcelona, abril 1993. Pág. 65.
[9] Bonet Mojica, Ll. ‘El retorno del hombre lobo’ La Vanguardia, Barcelona, martes 21 de abril de 1981.
[10] Prada, J. M.: “El ciclo de Waldemar Daninsky” en La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid, 2003. Pág. 133.
[11] Alonso Barahona, F.: El cine fantástico y de terror en España” en Las tres caras del terror. Alberto Santos editor, Madrid, 2000. Pág. 198.
[12] Aguilar, M.: “El retorno del hombre lobo” en Quatermass Nº 4-5, Bilbao, Otoño 2002. Pág. 108
[13] López, D. y Pizarro, D.: Silencios de Pánico, Tyrannosaurus Books, 2013. Pág. 279.
[14] Prada, J. M.: Ibídem.
[15] Donde el director recuperaba a Alaric De Marnac, protagonista de El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1973) y otra creación de Naschy, basada en esta ocasión en el personaje histórico Gilles de Rais (1405-1440), aristócrata francés que mato a centenares de niños y niñas en su corte formada por brujos, alquimistas y adoradores del diablo antes de ser juzgado y ajusticiado por sus atroces crímenes.
Elliot Cowan, Ana Ularu y Franka Potente protagonizarán el thriller sobrenatural MUSE del director de [REC] Jaume Balagueró.
Charlotte Vega, Christopher Lloyd, Leonor Watling, y Joanne Whalley completan el reparto principal de MUSE, nuevo título insignia de la empresa Filmax. Filmax (productora de gran parte de la carrera de Balagueró) coproduce este film con la irlandesa Fantastic Films, la francesa The Jokers Films y la belga Frajas Prods.
MUSE representa el regreso de Balagueró a la producción cinematográfica de habla inglesa 14 años después de su thriller “Darkness”, un lanzamiento de la productora Miramax/Dimension que recaudó 22.2 millones de dólares en la taquilla de EEUU. MUSE también representa el primer trabajo post-[REC] del director que, excepto el parántesis en 2011 con “Mientras duermes”, ha dedicado la última década a la saga cinematográfica [REC] la cual ha recaudado aproximadamente 60 millones de dólares a nivel global.
MUSE nos cuenta la historia de Salomon, un hombre en paro desde la trágica muerte de su novia, el cual sufre una pesadilla recurrente sobre el brutal asesinato de una mujer. Cuando ésta aparece muerta en el mundo real, Salomon buscando explicación, entra en un oscuro mundo controlado por unas figuras inspiradoras, las musas.
Producen Carlos Fernández y Laura Fernández, Brendan McCarthy, Jean-Yves Roubin y Manuel Chiche.
“La combinación de lo sobrenatural, la seducción, rituales macabros y el amor es explosiva y tiene todos los elementos necesarios para crear una película verdaderamente terrorífica” cuenta Balagueró.
MUSE tendrá su estreno en cines el último trimestre 2017.
El cine en zapatillas: La sonrisa del lobo
LA SONRISA DEL LOBO (Javier Perea, 2014) DVD Vial of Delicatessens
Duración: 47 min. Guión: Javier Perea Género: Documental Audio: DD 2.0 Castellano. Subtítulos: Inglés. Formato: 1:78:1 – 16:9.
Sinopsis: Un recorrido por las películas que Paul Naschy interpretó dentro de la piel del licántropo. Repleto de imágenes y curiosidades comentadas por el propio Naschy con la ciudad de Toledo como telón de fondo.
EXTRAS:
– Introducción del realizador Javier Perea.
– Cortometraje: The Vampyre de Alejandro Ballesteros y Antonio Curado, protagonizado por Paul Naschy como Lord Ruthven.
– Presentación de The Vampire a cargo de Antonio Curado
– Presentación y entrevista a Paul Naschy por la Orden del Toledo Oculto
Desde que supe de la existencia del material que conforma el documental La sonrisa del lobo, casi se trató de un empecinamiento personal el verlo editado alguna vez en DVD. Me enteré de su existencia por ciertas fotos de rodaje. Más tarde Javier Perea, director del mismo y alma mater de Imagen Death, una veterana distribuidora y productora toledana de objetos y películas ‘brutales y de culto‘ comenzó a mover unos flyers que anunciaban la buena nueva sobre el documental, o al menos su intención de editarlo. Mala idea la de Javier, que se encontró conque cada año le preguntaba por el dichoso documental. Tan pesado debí haberme puesto que Javier me pasó un primer montaje previo, pidiéndome opinión sobre el mismo. Pensé que, con sus más y sus menos, el material era interesante: Paul Naschy repasando todas sus intervenciones como hombre lobo en la pantalla. Una a una y en el marco de pintorescos rincones de Toledo que ya por si solos despiertan la imaginación del espectador. Un material casi en bruto con algunas deficiencias de sonido, pero que mostraba a un Naschy 100% puro. Sin duda un metraje con muchas posibilidades, tal y como quedó demostrado cuando se proyectó en la edición de 2013 del Festival de Sitges.
