Nunca es demasiado tarde
Apenas unos pocos minutos le bastan a Uberto Pasolini para presentarnos personaje y situación. No le hacen falta ni las palabras, las imágenes hablan por sí mismas. Nunca es demasiado tarde nos presenta a John May, empleado de la funeraria pública, encargado de hallar a los parientes más cercanos de esas personas que mueren sin recursos a las que se entierra gracias a los servicios municipales. May es concienzudo en su trabajo, no se limita a la mera rutina sino que le vuelca mucho afecto a su labor (guarda un album con todas las fotos de los difuntos ), tal vez porque, siendo él también un solitario sin familia cercana, se ve reflejado en aquellos a los que ha de asistir (ese plano de May espejeándose en la ventana de uno de los fallecidos). Es tal su esmero que, paradójicamente, es despedido (es tiempo de recortes). Acepta su despido pero pide que le dejen encargarse de su último cometido: buscar la familia de Billy Stokes. A partir de ahí acompañamos a May en su minuciosa búsqueda.
Nunca es demasiado tarde es una película de silencios que retratan la soledad (la del personaje y la otra más general) de una forma inmensamente tierna. La forma de rodar las rutinas diarias del protagonista es la que nos habla. Todo un recorrido visual por la vida de ese funcionario que vive rodeado por la muerte, pero que no expresa tristeza sino un humanísimo ponerse en la piel del otro. Still life, su título original, significa naturaleza muerta, y ese es el lienzo que compone Pasolini: una naturaleza muerta que no genera desazón, sin embargo. Al contrario con Nunca es demasiado tarde sentimos que toda vida está llena de sentido, por humilde que sea la labor que se desempeñe. John May es un Bartleby que no ha entrado en el hastío sino que ha encontrado su misión en hacer su trabajo a conciencia. Despide con honores a todos esos pobres diablos que han fenecido en la más absoluta soledad, él, con sus pesquisas sobre ellos, aunque no consiga contactar con familiares o antiguas amistades, se basta para dignificarlos.
Si elogiable es la dirección del productor de Full Monty, meritorio igualmente es el trabajo de sus actores con Eddie Marsan a la cabeza. Marsan da carnalidad al personaje, con su actuación ponderada nos asoma a las interioridades de John May, le da hondura psicológica y nos lo hace sentir real. John May y su circunstancia nos conmueve pero, contra lo que pudiera parecer, nos lleva al optimismo incluso antes de ver su reconfortante último plano. Apreciamos toda la melancolía del personaje y la situación, la melancolía es el sentimiento que nos embarga cuando intuimos una finalidad que no nos es posible alcanzar, pero el segundo trabajo como director de Pasolini nos lleva un poco más allá. Justo hasta el punto donde se resuelve el duelo, donde se suspende el sentimiento atrabiliario, y este es sustituido por la certeza de que ningún esfuerzo es baldío.
Nunca es demasiado tarde es una película conmovedora en la acepción de enternecedora. A ello contribuyen también las delicadas notas con las que la música de Rachel Portman acompaña la acción. Sus noventa y dos escasos minutos tienden un pulso a nuestras emociones y salimos del cine arropados por la sensación de que está vida vale la pena de ser vivida.
Trash-o-rama edita las Evil Dead que nos has visto: el programa doble de estas fiestas
EDICIÓN NUMERADA Y LIMITADA A 100 COPIAS. NO SE VENDE EN TIENDAS. CONTIENE 2 DVD.
¡YA A LA VENTA!
DEVIL DEAD (D. Ranga Rao, 2007) Con Bhargav, Vidya, Soumya. (VOSE, 16:9)
BOLLYWOOD EVIL DEAD (Salim Raza, 2008) Con Amit, Satyam Rajesh, Jayesh Shah. (VOSE, 16:9)
Por primera vez en DVD el remake más demente de Posesión Infernal, posiblemente la película profesional más incompetente de la historia del cine. Éxito sin precedentes en su proyección en Madrid en las sesiones Trash-o-Rama, diversión absoluta para fans de la serie Z exótica. Y junto a esta, otra versión india de Evil Dead, con escenas picantes, números musicales y gore al estilo Bollywood. El propio Sam Raimi estaría orgulloso…si supiera que existen.
Contenidos adicionales:
Evil Dead in Kannada, Freddy vs Jason vs Ash, Evil Dead Fan Film, Evil Trailers, biofilmografías, carteles, fichas técnicas.
Precio: 15 euros (gastos de envío incluídos).
Pedidos e información a trashoramadvdpedidos@gmail.com
Cameo presenta sus novedades en DVD para enero de 2015
El prestigioso sello Cameo ha anunciado las novedades programadas para enero del próximo año, tanto en venta directa como alquiler. Entre los títulos pueden encontrarse algunos de los más interesantes y recientes estrenos, editados con la primorosa calidad a la que el sello nos tiene acostumbrados, tanto en imagen como en sonido. Respetando formatos e idiomas con sus correspondientes subtítulos en castellano. Como debe de ser.
VENTA DIRECTA
HERMOSA JUVENTUD (Jaime Rosales)
Con Ingrid García Jonsson, Carlos Rodríguez, Juanma Calderón, Inma Nieto, Fernando Barona, Patricia Mendy, Miguel Guardiola, Torbe.
GOD HELP THE GIRL (Stuart Murdoch)
Con Emily Browning, Olly Alexander y Hannah Murray
God Help The Girl nos presenta la historia de Eve, una joven que escribe canciones para superar sus problemas emocionales, de James y Cassie, dos músicos que, al igual que Eve, se encuentran en plena encrucijada vital.
MIL VECES BUENAS NOCHES (Tusen ganger god natt, Erik Poppe)
Con Juliette Binoche, Nikolaj Coster-Waldau.
THE LAST DIAMOND (Eric Barbier)
ALQUILER ENERO DE 2015
También en el video club Cameo lanzará unos más que interesantes títulos que pasamos a comentar fugazmente: Como regalo de Reyes ideal, tenemos dos suculentos títulos a partir del 7 de enero: En un patio de París (Dans la cour) de Pierre Salvadori, una delicia protagonizada por Catherine Deneuve y Gustave Kervern de la que ya les hablamos detenidamente en este artículo; y el thiller Betibú (Miguel Cohan) protagonizado por los eficaces Alberto Ammann, Daniel Fanego y José Coronado. Y disponibles en su video club a partir del 21 de enero: Antes del frío invierno (Avant l’hiver); la sorprendente Frank (Lenny Abrahamson) con un marciano Michael Fassbender ; Y Zombies nazis 2 (Dead Snow 2, Tommy Wirkola, 2014) que pudo disfrutarse en la última edición del festival de Sitges y que también comentamos en esta entrada del blog.
Buen cine para todos los gustos y con la mejor calidad, gentileza de Cameo.
Dr. Jekyll y el hombre lobo: un cóctel original
Tras encarnar a Waldemar Daninsky, el hombre lobo protagonista en La marca del hombre lobo (Enrique López Eguiluz, 1968) la carrera de Jacinto Molina, ya para siempre Paul Naschy, se centrará principalmente en su género favorito, el Fantaterror, escribiendo guiones, interpretando y en algunas ocasiones dirigiendo a su licántropo, al que periódicamente retornara y que vivirá ese mismo año su segunda aventura en la hispano-francesa Las noches del hombre lobo, film dirigido por René Govar que no llegó a finalizarse y que por lo tanto tampoco se estrenó, considerándose perdido.
En 1971 el licántropo de Naschy se incorpora al mayor cóctel de monstruos (con permiso de El aullido del diablo) rodado en España, en este caso en coproducción con Italia. Los monstruos del terror (Hugo Fregonese y Tulio Demicheli) proponía una invasión alienígena mediante la intervención, nada más y nada menos, de la momia, Drácula, un sosias de la criatura de Frankenstein (Franksatán concretamente, cosas de copyright) y el hombre lobo. Naschy, que ya había ofrecido en el guión de La Marca del hombre lobo dos licántropos y dos vampiros, aumenta la oferta en este film, cuyo argumento también firma: “Yo soy un enamorado de los
cocktails de monstruos, quizás porque yo cogí la decadencia de la Universal, cuando utilizaban toda clase de resortes para tener éxito. Pero yo nunca pensé en eso, es que a mí sencillamente me gusta, para mí es apasionante enfrentar a Drácula contra el Hombre lobo, o la Condesa Bathory, o contra Frankenstein si llegaba el caso. Era muy divertido, me apasionaban las identidades de cada personaje, que me eran tan entrañables ¿Por qué no iba a hacer cocktails de monstruos?”[1]
Peor suerte sufrirá Waldemar en La furia del hombre lobo (1971), un alucinante y alucinado film dirigido (es un decir) por José María Zabalza cuyas incidencias de rodaje convirtieron en un disparate que, precisamente por bizarro, se ha revalorizado por entre otros el escritor Juan Manuel de Prada, al que el film resulta “encantadoramente psicotrónico, con su pizca de psicodelia castiza”[2]. Quizás los pobres resultados obtenidos empujaron a la productora a dejar reposar cautelosamente la obra en un cajón, por lo que, afortunada -y oportunistamente- se estrenó después de La noche de Walpurgis (1971). Y es que tal éxito supuso el film de León Klimovsky, que otros productores, frotándose las manos, buscaron imitarlo pidiendo a Naschy un nuevo guión con licántropo. Así que a pesar de que el actor ya comenzaba a estar un tanto agotado del personaje, llegando a declarar que “De hombre lobo no quiero hacer más, porque es demasiado duro”[3] , propuso un nuevo cóctel de monstruos todavía más difícil y original en Dr. Jekyll y el hombre lobo.
Paul Naschy consideraba al dual personaje creado por Robert Louis Stevenson “uno de los más apasionantes mitos del Fantaterror y desde luego, junto al licántropo, el más humano (…) Al igual que en la leyenda del hombre lobo, también aquí emerge la bestia, pero en este como resultado del uso de una droga y sin elementos mágicos”[4]
El guión le fue encargado por el productor José Frade, “que se encontraba en cama con hepatitis. Admiraba mucho a Frade, a quien consideraba el productor joven con mayor proyección en el mundo del cine. Pasé muchos días en su casa leyendo el texto, y él me hacía las pertinentes sugerencias. Lo acabamos a gusto de ambos. Pero, al reponerse de la enfermedad, se fastidió un tobillo jugando a fútbol. Luego empezó a pasar el tiempo y Frade dejó de dar señales de vida. Le llamé varias veces a la oficina, pero nunca se podía poner. Aburrido, dejé de insistir. Poco después me llamó Arturo González, el hermano de Cesáreo, pidiéndome un guión de terror. Le ofrecí éste, le gustó y decidió producirlo. Días más tarde, Arturo González me contó que José Frade, enterado de su intención, le había telefoneado para aconsejarle que no hiciera la película. Pero el proyecto siguió adelante”[5].
Buscando repetir el éxito obtenido por La noche de Walpurgis, la nueva producción contó también con el director de aquella, León Klimovsky, un realizador argentino de ascendencia rusa que firmó con esta su película número 52 y segunda de corte fantástico, a partir de la cual dirigiría una larga serie.
Demos un somero repaso al guión de Dr. Jekyll y el hombre lobo:
Imre Kosta (José Marco) y su esposa Justine (Shirley Corrigan) están de viaje en Baliavasta (Transilvania), donde desoyendo las advertencias recibidas en la taberna, salen de noche y son atacados por tres maleantes que matan a Imre e intentan violar a Justine que, rescatada por Waldemar, la lleva a su castillo.
Esa misma noche los bandidos supervivientes vuelven para vengarse, pero se encuentran con un hombre lobo. Justine, que mientras tanto se ha enamorado de Waldemar, descubre el mal que le atenaza y le ofrece que viajen a Londres, donde puede ser tratado por su amigo Henry Jekyll,
nieto del famoso doctor.
