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Posts Tagged ‘Takeshi Kitano’

Ghost in the Shell: Prometeo desencadenado

GHOST IN THE SHELL: EL ALMA DE LA MÁQUINA (Ghost in the Shell, Rupert Sanders, 2017)

USA Duración: 120 min. Guion: William Wheeler (Manga: Masamune Shirow) Música: Clint Mansell Fotografía: Jess Hall Productora: DreamWorks SKG / Grosvenor Park Productions / Seaside Entertainment Género: Ciencia ficción

Reparto: Scarlett Johansson, Michael Pitt, Juliette Binoche, Michael Wincott, Pilou Asbæk,Takeshi Kitano, Christopher Obi, Joseph Naufahu, Chin Han, Kaori Momoi,Yutaka Izumihara, Tawanda Manyimo, Lasarus Ratuere, Danusia Samal,Rila Fukushima

Sinopsis: En un Japón futurista, Scarlett Johansson interpreta a La Mayor, una agente especial ciborg, que lidera la Sección 9, un cuerpo policial de élite. El objetivo de esta unidad de operaciones encubiertas es luchar contra el ciberterrorismo y los crímenes tecnológicos. Gracias a su cuerpo artificial, La Mayor es capaz de realizar hazañas sobrehumanas especialmente requeridas para su labor. Entrenada para detener a los criminales y extremistas más peligrosos, La Mayor se enfrentará a un fanático terrorista, capaz de hackear mentes, cuyo único objetivo es acabar con los avances de Hanka Robotic en la tecnología cibernética. Pronto la agente ciborg se verá inmersa en una serie de intrigas y secretos de estado para encontrar al misterioso terrorista.

Aunque resulta difícil calibrar hasta que punto es fiel esta obra a su origen Manga sin haberlo leído, pensamos que no resulta necesario ser un fan de su original en papel (o de los muchos Animes derivados), para poder disfrutar de esta adaptación a imagen -más o menos- real. Por lo pronto no deja de resultar significativo que el cerebro que es introducido en el -magnífico- cuerpo cyborg sea el de una refugiada cuyo barco ha sido hundido por terroristas. Estamos utilizando términos que lejos de situarnos en el futuro, parece que hayan sido extraídos de los titulares de prensa. Como más adelante veremos, no todo será lo que parece, entrando también en el terreno de los antisistema y la resistencia pero, mejor vean la película para saber de qué diablos les estamos hablando. Aquí tan solo les contaremos lo que hemos visto y lo que nos ha parecido este nuevo Prometeo, que como Frankenstein, el hijo que inspiró, también terminó rebelándose contra su hacedor.

La ciudad futurista e hiper tecnificada que nos ofrece el universo de Ghost in the Shell,  no tiene mucho que la diferencie del Tokio actual. Con un diseño innegablemente influido por Blade Runner (ya salió), pero mucho más rico. Y no me crucifiquen por mentar palabras mayores,  resulta portentoso, muy imaginativo. Y no solo la ciudad. También sus habitantes multiraciales que poseen partes postizas de su cuerpo, que se han hecho evoluciones, mejorando así las partes humanas. Al igual que nuestras folklóricas con su nariz o sus ojos saltones, pero sin arrugas,  un personaje de la cinta presume sobre su nuevo hígado tecnológico, con el que será capaz de cerrar más bares que nadie. Algo así como aquel cyberpunk y aquella Nueva carne que en los  ochenta y noventa revolucionaron el cine y la literatura, mezclando máquina y carne, gasolina y sangre,   solo que como un sencillo Prêt-àporter, como en la actualidad con los implantes de silicona o el ‘rejuvenecedor’ botox. En este futuro-no tan-lejano, los humanos también tienen implantes con los que interactuar con los ordenadores. Y este será el campo de cultivo en el que  el cerebro de una humana será introducido en un cuerpo mecánico.  Despojándose al cerebro de casi todos sus recuerdos anteriores. Será la primera operación que tendrá éxito y al resultado se le dará un destino como policía de élite, convirtiéndola en una fría máquina de acción, pero que en la intimidad se enfrentará con diversas dudas existenciales ¿será más ser humano que máquina?

