Archivo
Novedades Astiberri · Mayo de 2025

Astiberri prepara un breve pero potente lanzamiento para mayo de 2025: El Capitán Torrezno alcanza su cénit con su última aventura, la sexta, con «La última curda«; Ingrid Chabbert y Léa Mazé presentan «Elma, una vida de osa»; y vuelve Pedro Vera para velar por la salvación del espíritu rancio con el siempre esperado «Orgullo cuñao #Ranciofacts 7″
Las aventuras del Capitán Torrezno: Volumen 6. La última curda, Santiago Valenzuela
Blanco y negro y a color. Rústica con solapas
280 páginas
21 x 29,7 cm
30 euros
A la venta el 8 de mayo
Alguien falta, alguien no está, y él, el ausente, era la columna que lo sostenía todo, el atlante que cargaba sobre sus hombros el ovillo apretado, infinito, de las causas y los efectos. ¿Quién retomará el hilo de la historia, si este yace por tierra, cortado e inerte? Con el sexto volumen de Las aventuras del Capitán Torrezno, que recoge el tomo de La última curda, así como una decena de páginas extras en blanco y negro y color, se completa por ahora una de las sagas más ambiciosas del cómic español, cuando se cumple ya un cuarto de siglo de la primera entrega publicada
Elma, una vida de osa, Ingrid Chabbert, Léa Mazé
Traductora: Alba Pagán
Color. Cartoné
88 páginas
22 x 29 cm
19 euros
A la venta el 15 de mayo
Elma y Papá Oso tienen que lanzarse a un largo viaje del que Papá Oso no quiere desvelar nada. Para Elma, una niña humana temperamental y cariñosa de casi ocho años criada desde bebé por el animal, todo es un misterio. Pero el oso aceptó una misión hace siete años y ahora tiene que “devolver” a la pequeña humana. ¿Por qué razón? ¿Por qué parece que el mismísimo bosque no quiere que padre e hija consigan terminar el viaje? La ternura y el suspense están presentes en cada una de las páginas de esta historia de Ingrid Chabbert, creadora de un relato iniciático sobre la madurez, la resiliencia y el luto, acompañada por el colorido trabajo de Léa Mazé. Una historia que recuerda al maravilloso Libro de la selva
Orgullo cuñao #Ranciofacts 7, Pedro Vera
Color. Rústica con solapas
112 páginas
20 x 27 cm
18 euros
A la venta el 22 de mayo
Desidia oral, frases reventadas, cuñadismo global, bocachanclismo, criptobros y palets de ranciedad para reír, llorar y pensar. Orgullo cuñao es un nuevo compendio de los clichés y comportamientos más caducos servidos por Pedro Vera, el sommelier de lo rancio, el analista de la caspa comunicativa, el biógrafo de la cochambre social. El séptimo libro de la serie Ranciofacts vuelve a reunir las mejores páginas publicadas por su autor en la revista El Jueves, en lo que supone un nuevo descenso a los infiernos de lo rancio y lo cuñao
Más información y pedidos: Astiberri Editorial
El giallo italiano toma Tenerife Noir con dos películas imprescindibles de Sergio Martino y Luigi Cozzi
El ciclo ‘Giallo’ presenta las cintas ‘Vicios prohibidos’ y ‘El gato negro’, títulos emblemáticos del género de terror transalpino. El director Luigi Cozzi asistirá a la proyección de ‘El gato negro’.
El Festival Atlántico de Género Negro Tenerife Noir celebra su décima edición con una programación cinematográfica que incluye un ciclo dedicado al giallo italiano, un subgénero de terror y misterio caracterizado por su estética provocadora, tramas truculentas y una fuerte carga sensual. Bajo el título “Todos los colores del Noir: Giallo”, se proyectarán dos títulos emblemáticos: Vicios prohibidos y El gato negro, en el Espacio Mutua Tinerfeña de La Laguna, con entrada libre hasta completar aforo.
La primera de las sesiones tendrá lugar el jueves 27 de marzo, de 18:30 a 21:00, con la proyección de Vicios prohibidos (Il tuo vizio è una stanza chiusa e solo io ne ho la chiave, 1972), dirigida por Sergio Martino. Este thriller psicológico gira en torno a un escritor alcohólico y violento que se ve envuelto en una serie de crímenes tras la muerte de su joven amante. Con música de Bruno Nicolai, fotografía de Giancarlo Ferrando y un reparto encabezado por Edwige Fenech, Anita Strindberg y Luigi Pistilli, la película adapta libremente relatos de Edgar Allan Poe. La sesión será presentada por la especialista en cine Sonia Cabrera.
Al día siguiente, viernes 28 de marzo, se proyectará El gato negro (Il gatto nero, también conocida como De Profundis, 1989), obra de Luigi Cozzi, que reinterpretó el universo de Poe desde una perspectiva fantástica y sobrenatural. En ella, una antigua bruja regresa del más allá para atormentar a una pareja de cineastas, en una historia que mezcla terror esotérico y metacine. El reparto incluye a Florence Guérin, Urbano Barberini, Caroline Munro y Brett Halsey, con música de Vince Tempera y fotografía de Pasquale Rachini. La presentación correrá a cargo del especialista y consigliere del festival Pedro Mérida, acompañado por el propio Luigi Cozzi, que asistirá al pase.
Antes de la proyección del viernes, de 17:00 a 19:00, el ciclo se completa con una mesa de presentación de novedades literarias a cargo de destacados autores del panorama negro nacional, entre ellos Santiago Díaz y Nagore Suárez, entrevistados por Elizabeth López.
El giallo, cuyo nombre hace referencia al color amarillo de las portadas de las antiguas novelas de misterio italianas, vivió su época dorada en los años 70 y sigue despertando fascinación por su combinación de suspense, erotismo y horror estilizado. Este ciclo ofrece una oportunidad única para redescubrir dos de sus títulos más representativos en pantalla grande y con invitados de excepción.
Cryptshow dedica su 19.ª edición a la ocultura
![]()
Cryptshow, el festival de género fantástico y de terror, vuelve este 2025 con su 19.ª edición. Este año, la temática del festival girará entorno a la ocultura, una cosmovisión basada en ideas, creencias y prácticas arcanas que no solo dan sentido a los misterios de la existencia a través de una gnosis personal, sino también explican fenómenos históricos y sociales. En este reservorio cultural encontramos la magia, la psicodèlia, la psicogeografia y otras pseudociencias que han practicado —y sobre las cuales han teorizado— personalidades ilustres cómo Aleister Crowley o Alan Moore, pero también, desde una perspectiva absolutamente campo, personajes como Iker Jiménez.
Este año, el cartel, obra del ilustrador y autor de cómics Toni Benages i Gallard y del diseñador David Villòria i Aguilar, da un giro respeto su tradición pictórica y se vuelve conceptual: una gran mancha oscura y unas letras que quieren esconderse.
El festival tendrá lugar en Badalona, en dos fechas diferenciadas. El 28 de junio estará dedicado a la Literatura, con una jornada que mantendrá el formato estrenado el año pasado bajo el nombre Cryptshow Literario, al soportal del Hostal Solimar de Badalona.
El 3, 4 y 5 de julio el protagonismo será por el cine, al teatro del Círcol. A las sesiones de cortos a competición, eje central del festival, se suman otras secciones ya clásicas, como la sesión juvenil, la asiática, el espectáculo con música en directo y la sección “Ópera delgada/ La mía primera vez”, que se incorporó hace dos ediciones a la programación del festival. También lo market de terror repetirá el formato, ocupando la calle de Francesc Layret con productos exclusivos relacionados con el terror y el fantástico.
OCULTURA (O BARBARIE)
Un caso verídico. L. V., barón, nacido en Barcelona en 1979, de padre gallego y madre catalana, había desarrollado una habilidad aparentemente sobrenatural para atraer las personas del sexo contrario. Según testigos de la época, D. G. y J. H., “nunca fallaba” y “era puta magia”. La estrategia, o el conjuro, como le queramos decir, aplicado en sienes como Razzmatazz o Déjà vu a principios de los 2000, consistía, “simplemente”, a hacerse pasar por argentino. Entrevistado por este humilde e incrédulo cronista, L. V. dijo, con el acento pertinente: «Se un símbolo. No té confundas, el poder de un símbolo se enorme».
“Arquitectura del Sueño: Notas para una Ocultura Urbana”, Suburbia, n.º 5, autoedición, Barcelona, 2003, p. 8. _____________________________________________
Qué es la magia? Consiste a convertir un sapo en príncipe? Abrir puertas y candados? Cocinar una poción que nos promete amor eterno?
O quizás es más interesante pensar que la magia es saber diferenciar entre una seta alucinógena y un robellón? Una “ciencia” que nos permite conocer alguien que vivió en otro tiempo? Unos mecanismos que pueden provocar la bajada de los precios del alquiler en el centro de la ciudad, o incluso que la clase trabajadora vote a la derecha?
La pregunta clave es, pues, si la magia es solo materia de ficción o si, al contrario, es “real” y, por lo tanto, manejable.
El término “ocultura”, del inglés “occulture”, fue difundido a principios de los 2000 por el investigador Christopher Partridge, que la definía como una cultura popular influenciada por el ocultismo, un pensamiento underground que no encontraba en las religiones establecidas las respuestas que la ciencia no ofrecía. Con el tiempo, pero, esta concepción contracultural se ha ido extendiendo en otros campos de estudio, hasta convertirse en un prisma a través del cual mirar el mundo y, por qué no?, también a nosotros mismos.
Eran unos farsantes los oráculos? Existen los demonios? Podemos hablar con los muertos? Y, en todo caso, qué diferencia hay entre tener una conversación con Jesucristo o soñar que has tenido una conversación con él? O, como le pasó a Alan Moore, entre verte “de verdad” frente a frente con un demonio abrahàmico o hacerlo bajo los efectos de unas setas? Tanto se vale todo ello, en realidad, si las personas más poderosas del mundo creen y aquello oculto guía las decisiones que cambian la Historia. En las memorias del ocultista Cheiro se habla de su relación con el rey Eduard VII y otros personajes prominentes de su época. Dicen que Churchill pidió consejo a La Gran Bestia, Aleister Crowley, durante la Segunda Guerra Mundial. François Mitterrand tenía una astróloga. Y Jordi Pujol, una vidente que se decía Adelina.