Cuando Waldemar acude a la clínica para iniciar el tratamiento, se avería el ascensor en el que sube junto a una enfermera. Es plenilunio y la bestia se desata, matando a la desdichada joven y cobrándose otras presas por Londres. El incidente obliga al Dr. Jekyll a montar un laboratorio en el sótano de la casa de Justine, lejos de los ojos de la gente. La intención del Dr. Jekyll es inyectar a Waldemar el próximo plenilunio el suero de su abuelo, para que se transforme en Hyde y que este venza al licántropo, suministrándole a continuación un antídoto y eliminando así a Hyde.
Pero Sandra (Mirta Miller) la ambiciosa ayudante del doctor, está celosa de Justine y apuñala a Henry cuando Waldemar está transformado en Hyde, liberándolo y comenzando así la pesadilla para Justine, que es forzada y torturada por ambos.
Hyde asesina y siembra el pánico en Londres hasta que en una discoteca se le pasa el efecto de la fórmula, y tras transformarse en Waldemar, vuelve a convertirse en hombre lobo.
Mientras, Henry, moribundo, encuentra a Justine y le indica antes de expirar donde encontrará una pistola cargada con balas de plata con la que podrá matar a la bestia.
El hombre lobo vuelve y ataca a Justine, que antes de morir dispara y libera a Waldemar, quedando ambos unidos para siempre por la muerte.
Paul Naschy afonta un reto interpretativo interpretando tres personajes, del que para Tim Lucas sale victorioso: “como Hyde con su extraños ojos y color de piel, Naschy exuda una palpable maldad muy intimidante, y como Waldemar tiene un buen número de transformaciones (…) incluyendo una de la que Corrigan es testigo en la que muestra visiblemente la tristeza de la bestia, consciente de su propia monstruosidad[6]”. Para los autores del primer estudio sobre Paul Naschy, su Mr. Hyde “resulta ser un personaje en la línea del que en su día interpretara John Barrymore, pero sobre las directrices formales y chispeantes del irónico ‘Testamento del Doctor Cordelier’ de Jean Renoir”[7].
Rodada en Estudios Roma, Navacerrada, Talamanca del Jarama y alrededores de Madrid, posteriormente parte del equipo partió hacia Londres, donde se rodaron algunos exteriores, un práctica bastante común en la época destinada a dar credibilidad a la ambientación, aunque en la mayoría de casos se limitaba a rodar algunas tomas turísticas con el protagonista paseando por lugares característicos. En el film de Klimovsky estas escenas fueron un tanto especiales, ya que obligaron al actor “a desfilar por las calles de esta ciudad disfrazado de Mister Hyde, con macferlán, sombrero y bastón y unas fastidiosas lentillas doradas que apenas me permitían ver. Vestido de esta guisa, tenía que pavonearme por el Soho, donde los transeúntes me obsequiaron con todo tipo de insultos y piropos irónicos”[8] “La verdad es que provocaba miedo este personaje. La gente me miraba como si fuera un loco porque no sabían que estaba filmándose la película (…) no veían las cámaras que estaban ocultas en unos coches”[9].
Precisamente estas molestas lentillas dieron más de un problema al actor: “perdí una de las lentillas doradas que llevaba como Hyde. Dado que nos encontrábamos en un pajar, te puedes imaginar la que se lió. Estábamos todos locos por encontrarla, cuando de repente comenzó a aparecer por la parte superior de mi ojo. Resultó que se me había metido para dentro, y como tenía anestesia local…”[10]
También el poco elaborado maquillaje que luce el actor como hombre lobo, en el que el prolífico y todavía en activo Miguel Sesé, empleaba casi 5 horas, ocasionó problemas. Mientras el maquillador elaboraba un molde de su cabeza: “La escayola se me pegó al pelo y no se podía quitar. Sesé se volvía loco y yo aguantaba horas y horas mientras la intentaba sacar. Al final me la quitaron con un escalpelo. (…) Tuvieron que ponerme un postizo para poder rodar”[11]. Aunque afortunadamente los colmillos no le ocasionaron tantos problemas: “me quedan muy bien, estoy cómodo con ellos. Recuerdo que la última vez me molestaban tanto que me pasé toda la película sangrando por la boca”[12]
El film contó con una no muy inspirada partitura de Anton García Abril, labor que también realizó en La noche de Walpurgis. García Abril es responsable, entre multitud más de la, ahora sí, inolvidable banda sonora de La noche del terror ciego, para la que compuso el infernal y tétrico canto gregoriano que acompañaba a las apariciones de los esqueléticos caballeros templarios de Ossorio. Pero el film tiene reservada otra curiosidad, ya que se trata de un “inusual ejemplo de película de terror española rodada directamente en inglés, con doblaje posterior sincronizado que hace que los actores se vean más conectados con lo que están diciendo, ofreciendo todos una actuación más completa[13]”.
Pero además de Paul Naschy, la película contó con la presencia de otros atractivos actores, como la irlandesa Shirley Corrigan, una bonita y más bien sosa actriz que tras comenzar su carrera en el teatro marchó a Brasil, Italia y Calcuta, donde permaneció cinco años con la madre Teresa, que cariñosamente la llamaba Shirleybelle, apodo que también utilizó alguna vez en el cine. La religiosa (quizás harta de su presencia) terminó recomendándole que retomara su carrera interpretativa. Y con Italia como base rodó películas como La plus longue nuit du diable (Jean Brismée, Belg-Ital. 1971), Sette Scialli di Seta Gialla (Sergio Pastore, Ital. 1972) o la comedia erotica Jorden Runt Med Fanny Hill (Mac Ahlberg, Suecia 1974). La actriz, como vemos todo un espíritu aventurero, actualmente vive en Londres y sigue actuando eventualmente. Sobre Paul recordaba que “era un hombre muy serio. Introvertido. Siempre preparando su papel, su interpretación y maquillaje (…) Estaba muy unido al director y eran muy amigos. Siempre hablaban de hacer películas juntos. El Sr. Klimovsky era un gran director. Hablaba siempre por el megáfono. Estábamos en el monte rodando un buen número de planos y Paul Naschy tenía su propio megáfono también y le respondía con él. Era una situación sumamente divertida. Paul era muy perfeccionista y no tenía doble ni para preparar iluminación. Hacía todo él mismo”.
Firmó para hacer la película con solo una vaga idea de su argumento: “El director, Mr. Klimovsky me contó la historia cuando llegué a Madrid y pensé, ‘Si es tan sencilla como me la cuenta no representará ningún reto para mí hacerla’”. También conoció de primera mano la popularidad de la que gozaba su co-protagonista: “Cuando llegué a Madrid y conocí a Paul Naschy fuimos a su casa y me presentó a su familia, todos encantadores y hospitalarios. Decidimos ir a cenar para hablar del guión, pero resultó imposible porque había unas 300 personas esperando fuera del restaurante para conseguir autógrafos ¡Fue como una estampida! Él se dirigió a la gente diciéndoles ‘Esta señorita es Shirley Corrigan, una bella actriz inglesa que me va a dar buena suerte’. Era un hombre generoso y me gustó trabajar con él, muy respetuoso, siempre me decía ‘Eres demasiado buena’”[14].
Además, el film contó con dos actores muy familiares para los aficionados al Fantaterror español: Jack Taylor y Mirta Miller. El norteamericano Jack Taylor, cuyo aristocrático porte fue utilizado por otros directores en títulos adscritos al género como en La venganza de la momia (Carlos Aured), El buque maldito (Amando de Ossorio) o El conde Drácula (Jesús Franco), está todavía en activo y no pierde ocasión de participar en proyectos que le resulten interesantes. La exótica Mirta Miller (Mirta Jovita Bogni Chatard), es una bella argentina que desde los 20 años ha ejercido de modelo y actriz interviniendo en más de 70 películas. Puede admirarse su belleza en otras perlas del Fantaterror como La rebelión de las muertas (León Klimovsky, 1973) y El gran amor del Conde Drácula (Javier Aguirre, 1973), ambas también junto a Paul Naschy. Fue amante declarada del fallecido Alfonso de Borbón, y aunque nunca ha dejado del todo el cine, ha vuelto en 2013 decidida a quedarse si le ofrecen papeles atractivos.
El papel del posadero está interpretado por Barta Barry, bailarín y artista de circo nacido en Budapest al que también podemos ver en La noche de Walpurgis (León Klimovsky, 1971) o Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1972), por nombrar dos títulos de su prolífica carrera. El malvado jefe de los bandidos es el italiano Luis Induni, que en sus 28 años de carrera en España colaboró en un buen número de films de género, principalmente westerns y de aventuras, así como terror, coincidiendo de nuevo con Naschy en El mariscal del infierno (León Klimovsky, 1974), Exorcismo (Juan Bosch, 1975) y La maldición de la bestia (Miguel Iglesias Bonns, 1975), donde interpreta al memorable villano mongol Sekkar Khan. Imre, el marido de Justine, está encarnado por el barcelonés José Marco, otro todoterreno con 42 años de carrera en el cine que también puede verse en, además de diversos westerns, La noche de Walpurgis, La furia del hombre lobo y Pánico en el Transiberiano. En el apartado anecdótico es curioso indicar la participación de María Luisa Tovar, la hermana morena de Loreta Tovar, siempre relegada a realizar pequeños, pero memorables papeles, en películas como La residencia (Narciso Ibáñez Serrador, 1969), La noche de Walpurgis, donde es la

Lobby card mexicano en el que, además de poder ver que se utilizó la imagen creada por Mac, contiene una imagen de la doble versión para exportación.
primera víctima, La saga de los Drácula (León Klimovsky, 1973) y Las garras de Lorelei (Amando de Ossorio, 1974), en la que puede verse junto a Bárbara Rey como una de las cavernícolas en bikini del final. Tras este papelón, no puede censurársele que optara por desistir de su intención de entrar en el mundo del cine. También interpreta un pequeño papel Henry Gregor, una figura curiosa del cine, ya que tras ese seudónimo estaba el príncipe austriaco Heinrich Rüdiger Karl Georg Franciscus von Starhemberg, cuya familia, al anexionarse su país a la Alemania de Hitler, prefirió emigrar a Sudamérica. Hijo de la actriz Nora Gregor, que cuenta con una extensa filmografía en la que destaca Las reglas del juego (La Règle du Jeur, Jean Renoir, 1939), se interesó por el cine y el teatro llegando a ser actor, productor, director y guionista en Argentina, Chile, España y Austria, los cuatro países en los que residió hasta su fallecimiento en 1997. Con Paul Naschy volvería a coincidir en Muerte de un quinqui (León Klimovsky) y Los pasajeros (José Antonio Barrero), rodadas ambas en 1975. Marisol Delgado, la sufrida enfermera que queda atrapada en el ascensor junto a Waldemar Daninsky en plenilunio (ahí es nada), es una actriz que tampoco pasó de realizar minúsculos papeles,
generalmente como doncella o sirvienta, en películas como Las garras de Loreley (1974) o El ataque de los muertos sin ojos (Amando de Ossorio, 1973).
La historia tiene dos partes bien diferenciadas, la que se desarrolla en la transilvana Valiavasta y la parte final en Londres. Si bien hay bastante unanimidad en destacar lo desequilibradas que resultan ambas partes, no la hay respecto a cual de ellas es más efectiva. Luis Alboreca opina que “La primera hora resulta bastante pobre en todos los aspectos, pero después, con la llegada de Waldemar Daninsky a Londres, se remonta la acción[15]”, coincidiendo con Shane M. Dallmann, para quien “La primera mitad de la película es bastante lenta y melancólica[16]”. Mientras que tanto para Ángel Gómez Rivero[17] como para el propio Naschy, la segunda parte resulta más irregular en conceptos de realización: “En líneas generales, creo que Klimovsky no estuvo a la altura que todos esperábamos de él. Algunas escenas quedaron resueltas de forma atropellada; otras, por el contrario quedaban francamente bien, pero en general la película adolece de desequilibrios estructurales: la primera parte tiene un ritmo tranquilo que luego se precipita un tanto chapuceramente. León Klimovsky no rayó al nivel de La noche de Walpurgis: a veces se le veía con ganas y ese día rodaba bien; pero otros como si tuviese prisa por acabar. En alguna ocasión le pregunté: ‘Leo, ¿por qué vas tan acelerado? Aún quedan varias semanas de rodaje’. Y él me respondió: ‘Ya, ya… Pero si no logro acabar en cinco semanas corro el riesgo de que no me contraten para otras películas; todo el mundo me considera el director más rápido del cine español, y no puedo defraudar mi leyenda’. A pesar de todo debo decir que León Klimovsky tiene secuencias de lo mejorcito que hay en el cine fantástico universal: en ocasiones es superior a Terence Fisher, pero mientras que éste es regular, León tiene altibajos inexplicables[18]”. “Había dinero y había posibilidades. Pero el realizador, porque no sabía, no le gustaba o no quería, no le sacó todo el partido que debía. Aún así, yo pienso que es una película muy interesante[19]”.