Además de ese paisaje visualmente arrollador, de una riqueza de detalles apabullante, Scarlett Johansson resulta muy convincente (y sexy, tenía que decirlo), como La Mayor, que durante gran parte del metraje luce un look Skingirl que abarca desde su corte de pelo, pasando por la chaqueta Pilot y terminando por sus botas militares (a lo Martins). Una imagen atractiva y una actuación memorable que cuenta con el apoyo de un reparto internacional, entre los que destacan el japonés Takeshi Kitano, la francesa Juliette Binoche, el danés Pilou Asbæk, el singapurense Chin Han, la inglesa de origen kurdo Danusia Samal, el australiano Lasarus Ratuere, la rumana Anamaria Marinca (a la vimos en Melanie, the Girl with all the Gifts)… además de Michael Pitt (al que vimos recientemente en La comunidad de los corazones rotos), muchos de los que, en vista del final del filme, podrían garantizar una secuela. Y es que Ghost in the Shell es una ensalada cultural, predominantemente oriental, pero a la que se ha querido cubrir de multiculturalidad. También es posible que su final resulte algo familiar. Similar a, por ejemplo, el de la conclusión de la saga Resident Evil, pero es que este histórico Manga, creado por Masamune Kirow y publicado por primera vez en 1989 ha influido mucho en la estética y la filosofía de, por ejemplo, la saga Matrix, tanto de hecho que sus creadores, las hermanas Wachowski, terminaron reconociéndolo en una entrevista. De ver y repetir para dejarse imbuir de una nueva concepción del cine de acción compuesto por más que solo tiros y explosiones.

 

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VAMOS DE ESTRENO (o no) * Viernes 24 de marzo de 2017 *

UN HOMBRE LLAMADO OVE (En man som heter Oveaka, Hannes Holm, 2015)

Suecia  Duración: 116 min. Guion: Hannes Holm (Novela: Fredrik Backman) Fotografía: Göran Hallberg Productora: Film i Väst / Nordisk Film / Nordsvensk Filmunderhallning / Sveriges Television (SVT) / Tre Vänner Produktion AB Género: Comedia dramática
Reparto: Rolf Lassgård, Bahar Pars, Filip Berg, Ida Engvoll
Sinopsis: Ove (Rolf Lassgard) es el gruñón de la urbanización. Un hombre solitario y obsesionado por las normas, que lleva de cabeza a todo el vecindario. Su mal humor empeora cuando es forzado a jubilarse de la empresa en la que ha trabajado toda su vida. Pero su vida da un giro cuando la iraní Parvaneh (Bahar Pars) y su familia se convierten en sus nuevos vecinos.

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Una  comedia naif y para toda la familia que se las ingenia, de camino, para denunciar la intolerancia hacia emigrantes, homosexuales e incluso gatos. Aunque ya desde el principio sabemos que el mezquino y cascarrabias Ove terminará siendo un ángel para sus vecinos en lugar del molesto vigilante obsesionado con las normas de convivencia de la urbanización. Ser anticipable no le resta interés a la cinta, que se ve con agrado y algo de placer culpable ante el exceso de buenismo que derrocha.

Humor blanco por mucho que la historia arranque con el intento de suicidio del protagonista. De hecho, resulta muy ingenioso como el director introduce los flashbacks durante los diferentes intentos de Ove de quitarse la vida. Mediante estas visitas al pasado sabremos los motivos que llevaron a Ove a alcanzar y perfeccionar ese grado de mezquindad que le ha convertido en persona non grata en todo el vecindario.

Basada en la novela ‘En man som heter Ove‘, ópera prima del escritor sueco Fredrik Backman que ha sido publicada en más de 30 países, tiene, como casi todas las primeras novelas, mucho de autobiográfico: si en la novela uno de los personajes clave es una emigrante iraní y parte de la acción se desarrolla en Palma de Mallorca, en la vida real la esposa del escritor es de origen iraní y una gran enamorada de Barcelona.