El ocultura es, pues, un concepto amplio y ambiguo, interesante y, a veces, interesado. Una pseudociencia que abraza desde la pose afectada de Marilyn Manson hasta la plasmación simbólica de las visiones de David Lynch, Kenneth Anger o William Blake. Una postura ante el sentido de la vida que encontramos de manera militante en “Promethea”. Un romanticismo empedernido en “The Sandman”. Un cuento infantil en “El mágico de Oz”. Una realidad bajo la superficie en “Suspiria”. Un viaje en “El día de la tía abuela”.
Pero, vigiláis, que no os den gato por liebre. “Häxan”, curiosamente la película de brujería por antonomasia, es un intento de explicar de manera racional el fenómeno: estaban locas, y los hombres las quemaban porque les daban miedo.
No tengamos miedo.
Abracemos el símbolo.
¡O cultura o barbarie!
XIX Cryptshow Festival
28 de junio · Literatura
3, 4 y 5 de julio · Cine y música
(Badalona)
Hellboy vuelve en ‘Hellboy: el hombre retorcido’

En esta cuarta entrega, dirigida por Brian Taylor (Crank: Veneno en la sangre), la historia se desarrolla en la década de 1950 en la rural Appalachia, donde Hellboy y una agente novata del AIDP (Agencia para la Investigación y Defensa Paranormal) se encuentran con una comunidad asediada por brujas y el temible Hombre Retorcido, un diablo local con una conexión inquietante con el pasado de Hellboy.
HELLBOY: EL HOMBRE RETORCIDO promete un enfoque único, manteniendo la esencia oscura y compleja del personaje mientras explora nuevas dimensiones de su mitología.
El elenco está encabezado por un Hellboy interpretado por Jack Kesy (El asesino, Deadpool 2), al que acompañan Jefferson White (Civil War, Yellowstone), Leah McNamara (The Gentlemen: La serie, Normal People), Adeline Rudolph (Resident Evil, Riverdale), Joseph Marcell (El príncipe de Bel Air, El exorcismo de Dios, El niño que domó el viento) y Suzanne Bertish (Benediction, La monja 2).
El guion, basado en la galardonada y superventas serie de cómics de Mike Mignola, está coescrito por el propio Mignola y su colaborador habitual, Christopher Golden.
SINOPSIS
Hellboy (Jack Kesy) y una agente novata del AIDP (Agencia para la investigación y defensa paranormal) se quedan varados en los Apalaches rurales de los años 50 y descubren una pequeña comunidad embrujada, liderada por el Hombre Retorcido.
SOBRE LA PELÍCULA
El regreso del superhéroe a la gran pantalla tiene lugar cinco años después del estreno de HELLBOY (2019), protagonizada por David Harbour (Stranger Things) y dirigida por Neil Marshall.
Jack Kesy se convierte en el tercer actor en interpretar al personaje de Hellboy en acción real.
HELLBOY: EL HOMBRE RETORCIDO tiene como productores ejecutivos a Christa Campbell (Los mercen4rios, Objetivo: Washington D.C.), Boaz Davidson (The Offering, El otro guardaespaldas 2), Artur Galstian (Ferrari, Hypnotic), entre otros. Además, la música corre a cargo de Sven Faulconer (Top Gun: Maverick, Alerta Roja).
HELLBOY: EL HOMBRE RETORCIDO llegará a los cines españoles el próximo 6 de junio de la mano de Vértice 360.
‘Dangerous Animals’ en cines el 6 de junio
El esperado thriller de terror Dangerous Animals llegará a nuestras salas el 6 de junio de 2025, a la vez que su estreno en Estados Unidos. Dirigido por Sean Byrne (The Devil’s Candy, The Loved Ones), cuenta la peligrosa odisea de Zephyr, una surfista que es retenida por un asesino en serie obsesionado con los tiburones
SELECTAVISIÓN ha adquirido los derechos en España para el esperado thriller de terror Dangerous Animals, y lo estrenará en nuestros cines el 6 de junio, a la vez que su estreno en Estados Unidos.
Dirigida por Sean Byrne (The Devil’s Candy, The Loved Ones), esta nueva apuesta de terror que combina el género de asesinos en serie con la amenaza de tiburones está protagonizada por Jai Courtney (Escuadrón Suicida), Hassie Harrison (Yellowstone) y Josh Heuston (Dune: Prophecy).
La sinopsis nos sitúa en la historia de Zephyr, una surfista inteligente y de espíritu libre, que es secuestrada por un asesino en serie obsesionado con los tiburones. Cautiva en su barco, debe averiguar cómo escapar antes de que él lleve a cabo un ritual de alimentación a los tiburones.
DANGEROUS ANIMALS se estrenará en cines el 6 de junio por SelectaVisión, con opciones de doblaje castellano y VOSE.
Novedades Ediciones 79: Marzo/Abril 2025

Nuevos títulos dentro de la colección VideoClub 79 (ya saben, en formato DVD y limitada a 300 copias a un precio muy especial) y la edición por separado de dos títulos del iconoclasta Gaspar Noé. En abril más títulos de la colección y en mayo… Colección Terror Italiano
Super Tiburón (Fred Olen Ray, 2011) – DVD
Después de ser congelado en animación suspendida por siglos, un enorme tiburón regresa a la vida. A diferencia de otros tiburones, este ejemplar ha evolucionado y ahora siembra el terror por toda la costa. Donde, curiosamente, también se desarrolla un concurso de bikinis apadrinado por el excéntrico Dynamite Stevens. Wade (John Schneider) será el héroe de turno para enfrentar al superescualo usando un moderno tanque de guerra con más artillería que un Megatrón ruso.- Fecha de lanzamiento: 31/03/2025 Audios: Inglés 5.1 DD y castellano 2.0 DD Subtítulos: Castellano y catalán
- Director: Fred Olen Ray Director de Fotografía: Ben Demaree Música: Jeffrey Walton
- Reparto: John Schneider, Sarah Lieving, Jerry Lacy, Tim Abell, Jimmie Walker, Ted Monte, Erika Duke, Rick Cramer, Rya Meyers
La novena configuración (William Peter Blatty, 1980) – DVD
El Coronel Hudson Kane (Stacy Keach) llega para hacerse cargo de una institución psiquiátrica, ubicada en un castillo en Nueva Inglaterra, para oficiales militares que se han vuelto locos durante el ejercicio de su deber. Su trabajo es discernir si los hombres están realmente locos o cuerdos y tiene métodos inusualmente eficaces.- Fecha de lanzamiento: 31/03/2025 Audios: Inglés y castellano 2.0 DD Subtítulos: Castellano y catalán
- Director de Fotografía: Gerry Fisher Música: Barry De Vorzon Actores: Stacy Keach, Scott Wilson, Jason Miller, Ed Flanders, Neville Brand, Moses Gunn, Robert Loggia, William Peter Blatty
La Maldición de los 7 cadáveres (Paul Harrison, 1974) – DVD
Un director de cine (John Ireland) inicia el rodaje de una película de terror en una vieja mansión en la que, un tiempo atrás, se cometieron siete terribles asesinatos relacionados con la magia negra. De nada sirven las advertencias del bedel de la casa (John Carradine) de no jugar con lo oculto. La película incluye ritos y nigromancia, y esto provoca la ira de los espíritus del lugar con funestas consecuencias para todos los integrantes del rodaje.- Fecha de lanzamiento: 31/03/2025 Audios: Inglés 2.0 y castellano 2.0 DD Subtítulos: Castellano y catalán
Director de Fotografía: Donald M. Jones Actores: John Ireland, Faith Domergue, John Carradine, Carole Wells, Cahrles Macaulay, Ron Foreman
Monamour (Tinto Brass, 2005) – DVD
Marta (Anna Jimskaia), una mujer casada, conoce a Leon (Riccardo Marino) con quien tiene una tórrida escena de sexo en un museo, pero la presencia de visitantes hace que los amantes se separen. Poco después, en una fiesta donde Marta ha acudido con su marido, ambos se reencuentran con sexo oral. Marta está terriblemente enamorada de Leon y se prestará gustosa a todos sus juegos sexuales, incluso a mantener relaciones con dos hombres a la vez. Pero la situación se complica cuando Dario, el marido de Marta, descubre su diario donde relata sus apasionados encuentros con su amante.- Fecha de lanzamiento :31/03/2025 Audios: Italiano 5.1 DD y castellano 2.0 DD. Subtítulos: Castellano y catalán
Director de Fotografía :Andrea Doria Música :Heron Borelli Actores: Anna Jimskaia, Riccardo Marino, Max Parodi, Nela Lucic, Lucia Lucchesino
Detrás del silencio (Umberto Lenzi, 1972) – DVD
A los trece años, Martha Caldwell (Caroll Baker) presenció la muerte de sus padres en un terrible accidente ferroviario. Tras sobrevivir de milagro, la chica se quedó muda debido al shock. Siendo ya adulta, vive con su tío Ralph (Jorge Rigaud) cerca de Barcelona y sigue sin recuperar el habla. Cuando su prima Jenny (Ida Galli) llega para pasar una temporada con ellos, esa misma noche aparece asesinada. Parece que anda suelto un maníaco que se dedica a matar a chicas jóvenes y guapas. El tío Ralph, versado en lo oculto, rápidamente identifica las muertes como crímenes rituales… ¿Quién será el asesino?- Fecha de lanzamiento :31/03/2025 Audios: Italiano y castellano 2.0 DD Subtítulos: Castellano y catalán
- Director de Fotografía : José F. Aguayo Jr. Música :Marcello Giombini Actores: Carroll Baker, Ida Galli, Eduardo Fajardo, Alan Scott, Silvia Monelli, George Rigaud, Franco Fantasia
Charlotte Gainsbourg (Anticristo, 21 Gramos) acepta interpretar a una bruja lanzada a la hoguera en la primera película dirigida por la también actriz Beatrice Dalle (Al Interior, 37º2 le matin). Pero la caótica organización, los problemas técnicos y los brotes psicóticos sumergen gradualmente el rodaje en un caos de pura luz…- Fecha de lanzamiento :31/03/2025 Audios: Francés DD 5.1 Subtítulos: Castellano
- Director de Fotografía :Benoît Debie Actores: Charlotte Gainsbourg, Béatrice Dalle, Abbey Lee, Karl Glusman, Félix Maritaud, Paul Hameline, Luka Isaac
Vortex (Gaspar Noé, 2021) – DVD
La historia sigue a una pareja de ancianos: Elle (Françoise Lebrun) y Lui (Dario Argento), en una mirada cercana a la realidad de este matrimonio que trata de lidiar con sus enfermedades y el paso del tiempo. Él tiene problemas de corazón y ella padece Alzheimer.- Fecha de lanzamiento :31/03/2025 Audios: Castellano DD 2.0 y francés DD 5.1 Subtítulos: Castellano, catalán.