Marisol Delgado y Paul Naschy en la escena del ascensor, tal y como pudo verse en algunos lugares de Europa.
En cuanto a sus dosis de erotismo y violencia puede coincidirse con Narcis Ribot cuando opina que Dr. Jekyll y el hombre lobo es “la más brutal y sádica de la carrera de Waldemar Daninsky”[20] aunque no tanto como para llegar a las supuestas dosis de violencia y terror con las que la distribuidora Regia Films-Arturo González promocionó el film, definiéndolo como ‘Una película para espíritus fuertes’ con ‘Las más terroríficas escenas que el cine nos podía ofrecer’. Lo que la película sí contenía eran dosis de erotismo más elevadas que en films precedentes, naturalmente recortado para su explotación española. Las versiones editadas en España, tanto en formato VHS como en DVD por Divisa, muestran la copia que pudo verse en nuestras castas pantallas, que dejan adivinar perfectamente la existencia de una segunda versión más picante para exportación. Así que ha habido que recurrir a versiones foráneas para poder comparar
escenas. Para el mercado norteamericano el film contenía “dosis de violencia y desnudez lo suficientemente explícitas como para impedir que la película aparezca jamás en las pequeñas pantallas”[21], pero no en salas cinematográficas y posteriormente en formato doméstico. Tanto es así que el VHS y el DVD editados por Sinister Cinema, conservan las imágenes de desnudos que figuraban en la copia que se exhibió en cines por International Cine Film Corporation (como Dr. Jekyll and the Werewolf), aunque esta versión en inglés de 88 minutos, obtenida a partir de una copia en 16 mm. tiene mal color y su imagen está adaptada al formato televisivo. Esta versión americana es idéntica a la española hasta el minuto 63, a partir de donde pueden verse ligeras variaciones respecto a la copia exhibida en España que, vistas ahora, resultan sumamente inocentes: Hyde ataca a Justine y rasga su blusa mostrando sus pechos. También los muestra cuando es flagelada, cubriéndolos con el camisón al llegar a su cuarto. Sandra, el personaje interpretado por Mirta Miller, enseña sus pechos cuando es atacada por Hyde, quedando claro, al ser la escena más prolongada, que este la viola cuando pierde el conocimiento. Finalmente la prostituta a la que Hyde estrangula, también exhibe sus encantos.
El prestigioso sello Mondo Macabro ha editado una excelente copia en castellano e inglés respetando el formato de pantalla original y con brillantes colores, pero conteniendo la casta copia española. En todo caso tiene su interés para el coleccionista por contener unas declaraciones del propio Naschy sobre el film.
Pero tras revisar esta versión, todavía seguían llamando la atención ciertas escenas que daban pié a que existiera doble versión, pero que permanecían idénticas en ambas copias, concretamente la del intento de violación de la protagonista y la escena del ascensor. De la primera existían indicios de una versión más aligerada de ropa por imágenes en lobby cards foráneos, por ejemplo en los mexicanos. Y en cuando al ataque en el ascensor, se conocían imágenes promocionales con la actriz mostrando los pechos. Finalmente, gracias al especialista norteamericano Mirek Lipinski[22], se confirmaron nuestras sospechas: existió una doble versión completa, tal y como pudimos comprobar al revisar el VHS holandés del film editado por Loyal Video como Die Nacht der Blutigen Wölfe. La cinta contenía, además de las escenas de la versión americana, el desnudo de Shirley Corrigan en la escena de violación en el cementerio, la secuencia del ascensor completa y, finalmente la que viene a continuación con el hombre lobo atacando a María Luisa Tovar y rasgando su vestido. Estas escenas también están en las ediciones en VHS alemanas editadas por Action Video y VTD.
Tampoco conviene olvidar el maravilloso cartel de Dr. Jekyll y el hombre lobo, obra del ilustrador Mac (Macario Gómez) que transmite el desdoblamiento de Hyde en licántropo, aunque utilizando una imagen de Lon Chaney Jr. como modelo, además de mostrar a Jack Taylor y Mirtha Miller, magníficamente retratados con el inconfundible estilo del cartelista catalán. Pero a pesar de este atractivo póster y del recordado éxito de La noche de Walpurgis, el film no obtuvo una respuesta similar, llevando a las salas a 564.843 espectadores y obteniendo una recaudación de 105.923,47 € frente a los 1.021.90.0 espectadores y 182.365,30 € de su antecesora.

Libreto promocional para exportación con imágenes de dos de las escenas escamoteadas en la doble versión de Estados Unidos
Ni la crítica de la época ni la actual la han tratado demasiado bien: “Los actores son penosos y sólo se salva la comedida interpretación de Jack Taylor en el papel de nieto de Henry Jekyll”[23]. “uno de los títulos más involuntariamente surrealistas de la historia del género en España, tan burdo y mal acabado como el resto de la saga de Waldemar Daninsky”[24]. Aunque también ha contado con defensores. Basta mirar esta temprana crítica publicada en 1974 con la que doy por terminado este trabajo:
“Quizás sea ésta la película más interesante, más difícil y menos comprendida de las que ha interpretado Paul Naschy (…) La burlona maldad y el sadismo son reflejados por Paul Naschy en su personal Mr. Hyde, sin duda el trabajo más complejo y brillante de su carrera. La película no fue comprendida por la mayoría de crítica diaria y resulta sorprendente, porque este film posiblemente es una de las obras más originales e importantes del cine fantástico español”[25].
Este artículo se publicó previamente en Cine de Ultramundo: http://cineultramundo.blogspot.com.es/2014/08/critica-de-la-venganza-de-la-momia_27.HTML
NOTAS:
[1] Olano, J. La marca de Paul Naschy entrevista para Quatermass 0, junio 1993. Pág. 30
[2] Prada, J. M. ‘El ciclo de Waldemar Daninsky’ en La marca del hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid 2003. Pág. 125
[3] Cernuda, P. ‘Paul Naschy: 5 veces hombre lobo’. Entrevista en revista Pronto (1972)
[4] Naschy, Paul. Crónicas de las tinieblas. 1993. Pág. 34
[5] Naschy, P. Memorias de un hombre lobo. Alberto Santos Editor, Madrid 1997. Pág. 90-91
[6] Lucas, T. en Video Watchdog 66, USA, diciembre 2000. Pág. 23
[7] Porto, J. J. y Falquina, A. Cine de terror y Paul Naschy. Editorial Madrid, 1974. Pág. 132-133
[8] Prada, J. M. Opus cit. Pág. 129
[9] Paul Naschy ‘Memoirs of a Wolfman’ en DVD ‘Dr. Jekyll Vs the Werewolf’ (Mondo Macabro, )
[10] Gómez Rivero, A. ‘La fuerza del mito’ en Transilvania Express 2. Marzo 1981. Pág. 38- 39
[11]Agudo, A. La máscara de Jacinto Molina. ScifiWorld Pontevedra 2009. Pág. 112
[12] Cernuda, P. Opus cit.
[13] Lucas, T. Opus cit.
[14] Brice, A. Entrevista a Shirley Corrigan en The Dark Side. Agosto, 2008.
[15] Alboreca, L. en Quatermass 4-5. Antología del cine Fantástico Español. Astiberri Ediciones. Otoño 2002. Pág. 73
[16] Dallmann, S. M. La marca de Naschy en Fangoria 7. Ed. Zinco, 1991. Pág. 10
[17] Agudo, A. Opus cit. Pág. 350
[18] Prada, J. M. Opus cit. Pág.128-129
[19] Sainz, S. ‘Diálogos de luna llena’ entrevista en Transilvania Express 2, marzo 1981. Pág. 46
[20]Ribot, N. ‘Waldemar Daninsky, la lucha contra los elementos’ en Transilvania Express 2, marzo 1981. Pág. 28
[21] Dallmann, S. M. Opus cit. Pág. 10
[23] Alboreca, L. Opus cit. Pág. 73
[24]Aguilar, C. Guía del Video-Cine. Ed. Cátedra (2000) Séptima edición. Pág. 332
[25] Porto, J. J. y Falquina, A. Opus cit. Pág. 132-133
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Os presentamos dos novedades de Tyrannosaurus Books para el mes de noviembre. Llega el frío y apetece estar recogido en casa con un buen brasero y buena lectura.
Laguna negra. Drogas, chicas, monstruos y camisas hawaianas.
La selva del Amazonas, 1969. Un búnker nazi, una aberración de la Naturaleza fuera de control. Miami, 1979. Cuando una nueva droga aparece en las calles de la ciudad, Hudson Cardozo, exboxeador y policía corrupto, descubre que la guerra de la coca y su lealtad a la reina del hampa no es lo peor que le puede pasar. Es la hora de cazar a una criatura desafiante al tiempo y a los horrores de los experimentos nazis. Sangre, garras y música disco; peleas ilegales y canibalismo. Una lucha a muerte que llevará al detective Hudson a aliarse con un grupo inesperado para salvar la ciudad de una amenaza letal. ¡Acción y vísceras! ¡Esvásticas, camisas hawaianas, combates ilegales, rayas de coca y mujeres fatales del calibre treinta y ocho! ¡Traición y muerte en la ciudad del vicio!
Laguna negra es el cuarto volumen de la colección Monsters Unleashed. Tras ver pasear a Drácula y a la Momia por el Chicago de los años 30, a Jack el destripador ejerciendo de detective y luchando contra Drácula en el Londres victoriano, y al monstruo de Frankenstein (Cara de muerto) en el Far West, le llega el turno al monstruo de la laguna negra en una historia repleta de excesos.
Con una ambientación totalmente alocada, un estilo cortante y directo como un gancho de derecha, Pablo García ha construido un relato totalmente alucinante fuertemente influenciado por las películas blaxploitation y las cintas de justicieros de los años 70 protagonizadas por Shaft o Charles Bronson.
Historia de dos pingüinos. Un misterio del sur. El infinito es el límite.
Cuando Plunkett y Lawrie deciden iniciar una serie de expediciones por las tierras del Polo Sur, poco se imaginan que tendrán que pasar años antes de poder realizarlas.
Enfrentamientos, misterios y el descubrimiento de nuevos seres hasta ahora desconocidos para ellos, harán de sus aventuras algo digno de ser plasmado por escrito. ¿Hasta dónde serán capaces de llegar?
Plunkett y Lawrie, los dos protagonistas de esta historia de aventuras alucinantes son portadores de los valores más importantes de la vida: la amistad, el trabajo en equipo, el esfuerzo, la curiosidad, la imaginación, la perseverancia, la alegría de vivir y de superar obstáculos, perseguir los sueños por encima de todo…
Aunque se trata de un libro especialmente orientado a partir de 12 años, puede fascinar tanto a niños como a adultos. Su narración, la imaginación de la que hace gala su autor recreando un universo detallado, las costumbres, tradiciones, y la cultura de esta sociedad de pingüinos con todos sus estereotipos sociales, es capaz de engancharnos desde la primera página a la última y dejarnos con ganas de conocer más historias de sus protagonistas. Si a esto le añadimos las cuidadas ilustraciones que ha realizado Gonzalo Asencio, tenemos todas las piezas necesarias para disfrutar de un viaje que deleitará a quién se adentre en las páginas de Historia de dos pingüinos.
Historia de dos pingüinos es una auténtica historia de aventuras al más puro estilo de las novelas de Tolkien. Enric Pujades nos abre las puertas a un universo mágico habitado por pingüinos, en el que se desarrolla una historia de amistad sin limites.