A principios de 2014 realicé una entrevista (concretamente esta) a esa enorme mole de amistosa humanidad que es Javier Perea para preguntarle sobre su larga carrera al frente de Imagen Death, entrevista en la que naturalmente hablamos sobre La sonrisa del lobo que, por desgracia, permanecía todavía en dique seco.
Así que cuando Diego López, colaborador en el documental original, me comentó que estaba seleccionando imágenes de películas para incluirlas en el metraje del documental, clamé a los cielos porque La sonrisa del lobo parecía más cerca de hacerse realidad. Incluso nosotros colaboramos con alguna imagen (creo recordar que con el póster de Um Lobisomem na Amazônia).
Y ahora, por fin, lo tenemos disponible y en las mejores condiciones de la mano de Vial of Delicatessens, que ha tratado este documento con el cariño que merece, añadiendo unos extras íntimamente relacionados con el mismo que dan aún más valor a este DVD que es, tal y como indicamos en su carátula, imprescindible para los fans de Naschy y del Fantaterror
español. Imprescindible porque La sonrisa del lobo es puro Naschy, con anécdotas y recuerdos de todos esos rodajes en los que se calzó la piel del lobo. Y también emocionante, porque ese es el sentimiento que trasmite Javier en la larga presentación que realiza de su documental. Por su sinceridad al rememorar tantos encuentros con Paul Naschy, con el que llegó a fraguar una buena amistad. Por ese homenaje en Toledo que no pudo ser. Emocionante también por los agradecidos recuerdos que comparte Antonio Curado sobre la gestación y rodaje del cortometraje The Vampire, que se incluye entre los extras de DVD y que está rodado en glorioso blanco y negro en las calles de Toledo, con Naschy ofreciendo el que podría ser su mejor personaje vampírico. Y también emocionante por ver al propio Naschy disfrutar de una distendida entrevista realizada por dos componentes de la Orden del Toledo Oculto, jóvenes estudiosos de los temas ocultos, con especial referencia a su ciudad, que demuestran gran afición al cine fantástico y que realizan una entrevista al entrañable actor que termina siendo una conversación en la que se le nota suelto y cómodo. Una charla durante la que Naschy no deja de hablar de proyectos nuevos, del futuro y de las increíbles localizaciones que le sugieren las calles de Toledo. Extras, como vemos, que no son puro relleno, que conforman un todo al estar tan estrechamente ralacionados, con Toledo como centro neurálgico y con Paul Naschy como protagonista.
Más información y pedidos: http://vialofdelicatessens.blogspot.com.es/
RedRum editará en DVD y Blu-ray ‘Vampyres’ de Víctor Matellano
El secto RedRum edita la película de Víctor Matellano en DVD y Blu-Ray.
A partir del próximo 15 de noviembre estará disponible en España, en alquiler y VOD, el largometraje de terror de Víctor Matellano Vampyres. Pocas semanas más tarde saldrá a la venta en DVD y Blu-Ray de la mano del sello RedRum. Vampyres es una revisión del film de culto Las Hijas de Drácula (1974), de José Ramón Larraz, con guion del propio Larraz, quien fallecía en septiembre de 2013 durante la preproducción de la película. En el reparto destacan la actriz Caroline Munro (“Maniac”, “La Espía que me amó”), Marta Flich (“Omnívoros”), Almudena León (“Wax”), Christian Stamm (“El hombre de las mil caras”), Anthony Rotsa, Veronica Bacorn, Alina Nastase, Víctor Vidal y Luis Hacha, así como la participación especial de Lone Fleming, May Heatherly, Antonio Mayans, Conrado San Martín y Fele Martínez.
Como en la original, los efectos especiales de maquillaje son obra del inglés Colin Arthur, quien cuenta en su filmografía con títulos como La Historia interminable, 2001: Una odisea en el espacio o El Resplandor.
El esperado lanzamiento de “Vampyres” en España se producirá tras su aparición en mercados internacionales como Estados Unidos (ArtSploitation Films), Reino Unido (Soda Pictures), Alemania (Donau Films) y Japón (New Select), y su paso por festivales como el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya – Sitges (sección Coming Soon), el Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid – Nocturna, el Feratum de México, el Fantafestival de Roma, el Lost Episode Fest de Toronto, el BUT Film Festival (Breda, Países Bajos) y el Festival Horrorant de Atenas, donde logró los premios a la Mejor Película y Mejor Fotografía para Daniel Salas Alberola. Además, el próximo 21 de noviembre saldrá a la venta en Escandinavia, y próximamente también podrá verse en televisión en España.
































































































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