- Director de Fotografía :Benoît Debie Actores: Dario Argento, Françoise Lebrun, Alex Lutz, Kylian Dheret,
Cartel y tráiler del musical apocalíptico «The End», de Joshua Oppenheimer
Cartel y tráiler para el estreno en España de THE END, la nueva película de Joshua Oppenheimer, que estará en cines el próximo 25 de abril.

Sinopsis: Dos décadas después del fin del mundo, una familia vive en su lujoso búnker construido en una mina de sal. Hijo, un joven de 20 años que nunca ha visto el mundo exterior, Padre y Madre, son una de las últimas familias de la Tierra. La llegada de una chica a la entrada del búnker amenazará la apacible vida familiar.
The End, que está protagonizada por Tilda Swinton, Michael Shannon y George MacKay, tuvo su premier europea en la pasada edición del Festival de San Sebastián y también se pudo ver en el TIFF – Toronto International Film Festival.
Este musical postapocalíptico llegará a los cines de la mano de Avalon, que ya distribuyó en nuestro país los dos icónicos documentales de Oppenheimer: The Act of Killing y La mirada del silencio.
Joshua Oppenheimer
Director estadounidense-británico debutó con la película ‘The entire History of the Louisiana Purchase’ (1997) con la que ganó un Hugo de Oro en el Festival de Chicago. Su siguiente película, ‘The Act of Killing‘ (2012) se estrenó en el Festival de Cine de Telluride y ganó diversos premios, entre ellos el Premio de Cine Europeo al Mejor Documental, el BAFTA al Mejor Documental y fue nominado a los Oscar en la categoría documental. En 2014 estrenó ‘La mirada del silencio‘, una obra complementaria a ‘The Act of Killing‘, que también obtuvo la nominación a los Oscar al mejor documental y se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Venecia, donde ganó el Gran Premio del Jurado y el FIPRESCI entre otros. Desde entonces, ha sido galardonada con más de 70 premios internacionales incluyendo el Independent Spirit.
L’Horror Film Festival: El nuevo festival de cine de terror con perspectiva de género llega a l’Hospitalet
Amantes del terror, prepárense para una experiencia escalofriante: nace L’Horror Film Festival, el nuevo evento cinematográfico dedicado al género del horror y la perspectiva de género. Del 3 al 4 de Abril en Torre Barrina (L5 Collblanc) será el epicentro de las nuevas miradas y la emoción terrorífica para cinéfilos y creadores por igual.
Este nuevo festival reunirá a cineastas emergentes y consagradas, presentando una selección exclusiva de obras versadas en el género. Con secciones dedicadas a los cortometrajes, networking y conversatorios, L’Horror Film Festival se posiciona como una plataforma imprescindible para la reivindicación de nuevas voces del talento innovador del cine de terror.
Inspirado en el celebrado Final Girls Berlin Film Festival, en esta primera edición contará con dos sesiones de cortometrajes. Por un lado la Sección Talent Novell, dedicada al descubrimiento de nuevas creadoras y nuevos puntos de vista, las seleccionadas en esta primera edición son: HDA (historias de amor) de Javier Artigas, Insania (Naiara Potier y Dídac Puig), Marta (Lucía Forner Segarra), Mataría por ella (Valeria Moreno Pageo y Carmen Orts Pomares), Maternitat (Francesca Hernández) y Petrificada (Iuri Bermudes y Renata Weinberger).
Por otro lado, tendremos la Sesión Final Girls Berlin, una sesión especial con una selección de las obras ganadoras del 2024 del Festival Berlinés, que transportarán al público a las historias más aterradoras e inspiradoras del cine contemporáneo con Sweet Tooth (Josephine Hopkins), Said of a Deer That’s Shed its Antlers (Salomé Crickx), I Don’t Need Adult Conversation (Vika Evdokimenko), Heirlooms (Devina Sofiyanti), y Tail (Yichien Lee).
Además de las proyecciones espeluznantemente refrescantes, el festival contará con una imprescindible mesa redonda de la mano de Dones Visuals y la Academia del Cine Catalán, en donde trataremos del presente y futuro de sus proyectos en pro de las buenas prácticas y la prevención de los abusos en el audiovisual respectivamente.
En su primera jornada también se celebrará un encuentro con profesionales y entidades a modo de meet&greet que reunirá a personas de todos los ámbitos relacionados con la perspectiva de género y el terror en el cine. Un encuentro que pretende ofrecer un espacio de conocimiento mutuo y creación de redes dentro del género.
“Queremos ofrecer una experiencia única, donde el cine de terror sea celebrado en su gran diversidad. L’Horror Film Festival no es solo un evento, es un punto de encuentro para los apasionados del género dentro del género”, comentan las organizadoras del festival.
Se trata de un evento gratuito con aforo limitado, las entradas ya están disponibles en la web oficial del festival y en la plataforma Eventbrite. Para más información sobre la programación, invitados especiales y actividades, síguenos en nuestras redes sociales.
¡Es la hora de la cosecha! ‘Ritos Ocultos’ llega a los cines el 30 de abril
El director de The Boy: La Maldición de Brahms y La Huérfana: Primer Asesinato vuelve a traernos una cinta de terror donde una fiesta pagana será el comienzo de la mayor de las pesadillas
Sinopsis: Cada año, Berrow (un pequeño pueblo inglés) celebra un festival de otoño para dar gracias por la cosecha. Los lugareños se visten con disfraces extravagantes y una figura enmascarada conocida como el Señor del Caos los dirige para expulsar a Gallowgog, un espíritu maligno. Este año, la pequeña Grace ha sido elegida para interpretar al Ángel de la Cosecha. Al anochecer, una procesión lleva a los habitantes hasta un campo ceremonial donde arden tres grandes hogueras y Rebecca pierde la pista de Grace entre la multitud. Temiendo que se haya adentrado en el bosque, Rebecca la busca en vano, pero su hija ha desaparecido. El día siguiente es un infierno para Rebecca. La policía registra el área que rodea a Berrow en busca de Grace, pero no encuentra ningún rastro. Henry (Matt Stokoe), marido de Rebecca, descubre un video que muestra a Grace al borde del bosque, hablando con el hombre disfrazado de Gallowgog. El dueño del bar lo identifica como Derry Nash, un lugareño con problemas, y los Holland se dirigen hasta la granja de su abuelo para hablar con él, aunque se encuentran con que también ha desaparecido. Dentro de su coche descubren un horripilante santuario dedicado al espíritu de Gallowgog y todo apunta a que Derry sea el responsable de la desaparición de Grace.
Protagonizada por Tuppence Middleton (Mank; Downtown Abbey: una nueva era) en el papel de Rebecca, Ralph Ineson (The Creator; Juego de Tronos) como Jocelyn y Evie Templeton (Pinocho; Silent Hill 2) como la pequeña Grace, Ritos Ocultos nos muestra un angustioso filme donde la verdadera maldad no tiene nada de sobrenatural.
Gallowgog es un antiguo demonio que se cree que ronda la zona. Mientras que Tom de Ville (guionista) investigaba las creencias paganas británicas para la película, se topó con el concepto del ‘Señor del Desorden’, maestro de ceremonias anárquico que solía supervisar las antiguas festividades paganas. “Me di cuenta de que un ‘Señor del Desorden’ era, en muchos sentidos, una figura opuesta e igual a la de un sacerdote: una figura que podía transformar por completo la fe e impulsar a la gente a hacer cosas terribles en su nombre”.
El director William Brent Bell recuerda su primer acercamiento a Ritos Ocultos, material que fue entregado por el productor James Tomlinson junto con una nota que decía “Esto es bueno”. Después de leer las primeras páginas, Bell pensó que James estaba en lo cierto. “Me cautivó la inquietante mitología pagana de Tom con imágenes impresionantes que enmarcaban este drama sobre una niña desaparecida. En mi experiencia, es raro encontrar un material tan bien escrito y maravillosamente oscuro. Mi cabeza daba vueltas con ideas sobre cómo hacer esta película y estaba sumamente ansioso por hacerla”.
30 de abril solo en cines
En pre-venta «Aquí espantan. Una invitación al cine de terror mexicano (1933-1981)» de Pau Roig
Después de su muy personal e iconoclasta libro dedicado al cine de terror español, Pau Roig vuelve ahora con una completa antología centrada en el cine de terror mexicano que nos aventuramos a adelantar que seguro es tan interesante como lo fue ‘Pesadillas. Diccionario de películas del cine de terror español (1961-2020)’
El cine de terror mexicano constituye la más rica, longeva y heterogénea manifestación que el género ha tenido en una cinematografía de habla hispana. Ningún otro país puede presumir de una tradición que se inicia casi de forma paralela a la aparición del ciclo terrorífico de la Universal y que, con sus momentos de apogeo y decadencia, se alarga hasta principios de la década de 1980 sin llegar a desaparecer del todo.
De forma sorprendente, este ingente conjunto de películas, con abundantes ramificaciones en el terreno de la comedia e incluso del western, no había merecido hasta ahora un estudio exhaustivo. Aquí espantan. Una invitación al cine de terror mexicano (1933-1981) tiene el objetivo, necesariamente ambicioso, de cubrir este vacío, invitando al lector a adentrarse en un universo cinematográfico sin parangón en el resto de cinematografías mundiales en el que conviven científicos locos, vampiros, brujas, momias y otras criaturas de la noche con rancheros justicieros, comediantes sobreactuados, cantantes de cabaret o luchadores enmascarados, y en el que obras maestras coexisten con títulos justamente elevados al Olimpo del cine más «psicotrónico».
Biografía del autor
Nacido en Tarragona en 1978, Pau Roig Ros es licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universitat Autònoma de Barcelona. Es coautor de los ensayos sobre cine Monstruos eléctricos. El cine de terror y ciencia ficción en la Universal (Arkadin Ediciones, 2011) y Crimen en la noche + Muertos y enterrados (Tyrannosaurus Books, 2013) y, junto con Xavier Niell, del libro Dòlmens, coves i menhirs. Monuments megalítics del Baix Empordà, el Gironès i la Selva (Edicions de la Revista del Baix Empordà, 2017). Asiduo colaborador de publicaciones como DATA, Judexfanzine y Stalker, entre otros, también ha participado en la obra colectiva Historia de lo fantástico en la cultura española contemporánea (1900-2015) (Iberoamericana-Vervuert, 2017) y es autor en solitario de la novela Luna negra, de próxima publicación. Actualmente es jefe de redacción de las publicaciones comarcales Revista del Baix Empordà y Empordà Gastronòmic, para las que ha escrito más de un centenar de artículos.