FANTASTI’CS: Un acogedor certamen en alza
FANTASTI’CS, como ya les contamos, es un festival que se celebra en Castellón y que combina literatura y cine fantástico. Nacido gracias a la unión de Jorge Juan Adsuara y Juan Vicente Centelles, responsables respectivamente de dos festivales con el género fantástico como nexo común: Fantcast, concurso de cortometrajes y muestra de cine, y Fantasti’CS, centrado en la literatura.
Esta unión hizo posible que el pasado año se celebrara, bajo el epígrafe FANTASTI’CS’13, un único certamen cuyo éxito motivó a los organizadores a seguir adelante, ampliar y pulir su propuesta, ofreciendo un memorable FANTASTI’CS 2014 con más libros, más invitados, más cine y más diversión. Pasemos a repasar lo que Serendipia vivió durante ese mágico fin de semana:
FANTASTI’CS 2014
Si bien durante el mes de octubre ya se fueron proyectando algunos de los cortos finalistas en el Teatro del Raval, como acompañamiento a selectos largometrajes, dos son los fines de semana de noviembre que definen este festival: el que comprende del 6 al 8, centrado en el cine, y el del 22 de noviembre, dedicado a la literatura de ciencia ficción, fantasía y terror.
Si el jueves 6 y el viernes 7 se limitó a la proyección de algunos de los cortometrajes finalistas a concurso, el sábado 8 fue el día fuerte, dedicado a la presentación de varias obras y proyectos, así como del libro oficial del festival. Prolongándose posteriormente la jornada con el pase de una película, un corto finalista y el ganador, tras lo cual se otorgaron los premios FANTASTI’CS 2014.
LIBROS Y PUBLICACIONES
El mediodía y la tarde del sábado estuvo repleta de presentaciones de libros y publicaciones relacionadas con el cine, todas ellas en la estupenda librería Argot.

Rafa Lis hablando del proyecto transmedia La Ropavejera centrado en Enriqueta Martí, la vampira del carrer Ponent.
El proyecto transmedia La Ropavejera está basado en el universo de Enriqueta Martí, la vampira del Raval, e incluye una novela, La Ropavejera, el génesis del mal de Ramón Cerdà; el cómic La Ropavejera. El último secuestro con guión de Nacho Ruipérez y dibujo de Miguel Fuster; y el cortometraje La Ropavejera, dirigido por Nacho Ruipérez y producido por Ryu Media S.L. Para la ocasión se contó con la presencia del escritor Ramón Cerdà, que presentó su novela, así como con el productor del cortometraje Rafa Lis y su director Nacho Ruipérez. Aunque la novela, tal y como nos explicó el
autor, mezcla datos biográficos junto a ficticios, introduciendo en la narración personajes reales como Sir Arthur Conan Doyle o el mago inglés Aleister Crowley, que naturalmente nunca llegaron a conocer a la protagonista de la historia, intenta ceñirse en lo posible a los hechos. Adelantándose a la fecha de publicación y como detalle con el festival, se imprimió una tirada especial de la novela que pudo adquirirse durante el certamen. Nacho Ruipérez y Rafa Lis presentaron el cómic y el cortometraje, que se estrenó en la última edición del festival Nocturna de Madrid y que se ha erigido con el premio Fantasti’CS 2014. Pero la labor realizada por Ryu Media S.L. con el siniestro personaje barcelonés no se detiene aquí, ya que está en proyecto un largometraje que, en vista del corto, podría ser más que interesante y del que esperamos informarles en su momento.
A continuación David García, editor del fanzine Monster World, presentó Fantastic Cult Classics, una publicación monográfica editada en formato A4 dedicada a títulos de culto del cine fantástico nacional e internacional. Las 36 páginas de esta primera entrega están dedicadas a Pánico en el Transiberiano (Eugenio Martín, 1972) y es toda una pieza de colección que incluye entrevista con el director de la película y un buen puñado de imágenes, muchas de ellas del archivo privado de Eugenio Martin.
Rob Zombie. Las siniestras armonías de la sordidez de Daniel Rodríguez Sánchez , fue presentado por su editor José Miguel Rodríguez, uno de los responsables de Tyrannosaurus Books. La obra analiza todas y cada una de las películas realizadas hasta la fecha por el director y músico, desde La casa de los 1000 cadáveres hasta Lords of Salem, además de proyectos fallidos y demás aspectos de su persona y su carrera en el mundo del cómic y la música. El editor aprovechó para hablar de otras referencias del sello, como la colección Double Feature y novedades de próxima edición como ¿A quién vas a llamar?, un completo libro sobre la franquicia Ghostbusters (filmes, series…) que contó con la presencia de su autor Octavio López.
Carlos Aured, nostalgia y pasión de Miguel Ángel Plana es el libro del festival. Un sentido homenaje al cineasta y amigo del autor, con el que repasamos toda una época y un cine ya desaparecido. Un lujoso libro en el que han prestado su colaborado Ángel Gómez y el que todo esto les narra, y del que se tiró una pequeña edición para que estuviera físicamente en su presentación. En breve se pondrá definitivamente a la venta, de lo que serán puntualmente informados.
Y finalmente vino el homenaje al más veterano editor de fanzines del estado y casi del mundo. Con 25 años y 47 números a sus espaldas, pero todavía fresco, informativo e innovador, 2000 Maníacos y su creador Manuel Valencia no necesitan presentación. El editor nos contó algunas anécdotas de su larga trayectoria tras el veterano fanzine y prometió continuar en la brecha, al menos, durante 25 años más. Este número, que fue presentado durante la XXV Semana de Cine de Terror de Donosti, viene además acompañado del DVD Manolín, primera película de Manuel Valencia: «Una película anormal que no se parece a ninguna otra que hayas visto en tu puta vida«. Si cada número del fanzine es para celebrarlo, con este es que se nos disparan los pies.
… Y muy pronto… el número 50…
PROYECCIONES Y GALA FANTASTI’CS 2014
Tras las presentaciones en la librería Argot, llegó el turno de desplazarse al Teatro del Raval, un espacio con más de 60 años de historia remodelado en 2011, donde tuvimos una ración de cine, breve, pero intensa, que se inició con el documental La sonrisa del lobo (Javier Perea), una pieza modesta pero notable de la que ya les hablamos y que está centrada en la figura de Paul Naschy. Se proyectó su montaje definitivo, tal y como fue presentado hace un mes escaso en el Festival de Sitges.
El corto La ropavejera es la primera manifestación cinematográfica del proyecto transmedia producido por Rafa Lis y dirigido por Nacho Ruipérez. Con una esmerada fotografía en blanco y negro, nos aproxima a la figura de Enriqueta Martí centrándose en sus prácticas con los niños. Se trata de una pieza que aprovecha los recursos de la narrativa cinematográfica más clásica, con elegantes planos y estilizados movimientos de cámara que dan pie a bellos encuadres. Es destacable su dirección de actores así como el excelente trabajo de estos con Ana Torrent a la cabeza. Sin duda alguna es merecedor del premio que le ha concedido el Fantasti’CS. Y finalmente pudimos ver el corto finalista Horror complex, de Jairo Sobrino. El trabajo de Sobrino está en las antípodas del corto premiado. Si aquel se inscribía en la tradición clásica, Horror Complex lo hace en los modos modernos adentrándose en los senderos del Found Footage.
Tras las proyecciones llegó la entrega de premios con la que concluyó la gala. En esta edición se estrenaba galardón, un encantador busto de la criatura de la laguna negra. En total se concedieron cuatro premios, uno al mejor corto y tres honoríficos con los que se rendía tributo a la trayectoria de tres figuras relevantes dentro del fandom patrio, Miguel Ángel Plana, Manuel Valencia y David García. La ceremonia fue oficiada por la bella Sonia Martell, actriz castellonense que lucía un elegante vestido que se mimetizaba armónicamente con la imagen que ha presidido esta convocatoria. Una velada en la que no se descuidó ningún detalle y en la que tuvimos el placer de entregar el premio a David García.
En resumen, una jornada deliciosa y en muy buena compañía. Interesantes propuestas editoriales, buen cine y un festival con una infraestructura envidiable de la que saben sacar un muy buen partido sus organizadores, a los que desde Proyecto Naschy felicitamos y agradecemos todas las atenciones que han tenido con nosotros ya desde antes de poner los pies en la estación de tren de Castellón. También queremos dar un abrazo de oso a todos los amigos con los que hemos compartido estas jornadas: son ustedes formidables.
Finalmente, sepan los aficionados a la mejor literatura fantástica que les quedan otras citas, entre ellas una en la Librería Argot el sábado 22 de noviembre con charlas, presentación de libros y la presencia de, entre otros, los escritores Jaime Blanch y Emilio Bueso.
Más información: http://fantasticastello.blogspot.com.es/
ÁLBUM FOTOGRÁFICO

Serendipia haciendo el ganso junto a José Miguel Rodríguez, uno de los editores de Tyrannosaurus Books (foto: Isaac Vicente Sánchez Gómez)

Manuel Valencia, como bien observó David ‘Monsterworld’ García, es una de esas personas que es tal y como te la imaginas. Grande, grande, añado.

… y tras la comida, llegan las proyecciones y la entrega de premios, presentados por la bella Sonia Martell

… y finalmente el productor de La ropavejera, Rafa Lis , recibiendo el galardón al mejor corto Fantasti’CS 2014.
(Todas las fotos menos las indicadas: Serendipia)
Nocturna 2015 abre el plazo de inscripción de largometrajes y cortometrajes
Tras reunir a más de 26 mil personas en su segunda edición, el Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, NOCTURNA, se complace en anunciar la celebración de su tercera edición que tendrá lugar del 25 al 31 de mayo de 2015 en el cine Palafox.
En su segunda edición Nocturna reunió en Madrid a figuras como Tobe Hooper, celebrando el 40ª aniversario de La Matanza de Texas con la proyección de una copia restaurada en 4K y sonido 7.1, el legendario cineasta italiano Dario Argento, el cineasta Jaume Balagueró o la actriz de Juego de Tronos, Sibell Kekili, junto a una nutrida representación de las películas a competición.
Nocturna volvió a presentar en primicia más de 25 títulos entre los que se encontraban las premieres de películas como Al filo del mañana, Wolves o The Raid 2.
En su tercera edición NOCTURNA volverá a llevar a Madrid las novedades del cine fantástico internacional contando, una vez más, con presencias destacadas de grandes personalidades de la Fantasía, el Terror y la Ciencia Ficción.
El festival ha abierto el plazo para presentar largometrajes y cortometrajes a su tercera edición hasta el 10 de ABRIL de 2015.
Puedes consultar las bases completas aquí.
http://nocturnafilmfestival.com/index.php/es/inscripcion-films
El Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, NOCTURNA 2015 es una producción de La Cruzada Entertainment con la colaboración de Scifiworld Entertainment.
Si quieres saber más sobre el Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, NOCTURNA entra en nuestra página web:
Interestellar, no entres con calma en esa buena noche
La tostada siempre cae por el lado de la mantequilla. Esta afirmación suele emplearse como ejemplo de la Ley de Murphy, ley que creemos, erróneamente, ha nacido de la sabiduría popular. «Si algo puede salir mal, saldrá mal» podría ser el enunciado de la ley, una forma socarrona de enfrentar los infortunios, un pesimismo sarcástico y burlón. Sin embargo, teniendo en cuenta su origen (la ley es atribuida al ingeniero aeronauta Edward A. Murphy Jr.) cabe formularla como «Si puede ocurrir, ocurrirá», así, sin manifestar el signo de la suerte. Lo mejor posible (y sólo si es posible), también puede devenir real. Vista de este modo la podemos entender como una proposición esperanzadora, como una suerte de optimismo ontológico (Leibniz y su mejor de los mundos posibles). Así la entiende el protagonista de Interestellar y por ello bautiza a su hija con el nombre de Murphy. La película de Cristopher Nolan parece decirnos que si desarrollamos nuestras posibilidades siempre estaremos en condiciones de superar nuestras limitaciones.