Ingeniosa, sencilla y deliciosa, a pesar de los inconvenientes señalados en relación con su exceso de melaza, nos parece una cinta recomendable ya que en estos tiempos que nos han tocado, no está de más llevarse en el corazón una buena ración de buenos sentimientos, que no por escasos dejan de ser necesarios.
2016: Premios Oscar: Nominada a mejor película de habla no inglesa y maquillaje
2016: Premios del Cine Europeo: Mejor comedia europea
2016: Satellite Awards: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2015: 3 Premios Guldbagge, incluyendo mejor actor (Lassgård). 6 nominaciones

LA CURA DEL BIENESTAR (A Cure for Wellness, Gore Verbinski, 2016)

USA/Alemania Duración: 156 min. Guion: Justin Haythe, Gore Verbinski Música: Benjamin Wallfisch Fotografía: Bojan Bazelli Productora: New Regency Productions / Blind Wink Productions / Studio Babelsberg Género: Thriller

Reparto: Dane DeHaan, Jason Isaacs, Mia Goth, Susanne Wuest, Celia Imrie, Lisa Banes,Adrian Schiller, Ivo Nandi, Natalia Bobrich, Johannes Krisch, Jason Babinsky,Judith Hoersch, Jeff Burrell, Eric Todd, Godehard Giese, Craig Wroe
Sinopsis: Un joven y ambicioso ejecutivo de empresa (Dane DeHaan) es enviado para traer de vuelta al CEO de su compañía, que se encuentra en un idílico pero misterioso «centro de bienestar», situado en un lugar remoto de los Alpes suizos. El joven pronto sospecha que los tratamientos milagrosos del centro no son lo que parecen. Cuando empieza a desentrañar sus terribles secretos, su cordura será puesta a prueba, pues de repente se encontrará diagnosticado con la misma y curiosa enfermedad que mantiene allí a todos los huéspedes, deseosos de encontrar una cura.

La cura de bienestar es una magnífica propuesta de cine de terror, con aires muy clásicos pero desarrollada en pleno siglo XXI. Mad doctors que descubren su rostro desfigurado como Erik, el fantasma de la ópera; sectas siniestras; un balneario con aspecto de castillo tenebroso ubicado en la cima de una montaña (Hohenzollern, Alemania); lúgubres laboratorios con instrumental del siglo XIX …  Un entorno inmejorable y un argumento que construye una interesante intriga la cual se desarrolla con una cadencia casi onírica, mezcla de realidad y alucinación, creando un universo irreal, misterioso. Pero… lamentablemente tropezamos con un pero.

Para un sector de la crítica, la más especializada en cine fantástico y de terror, y un sector del público, el amante del género, esta cinta resultará una exquisitez. Digresiva y desmesurada, pero también estimulante y arriesgada. Una anomalía hollywoodiense destinada a convertirse en filme de culto. Y advertirán en las redes sociales, a otros que saben iguales a ellos, que se apresuren en verla sin dilaciones porque la cinta durará poco en cartel. Seguramente les asista la razón y es que, ahí va el pero prometido, La cura del bienestar es imperfecta por su exceso, por no saber renunciar a referencias (¡hasta hay un celador que lee La Montaña Mágica!), por no saber renunciar a ninguna imagen sugerente aunque eso suponga que su guión vaya teniendo más y más aristas. Es desmesurada pero no sublime. Será de culto, pero unos cuantos toques de tijera aquí y allá podrían haberla convertido en una buena película.