Primer póster de La Vida de Chuck, la emocionante historia de un hombre que dejó su huella en el universo
Lo sabemos, el hype está muy alto con nuestro querido Chuck, un simple contable que recibe un homenaje… ¿del universo? por estos maravillosos 39 años. Y es que cómo no iba a ser la película favorita del público en el Festival de Toronto, si estamos poniendo en la coctelera los ingredientes para convertirla en la película del año. Una historia fascinante, dirigida por Mike Flanagan, basada en el relato de Stephen King y con un cast espectacular. Todo bajo el paraguas de una obra multigénero, pero no mezclando géneros que ya hoy en día son como primos hermanos. No hablamos de una comedia romántica. Hablamos de fantasía, de terror, de drama y hablamos de romance… todo junto en una película que te enganchará desde el minuto uno y que acabará por enamorarte inevitablemente.
Bueno, vamos a dejar de elevarte las expectativas y vayamos a lo que nos ha traído hoy aquí, el primer póster. Os presentamos el teaser de la película que ya nos adelanta la pregunta que te vas a estar haciendo desde los primeros diez minutos de metraje: ¿quién narices es Chuck? ¿Y por qué es tan importante? Amigo, eso tendrás que averiguarlo cuando la veas.
¿Pero de qué trata La vida de Chuck?
Es una historia dividida en tres actos, narrados en orden inverso, que explora la vida de Charles Krantz, un hombre común cuya existencia adquiere un significado cósmico y profundo.
La historia comienza con un mundo a punto de desaparecer: mientras las estrellas explotan, las ciudades se desmoronan y las tecnologías dejan de funcionar, aparecen misteriosos anuncios con la frase «¡Gracias, Chuck, por 39 grandiosos años!».
A medida que esta historia retrocede, descubrimos fragmentos clave de la vida de Chuck: su trabajo, su amor por la música, sus luchas personales… Un relato que entrelaza elementos realistas, con toques de fantasía, para explorar la importancia de los momentos individuales en la vida y cómo cada persona deja su huella en el universo.
Palmarés ‘Americana’ 2025

La 12ª edición del Americana Film Fest se cerró ayer, domingo, con una nueva jornada llena de propuestas indies y la lectura del palmarés. El drama rural Harvest, de la cineasta griega Athina Rachel Tsangari, ha resultado el film ganador del Premio Tops de la Crítica ACCEC. Una película metafórica y onírica, protagonizada por Caleb Landry Jones, que funciona como una fábula sobre la modernidad y sus traumas, y que fue presentada en la pasada edición del Festival de Venecia. El jurado ha destacado su “imaginación desbordante a la hora de crear un universo alternativo”.
El jurado de la crítica también ha otorgado una mención especial a El brillo de la televisión (I Saw The TV Glow), de Jane Schoenbrun, la cinta indie revelación del año, deudora del universo de David Lynch pero con personalidad propia.
El Premio del Jurado Cineclubista FCC ha sido para Familiar Touch, de Sarah Friedland, film que triunfó en la reciente edición del Festival de Venecia consiguiendo tres premios en la sección Orizzonti. El jurado lo ha premiado por ser “un retrato muy delicado y tierno de la vejez y de las relaciones intergeneracionales, y que rompe con la idea generalizada que tenemos de una mujer mayor”. El jurado cineclubista también ha concedido una mención a El brillo de la televisión (I Saw The TV Glow).
Por su parte, el Jurado Joven de La Casa del Cine ha premiado Janet Planet, la ópera prima de Annie Baker, que después de su paso por la Berlinale y sus nominaciones a los Independent Spirit Awards, ha aparecido en numerosas listas de crítica de lo mejor del año. El jurado ha explicado que “la película nos ha hecho hablar sobre ella durante horas, por su capacidad para crear imágenes que abren múltiples posibilidades”.
En cuanto a los Premios del Público, la comedia religiosa Between the Temples ha resultado ganadora en la categoría de Ficción. Dirigida por Nathan Silver, está protagonizada por un cantor de sinagoga con crisis de fe. En el apartado de No Ficción, el documental escogido ha sido Group Therapy, de Neil Berkeley, sobre una sesión de terapia a la que asisten diferentes monologuistas. En la categoría Shorts (cortometrajes), el premio es para Rock Paper Scissors, de Alex Kweskin y Lauren Ward.
Por último, también se han entregado los Premios ATRAE a los Mejores Subtítulos, que han recaído en Marina Torruella por National Anthem (catalán), y Jara Segura por Look Into My Eyes (castellano).
Palmarés Americana Film Fest 2025
Premio TOPS del Jurado de la Crítica ACCEC
Harvest, de Athina Rachel Tsangari
Mención TOPS del Jurado de la Crítica ACCEC
El brillo de la televisión (I Saw The TV Glow), de Jane Schoenbrun
Premio del Jurado Cineclubista FCC
Familiar Touch, de Sarah Friedland
Mención del Jurado Cineclubista FCC
El brillo de la televisión (I Saw The TV Glow), de Jane Schoenbrun
Premio NEXT del Jurado Joven La Casa del Cine
Janet Planet, de Annie Baker
Premio del Público Ficción
Between the Temples, de Nathan Silver
Premio del Público No Ficción
Group Therapy, de Neil Berkeley
Premio del Público Shorts
Rock Paper Scissors, de Alex Kweskin y Lauren Ward
Premio ATRAE a los mejores subtítulos en catalán
National Anthem, por Marina Torruella
Premio ATRAE a los mejores subtítulos en castellano
Look Into My Eyes, por Jara Segura
HISTORIAS IMPÚDICAS. PROGRAMA ERÓTICO DE BIGAS LUNA
En 1977, sin ningún largometraje estrenado todavía, Bigas Luna acepta realizar cortometrajes de corte erótico realizados en Súper-8 para consumo doméstico en venta por correo.
Junto a Fernando Amat, Bigas Luna crea el sello Cine Promoción y con un reducido equipo conformado por, entre otros, Pep Cuxart a la producción, que más tarde ejercerá el cargo en Bilbao (1978) y Caniche (1979); Rosa Fernández como ayudante de dirección; la por entonces esposa del director, Consol Tura, en vestuario, y que continuaría trabajando para su marido en sus siguientes proyectos; y contando con la fotografía del prestigioso Tomas Pladevall y Pedro Aznar, este último responsable asimismo de la de Bilbao y Caniche, Bigas Luna dirigió un total de doce cortometrajes: Coctel internacional, El ídolo, La mora, La deportista, Esquí, La roulotte, El espejo, El desayuno, París-Hollywood, La millonaria, La guitarrista y Mona y Temba.
Se trataba de inocentes cortometrajes de unos diez minutos de duración en los que las actrices se despojaban de la ropa, varios de ellos con una pequeña excusa argumental y acompañamiento musical seleccionado por el propio director. Entre
las protagonistas destaca Linda Lay, actriz que participo en varias películas dirigidas por Iquino; o Rosa Raich, que también intervino en el primer largometraje de Bigas Luna, Tatuaje (1978), además de starlettes de la época como Sarima, Pilar Matus, Maica Tihenen, Jennie o Nicola Brown.
Lejos de ser obras meramente alimenticias, estas pequeñas historias muestran ya en gran parte el universo temático del director, pues en ellos profundiza por primera vez en el sexo y el erotismo, que a partir de Bilbao, su segunda película, conformará un hilo conductor en su carrera. Bigas Luna, definió la experiencia de rodar estos cortometrajes como “cojonuda, muy divertida y además muy difícil. Teníamos que hacer películas que teóricamente hicieran trempar, pero en las que no se podía ver nada (…) Ahora las veo como películas cómicas.” (Martí Font, J. M.: “Bigas Luna. El erotismo es una tontería”, Star, número 51, 1979)
Algunos retazos de estos cortometrajes, concretamente de La millonaria, pueden verse en Bilbao. Y no solo eso, también en uno de ellos, Cóctel Internacional, se muestra el cuadro de una colegiala que más tarde formará parte del mobiliario del hogar de Leo (Àngel Jové) y María (María Martín) en el mismo filme.
En 1984 once de estos cortometrajes fueron reunidos en forma de largometraje y editados por Uros Films en VHS y Betamax para su alquiler en videoclubs con el título Historias Impúdicas. Programa erótico de Bigas Luna, en cuya carátula se mostraba una imagen del propio director y las fundas de los Súper-8 de los que quedó, de manera inexplicable, excluido uno de ellos, Mona y Temba[1].
Recientemente se intentó mediante un ripeado remasterizado del propio VHS autorizado por los descendientes del director pero tuvieron que retirarse por problemas y discusiones respecto a los derechos de los mismos.
[1] Respecto a este cortometraje, el propio Bigas Luna lo describió en la misma entrevista para la Revista Star 51: “Un día apareció una pareja para ofrecerse porque hacían un número sexi en un cabaret. Querían que los viera por si me interesaba rodar una película con ellos. Primero me mandaron una foto, ella era una tía rubia y larguirucha, bastante fea. Él era un negro de Ghana. Fui a verlos al hotel donde se hospedaban, una pensión de mala muerte en las Ramblas. Cuando llegué a la habitación y me abrieron la puerta resultó que ella tenía anginas, estaba con la bata de boatiné puesta y unos magníficos rulos le coronaban la testa. La habitación era un cuartucho lleno de paquetes desordenados, la radio y la televisión funcionaban al mismo tiempo, a un lado una nevera y la cocina. El enorme negro llevaba una camiseta de Olot. Un panorama encantador. (…) Él puso en marcha una casette de la que salió una música y una voz que decía; “Mona y Temba, the most exciting show in the world…” y se pusieron a actuar. Ella con la bata y los chufos y él tal cual. Yo estaba en un rincón absolutamente hipnotizado, con la piel de gallina. Por un lado tenía ganas de reír, mientras por otro aquello me llegaba al fondo. Se me ocurrió filmarlo tal como yo lo había visto. Quedé con ellos un domingo por la mañana. Tan solo con los focos y un angular filmé la misma escena, incluso dejé puesta la televisión por la que salía un programa deportivo. Su número era muy simple, se desnudaban y al ritmo de una música africana se abrazaban”
Novedades Diábolo marzo 2025: Akira, ultracuerpos, Candy Candy y tebeos

Más novedades de Diábolo Ediciones y esta vez inciden más en el audiovisual: Anime y manga con Akira y los animes que lo cambiaron todo y la reedición ampliada del 50 aniversario de Candy Candy, más bonita cuando sonríe. Por su parte el mejor cine de terror y ciencia-ficción tiene su espacio con ¡Ya están aquí! ¡Tú eres el siguiente! donde su autor trata sobre las invasiones de ladrones de cuerpos en cine y televisión. Finalmente, un libro que ya se hacía necesario para cubrir el vacío informativo en español sobre unos influyentes (e influidos) cómics y publicaciones en Warren, la editorial que revolucionó los cómics. Mucho y variado y en breve vuelve EC con el terror y sus cómics bélicos al estilo EC, o sea, antibélicos.