Si me hubieran preguntado al salir de la proyección qué me había parecido Interestellar habría dicho que el último filme de Nolan es abrumador. Hace tal exhibición de poderío visual y complejidad conceptual que casi intimida. No hubiera sido capaz de afirmar que me gustaba o que no me gustaba, sólo sabía que no me había dejado indiferente. Para los poco avezados en ciencia ficción, como es mi caso, su propuesta es a la par inabarcable y subyugante. No sé juzgar si es un proyecto megalómano, pero me queda claro que Nolan ha pretendido alumbrar un relato de hard science fiction puramente cinematográfico, sin partir de un material literario previo. Y lo que es desde mi humilde consideración, lo ha logrado.
Una de las condiciones para componer una obra de «ciencia ficción dura» es que lo fantaseado parta del rigor científico. La historia desarrollada en una obra de «ciencia ficción dura» debe ser precisa, lógica, creíble y rigurosa en relación con los conocimientos científicos y técnicos del momento, siendo teóricamente posible la tecnología, los fenómenos, los escenarios y las situaciones descritas. Para ello, Nolan ha contado con el asesoramiento de Kip Thorne, un destacado físico teórico estadounidense, conocido principalmente por sus contribuciones en los campos de la física gravitacional y la astrofísica. Con la paradoja de los gemelos de Einstein presidiendo, en Interestellar, viajaremos a través de agujeros de gusano y atravesaremos agujeros negros. Un viaje interespacial que acaba siendo un viaje en el tiempo al llegar a una realidad pentadimensional (ya saben, cosas del tejido espacio-tiempo y su curvatura). Para describir estos fenómenos espaciales, Thorne trabajó con un equipo de 30 artistas en efectos computarizados, y él se encargó de trabajar en las ecuaciones que permitieron trazar los rayos luminosos mientras la nave espacial viajaba a través de un agujero de gusano o un agujero negro. El científico proveyó folletos de ecuaciones de física teórica con los cuales los diseñadores programaron un software totalmente nuevo de imagen generada por computadora para crear las simulaciones fieles de lente gravitacional (fenómeno visual que ocurre con los agujeros negros y agujeros de gusano). Según el sitio especializado en tecnología Wired, algunas imágenes tardaron hasta 100 horas en renderizarse, y en total ocuparon 800 terabytes de data. Un aparato conceptual muy complejo para los profanos, Nolan estaba preocupado de que tanto detalle científico restara comprensión visual a la película, sin embargo, el cineasta encontró que los efectos finales eran lo suficientemente entendibles.“Mientras no moviéramos mucho el punto de vista de la cámara, nos dimos cuenta que podíamos tener algo bastante comprensible para el público”, reveló Nolan al diario inglés Daily Mail.
La complejidad abrumadora no impide que entremos en la película, porque Nolan lo expone todo desde una estructura canónica: la trama se narra en tres actos bien diferenciados; el primero sobre la situación en la tierra; el segundo la aventura en el espacio; y el tercero el desarrollo de ambas situaciones en paralelo. Además de esta estructura diáfana, el filme cuenta con un argumento dramático sólido que por sí mismo es un aro temático que permite «leer» el «texto» cinematográfico. La claridad de la trama basta por sí sola para alcanzar la reflexión más profunda que nos sugiere la cinta, ya sólo con ella comprendemos que hay una intención (bastante transparente) de trascender la media del cine comercial otorgándole a la película un calado filosófico.
Interestellar es un filme ubicado en un futuro (me niego a calificarlo de distópico porque no todo relato sobre un supuesto mañana tiene valor de contrautopía) en el que nuestro planeta está a punto de agotar sus recursos naturales. La humanidad parece abocada a extinguirse por falta de alimentos y enrarecimiento de la atmósfera (el nitrógeno está ganándole terreno al oxígeno). La tierra, asolada por las plagas, está dejando de ser fértil y las tormentas de polvo (que no son simuladas por ordenador sino por máquinas de viento, de ahí su fisicidad) amenazan con hacer irrespirable el aire. En ese mundo sólo interesa lo inmediato y práctico, la tecnología (y con ella la ciencia) sólo habría traído sinsabores y habría sido la culpable de la desolación del planeta. Por eso algunos de sus logros son considerados falaces (como la llegada del hombre a la luna) o directamente son censurados. No hay lugar para los ingenieros aeronáuticos.
Ingeniero aeronáutico fue Cooper (Matthew McConaughey), antes de ser granjero. Padre de dos hijos, trata de enseñarles el discurso racional, la actitud científica ante el mundo. Su hija pequeña, Murphy (Mackenzie Foy, cuando es niña, Jessica Chastain de mayor) es la que más ha heredado de esa inquietud teórica, pero asegura que un fantasma tira los libros de sus estanterías. Impelida por su padre hará un seguimiento metodológico del fenómeno y descubrirá que la caída de libros «le habla» en código binario, transmitiéndole unas coordenadas espaciales. Padre e hija acuden al lugar. Allí descubren lo que queda de la NASA, que ahora trabaja desde la clandestinidad, con el profesor Brand (Michael Caine) y su hija Amelia (Anne Hathaway) al mando. La agencia espacial está embarcada en un proyecto cuyo fin es salvar a la humanidad encontrando un planeta con las mismas características que la tierra para que puedan habitarlo los hombres. Cooper se ofrece para pilotar la nave exploradora, aún sabiendo que puede suponerle no volver a ver a su familia. Ahí empezará la odisea espacial y el drama humano.
Como afirma el comentarista Tim Robey para el Telegraph: «La épica de ciencia ficción de Christopher Nolan plantea grandes preguntas y las responde de manera bella y emocionante». Interestellar es visualmente poderosa, las tormentas de arena en su primer acto, ese planeta océano con su tsunamis y aquel otro glaciar en el segundo, esa realidad pentadimensional en el tercero, y la nave siempre la nave, serían sólo ejemplos de la fuerza de sus imágenes. Emocionante porque tiene tintes de cine de aventuras mezclados con emotivos mimbres dramáticos. Pero no es sólo un vehículo bonito, Interestellar busca ir más allá de su trama, o, mejor dicho, que su trama nos lleve a enfrentarnos a las grandes preguntas que rodean nuestra condición. Está en juego definir qué es lo que nos hace ser. Nos habla de los límites de la ciencia y la necesidad de la fe, pero de la fe en los hombres y su propia capacidad de sobreponerse a los problemas que generan. Lo que ha sido fallo humano, lo resolverán los propios humanos si toman conciencia de que el amor y el miedo y la rabia ante la muerte que impelen nuestras decisiones, son las dos fuerzas que nos hacen ser y nos permiten superarnos. El amor puede ser la variable que resuelva las ecuaciones, porque como fuerza nos lleva a rebasar los límites del tiempo y del espacio, lo cualitativo está imbricado con lo cuantitativo. Nolan, inspirándose en los versos de Dylan Thomas (No entres con calma en esa buena noche/la vejez debe arder y delirar al acostarse el día;/rabia, rabia, contra la muerte de la luz.) nos incita a rebelarnos contra nuestras limitaciones y a seguir creyendo en la ciencia como motor de nuestro instinto de superación. Levanta nuestra mirada de la tierra para hacernos mirar al espacio en el firmamento, nos pide que nos dejemos maravillar y sigamos abriéndole puertas al espíritu humano.
Sergio Colmenar: «Lo peor que me han dicho de ‘Gente cerca’ es lo mejor que me han dicho de ‘Gente cerca’.»
Hace casi tres años hicimos una larga entrevista a Sergio Colmenar. Nos encantó su corto Sabrina con sus cinco intensos minutos de monólogo a cargo de Jordi Vilches. Su trasfondo de soledad. Su poso de tristeza …Y su salvaje humor. Nos encantó. Como también nos gusta su nueva obra, Gente cerca, que no nos cansamos de ver desde que se estrenó en el Festival de Sitges de 2013. Más soledad. Más tristeza. Y menos humor … pero más retorcido. Nos sigue gustando lo que hace Sergio Colmenar, y por eso continuamos la charla donde nos quedamos:
¿Qué pasó con La escultura, otro proyecto del que nos hablaste en cuya trama jugaban un papel importante las películas snuff ?
Ah, ¿os acordáis y todo? Eso de tener o anunciar algún proyecto y al final hacer otro distinto es algo normal cuando se es de culo inquieto, un neófito y un incontinente. Eso sí, como mínimo, tienes que hacer uno y contar con el equipo, o parte del mismo, que ya habías liado o si no eres sólo un imbécil. Ese proyecto acabó convirtiéndose en Gente Cerca. Por eso mantiene parte del elenco. Pero, aparte de este dato y un escenario concreto, no tenía nada que ver. La escultura debía de contar con una serie de escenarios y efectos demasiado caros, así que retomé una idea sobre redes sociales más barata que se me ocurrió. Mantuve de él a los actores Roger Casamajor (siempre había sido uno de mis sueños dirigirlo desde que lo vi en El Mar, de Agustí Villaronga), Jordi Vilches y el consabido escenario. Además, la historia de Gente Cerca me parecía más atractiva, original, interesante y personal. Mentiría si os dijera que abandoné La escultura sólo por motivos de presupuesto. De hecho, después de La escultura, escribí tres guiones más, uno de ellos, Gente Cerca.
¿Cómo de personal? ¿Te metiste en chats y páginas de contactos para documentarte? ¿Hay algún caso que te pueda haber inspirado?
Digamos que en el clímax de la historia volqué una serie de frustraciones personales en lo que respecta a las relaciones de pareja en su aspecto más pasional e irracional. Acababa de dejar una especie de relación sentimental que forcé hasta límites grotescos de tiempo y aguante y la experiencia puso de vuelta y media mi idea del amor romántico. Salvando las distancias, me sentía como el personaje de Vicente de Gente Cerca, impotente, sacudido y confundido. En definitiva, fuera de lugar. Y ese es un sentimiento profundo con el que fácilmente la gente puede identificarse, por mucho que le desagrade.
Sí, me entregué a fondo para documentarme y vivir experiencias con gente de los chats en primera persona. Suena a excusa, pero realmente empecé a contactar con gente de páginas de contactos en busca de inspiración para una historia relacionada con Internet. Luego, claro, puedes pillarle el gusto, o la manía, y seguir, hasta que descubres qué tipo de papel es el tuyo en esas redes. En mi caso, descubrí que es el mismo que el de la gran mayoría, el del reino de la superficialidad y el placer a corto plazo. Digamos que adquirí la experiencia que necesitaba y otra extra que no hacía ninguna falta. De probar, probé hasta tener una relación seria con una usuaria que no duró ni un mes, precisamente, por las dudas que a ambos nos asaltaban sobre el hecho de habernos conocido a través de un medio donde uno puede ser o decir cualquier cosa con tal de echar un polvo. Jamás llegué a conocer ningún perfil que se ajustara a nada que realmente me interesara a nivel personal más allá de lo puramente físico. Casi siempre encontraba a personas cortadas por el mismo patrón, el cual, pintes como lo pintes, se basa en la conclusión de la soledad, el desencanto y hasta el abandono social; aterrizas en Internet pensando que vas a encontrar algo distinto, por la variedad y el fácil acceso, y lo que encuentras es una parodia de los clásicos estereotipos de toda la vida, solo que acentuados y con el morbo añadido de la falsa identidad y el secretismo (las personas
casadas o con pareja insatisfechas o simplemente aventureras ocupan gran parte del territorio virtual de contactos). También acabas descubriendo que, en el fondo, no hay ninguna diferencia entre esas personas y tú; la búsqueda de la felicidad es un fin común.