Rodada con gran preciosismo y un cuidado especial en el detalle, cuenta con Dane DeHaan, un prometedor actor desde que lo descubriéramos en  Chronicle (Josh Trank, 2012), y la dulce y enigmática Mia Goth, que le prestan su belleza y juventud como contrapunto a ese universo enfermo que desgrana. Con sus inconvenientes, que la harán de difícil aceptación por el público más generalista, no deja de ser una propuesta interesante, de las que apetece volver a revisar con más detenimiento. Si la película fuera un buen vino, la nota de cata rezaría: persistente en la memoria.

 

RARA (Pepa San Martín, 2016)

Chile/Argentina. Duración: 93 min. Guion: Pepa San Martín, Alicia Scherson Música: Ignacio Pérez Marín Fotografía: Enrique Stindt Productora: Manufactura de Películas / Le Tiro Cine Género: Drama
Reparto: Julia Lübbert, Emilia Ossandón, Mariana Loyola, Agustina Muñoz, Daniel Muñoz,Coca Guazzini, Sigrid Alegría, Micaela Cristi
Premios
2016: Festival de San Sebastián: Mejor película latinoamericana
Estamos ante un drama realista magníficamente relatado y retratado mediante planos secuencia y una puesta en escena detallada al milímetro con el fin de evitar artificios de cámara. Se mueve tan solo lo imprescindible para acompañar siempre el punto de vista de la protagonista, la adolescente Sara (Julia Lübbert). Llega incluso, en muchas ocasiones, evitar el contraplano, cosa que consigue gracias al cambio de punto de enfoque dentro de un mismo encuadre.
 
Sara vive con su hermana pequeña, Cata (Emilia Ossandon), Paula (Mariana Loyola), su madre y su pareja Lia (Agustina Muñoz).  La directora nos muestra la ordenada y feliz convivencia de esta familia. Completada con las visitas y fines de semana que ambas niñas pasan con su padre y su esposa. Reina la normalidad, pero la bisoñez adolescente de Sara y sus propios primeros escarceos amorosos le hacen pensar que su familia es rara.
Siente vergüenza de que la pareja de su madre sea de su mismo sexo, no quiere que sus amistades la vean en ese ambiente,  por ello llega a organizar la fiesta de su trigésimo cumpleaños en casa de su padre. Una situación producto de la confusión que le causa su edad pero que tendrá unas consecuencias inesperadas.
Lo mejor de esta película, además de la normalidad con la que trata la situación, está en como lo cuenta, de forma cotidiana, sin subrayados. No hay discursos ni proclamas, a diferencia de lo que sucede con otras películas provenientes de la otra América, la del norte.  No se nos muestra el juicio por la custodia de Paula (y la de su hermana pequeña a la que ni siquiera consultan), ni la campaña mediática que la madre y su pareja organizan para dar visibilidad a su realidad y a la condición homofóbica de la demanda del padre, ni se extiende en mostrar detalles del rechazo de otras personas de su entorno. En suma no cae en las argucias tramposas del cine más comercial que habrían convertido la trama en carne de lágrima fácil y alma moralizante. Rara no es una historia de buenos y malos, sino de personas que  tropiezan con los prejuicios de la sociedad. Son esos prejuicios los que confunden a Paula en el momento de su despertar adolescente. Cuando comprenda su error, ya será demasiado tarde.
Remarcable primera incursión  en el largometraje de su directora, Pepa San Martín, que ha sabido sacar lo mejor de sus magníficas actrices, en especial de las pequeñas, que realizan un trabajo de una naturalidad magistral.

 

REDENCIÓN (Southpaw, Antoine Fuqua, 2015)

USA/Hong-Kong Duración: 124 min. Guion: Kurt Sutter Música: James Horner Fotografía: Mauro Fiore Productora: Escape Artists / Fuqua Films / Riche Productions Género: Drama

Reparto: Jake Gyllenhaal, Forest Whitaker, Rachel McAdams, Oona Laurence, Victor Ortiz,Naomie Harris, Curtis ’50 Cent’ Jackson, David Whalen, Caitlin O’Connor,Dominic Colón, Rita Ora, Miguel Gómez, Malcolm M. Mays, Adam Ratcliffe,Jeremy Longa