Pedidos y más información: Diábolo Ediciones
Ceremonia Sangrienta, mucho más que un cuento de terror
“Ella es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible”[1], así habla Alejandra Pizarnik sobre Erzsébet Báthory, considerada durante largo tiempo responsable del asesinato de 650 muchachas, razón por la cual figura entre los peores criminales de la historia. La atormentada poetisa argentina vio en esa aristócrata perversa la
corporización de sus fantasías. La condesa sangrienta, publicada por primera vez en el número uno de la revista Testigo (Buenos Aires, enero-marzo de 1966), es una de las composiciones clave de Alejandra Pizarnik, sus páginas construyen un retrato perturbador en el que se mezcla la narración descriptiva con apuntes ensayísticos impregnados de lirismo poético. Pizarnik fue deslumbrada por la leyenda de la loba de los Cárpatos, le atrajo su claustrofóbica vida criminal, su ser monstruoso, el círculo erótico y voraz de mujeres brujas que armó a su alrededor. Y su ansia de mantenerse joven, en la que vio expresada un perfecto pretexto para ahondar en su obsesión con la muerte o la locura: “Nunca nadie no quiso de tal modo envejecer. Por eso, tal vez, representaba y encarnaba a la Muerte. Porque, ¿Cómo ha de morir la Muerte?”[2].
Pizarnik no fue la primera en acercarse a la figura de la Báthory, de hecho supo de su existencia gracias a la poco ortodoxa biografía escrita y publicada cuatro años antes (1962) por la surrealista olvidada, Valentine Penrose, obra que fascinó a la argentina. En su abordaje, Penrose, se acerca a la legendaria condesa descendiente de Vlad Tepes como expresión de su propia voluntad de mirar de frente el misterio del mal: “Valentine sondea el furioso caos del deseo y revela que el erotismo es energía
vital que desborda los límites de la razón”[3]. Aunque deponga el juicio de valor, la surrealista no absuelve a la sangrienta condesa, porque su novela es también una reflexión sobre el poder: al tiempo que defiende la soberanía del deseo, pone en evidencia los abusos de la impunidad. Obra celebrada por sus colegas surrealistas como el acontecimiento anunciado por Bataille en su ensayo Las lágrimas de Eros (un año antes de la publicación de Penrose), la biografía de este personaje cruel supone un intento de vencer a las religiones patriarcales que han sometido al eterno femenino, pero, sobre todo, y junto al texto de Pizarnik, consigue elevar lo transmitido por las leyendas al estadio de los mitos que solo la literatura puede forjar.
En la misma década que ambas autoras, se arrebataba Jordi Grau por la figura de Erzsébet Báthory. La idea de retratar su vida le llegó a Grau durante su estancia, en 1964, en el festival de Karlovy Vary (República checa), en el cual participó con su segundo largometraje, El espontáneo. Allí le hablaron por primera vez de la trágica historia de la condesa y visitó las ruinas del castillo en el que vivió, situado en Čachtice (Csejte), actual Trenčín (Eslovaquia), y en cuya habitación en la torre fue emparedada en vida tras su condena en el juicio celebrado en Bytča (actual Eslovaquia), por torturar y asesinar a 650 doncellas. La historia conmovió al director, que la describió como “la expresión patética del deseo de superar, no ya la muerte, sino el final de la juventud, la belleza, del atractivo vital que para muchas mujeres, es la razón -confesada o no- de la propia existencia”[4] . De esta fascinación llegaría Ceremonia Sangrienta (1973), que habría sido el primer acercamiento cinematográfico a la figura, si el azar y el desinterés de las productoras hispanas por el género de terror, no lo hubieran impedido.
Fue la producción Hammer, Countess Dracula (Peter Sasdy,1971) la que arrebató a Grau el honor de ser el primer cineasta en llevar a la alimaña de los Cárpatos al cine. La primera encarnación de la Báthory en la pantalla, como Elisabeth Nádasdy [5], correspondió a una excitante Ingrid Pitt, que no pudo gozarse en España hasta mucho más tarde y solo en formato doméstico. La producción británica daba el pistoletazo de salida a sucesivas adaptaciones, unas más fieles que otras. Tras la de Grau, en el mismo año de su estreno, llegaba Cuentos inmorales (Contes immoraux, 1973) de Walerian Borowczyk que contó, en su segmento dedicado a la sangrienta, con Paloma Picasso. Emitida en televisión dentro del espacio Cine de medianoche el 20 de septiembre de 1985, siete millones de españoles se quedaron estupefactos al ver a la hija del excelso pintor sumergirse en una bañera rebosante de sangre, uno de los mayores índices de audiencia conquistados por el programa. Torturas, lesbianismo, culto a la sangre y Transilvania de fondo. No se puede imaginar cóctel más atractivo para los amantes del terror.

Paloma Picasso tomando un reparador baño.
No es de extrañar que Jacinto Molina tampoco dudara a la hora de colocar a la Báthory en su propio muestrario de monstruos e iconos. Ya en forma de chupasangres, creó a su Condesa Wandesa Dárvula de Nadasdy[6], interpretada por Patty Shepard en La noche de Walpurgis (León Klimovsky,1971) y, más tarde, Julia Saly en El retorno del hombre lobo (Jacinto Molina, 1981), en esta ocasión como “Elisabeth Bathory”.
Con el nuevo siglo llegan tres producciones eslovacas: Bathory (Juraj Jakubisko, 2008), Blood Countess (2008) y Blood Countess 2: The Mayhem Begins de Lloyd A. Simandl, estas dos últimas ya en clave sexploitation. Al año siguiente, 2009, llegaba al Festival de cine fantástico de Sitges la producción alemana La condesa (The Countess, 2009), dirigida y protagonizada por Julie Delpy (que también compuso la banda sonora). En este su tercer trabajo como directora, Delpy vuelve a su tema recurrente, el desamor, la suya es una revisión en clave de tragedia griega y logra un filme de terror oscuro y austero, que refleja con honestidad la época y la salpica de sorprendentes momentos gore. En una posición diametralmente opuesta nos encontramos con la cinta rusa Lady of Csejte (Andrei Konst, 2015), Konst no se acerca al vampirismo, siquiera hace hincapié en los baños de sangre, y nos ofrece un retrato de la Báthory como simple aristócrata cruel. La narración, realmente, se centra en dos hermanos gitanos que buscan a su hermana mayor supuestamente secuestrada por la condesa. Es la producción más reciente basada en las tropelías de la aristócrata húngara por lo que hace referencia al cine, pero no podemos desdeñar la recreación que hizo Lady Gaga en la quinta temporada de la televisiva serie American Horror Story, generosa en sangre y sensualidad.
Tantas aproximaciones[7] y, sin embargo, ninguna ha indagado sobre la Erzsébet real y su auténtica peripecia histórica. El personaje ficcionado ha desplazado al real, a esa Erzsébet Báthory de Ecsed nacida el 7 de agosto de 1560, hija de un matrimonio endogámico, y que antes de cumplir los seis años sufría ataques de lo que se puede considerar hoy en día epilepsia (precisamente por causa de esa práctica de contraer nupcias entre personas de la misma ascendencia). La misma que recibió una formación que muchos varones de la época no poseían: leía y hablaba perfectamente el húngaro, el alemán y el latín. Con once años fue prometida a su primo, cinco años mayor que ella, Ferencz Nádasdy, con el que se casaba cuatro años después en una ceremonia a la que acudieron más de 4500 invitados, incluso se invitó al emperador Maximiliano II. Su esposo la mayor parte del tiempo estaba combatiendo en alguna de las muchas guerras de la zona (empalando a sus enemigos), lo que le mereció el apodo de «Caballero Negro de Hungría». La muerte temprana de Ferencz (por una súbita enfermedad), la dejó en una situación peculiar: señora feudal de un importante condado de Transilvania, metida en todas las intrigas políticas de aquellos tiempos convulsos, pero sin ejército con el que proteger su poderío, a lo que hay que sumar su pertenencia y apoyo a la iglesia luterana en pleno terreno católico. ¿Sangrienta? En el registro epistolar de su correspondencia con su esposo figura el intercambio de información sobre las maneras más apropiadas de castigar a sus sirvientes, pero esta era una práctica habitual de los nobles feudales de esa Europa del este sumida aún en el medioevo. ¿650 asesinatos? Narrémoslo en presente. A través de un pastor protestante local, llegan a la corte historias de que la condesa practica la brujería (explícitamente, la magia negra), y para ello utiliza la sangre de muchachas jóvenes, rumores que solían verterse sobre judíos y disidentes. El rey de Hungría, muy interesado en esos feudos, ordena al conde palatino Jorge Thurzó —enemistado con ella—, que tome el lugar con sus soldados y que realice una investigación en el castillo. Con esta trama es muy fácil deducir que, la mujer poderosa que figura en el Guinnes de los récords como la mayor asesina de la historia, probablemente fuese víctima de una conspiración. En lo único que coinciden la leyenda y la historia es en su final: tras un juicio en el que los testimonios de sus sirvientes fueron sonsacados mediante tortura (considerados sus cómplices, debían someterse a ese proceso habitual) y en el que no se la dejó declarar, fue condenada a ser emparedada en sus dependencias del castillo de Csejte.