Hay escenas en Gente Cerca que son recreaciones (muy, muy) libres de anécdotas reales. Sin ir más lejos, el personaje de Itziar Castro está directamente inspirado en una persona con la que chatee. La conversación por chat que mantienen ella y Roger es casi idéntica a la que yo tuve en la realidad. Por supuesto, lo único verídico es la conversación por chat. El resto, lo que muestro en pantalla y el dibujo criminal que hago de ese personaje, es pura invención mía. Y he de decir que tampoco me encontré con nada criminal o ilegal que inspirara mi historia, aunque sí he llegado a entrevistarme hasta con expresidiarias. Y sí, lo confieso, he pasado miedo. Una vez, hablando con una chica en un mirador del Tibidabo, apareció el ex o el novio de ella y nos increpó, se dirigió hacia ella (sin violencia física) con unos celos y una cara de ido que pensé que nos iba a lanzar a los dos al vacío, por contar la anécdota menos rocambolesca. Nunca olvidaba mi función de investigador y por qué acabé metido en ese mundo.
En tus narraciones siempre aparecen historias duras e incómodas con el sexo extremo y la soledad como protagonistas ¿Qué quieres contarnos con gente cerca?
En Sabrina ya recalqué mi interés por ironizar sobre la vida y las personas en contextos terribles o desconcertantes. Creo que una buena historia escabrosa es el escenario idóneo para hablar de extremos, de personas, de cosas. La soledad no es buena ni siempre mala, pero mientras unos la prefieren, sólo en dosis asumibles, a otros les repele y dejan que los destruya. El sexo me interesa a nivel personal. Es un arma compleja y poderosa y la reina de las modalidades. La sexualidad la moldea uno a su antojo, tiene cabida en cualquier contexto. Es donde psique y cuerpo comulgan sin necesidad de atender a razones, solo a pasiones. Yo la uso en mis historias porque me fascina de cualquier modo.
En Gente Cerca explico que, por medio de un relato de horror puro y muy visual, de un psicodrama que no pretende dar lecciones ni juzgar nada, pueden retratarse temas serios, muy actuales, que me preocupan a mí y a todos, pero sin dar tregua al espectador con realidades que no edulcoro, sino que intensifico con la risa incómoda, la violencia y la tragedia. Todo forma parte del show, de lo bonito de un cine personal con el que el espectador conecta y responde porque puede ver reflejado elementos que reconoce, pero no del modo en que tú se los estás pintando.
En algunas escenas prefieres obviar la acción y jugar con el fuera de campo ¿Es para dar mayor crudeza a la situación haciendo que juegue un papel la imaginación del espectador?
Exacto. Desde Sabrina que juego a eso. Puedo combinar escenas de violencia intrínseca mediante una planificación sugerente con pegarte un tiro en la cara a bocajarro y frente a la pantalla. Es como conducir. El propio vehículo te pide cuándo has de cambiar de velocidad, siempre y cuando tengas una base de conducción precisa, segura e incluso bonita, porque hostiarse es fácil.
Es tónica en tu filmografía el llevar a los personajes hasta situaciones límite pero siempre concluyendo con un punto de ternura ¿Es una forma de humanizar a tus ‘monstruos’? ¿Eres en el fondo un romántico?
Es una forma de humanizar a mis monstruos, sí, puesto que mis monstruos son humanos, morales, con inquietudes, y si no lo fueran, me encargaría de que, en su naturaleza, salvaje o no, fueran al menos éticos o consecuentes con su función en la vida. No me interesa el ruido fácil, el bien contra el mal. Eso es algo en lo que no creo y me parece estúpido y de ignorantes. Lo de romántico, no sabría qué deciros. En el sentido clásico y triste, desde luego que sí lo soy, como el que más. Nada gótico, pero sí tétrico.
¿Escribiste el papel pensando en Itziar? ¿Cómo contactaste con ella? ¿Le costó entrar en el personaje?
No. Ya estaba escrito, pero buscaba a alguien con características similares a los de la chica real en la que me inspiré para el personaje. Jordi Vilches me habló de Itziar. Supe quien era. Sabía de su memorable colaboración en Rec 3 y que era la imponente Madame Taboo en el famoso cabaret del Apolo. Contacté con ella y me dio un sí rotundo.
No le costó nada entrar en el personaje, solo hicimos un ensayo y estuvo genial, tal y como se aprecia en pantalla. Itziar canta, baila, tiene gracia y actúa como dios. Es una actriz multidisciplinar y de puta madre. En Gente Cerca no era una secundaria, sino la prota, y lo bordó. Un día estuvo rodando con Alex de la Iglesia en Madrid, interpretando al monstruo gigante de Las Brujas de Zugarramurdi, y el siguiente ya estaba en Barcelona preparada para darlo todo en la escena más brutal de Gente Cerca (la que comparte con Jordi Vilches).
El diálogo es muy importante en tus historias. ¿Haces muchos ensayos con tus actores?
Generalmente, no. Soy más de interactuar y hablar con ellos. Disfruto como un enano dirigiéndolos y dejando que aporten sus propias experiencias o sus puntos de vista a mis diálogos y personajes. Intento que, psicológicamente, actúen de la manera más cómoda y sencilla posible.
¿Qué les pareció el guión? ¿Tuvieron algún reparo en interpretarlo?
El guión les gustó mucho y, en principio, no hubo ningún reparo por parte de nadie, aunque ya en el rodaje, Roger y yo tuvimos una conversación sobre su largo monólogo de arranque del corto, donde habla abiertamente de tener sexo con personas con retraso mental. Se dirige a ellas, también lo hace Jordi Vilches, como subnormales, subnormales fogosas. Tuvo cierto reparo en pronunciar esa palabra en ese contexto, pero le convencí, rápidamente, porque lo entendió enseguida (solo fue una pequeña duda, producto de la tensión del momento), de que normalizar el vocablo era lo más honesto y creíble, y que no tenía connotaciones negativas, al contrario. Siempre he pensado que siguiendo el camino de la corrección política es más fácil caer en la hipocresía y la falsa moral. Mis historias son políticamente muy incorrectas porque quieren ser historias de verdad y no postines cuaresmales.
¿En cuánto tiempo se rodó Gente cerca?
Rodamos en tres días de locura maravillosa, a una velocidad vertiginosa, a jornada completa y sin pasarnos del plan o el presupuesto. Era un plan muy medido y yo y mi operador y director de fotografía teníamos cada plano muy claro. Hicimos bien un trabajo que hubiera supuesto el doble de días en las condiciones que se suelen recomendar. Nosotros no teníamos por qué cuando mis ideas son captadas por mis colaboradores de una manera tan precisa y fluida, y porque me gusta rodar sin perder el tiempo. El rodaje es mi parte favorita en el proceso general de una película (o un corto, que es lo mismo). Soy jodidamente serio en ese aspecto, y lo gozo y espero que el resto del equipo también lo goce, pese al sufrimiento que has de asumir, un sufrimiento que, a mí al menos, me da vida y sentido. Nunca me asustaría de dar el paso al largo. Es más, mientras más arriesgado y complicado sea éste, mejor.
La música juega un papel relevante ¿Escogiste que sonara en algunos momentos como la de Goblin?
La música, si se usa, siempre juega un papel relevante, o al menos debería. El compositor de Gente Cerca y yo compartimos la misma pasión por la música de grandes compositores de cine italianos. Cuando hablo con él con respecto a sus composiciones para mis cortos, siempre le comento que no tengo ningún interés en plagiar el estilo de ciertos músicos para giallos o poliziescos, sino componer únicamente si se tiene el mismo tipo de sensibilidad, para prolongar ese estilo con melodías originales para mis piezas. Obviamente hay una inspiración, pero no con ánimos de rendir tributo ni guiñar el ojo, ni mucho menos ser retro o moderno de mierda. Lo que podría interesarnos musicalmente va desde Stelvio Cipriani hasta Jay Chattaway, por poner un ejemplo entre docenas de ellos, no necesariamente Goblin, que todo dios copia, conoce y sigue, cuando son tantos los genios de la música que incluso los superan. Me chiflan Goblin o Fabio Frizzi, vale, pero aún más me chiflan Riz Ortolani, Bruno Nicolai y hasta aquel genio del guateque y el pop español que era Alfonso Santisteban, que compuso algunas de las mejores bandas sonoras del cine español de los 70. La música es crucial en mis historias. Ha de ser orgánica, por sutil que sea, como una interpretación física o paso de ella.
¿Cómo consigues que colabore contigo un grupo tan experimentado de técnicos y profesionales?
No sé. Lo consigo. Y no todos tienen tanta experiencia. Me intereso por ellos y ellos se interesan por mí. He creado un vínculo muy productivo en estos últimos años que espero crezca y crezca. En cada proyecto es verdad que cuento con gente nueva, pero colaboradores como Jesús Merino o Alex Salom, dos grandes profesionales que saben interpretarme muy bien, mis padres putativos de la imagen en el campo de batalla, están ahora en la brecha a mi lado. No olvidemos que solo tengo un par de cortos de los que me gusta hablar (el resto es importante, pero prefiero olvidarlo). Aunque Gente Cerca tiene una narrativa bastante madura y compleja, un estilo, me estoy formando aún.
Utilizas una paleta cromática de tonos fríos que llegan a degradarse hasta el blanco y negro ¿Tiene esa utilización del color valor narrativo?
Sí, la frialdad de las imágenes ayudan a representar el desconcierto, la decadencia y el vacío existencial de los personajes, creando una atmósfera especial que visualmente explica cosas por sí sola. La tímida pérdida del color es un asomo de pérdida de la vida. Lo que en principio pueden ser decisiones artísticas meramente estéticas, toman un valor narrativo y dramático indudable. Me tomo muy en serio estéticamente. Por eso procuro siempre rodearme de excelentes profesionales de la imagen, con un estilo propio.
¿Qué es lo peor y lo mejor que te han dicho de Gente cerca? ¿como ha sido en general su aceptación?
Lo peor que me han dicho de Gente Cerca es, a su vez, lo mejor que me han dicho de Gente Cerca. No hay término medio.
La aceptación pública está siendo entusiasta. Incluso cuando, recientemente, en un festival en el que el corto resultó premiado, había parejas y personas de distintas edades que huían de la sala con cara de asco, pero hablo de caras de autentico asco, indignación y congoja, la satisfacción con un trabajo que funciona era absoluta.
¿Te lo han intentado censurar o te lo han rechazado por su temática? ¿Qué opinas sobre ello?
¿Censurar? ¿Quién? Lo que he hecho hasta el momento está autofinanciado. No creo que, en mis humildes condiciones, nadie tenga el morro, la indecencia ni el poder de censurarme.
Creo que muchos festivales sí han rechazado Gente Cerca por su temática, pero eso es algo que jamás podré asegurar. Opino que no concibo que existan moralistas y cortos de miras en el mundo del arte, que podrían morirse de asco en la intimidad de sus aburridas existencias y dejarnos en paz al resto, que no les hemos hecho nada malo ni pretendemos hacerlo.
¿Te has autocensurado en algún momento?
Siempre, pero para bien. Escribir distintos borradores de un guión es, en cierta manera, autocensurarse, y yo siempre lo hago.
¿Tienes proyectos en marcha que nos puedas contar? ¿Cambiarás el registro o seguirás por el camino de la sordidez?
Voy a hacer otro corto, sí, tengo mono de rodaje y de contar esta otra historia. No quiero decir casi nada, así es mejor, pero sí que ya tengo un título definitivo y que será una historia de mujeres con actrices maravillosas (me vuelven loco las actrices, y me vuelve loco darles papeles cuyos registros nunca han tocado, plantearles retos). Es un relato de suspense, un drama desbocado, una tragicomedia social y una historia de amor. Creo que es una historia brutal y macabra, pero menos oscura, fría y pesimista que la de Gente Cerca. Será más divertida, por así decirlo. Veamos cómo
marcha todo. Levantar proyectos siendo 100% independiente es toda una odisea.
Nunca me he planteado cambiar nada. Haga lo que haga, será siempre mío, sea una comedia para todos los públicos o una de terror, sórdida y sangrienta. Me dejo guiar por mi instinto, simplemente.
¿Te has planteado dar el salto al largo?