Sinopsis: Billy “El Grande” Hope, campeón del mundo de los pesos semipesados de boxeo (Jake Gyllenhaal) lo tiene todo: una impresionante carrera, una hermosa y enamorada esposa Maureen Hope (Rachel McAdams), una hija adorable (Oona Lawrence) y un estilo de vida con todo tipo de lujos. Pero cuando su esposa muere tras un altercado con Miguel Escobar, un bravucón boxeador que lo está retando, perderá la custodia de su hija, su casa y le abandonarán todos, incluido su mánager y amigo de toda la vida Jordan (50 Cent) que pasará a entrenar Escobar. Hope tocará fondo, pero gracias a su perseverancia y su trabajo en el gimnasio de Willis (Forest Whitaker), Billy tendrá su oportunidad de redención y de recuperar la confianza de los que ama.

Hope es la palabra inglesa que se traduce por esperanza. Esperanza por una vida mejor, ganada a puñetazos, para su esposa y su hija. Esperanza de Maureen, su esposa, por controlar la ira de Billy, carne de orfanato y de presidio hasta que con ella encontró la redención. Esperanza, tras la tragedia y su consiguiente descenso al infierno, de tener de nuevo su segunda redención, que le permita recomponer la vida. Esto es lo que nos narra Antoine Fuqua, en este drama pugilístico que, lamentablemente cae una y otra vez en los tópicos más predecibles, no aporta nada nuevo a la temática ni a su tratamiento, a la vez que sus dosis de drama a veces están al borde de despertar la vergüenza ajena.

Con todo, esta película fórmula contiene algunos elementos valiosos que hacen aceptarla como entretenimiento digerible:  las actuaciones y la química de  Jake Gyllenhaal y Forest Whitaker, y los emocionantes combates, en los que puede apreciarse el trabajo de Gyllenhaal y la pericia de Fuqua al rodarlos, casi podemos sentir los puñetazos en carne propia.

 

 

 

 

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Serendipia’s Sitges Film Festival. Segunda cápsula

27 octubre 2015 Deja un comentario
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En el capítulo anterior: El brazo del hombre de arena había tomado forma de martillo pilón y amenazaba con aplastar a nuestros héroes.

SÁBADO 10 DE OCTUBRE

De buena mañana nos esperaba en el Prado el bueno de Takeshi Kitano con su última barrabasada: Ryuzo and His Seven Henchmen, cinta con tintes crepusculares en la que una familia de yakuzas ya ancianos se une de nuevo para bajar los humos de los jóvenes gangters del barrio. Humor, ironía e incluso cierta nostalgia hacia la ética y la tradición old school de los viejos mafiosos. Tatuajes rituales y el chándal como seña de identidad universal del inframundo en lo que no deja de ser una pataleta generacional de un Kitano que, como puede verse en el papel que realiza en su película, ya está bastante mayor. Aunque eso no signifique que haya perdido su mala leche. Ni muchísimo menos. Con una modélica interpretación de Tatsuya Fuji, protagonista de la cinta de culto El imperio de los sentidos (Ai no Korrida, Nagisa Ôshima, 1976), que a sus 74 años se mantiene en envidiable forma física.

Me Me Lai en el esplendor de su carrera.

Me Me Lai en el esplendor de su carrera.

Así, de inmejorable manera, iniciamos nuestra segunda jornada en el festival. Y a partir de ahí todo fue a más. Tras una breve visita (programación obliga) al Brigadoom para saludar a Me Me Lai, protagonista de algunas de las mejores cintas de ese subgénero tan en boga en los ochenta como fue el cine de caníbales, en el que dejo honda huella protagonizando dos cintas de Umberto Lenzi: El país del sexo salvaje (Il paese del sesso selvaggio, 1972) y Comidos vivos (Mangiati vivi!, 1980) y una para Ruggero Deodato, Mundo caníbal, mundo salvaje (Ultimo mondo cannibale, 1977). Tras ese inciso, cambio de cine para ver la nueva propuesta de Ely Roth, director que parece haber tomado querencia al festival (o el festival por él) y que en esta ocasión estuvo más accesible y amable

Keanu, si te sirve de consuelo, yo también las hubiera dejado entrar...