Lo que la leyenda escribe, pocas veces es derrotado por la historia[8]. También Jordi Grau fue seducido por el mito, pero en su caso al menos hay un intento de humanizar a la protagonista, a la vez que de denunciar las fraudulentas prácticas en los juicios de supuestos casos sobrenaturales. Ceremonia Sangrienta no es únicamente un cuento de terror, tiene una proyección de más largo recorrido. Y es que Grau, estimulado por lo que sabía de la condesa, se documentó sobre las supersticiones populares de las que se aprovechaban los poderosos. Tampoco se quedó sólo con el relato oral, en Roma,
preparando la banda sonora de la coproducción hispano-italiana Historia de una chica sola (1971), llegaron a sus manos las actas del proceso contra la Báthory, lo que definitivamente despertó su interés en llevar la historia al cine. En ese momento, y no antes, escribe el primer guion.
Nuestro director se había formado en el documental, esos fueron sus inicios, que nunca dejó de lado, e incluso había dirigido una pieza en la que se mezclaba la ficción y el falso documental, con momentos en los que el propio director entrevistaba a algunas de las actrices que interpretaban a chicas de compañía. Estamos hablando de Chicas de club (Cántico) (1970), un trabajo de encargo que Grau convierte en un juego metacinematográfico que enlaza muy bien con su faceta más experimental. El barcelonés acababa de ser apartado del rodaje de Tuset Street (1968)[9] por desavenencias con la diva y protagonista Sara Montiel, cuando Juan Huarte (que ya le había producido Acteón en 1965) le encargó que convirtiera en película la experiencia que él (Huarte) tenía en locales de alterne. Y el ahínco que puso Grau en la encomienda fue tal que Chicas de Club fue seleccionada para representar a España en la edición de 1970 del Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary, en la que sería su segunda vez en el festival checo el cual, como hemos dicho, fue el detonante indirecto de Ceremonia Sangrienta.
Juan Huarte era responsable de la productora y distribuidora X-Films, fundada a mediados de los 60, con interés por el cine de autor. Además de a Jordi Grau, produjo varios cortometrajes a unos jóvenes Angelino Fons, Claudio Guerín, Chumy Chúmez y José Luis Garci, entre muchos otros. Al asociarse con José María González Sinde, que haría de responsable estratégico y económico, X-Films se abrió a un cine más comercial. Y Ceremonia Sangrienta sería la primera apuesta de González Sinde en 1973.

Edmondo Amati
En 1973, el cine de terror español e italiano copaban los mercados internacionales, con lo cual Los vampiros, título provisional de aquel primer guion que escribiera Grau en el 71, ya no era una apuesta descabellada para los productores españoles. Y ahí es cuando Star Films entra en el juego, reactivándolo como posible coproducción con Italia y enviando el guion a Edmondo Amati de Fida Internazionale. Pero cuando Jordi Grau viajó a Italia a hablar con el productor, resultó que este estaba interesado en hacer una cinta de terror, sí, pero “como La noche de los muertos vivientes, pero en color”, por lo que Amati le ofreció modificar el guion de Los vampiros para aproximarlo a lo que deseaba. Una labor que se demostró imposible a pesar de que puso al guionista Sandro Continenza a su servicio. De vuelta a Madrid, Star Films se alió a X-Films y con la italiana Luis Films se inició, por fin, el rodaje de Ceremonia sangrienta.
Rodada en soberbias localizaciones, en su mayor parte españolas, como el Castillo de Castilnovo (Segovia) y en Nuevo Baztán (Madrid), e interiores en Estudios Ballesteros, Ceremonia sangrienta posee una mimada ambientación y decorados de Cruz María Baleztena, con una atmosférica partitura del prolífico Carlo Savina. Pero si algo destaca es el tratamiento que se le da al tema en el guion, en el cual, además de Grau y Sandro Continenza, también participó Juan Tébar[10]: el barcelonés desplaza la acción a tres siglos más tarde y la protagonista (Lucía Bosé) no es la condesa sangrienta, sino su descendiente. Está casada con el marqués Karl Ziemmer (Espartaco
Santoni), el cual trata despóticamente a las supersticiosas gentes de Cajlice, un pequeño pueblo de la Europa central del que es señor el marqués. Cuando la Erzebet Báthory decimonónica crea descubrir que la sangre de doncellas, efectivamente, puede mantener su piel más tersa, se proveerá del líquido vital de varias jóvenes con la colaboración de su sádico marido y de su vieja nodriza (Ana Farra), versada en las artes oscuras. Esta trama, en el guion, se entrelaza con la creencia de los supersticiosos habitantes del pueblo en la existencia de los vampiros, lo que sirve al director para reproducir, lo más fielmente posible, los procesos judiciales por vampirismo. Procesos que escondían, de hecho, los mezquinos intereses de jueces y jurados, quienes aprovechaban las condenas para apropiarse de tierras, fincas y bienes de los inculpados.
Grau despoja a la narración de todo contenido sobrenatural, acercando la historia a la crónica negra con unos crímenes producto de la mente enferma de la marquesa, de su soledad, de sentirse no deseada por el marqués, el cual busca la emoción en la caza y más tarde en la joven y ambiciosa Marina (Ewa Aulin), personaje que precipitará el final de la historia. Haber trasladado la acción al siglo XIX le permite mostrar el enfrentamiento dialéctico entre la razón y el oscurantismo y cómo los poderosos se valen de este último en favor de sus propios intereses. La superstición, como dijo Karl Marx de la religiones, es el opio del pueblo: merma su voluntad y lo hace manipulable. Un más que interesante abordaje, el de Ceremonia Sangrienta, que sólo se verá debilitado por el poco desarrollo de la trama interna de los personajes. Su perfil psicológico está apenas hilvanado, de ahí que el desenlace resulte precipitado y se le acaben viendo las costuras al guion.
Este último apunte no anula el buen hacer en la puesta en escena. La pericia es manifiesta ya desde el brillante arranque del film, Grau nos sumerge dentro de la acción in media res, sin preámbulos discursivos previos: acompañando los créditos iniciales la imagen nos transporta a una procesión nocturna de antorchas, con un punto de vista de la cámara a ras de suelo y un ángulo contrapicado, los procesionarios se despliegan simétricos a ambos lados del plano frontal, un punto de vista en el que se seguirá insistiendo intercalado con planos cortos a la altura de los ojos presentando personajes y detalles relevantes durante toda la secuencia, hasta que concluye esta con un diálogo plano-contraplano entre la visión de un ataúd exhumado y de los congregados vistos desde la perspectiva del cadáver[11]. Un inicio de impacto que marcará el tono del relato. Una descripción pormenorizada del cuidadoso trabajo de planificación excedería las dimensiones de este trabajo, por eso vamos a centrarnos en dos ítems destacados: la querencia de Grau por significativos montajes internos; y el crescendo del rojo sanguíneo hasta su estallido en la escena del baño en sangre de Erzebet, con una Lucía Bosé que reluce en todo su esplendor.
“La sangre es la vida” brama Renfield desde su encierro en Carfax en el Drácula de Stoker, fuente de eterna juventud la supondrá Erzebet, sugestionada por las insinuaciones de su nodriza, que la incita a recurrir a las artes de su antepasada para solucionar sus cuitas. Y el bermellón del fluido vital discurre por la cinta con una presencia que va aumentando progresivamente como un in crescendo musical. El rojo destaca en la paleta cromática de colores cálidos de la fotografía del filme, salpicando aquí y allá los planos e incrementando su dramatismo conforme avanza la trama. Dos son los momentos álgidos en los que
revienta el color de la incandescencia: el banquete de recepción a las autoridades que intervienen en el primer juicio por vampirismo; y la ducha de sangre en la escena más icónica. En la primera, invitados por el marqués, los notables departen sobre qué puede haber de verdad, y qué de superstición en la creencia en el vampirismo, mientras degluten una carne que rezuma sangre y que Grau retrata en plano detalle. El rojo es opresivo en esa escena, abigarra los planos que la componen, desde la decoración de la sala y la mesa, hasta el significativo vestido rojo de la marquesa, engalanada toda ella con joyas de rubíes incrustados (las piedras que alejan a los vampiros). Toda una premonición de lo que va a suceder a partir de ahí: la escalada de violencia y la degradación moral de Erzebet. La marquesa, tímidamente al principio, se va aproximando a una convicción de que el contacto con la sangre inocente rejuvenece sus carnes, con prácticas que cada vez tienen más de ritual y que ascienden progresivamente en su crueldad, hasta culminar en un éxtasis de perversión cuando la sangre desciende sobre ella a modo de lluvia limpiadora y envilecedora, a partes iguales. Un filtro rojo aumenta la intensidad del momento, reforzando el dramatismo cromáticamente. Grau lo interpone entre el objetivo y el rostro de la Báthory, reforzando lo que revela la expresión de la actriz: su entrega definitiva a la voluptuosidad del mal practicado en beneficio propio. Es un primer plano el que nos muestra su deleite, a partir de él la cámara retrocede hasta un plano largo que nos descubre que, en verdad, la estamos viendo a través de un espejo, montaje interno al servicio de subrayar el sentimiento que recorre al personaje. El espejo retrata el alma, el cambio interno que se produce en el sujeto que se refleja en él. Y Grau acudirá a este recurso con profusión, no por razones esteticistas, sino con la intención de desarrollar la narración sin descuidar las motivaciones que mueven a los implicados en ella.