Me lo planteo constantemente. Es algo en lo que me veo cada vez más capacitado y lo necesito, pensando, claro, en que yo no necesito grandes presupuestos (mis historias suelen ser de personajes en escenarios naturales o minimalistas), aunque sí mucho más apoyo y confianza externos (soy independiente, insisto). Sin embargo, he de centrarme en seguir dando guerra, por difícil que esté el asunto, y aprovechar cualquier oportunidad de cara al futuro. Quiero que el cine sea mi vida. Siento que es mi vida. Es un sentimiento visceral. No lo veo como un capricho ni nada remotamente parecido. Lo amo con todas mis fuerzas y desde todos los ángulos.
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Continuará…
Mataré a vuestros muertos: Yog-Sothoth en el Raval
Ni me considero crítico de cine, ni crítico literario. Y sé perfectamente que lo que yo opine les va a traer al pairo. Pero quiero hablarles sobre uno de los últimos libros que me he leído, porque Mataré a vuestros muertos ha conseguido que vuelva a leerme una novela.
Y no era algo fácil, ya que perdí la práctica hace tiempo. La mucha lectura en la que me sumerjo, a veces menos tiempo del que quisiera, se reduce a ensayos y libros teóricos, alejados de la ficción. La narrativa la limito a la que me ofrecen los cómics mes tras mes, de los cuales no tengo reparo alguno en decirles que son, en su mayoría, editados por Marvel Cómics. Pero el tener con el autor aficiones literarias y cinematográficas comunes y haber disfrutado con el chiripitifláutico Mentiré si es necesario, recopilación de historias ficticio-autobiográficas publicadas este mismo año por gentileza de El Butano Popular, hizo que el comprar esta novela fuera algo obligado.
Y no he quedado defraudado. Pues el autor demuestra con esta, su primera novela publicada, que sabe narrar muy bien lo que quiere contar. Que los detalles suburbiales que ofrece son realistas porque solo el que los conoce bien puede hacerlo, y como buen observador y habitante del Raval barcelonés que es, espacio donde se desarrolla íntegramente la acción,
sabe de lo que habla haciéndonos entrar a cierraojos en estas páginas pobladas de yonquis, quinquis, putas, gitanos y entidades innombrables ¿les parece una mezcla inverosímil? Pues no crean, Ausente sabe que en el hediondo Raval que muestra es fácil que todo conviva. Ese Raval solo para adultos en el que daba miedo meterse, que siempre tuvo sus secretos y sus calles sin sol, su olor orina y sus rincones oscuros. Un submundo que atrae tanto como repele en el que ratas, cucarachas y palomas se convierten en cronistas y transmisoras de antiguas historias y leyendas. Y es que algo se oculta en las profundidades de ese Raval. En sus catacumbas. Y todo cabe en las escasas 133 páginas editadas por Prosa Inmortal en las que averiguaremos que en esa
Himmler halló la inspiración con la que ideó la solución final, y que uno de los indios Sioux que acompañaba a Buffalo Bill durante su visita a la Ciudad Condal, nunca abandonó Barcelona perpetuándose en su protector. ¿Les parece disparatado? Pues sepan que muchos de los datos esgrimidos por el autor son verídicos, mezcla de ficción y realidad como ya hizo en la comentada Mentiré si es necesario. Y es que algunas realidades son demasiado perfectas como para desecharlas. Y esa amalgama va cuajando mientras detecto alarmado que el libro se va terminando con demasiadas tramas abiertas y muchos personajes memorables en danza. Pero cuando temo que voy a quedarme sin saber como acabarán muchos de ellos, Daniel Ausente encauza a sus personajes y al lector al punto en el que se producirá la conclusión. Una conclusión tan explosiva como la que exigió el productor Donald E. McCoy a Ed Wood en el final de Bride of the Monster.
Y todo ello perfectamente perfilado. Dibujando diestramente a los protagonistas y ofreciendo una lectura ágil y a momentos apasionante, lo suficiente como para finalizarlo en dos sentadas. No sé si volveré a salir de mi mundo de libros teóricos y ensayos, pero lo que si es seguro es que si Daniel Ausente vuelve a publicar otra novela, volveré a leerla.
En cuanto al libro como objeto, Mataré a vuestros muertos está editado por Prosa Inmortal, editorial nacida de los desvelos y anhelos de John Tones y Francisco Serrano, y forma parte de la colección Bestias Pardas. Destaca la magnífica ilustración de portada realizada por Kano, un dibujante todoterreno que entre muchas más cosas ha dibujado a Spiderman para Marvel, con lo que ya me tiene conquistado. Tan solo eché de menos un detalle nimio: habría sido ideal que sus páginas hubiesen sido impresas en papel amarillo para darle la apariencia y el atractivo de un bolsilibro. O pulp, si prefieren (esnobs, que son ustedes unos esnobs).
En resumen una adquisición, ahora que miro muy mucho en qué gasto mis pocas monedas, totalmente satisfactoria y recomendable. Pueden comprarlo, contribuyendo a que su autor llegue a final de mes y que sus editores se animen a seguir publicando libros en la siguiente dirección: http://www.prosainmortal.es/ donde está disponible también en, ¡ejem!, edición digital, así como otras propuestas de la editorial. Y si se encuentran en Barcelona el sábado 15 de noviembre, hagan como Serendipia y acudan a la tienda Gigamesh a las 19 horas, donde será oficialmente presentado el libro por el autor, sus dos editores y como invitado Albert Monteys. Podrán llevárselo calentito y dedicado ¿Qué mejor plan para un sábado van a tener ustedes, almas de cántaro, que por mucho que insistan no consiguen su ansiada cópula con mujeres? ¡Todos a Gigamesh, pues!
Concurso Halloween: Sorteo DVD Empusa
Empusa nace de la pasión: de Paul Naschy por hacer cine. De las ganas de volver a dirigir de Carlos Aured. A lo que se suma la gran experiencia de Antonio Mayans en hacer cine a bajo coste. Lo que une a estos hombres son las ganas de hacer películas como las que hacían antes, en sus mejores momentos, cintas de horror con presupuestos ajustados dando salida a un buen puñado de guiones escritos por el alter ego de Naschy, Jacinto Molina. Y tras revisar varios guiones se lanzan en la primavera de 2007 y ruedan en Alicante, cuyas localizaciones conoce Mayans como la palma de su mano, Empusa, una historia de vampiras. Lamentablemente las cosas no salen todo lo bien que hubieran querido y Aured tuvo que abandonar el barco, haciéndose cargo Naschy de la dirección. Pero poco después fallece Aured y en 2009, sin estar finalizado el montaje de Empusa, muere también Naschy, teniendo que doblar su voz José Duque.
Estamos totalmente de acuerdo con que Empusa no es una gran película. De eso no cabe duda. Pero en Proyecto Naschy le tenemos un cariño especial desde que el blog comenzó su andadura. La primera entrevista que realizamos fue a la protagonista del film Laura de Pedro, en noviembre de 2009 con Paul Naschy todavía vivo. Más tarde entrevistamos a otra de sus actrices, María Jesús Solina , y al productor y actual propietario del cine Artistic Metropol de Madrid, Ángel Mora. Quisimos hablar con más personas relacionadas con esta producción, que durante bastante tiempo permaneció casi invisible, hasta que tras un pase casi de tapadillo a medianoche en Sitges, propusimos al festival Horrorvision de Barcelona que la proyectaran en su nuevo festival, y tras ponernos en contacto con Ángel Mora se consiguió que así fuera. También fuimos invitados a presentarla junto a María Jesús Solina, con la que contactamos y que narró algunas anécdotas del rodaje.
Ahora por fin Empusa está disponible el film en formato DVD. Acaba de salir a la venta de la mano de Cameo/Tema y lo hace acompañada de algunos extras muy apetitosos: el cortometraje Los árboles, que tras proyectarse en Sitges 2010 y otros festivales permanecía inédito hasta ahora y a cuyo director, Joan Vall Karsunkle, y a la actriz protagonista Ginebra Vall, entrevistamos en su momento. Y también un makin of con Antonio Mayans como maestro de ceremonias. Nos habría gustado que se hubiesen incluido imágenes descartadas o alternativas rodadas por Aured , pero en todo caso se trata de una correcta edición.
Finalmente nos es grato adelantar también que el que es realmente último trabajo de Naschy, Las imágenes perdidas. La otra mirada (Juan Pinzás, 2010) será editado por Cameo y saldrá a la venta el 3 de diciembre, novedad sobre la que les informaremos puntualmente.
Y ahora sí, vamos por el sorteo de un DVD de Empusa gentileza de Cameo/Tema totalmente gratuito para quien conteste esta pregunta correctamente EN EL BLOG. Sólo válido para direcciones en España.
¿Cuál es el título de rodaje, en castellano, de Empusa?

Pues en la claqueta que tiene en sus manos Laura de Pedro está la respuesta: La Gaviota. Y el más rápido ha sido Rubén Higueras Flores. Felicidades y gracias a todos por concursar. ¡Son ustedes estupendos!
Phenomena tendrá como sala fija el cine Nápoles
Situado en la calle Sant Antoni Maria Claret cerca del barrio de Gràcia, el cine Nápoles fue uno de los diversos cines de barrio de Barcelona y uno de los que me pillaba cerca de casa. Ni mucho menos se trataba de uno de los más antiguos, ya que fue inaugurado el 30 de abril de 1962, mientras que el Maragall y el Ducal, los otros templos del cine de mi infancia, lo fueron en 1947 y en 1956 respectivamente. Pero sin duda se trataba del más lujoso y moderno de los tres con sus 492 localidades y su considerable pendiente, por la que recuerdo haber corrido de niño antes de que comenzara la proyección de una reposición con honores de Los diez mandamientos (The Ten Commandments, Cecil B. De Mille, 1956), película cuya duración obligaba a realizar un intermedio. Así que me llena de alegría saber que este cine, que recuperará su formato de sala única con capacidad para 415 espectadores, ha sido el escogido por Nacho Cerdà para ubicar Phenomena Experience.
EL CINE NÁPOLES
En aquel lejano día de 1962, se inauguró a las 9 de la noche la pantalla del cine Nápoles con un programa doble que constó de los siguientes títulos: Regreso a Peyton Place (Return to Peyton Place, José Ferrer, 1961) y Bombas sobre Montecarlo (Bomben auf Monte
Carlo, Georg Jacoby, 1960) un deslucido programa doble que sería el primero de los muchos que se proyectarían hasta los años ochenta, momento en el que se convertiría en un cine de repertorio similar al Condal que llegó a ofrecer títulos en exclusiva tan dispares como La duquesa del diablo (Isabella, duchessa dei diavoli, Bruno Corbucci, 1969) o Galien, el monstruo de las galaxias ataca la tierra (Chikyû kogeki meirei: Gojira tai Gaigan, Jun Fukuda, 1972). El Nápoles se mantuvo dando traspiés hasta 1988, momento en el que sufrió su primera y traumática reforma que lo transformó en sala doble: la más grande con 306 butacas con
pantalla de 9×5 metros y equipada con sonido Magnasound, y la pequeña con 178 asientos y pantalla 7×3 metros, retornando a los programas dobles populares y con un bingo instalado en el sótano. Como curiosidad señalar que esta sala estaba decorada totalmente de color negro (menos la pantalla y el suelo) con la intención de conseguir un ambiente especial. El empresario Enric Pérez, responsable también de los Cines Verdi, quería ofrecer en el Nápoles una programación más popular que la que presentaba en las salas de Gracia. También comenzaron a programarse sesiones golfas, siendo especialmente populares las de cine de terror. En 1994 el cine Napoles inició una nueva política de programación a base de versiones originales subtituladas, remodelando la fachada, el patio de butacas, el vestíbulo, los lavabos y perfeccionando el equipo de sonido. En enero de 1995 catalanizó su nombre y remodeló de nuevo su fachada. A partir de entonces fue agonizando lentamente apostando por la programación infantil hasta su cierre en el verano de 2012.