Keanu, si te sirve de consuelo, yo también las hubiera dejado entrar…

con el público. Knock Knock, de nuevo con su inseparable Nicolás López en producción y guión, es un remake de Death Game (Peter Traynor, 1977), película protagonizada por Colleen Camp y Sondra Locke, productoras asimismo de la cinta de Roth, que nos cuenta el suplicio por el que atravesará su protagonista (Keanu Reeves), un modélico padre de familia, cuando abra la puerta a dos sexis jovencitas en un tormentoso día en el que, además, su familia está ausente. Pasará lo que se pueden suponer y mucho más, ya que estas dos apetecibles teenagers están interpretadas por la exuberante Ana de Armas y por Lorenza Izzo, esposa del director. Entretenida, cargada de mala baba (mainstream, no se asusten, que el director de Hostel no se ha vuelto profundo) y con un Keanu Reeves desatado, el filme, que distribuirá en España Inopia Films, resultó algo más convincente que otras propuestas anteriores del director. Por cierto, conviene indicar que Death Game también tuvo una inconfesa ‘spanish version’ en 1980, Viciosas al desnudo, que dirigió Manuel Esteva y en el que trío protagonista estaba, muy bien interpretado, por Jack Taylor, Adriana Vega y Eva Lyberten.

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Tras una nueva carrerilla, nueva película, The Face of an Angel, en la que su director, Michael Winterbottom, recurre a la ficción para contar una realidad. O, de otro modo, cuenta, mediante una realidad ficcionada, un crimen, el de la joven Meredith Kercher , que conmocionó a Europa. Y lo hace precisamente denunciando la explotación que la peor prensa, la más sarnosa, interesada tan solo en el poder mediático de sus objetivos, hizo del caso. Para ello utiliza nombres ficticios pero no la localización, Siena, lugar real donde se produjo el crimen y que nos muestra repleto de belleza, pero también de sombras, contando con Daniel BrühlKate Beckinsale y una sorprendentemente convincente Cara Delevingne como protagonistas. Winterbottom, riza el rizo al utilizar el recurso al cine dentro del cine para relatar su ficción, Daniel Brühl es una especie de sosias del director y la trama que protagoniza no habla sólo del suceso real sino además (y casi sobre todo) de la película deseada: aquella que no sucumbe a las exigencias de las productoras (tan pirañas como la prensa denunciada) y que trata de hablar del crimen sólo en segundo plano haciendo hincapié en la belleza de la inocencia de la joven víctima; una inocencia que la haría equiparable a la Beatriz de Dante (el filme dentro del filme habría de asemejarse a la Divina Comedia del Florentino). Y es que   The face of an Angel también es un filme sobre el fin de la juventud, de la felicidad, del amor, que elige para ello hablar de la muerte temprana como perpetuación de una juventud idealizada que nos servirá de guía hacia la madurez. Porque, como dice uno de los personajes del filme, para conocer la vida y desarrollarnos en ella hay que mirar a la muerte a la cara. Un buen título que distribuirá próximamente en nuestras pantallas La Aventura Audiovisual.

Tras desalojar la sala para volver a hacer cola y entrar en la misma sala, llegó The Invitation, una de las sorpresas del festival. Una reunión de viejos amigos en una casa como único escenario son los ingredientes con los que su directora narra una intriga tan bien construida que se permite jugar con el espectador. Sabemos que algo sxsw2015theinvitationextraño flota en el ambiente, pero al igual que los comensales, no sabemos explicar el qué ni el porqué. Desde su inicio seremos cómplices de uno de los invitados, Will (Logan Marshall-Green), ex pareja de la organizadora del evento, Eden (Tammy Blanchard), así que compartiremos su punto de vista cuando, ya desde su llegada, perciba el extraño ambiente que se respira en esa reunión en la que la normalidad está teñida de irrealidad. Y al igual que él, dudaremos de nuestra percepción ¿serán todo imaginaciones nuestras?