Hasta quince desdoblamientos del plano a través del uso del espejo se pueden contar en Ceremonia Sangrienta. Cada uno de ellos nos retrata la situación anímica de los personajes en relación al momento de la trama en que se hallan, anticipando sus acciones futuras. Erzebet es el carácter nuclear de la función, por ello es a quien más acompaña el cristal azogado, pero no falta tampoco su uso para caracterizar a su esposo. Son tres los montajes principales que describen la psicología de Karl Ziemmer, todos ellos en relación con Marina, la joven que a la postre resultará rival de la marquesa. Estamos en el principio de la película, la primera en ser compuesta por la imagen espejeada es Báthory, la hemos visto emplazada en el eje de simetría, flanqueada por rosas rojas y enmarcada por las velas del suntuoso candelabro, que la iluminan en el primer plano como a una madona en su altar. La transición entre esta presentación y la de su partenaire es dada sobre las velas: ella las apaga y funde a negro, a continuación se abre la cámara sobre la acción simétrica de él, que enciende las velas en su alcoba de la posada, acciones ambas transcurridas sobre la superficie reflectada. Vemos al marqués desde dos ángulos, en escorzo, a la izquierda, y frontalmente, a la derecha, en el espejo donde comparte plano con una Marina instalada en el cuadrante superior derecho, usando la profundidad de campo. La dirección de la mirada del galán incide sobre el punto en el que se halla la joven, espacio en el que se situará la cama cuando la muchacha abandone la estancia, toda una declaración sobre las intenciones del personaje. Más tarde, en la misma noche en la posada, Marina regresa a la habitación, y si en su primer contacto el espejo se situaba a la derecha, ahora está emplazado en la izquierda, ofreciendo un rico juego de imágenes multiplicadas del marqués en la profundidad de campo (hay otro espejo en la pared opuesta), situadas en la esquina superior derecha sobre la doncella. Y es que a la derecha está ese marqués depredador. Recurrir a los reflejos permite mostrar los rostros de ambos, juego de miradas que no habríamos visto de otro modo, pues la chica permanece de espaldas en el centro del primer plano de la imagen. Y ello agudiza el sentido de la relación entre los dos, una relación en la que se entremezclan el deseo carnal y el ansia de dar (y recibir) muerte. Cuando la cinta se acerque a su desenlace, volveremos a encontrarnos con una Marina que blande su feminidad lozana y joven ante un espejo. El protagonista la ha llevado al castillo después de que ella se haya revelado como mujer ambiciosa de lujos, en las dependencias privadas, se probará las sedas de su rival y coqueta se dirigirá a admirarse en una luna de azogue. Todo esto lo vemos, sin embargo, a través del espejo del salón que sobredimensiona la escena en un juego finito de imágenes múltiples. Imágenes que allí, en la profundidad de campo, muestran a la pareja en su momento de mayor proximidad y distancia. Entre ellos y el espectador un reloj se aproxima a la medianoche. Es hora de morir y de matar.

Ewa Aulin y Lola Gaos
Porque el conflicto de Erzebet es su consternación por los estragos del tiempo sobre su piel y su belleza, ella es la que ocupa mayor metraje de reflectancia en la cinta. Enemigos a la par que aliados, los espejos son vitales en su día a día. La observamos en su mirarse y remirarse en su espejito de mano, como la madrastra de Blancanieves, atenta hasta el último detalle que pueda confirmarle que sigue siendo bella. En un momento decisivo de su evolución, la vemos contemplarse ensimismada en su fiel accesorio mientras su sirvienta la peina, en un descuido, esta última la pincha con una aguja de moño y ella reacciona violentamente asestándole un golpe con el objeto que guarda los secretos de su rostro, es tal la fuerza que imprime que hiere a la muchacha y la sangre de esa herida manchará sus vestidos y su mano: será la primera vez que descubra los efectos de la sangre virgen en su piel[12]. Pero Grau, sobre todo, nos muestra a la protagonista en grandes lunas en las que su reflejo da cuenta de su estado y su situación, en unos planos de riquísima y compleja composición. El director juega con su posición en el reflejo para significar su condición emocional y sus fuerzas, resulta magistral su uso del recurso para mostrar su caída en la depravación que supone, a la vez, su momento de mayor fuerza. El plano nos la ubica
en el vértice inferior izquierdo de la imagen, desde un ángulo picado que la empequeñece, y, sin embargo, en el reflejo queda situada en el vértice superior derecho, invirtiendo el ángulo de la cámara, que pasa a ser un contrapicado que la agranda. Brillante juego de diagonales que se bastan para enunciar en su mismo diálogo la coincidencia (la identidad, de hecho) del momento de mayor ruina moral con el apogeo de su máximo poder. Una intensidad dramática del reflejo que sólo será superado en el último montaje interno. Confesados sus crímenes, en un arrebato pasional más para enaltecerse que para exculpar a Karl, es condenada a pasar sus últimos días emparedada en vida en sus aposentos del castillo, con la única atención de su nodriza (a la que han arrancado la lengua por ser cómplice) que le hará llegar los alimentos a través del pequeño resquicio que da a los pasillos. En la última secuencia partimos del gesto de la nodriza introduciendo el plato de las viandas, la cámara entra en el recinto de la emparedada y va desplazándose hacia la izquierda, se pasea sobre los restos de platos que se amontonan en distintos estados de descomposición hasta acercarse lateralmente a Erzebet y pararse finalmente frente al espejo, desde ahí, un zoom nos encierra en su rostro, el postrer reflejo de la dama en el mismo espejo que nos la había presentado aún hermosa al inicio. Ahora la imago que devuelve la superficie acristalada es el retrato de la máxima decrepitud. Quiso derrotar a la vejez, pero la muerte la ancla a ella para la eternidad. La vanidad no triunfa. Ni siquiera cierra el film su vicisitud, Grau decide cortar el plano tenebroso y abrir a exterior día con una vista de las ventanas tapiadas que la sepultan, sobre ellas se imprimen en rojo los créditos finales. La cámara que la había situado en el centro de la narración es la misma que le niega decir la última palabra sobre su fatalidad.

Jorge Grau y su actriz Ewa Aulin
Lo que no se lograba en el trabajo del arco de transformación de los personajes, la profundidad psicológica, se consigue con creces en el lenguaje de la imagen. Jordi Grau obtiene mejor nota como director que como guionista. Y es esta capacidad de dominar la sintaxis de los planos la que lleva a Ceremonia Sangrienta a elevarse por encima de la media de las producciones de terror españolas de su época.
Las cintas de esta índole solían recaudar más en el mercado foráneo que en el nacional. Para hacer de Ceremonia Sangrienta un bocado aún más apetecible para sus posibles compradores extranjeros, no se reparó en gastos a la hora de seleccionar a los actores principales. Contó con la participación de estrellas internacionales como la milanesa Lucía Bosé (Báthory), quien tras contraer matrimonio con el torero y poeta Luis Miguel Dominguín, se había instalado en España y desarrollaba su carrera a caballo entre nuestro país y su Italia natal. O la sueca Ewa Aulin (Marina), la cual cinco años atrás había despegado una prometedora carrera con Candy, de Christian Marquand, y que ya había trabajado con Lucía Bosé en La contrafigura (La controfigura, Romolo

Los protagonistas de Ceremonia Sangrienta: Lucía Bosé, Espartaco Santoni y Ewa Aulin
Guerrieri, 1971)[13]. Anecdótico, pero no tanto, es señalar que Aulin se retiró de la escena ese mismo año, con tan solo 23[14]. Después de unos inicios prometedores (estrenó seis películas en un mismo año) se alejó de los paltós declarando que: “Actuar es un negocio duro, grosero y desgarrador…” Y Las razones de su amargura hunden sus raíces en su pase por el cine de Grau, pues la tríada protagonista la completó el playboy Espartaco Santoni. El galán no hacía honor a la máxima griega de que lo bello es bueno, su catadura moral no estaba a la altura de sus gracias físicas, durante el rodaje de la cinta que nos ocupa, no perdió oportunidad de ejercitar sus artes de Casanova y su principal víctima fue la actriz sueca, a quien forzó literalmente y presumió de ello en sus memorias (ni que decir que sin atisbo de remordimiento). Vale la pena reproducir el pasaje en el que se jacta de su conducta:
“Durante el rodaje de la película con Ewa Aulin y Lucía Bosé, pude conocer mejor a esta última. Entablamos una simpática amistad. Era un ser muy especial y le tomé mucho aprecio.
Ewa Aulin no dio pie a que me hiciese ilusiones desde el principio. Cada vez que llegaba el momento final de la estocada, enseguida me cambiaba el tercio. Hasta que una noche, después de cenar, le pedí que me invitara a una copa en su cuarto. Habíamos bebido hasta por los codos y nuestro comportamiento erótico llamó la atención de toda la gente del restaurante. Ewa aceptó y, durante el trayecto, continuamos con los besos y los manotones. Mi cuerpo entero respiraba deseo y no veía el momento de llegar a destino.
Una vez frente a su habitación, ella me dijo:
-Mejor no, estoy muy cansada.
Intentó cerrar la puerta en mis narices, pero yo le di un tremendo empujón que la hizo caer sobre la alfombra. Cerré la puerta y me abalancé sobre ella. Forcejeamos. Yo terminé rasgando sus ropas y haciendo jirones sus bragas. Luego separé con fuerza sus piernas y le introduje mi sexo. Sus uñas se clavaron en mi espalda y, de a poco, comenzó a acariciarme.
Pasamos mucho tiempo amándonos hasta que, de repente, ella se levantó furiosa y se largó a insultarme. Había enloquecido repentinamente y yo, sin saber qué hacer, hui semidesnudo de su cuarto.
Al día siguiente recibí un llamado de Ibrahim Mussa, su agente en Roma, que era además su amante, pidiendo una explicación a mi conducta. Antes de colgar furioso, le dije en italiano: “¡Va fanculo!”.[15]
No cabe añadir más comentarios, salvo señalar que su canalla conducta no es óbice para afirmar que su encarnación del Señor Marqués Karl Ziemmer es poderosa y representa, más que posiblemente, su mejor trabajo ante las cámaras.

No sólo los protagonistas estuvieron atinados en su interpretación, también los secundarios bordaron sus papeles. Entre ellos destacan la magnífica Lola Gaos ejerciendo de bruja, un rol breve pero de gran relevancia para la trama (como curiosidad este personaje se llama Carmilla); y la veterana y convincente Ana Farra como la nodriza. Esta última fue un rostro habitual en el denominado Fantaterror español, intervino en El retorno de Walpurgis (Carlos Aured, 1973), El monte de las brujas (Raúl Artigot, 1973), El mariscal del infierno (León Klimovsky,1974), El extraño amor de los vampiros (León Klimovsky, 1975) y El colegio de la muerte (Pedro L. Ramírez, 1975). También puede verse a Loreta Tovar (como Dolores Tovar), otro de los rostros habituales del cine de terror español, que interpretaba un pequeño papel, especialmente reducido en la versión española, pues como era habitual, varias secuencias de Ceremonia sangrienta se rodaron en doble versión con desnudos femeninos para su explotación en el extranjero[16] como en Italia, donde se estrenó como Le vergini cavalcano la morte o Estados Unidos, donde recibió el nombre de The Legend of Blood Castle.
Espartaco Santoni, que se quedó con las ganas de producir Ceremonia sangrienta, quedó tan satisfecho con el trabajo con Jordi Grau que le ofreció rodar una película para él con total libertad de elección. El resultado fue Pena de muerte (1974), durante cuyo accidentado rodaje el director conocería la cara más desbocada y festiva del Donjuán, de la que tanto había oído hablar. Y ahí terminó su colaboración con el actor.