PHENOMENA EXPERIENCE
Después de cuatro temporadas recuperando la magia del cine e instalándose en diversas pantallas, Phenomena Experience inicia una nueva etapa abriendo su propia sala a finales de este año en las instalaciones del antiguo cine Nápoles. Tras dos años de búsqueda de espacio ideal, el responsable de Phenomena, Nacho Cerdà, ha apostado por el Nápoles,
que recuperará su formato original de sala única con capacidad para 415 espectadores, gran pantalla con doble cortina y moqueta. El proyecto, obra del arquitecto Lluís Dilme, miembro del equipo que dirigió la rehabilitación del Liceo, se ha mantenido en secreto y ha sido posible porque en los bajos del local, donde estaba antiguamente el bingo, se está montando un Mercadona, y eso ha conseguido que las obras no llamaran la atención.
Mientras la sala mostrará decoración Art Decó, la tecnología será de última generación con un proyector digital 4k y, naturalmente, proyectores de 35 y 70 mm con sonido DTS, SDDS y Dolby Atmos. Tal y como indicó el propio Cerdà, «será un cine antiguo, pero con la tecnología del futuro«. Phenomena comparte filosofía con salas como el Prince Charles de Londres, el New Beverly de Los Ángeles (propiedad de Quentin Tarantino) o el Alamo Drafthouse de Austin, con el que Phenomena mantendrá una colaboración estable. Todas estas salas están unidas por el compromiso de ofrecer una programación diferente devolviendo la magia del cine como acontecimiento colectivo.
PROGRAMACIÓN
La sala, que abrirá miércoles y domingo, mantendrá la filosofia de Phenomena Experience. Se recuperaran algunos de los filmes ya proyectados y se combinarán ciclos, como uno que se está preparando dedicado a Brian de Palma, con sesiones infantiles y Grindhouse, reestrenos, films inéditos y programas dobles, además de una cita mensual en colaboración con el festival de Sitges, colaboración que ya han podido disfrutar estos dos últimos años los asistentes al festival catalán. Cerdà quiere que el Nápoles constituya «un punto de encuentro para aquellos que quieren volver a ilusionarse por ir al cine». Entrando en detalles, el ciclo que se está preparando dedicado a Brian de Palma, que comenzará en enero, tendrá entre sus títulos Fascinación (Obsession, 1976), Atrapado por su pasado (Carlito’s Way, 1993), El precio del poder (Scarface, 1983), Impacto (Blow Out, 1981) Vestida para matar (Dressed to Kill, 1980) y Carrie (1976). También se recuperaran films de entre los 60 ya programados con anterioridad, como La cosa (The Thing, John Carpenter, 1982), Superman (Richard Donner, 1978) o Batman: la película (Batman: The Movie, Leslie H. Martinson, 1966). Finalmente, la colaboración con el Festival de Sitges se concretará en programar películas proyectadas en antiguas ediciones del certamen así como títulos afines con la filosofía de ambas marcas.
Pero Nacho Cerdà busca ofrecer más que grandes películas: Festivales, premieres, clases magistrales… El nuevo diseño se ha hecho precisamente teniendo en cuenta las necesidades de este tipo de actos. Y de cara al futuro más inmediato se prevé la posibilidad de invitar a directores, actores o productores de alguna película o retrospectiva. «Quien sabe, puede que consigamos que venga Brian de Palma o Paul Thomas Anderson a dar una charla».
La sesión inaugural estará formada por Tiburón (Jaws, Steven Spielberg, 1975) y Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979), el mismo programa doble con el que se iniciaron las sesiones Phenomena Experience en diciembre de 2010 y que abrirán esta nueva fábrica de sueños a la que le deseamos el mayor de los triunfos. Además, Serendipia está especialmente de suerte, ya que sigue viviendo muy cerca de aquel Nápoles, que ahora albergará Phenomena Experience.
Bibliografía consultada: Els Cinemes de Barcelona. Joan Munsó Cabús. Proa 1995
Sitges 2014: una inauguración de estreno, Rec 4
¿Qué sería de nosotros si no existiera lo cíclico? No voy a (ni puedo) entrar en una disquisición sobre el tiempo, sólo a apuntar que, si nos percibiéramos constantemente en una fuga lineal e irrevocable del mismo hacia ese final del cual todos sabemos su qué aunque no sepamos su cómo, enloqueceríamos. Quizás sea por ello que hemos inventado sucedáneos de repetición: esos eventos que celebramos siempre en fechas idénticas de años distintos. Jalonamos con ellos nuestro camino y rellenamos con fiesta lo que bien podría ser un vacío. Fiesta es el Festival de Sitges. El certamen no es sólo una muestra de filmes más o menos relevantes, supone también, y a lo mejor sobre todo, el esperado retorno de unos días que parecen estar fuera del transcurso ordinario, unos días de locura y excesos que nos hacen sentir que nos hemos fugado del tiempo. Sitges nos hace un poco eternos.
Sitges es un anhelo y esta edición no podía haber tenido una inauguración más esperada: [Rec] 4, Apocalipsis, la cinta con la que Jaume Balagueró pone fin a la saga de terror española más celebrada de todos los tiempos. Después del interludios fallero de [Rec]3 firmada en solitario por Paco Plaza, Balagueró prometía, para su propia entrega individual, que volvería a la senda oscura inaugural. Recapitulemos un poco.
[Rec] (2007) supuso todo un hito para el género, nos enfrentaba a un terror moderno rodado modernamente, un bien aprovechado bajo presupuesto que se apuntó en la línea del hiperrealismo, del falso documental de unos hechos narrados en presente y rodados con cámaras digitales y teléfonos móviles. Su éxito se vio afirmado con el remake americano, Quarantine (2008), aunque no pasara de ser un producto desleído de segunda fila. Al mismo tiempo su final abierto había creado muchas expectativas, así que la secuela se volvió inevitable. [Rec] 2 llegaba a los cines el octubre de 2009 y la polémica quedó servida, para algunos fue decepcionante, el terror había disminuido en aras de una mayor acción, otros salimos satisfechos porque el tándem de jóvenes realizadores nos seguía pareciendo vigoroso y capaz de continuarse sin repetirse. Fue en mayo del 2010 cuando Fílmax acababa con todos los rumores sobre si habría o no continuidad: el cinco de ese mes anunciaban lo que ahora ya es historia, iba a haber no una sino dos continuaciones, la primera a modo de precuela de la mano de Paco Plaza y la última como conclusión dirigida por Balagueró. [Rec] 3 (2012) no acabó con la división del público, al contrario, para algunos era todo un soplo de aire fresco que la convertía en prácticamente mejor que la primera entrega, otros no comulgaron con el abandono de los tonos oscuros y perversos que se habían conservado en la segunda (en esta casa hicimos una crítica bastante dura, pero puedo confesarles que en el seno de esta entidad que les escribe se dio la misma división que en la platea). Así que a [Rec] 4 la esperan unas expectativas muy crecidas, todos están esperando ver si renace o no el espíritu que la hacía especial. No sabemos cómo van a reaccionar público y crítica, pero (vista dos veces) ya podemos afirmar que esas expectativas le van a ir en contra. Veamos por qué.
Última pieza del puzzle, [Rec] 4 sigue estando más centrada en la acción, al igual que la segunda parte de la que es continuación directa. Desecha teorías y orígenes (de la tercera entrega no queda más que algún guiño en el argumento), ofrece respuestas a algunas de las claves de la saga y un final un tanto abierto a pesar de que Balagueró ha jurado y perjurado que con esta cuarta entrega finaliza la saga.
La acción abandona el emblemático edificio del ensanche barcelonés y se desplaza a un barco completamente aislado en medio del mar, a fin de que la situación sea todavía más claustrofóbica si cabe y, a priori parece la intención, se agudice la impresión de terror. En ese barco nos encontramos con la heroína, Ángela Vidal (Manuela Velasco) única superviviente de lo acontecido en la finca, los dos soldados que la rescataron, Guzmán (Paco Manzanedo) y Lucas (Críspulo Cabezas) y la también única superviviente de la boda (María Alfonsa Rosso) en la que se produjo el otro brote (el guiño del que hablábamos). Su situación es de aislamiento, en principio como supuesta cuarentena, vigilados por un equipo médico; pronto descubriremos que es más bien un confinamiento, de ellos y de la tripulación del barco, casi un secuestro. ¿La finalidad? Confeccionar el antídoto contra el virus de la infección, más bien parásito a través del que el Maligno se sirve para extender su reino del mal, todo un experimento en el que estarían implicados los servicios secretos. Un fallo en la vigilancia hace que se reproduzca la infección en el barco. El equipo médico, y su escolta, hacen las veces de villanos, de antagonistas, aunque tal vez no lo sean tanto como revelarán los giros de guión.
[Rec] 4 no nos ofrece un ejercicio de terror puro, no hay ninguna potencia, sobrenatural o no, que lo cree, nos conduce más bien hacia el pánico que se desata en los protagonistas de los survivals el cual provocará en el público intriga y tensión. Los espectadores se sienten más interesados en ir siguiendo los intrincados hilos de la trama (aunque esta sea siempre un MacGuffin) que en buscar un posible sentido más profundo que se oculte tras ella. Insistimos, la última cinta de Balagueró es una intriga de acción (thriller si lo prefieren) con algunos apuntes gore para satisfacer a la platea (ese motor de lancha que tritura infectados y que viene a
ocupar el lugar de la canónica sierra mecánica). El cineasta renuncia en esta entrega totalmente al found footage, todo está narrado en cámara objetiva perfectamente anclada, a lo que no renuncia es a los planos cortos y el montaje acelerado que se ha venido a convertir en estándar al menos ( si no antes) desde los 28 días después (2002) de Danny Boyle. Para los que amamos la narrativa clásica (hace poco nos relamíamos de nuevo con La noche del cazador) esta planificación y montaje representan un hándicap, aunque reconocemos que es un buen recurso para desatar la adrenalina, lamentamos que no se le dé fisicidad plástica a las escenas. Todo se vuelve oscuro y confuso, e incluso los excelentes efectos de maquillaje quedan deslucidos. Claustrofóbica resulta, pero también opaca. No se ocupa de mostrar sino que busca impactar, y lo consigue, pero quizás el segmento del público que se ha de ver complacido por esa narrativa le pediría más carnaza.
Aunque sea una obra propia, casi parece que Balagueró la haya emprendido como un encargo, tal vez porque más que una necesidad de contar le mueve el compromiso con la productora y los fans. No es una cinta mediocre, pero se queda en correcta porque le falta alma. Tiene sin duda méritos, por su ritmo mantiene el interés durante su metraje con suficientes momentos climáticos para que no haya declives. Los actores están convincentes en sus interpretaciones y los personajes no están mal trazados (aunque el «mad» doctor sea un poco esquemático). Entre los que se incorporan en esta entrega hay que destacar a Nic (Ismael Fritschi) el radiotelegrafista de la tripulación, experto en informática y hacker ocasional (entra en el sistema cerrado de cámaras para poder ver a su admirada Ángela Vidal), sus conocimientos acabarán siendo fundamentales en un momento del filme.
Nic va cobrando importancia conforme avanza la película hasta llegar a compartir protagonismo con la actriz principal. Se trata de un friqui (dicho cariñosamente, claro) en el que se podrá ver reconocido el segmento del público al que se dirige el filme especialmente. Ismael Fritschi presta su encarnadura para construir un personaje que resulta un trasunto del fan: él acaba siendo pieza clave para el desenlace, del mismo modo que son los aficionados (auténticos feligreses en algunos casos) los verdaderos impulsores de la continuidad de la saga.
¿Y ese final abierto significa que habrá más? Balagueró declaraba expresamente: «no seguirá«, sino que «es un modo de que el espectador se vaya a casa con la cabeza llena de cosas e imagine posibles evoluciones de la historia«. Al respecto, recordó que «el género se caracteriza porque nunca tiene finales muy contundentes, y en eso hemos querido ser fieles«. Así que hasta aquí llegó lo que se daba. La pelota está en el tejado de los aficionados para determinar si fue complaciente o no (e incluso, si se quiere, de continuarlo mediante fan movies ¿por qué no?). De lo que no va a quedar duda es de la relevancia que supone esta saga para la historia del fantaterror patrio en la que quedará inscrita por derecho propio.



























































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