El que su directora Karin Kusama tuviera en su currículum cintas como Aeon Flux (2005) y Jennifer’s Body (2009), echó para atrás a más de uno que se perdió así la demostración de que no hacen falta grandes medios ni recurrir al elemento sobrenatural cuando se tiene una buena historia, se dosifica meticulosamente la información y se sabe manejar los mecanismos del suspense. Una auténtica cinta de terror moderno plausible y cotidiano con religiones New Age a modo de sectas destructoras y unos actores naturales de entre los que destaca el siempre enigmático John Carroll Lynch.

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Sion Sono recién llegado a Sitges presentando el primer pase de Tag (Foto: Serendipia)

Buen postre a tan impecable plato fue disfrutar (fiambrera en mano porque no había tiempo para volver a cenar en casa) de Tag,  una de la tres películas de Sion Sono que se proyectaron durante el festival de las cinco que ha dirigido durante este año. Tag es una hipnótica cinta cuya trama se hace difícil de explicar sin destripar, así que al tanto que viene SPOILER: Como repite varias veces uno de los personajes de la cinta: «La vida es surrealista«, está en nuestra mano cambiar lo «escrito», basta con sorprender a la norma con nuestros actos. El poético Sono lo sabe y nos lo cuenta mediante bellas pero también impactantes escenas cuya ilación se nos escapa en un principio, pronto, sin embargo, descubrimos que la historia sigue un patrón: mientras la protagonista cambia su apariencia, el resto de personajes vuelven en roles idénticos para llevarla cada vez a una misma conclusión. Descubrimos poco a poco que estamos dentro de un vídeojuego (se nos hizo inevitable pensar en ExistenZ del canadiense Cronemberg), y que liberarse de su predeterminación (de un universo construido, además, a partir de las fantasías masculinas que toman a la mujer como un objeto) va a ser el objetivo de la protagonista a la que acompañaremos hasta su encuentro con el creador (sí, también de Matrix nos llegan ecos) FIN DEL SPOILER. Sono pasa del delirio a la delicadeza y del exceso a la belleza. No hay término medio, o te gusta o lo desprecias. Etiqueta compartida con el otro genio japonés protagonista de esta edición del festival y del que hablaremos en su momento. El pintoresco Sion Sono acudió en persona al festival para recoger uno de los cinco trofeos Máquina del Tiempo que se repartieron durante esta edición.

Pasada la medianoche llegó Tales of Halloween que es, como la inmensa mayoría de los filmes de episodios, una cinta irregular. Con la tétrica, y cada vez más extendida festividad estadounidense como motivo temático, once directores jóvenes han pergeñado diez historias que abarcan momentos humorísticos y (más o menos) terroríficos, condimentando el metraje con la aparición de varios ilustres personajes de la vieja guardia como Adrienne Barbeau, Joe Dante, John Landis, Stuart Gordon, Barbara Crampton, Lisa Marie, Caroline Williams y Mick Garris, además de la participación de nuestra admirada Pollyanna McIntosh en Ding, Dong episodio dirigido por Lucky McKee y uno de los más interesantes junto a The Ranson of Rusty Rex, de Ryan Schifrin, que es el último trabajo interpretado por  Ben Wolf. Efectos especiales old school, stop motion y toda la iconografía spooky  característica de la noche de Halloween, motivo también de la más memorable Helions (de la que hablaremos en su momento). No está mal para un segundo día. Y más si a todo esto debemos sumar Contracted Phase 2, Cooties que  (ya fueron comentadas aquí), y Le Tout Noveau Testament, otra de las grandes cintas presentadas durante el Festival, de la que procuraremos hablar.

Toda una jornada deliciosamente agotadora.

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Categorías: Sitges Film Festival