Ceremonia Sangrienta es una obra significativamente superior a otras de su mismo género y así es reconocido actualmente, sin embargo, no recibió por parte del público de su época la respuesta que merecía. Como escribió Jordi Grau en su autobiografía, Ceremonia sangrienta “sorprendió a la crítica y el público especializados” pero prácticamente fue ignorada por el resto de los críticos y espectadores, “tanto por los convencionales, como por los inquietos”[17].
Estrenada en Barcelona el 10 de septiembre de 1973 en los cines Atlanta y Bonanova en doble sesión junto a Mi querida señorita[18], y en el Edén con Más allá de la ley[19], Ceremonia Sangrienta no convenció al crítico de La Vanguardia, para el cual la historia que Grau narraba tenía “(…) más de extravagante que de interesante” señalando, con todo, y sin que por ello llegara a impresionarle, el fondo clasista que contenía la propuesta del director catalán: “Naturalmente, el filme, tal como está de moda, tiene también su «clave». Consiste en sugerir que siempre el que está arriba encima—, como la condesa-, puede bañarse en la sangre del que está abajo, porque para eso es el «poderoso». Tesis sin novedad alguna, pero que tiende a servir, con mayor o menor eficacia, una cierta tendencia demagógica”. Salvando de la quema, más que su trabajo, la buena voluntad puesta por Lucía Bosé para encarnar a su siniestro personaje. Y concluyendo que, “Los actores son movidos con no excesivo acierto, y en general el filme no puede decirse que esté destinado a las antologías”[20]. Tras su estreno en Barcelona, llegó a las pantallas italianas en octubre, antes de desembarcar en los cines Montera y Vergara de Madrid el 19 de noviembre de ese mismo año, eso sí, individualmente y sin compartir cartel con otra película. Allí, tampoco convenció a Lorenzo López Sancho, crítico del ABC, que, a pesar de todo, resultó más atinado en su juicio que su colega barcelonés, extrayendo lo mejor del film y elogiando la labor del director: “Jorge Grau produce en Ceremonia Sangrienta algunas escenas que aportan novedad al género y que tienen esa fuerza dramática de las supersticiones antiguas. Las ceremonias procesales o el rito contra los vampiros provisionalmente muertos, se cumplen dentro de un orden plástico suntuoso, grave, sugestivo, y eso hay que apuntarlo a la fuerza que tiene Grau como poseedor de un lenguaje cinematográfico sólido y elocuente”. Las peores críticas se las lleva su reparto, pues a su juicio: “Son discretas, y no es posible añadir otros adjetivos, a las interpretaciones que Lucía Bosé y Espartaco Santoni hacen de sus muñecones a la hemoglobina, y Ewa Aulin, belleza provocante y sensual, aparece como una actriz sin personalidad y sin interés”. Concluyendo que “Ceremonia Sangrienta es un producto comercial decoroso, con algunas calidades superiores en las que Grau deja su huella. Pero Grau es digno de más ambiciosas empresas”[21].
Tras esta decepción y la agotadora experiencia posterior con Santoni, Jordi Grau recibió una llamada efectuada desde un hotel de Madrid. Se trataba del productor italiano Edmondo Amati, y llamaba para ofrecerle, nuevamente, rodar una película “como La noche de los muertos vivientes, pero en color” aunque en esta ocasión ya traía con él un primer tratamiento del guion firmado por su amigo Sandro Continenza. Ese fue el germen de uno de los grandes clásicos del cine de terror: No profanar el sueño de los muertos (1974). Pero esa es ya otra historia.
Montse Rovira y Carlos Benitez (Publicado previamente en el fanzine El Buque Maldito Nº 36)
NOTAS
[1] PIZARNIK, A.: Prosa completa, Editorial Lumen, 2001
[2] Ibidem
[3] PEÑAS, E. y MARTÍNEZ, L.: “Valentine Penrose, la surrealista que quiso comprender el misterio del mal” en Contexto y acción (CTXT), https://ctxt.es/es/20200501/Culturas/32228/valentine-penrose-surrealismo-roland-penrose-bathory-condesa-sangrienta-lurdes-martinez.htm
[4] GRAU, J.: Confesiones de un director de cine descatalogado. Calamar Ediciones, Madrid, 2014
[5] Nádasdy era, en realidad, el apellido del marido de Erzsébet, pero, contrariamente a lo que consideraran los guionistas británicos, ella nunca utilizó el apellido de su esposo, fue justo al revés, Ferencz Nadásdy adoptó el apellido de ella por ser de una familia de más alta alcurnia.
[6] Este curioso apelativo hace referencia al nombre (Anna Darvula) de la supuesta anciana nigromante que habría instruido a la condesa en las artes oscuras y el uso de la sangre como regenerador de la juventud.
[7] El listado no es exhaustivo, se han referido solo las más relevantes
[8] Otro caso célebre y cercano que se puede referir es el de Enriqueta Martí Ripoll, conocida como La vampira del Raval, que tradicionalmente fue mostrada como secuestradora, proxeneta y proveedora de menores para la clase alta catalana y asesina múltiple de niños, amén de sacamantecas, pues se llegó a decir que preparaba ungüentos con la grasa de los desafortunados niños. Prosiguiendo esa creencia popular, se han escrito varios libros y artículos, pero una reciente y minuciosa investigación de Jordi Corominas, durante la cual recopiló todas las noticias de la época, llegó a la conclusión de que a Enriqueta Martí tan solo se la pudo acusar del secuestro de una niña y de estar, muy posiblemente, desequilibrada por la muerte, causada por la malnutrición, de su hijo de 10 meses. Una investigación que el escritor reunió en su libro Barcelona 1912. El Caso Enriqueta Martí (publicado en 2014 por Editorial Sílex).
[9] La cinta la terminaría rodando el también catalán Luis Marquina
[10] Al que los aficionados al Fantaterror recordarán por ser el autor del cuento que adaptaría Chicho Ibáñez Serrador en La residencia.
[11] Se trata de la ceremonia del caballo, que montado por un doncel virgen tenía por objetivo localizar tumbas de vampiros en cementerios. Cuando el caballo se detenga, marcará el lugar donde está enterrado el supuesto vampiro. Esta práctica tiene su origen en Bulgaria, donde para localizar un Krvopijac, que el nombre que recibían allí los chupasangres, sentaban a una joven virgen sobre un caballo negro y la paseaban por el cementerio. Allí donde no pisara el caballo, es donde se encontraría la tumba del vampiro.
[12] Este ítem es una constante que se repite en todos los relatos tradicionales sobre la condesa histórica.
[13] Película que, por cierto, contó con un guion de Sandro Continenza.
[14] Instalada en Italia, probó suerte en 1979 en el mundo de la música llegando a grabar un disco antes de retirarse definitivamente de los escenarios.
[15] SANTONI, E.: “No niego nada”. Memorias de Espartaco Santoni. El arte de la seducción. Confesiones de un moderno casanova, Consorcio de Ediciones Capriles, Caracas, 1990.
[16] Una práctica habitual, especialmente en el cine de terror español, tal y como narró el productor Josep Antón Pérez Giner, responsable del mítico sello Profilmes: “Se rodaban -paralelamente – algunas escenas «atrevidas» (en realidad ahora serian calificadas «para mayores de trece años») y se rodaban planos complementarios para intercalar o no, según la censura”.” (…) En nuestras «dobles» versiones pocas veces mostrábamos el sexo de las mujeres y nunca el de los hombres, pero a la hora de rodar, los actores rodaban desnudos, aunque la cámara ocultara su sexo. Algunos actores tapaban sus «partes» con un trozo de tela que pegaban con minúsculo esparadrapo por «pudor». Si pedían en el Ministerio de Fraga Iribarne y compañía la destrucción de las tomas prohibidas (estilo Inquisición Franquista) se ordenaba al laboratorio que destruyera una segunda toma y se conservaba la buena para enviar al extranjero”. (Benitez, C.: “Las dobles versiones en el cine de Paul Naschy” Proyecto Naschy, 12 de marzo de 2011. https://proyectonaschy.com/2011/03/12/las-dobles-versiones-en-el-cine-de-paul-naschy/
[17] GRAU, J.: Opus cit
[18] Película de Jaime de Armiñán en la que, junto a su interpretación en El bosque del lobo (Pedro Olea, 1970) y La cabina (Antonio Mercero, 1972), José Luis López Vázquez demostró su valía más allá de la comedia.
[19] Más allá de la ley (Al di là della legge, Giorgio Stegani, 1968) es uno de los muchos Spaghetti Westerns rodados en régimen de coproducción. En este caso, además de Italia participaron Alemania Occidental y Mónaco. Rodada en Tabernas (Almería), contó con la presencia de Lee Van Cleef y Bud Spencer, entre otros.
[20] M.T.: “Ceremonia sangrienta”. La Vanguardia, sábado, 15 septiembre de 1973, página 43
[21] LÓPEZ SANCHO, L.: “Grau es mejor que Ceremonia Sangrienta”. ABC, jueves, 22 de noviembre de 1973, página 92
Sinopsis: Cada año, Berrow (un pequeño pueblo inglés) celebra un festival de otoño para dar gracias por la cosecha. Los lugareños se visten con disfraces extravagantes y una figura enmascarada conocida como el Señor del Caos los dirige para expulsar a Gallowgog, un espíritu maligno. Este año, la pequeña Grace ha sido elegida para interpretar al Ángel de la Cosecha. Al anochecer, una procesión lleva a los habitantes hasta un campo ceremonial donde arden tres grandes hogueras y Rebecca pierde la pista de Grace entre la multitud. Temiendo que se haya adentrado en el bosque, Rebecca la busca en vano, pero su hija ha desaparecido. El día siguiente es un infierno para Rebecca. La policía registra el área que rodea a Berrow en busca de Grace, pero no encuentra ningún rastro. Henry (Matt Stokoe), marido de Rebecca, descubre un video que muestra a Grace al borde del bosque, hablando con el hombre disfrazado de Gallowgog. El dueño del bar lo identifica como Derry Nash, un lugareño con problemas, y los Holland se dirigen hasta la granja de su abuelo para hablar con él, aunque se encuentran con que también ha desaparecido. Dentro de su coche descubren un horripilante santuario dedicado al espíritu de Gallowgog y todo apunta a que Derry sea el responsable de la desaparición de Grace.
Últimos comentarios