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VAMOS DE ESTRENO *Viernes 18 de agosto de 2023 *

MI NOMBRE ES ALFRED HITCHCOCK (My Name Is Alfred Hitchcock, Mark Cousins, 2022)
UK. Duración: 120 min. Guion: Mark Cousins. Música: Donna McKevitt Compañía: Hopscotch Films Género: Documental
Sinopsis: Reexamen de la vasta filmografía y el legado de uno de los cineastas más grandes del siglo XX, Alfred Hitchcock, a través de la propia voz del director.
Como toda la obra de los genios y grandes creadores, siempre, por mucho que se conozca sobre ella, se descubre algo nuevo, un detalle, puede que definitivo o banal, pero en todo caso algo que siempre añade más riqueza. Mi nombre es Alfred Hitchcock no busca hacer grandes descubrimientos, pero su repaso de la obra del cineasta, ordenada en torno a seis constantes: la evasión, el deseo, la soledad, el tiempo, la plenitud y la altura; tiene la virtud de ilustrar esos lugares comunes mediante el análisis de las propias imágenes de sus filmes. Seis diferentes capítulos que surcan la obra del director británico desde sus inicios en el cine mudo, hasta su final en los años setenta, en una carrera que cubre la práctica totalidad de la historia del cine durante el siglo XX. Detalles, curiosidades y retazos biográficos analizados por la voz del propio director, bueno, no del todo, pues si bien la narración, en su versión original, está realizada como si fuera el propio mago del suspense el comentarista, pronto descubriremos que en realidad se trata de la voz de un actor imitándola, eso sí, con observaciones y declaraciones realizadas por el cineasta durante su abultada carrera.
Todo ello en un ameno documental, necesario para las nuevas generaciones que no conocen al creador de Psicosis; interesante para el que la conoce y, en todo caso, una buena excusa para revisar la carrera de Hitch, o lo que es lo mismo, de revisar la evolución del lenguaje cinematográfico desde sus albores mudos hasta el «glorioso» Technicolor, pasando por (falsos) plano-secuencia y experimentos en 3-D. Pues todo, absolutamente todo, ya lo hizo Alfred Hitchcock antes y todo, absolutamente todo, lo hizo mucho mejor. Ofreció en sus películas varias capas de lectura que convertian sus obras en las favoritas de todo tipo de público: una más superficial y directa, puro disfrute cinéfago y otra más oculta, reservada a los más observadores, puro placer cinéfilo.
VAMOS DE ESTRENO * Jueves 20 de julio de 2023 *
OPPENHEIMER (Christopher Nolan, 2023)
USA. Duración: 180 min. Guion: Christopher Nolan basado en el Libro ‘American Prometheus: The Triumph and Tragedy of J. Robert Oppenheimer’ de Kai Bird, Martin J. Sherwin Música: Ludwig Göransson Fotografía: Hoyte van Hoytema Productoras: Universal Pictures, Atlas Entertainment, Syncopy Production, Gadget Films. Distribuidora: Universal Pictures Género: Drama
Reparto: Cillian Murphy, Emily Blunt, Robert Downey Jr., Matt Damon, Florence Pugh, Kenneth Branagh, Rami Malek, Casey Affleck, Ben Safdie, Josh Hartnett, Dane DeHaan, Jason Clarke, Jack Quaid, Alden Ehrenreich, David Krumholtz, Matthew Modine
Sinopsis: Biopic que transporta a los espectadores a la trepidante paradoja que atravesó el físico J. Robert Oppenheimer, desarrollador de la bomba atómica, un enigmático personaje que deberá arriesgarse a destruir el mundo para salvarlo.
La pregunta que más odia Cristopher Nolan es aquella que le pide opinión sobre qué es el cine. El británico-estadounidense considera que sólo se la formulan quienes quieren negar la esencia del séptimo arte, y él les niega la mayor: ni siquiera las generaciones más jóvenes ignoran qué es el cine. “Todos sabemos exactamente lo que son las películas igual que sabemos lo que es el teatro, o lo que es un disco y un tocadiscos. Claro que todos sabemos lo que es el cine. Algunos sólo quieren negar lo que es el cine porque quieren robar parte de su magia y vendértela de otra manera” Así lo afirma categóricamente ante la prensa y concluye: “tengo mucha fe en el atractivo a largo plazo del cine porque es un medio único”. El cine es una experiencia íntima que se vive en compañía. Un espectáculo que apela a la empatía, al contagio de emociones, al goce colectivo, por eso hay que vivirlo en la sala y por ello, él, Nolan, hace películas pensadas directamente para ser vistas en esas condiciones. Oppenheimer vuelve a confirmarlo.
Tan admirado como odiado, este realizador no deja a nadie indiferente, con un cine que es show, pero que también obliga a la reflexión, pone a prueba nuestra atención y no nos lo hace fácil. Quizás no esté hecho para todos (de hecho en EE.UU. ha recibido la calificación R) y se diría que él es consciente de que algunos querrán ponerle en la picota (de nuevo) y otros, simplemente, no sabrán qué han visto. Christopher Nolan no conoce el término medio, que es tanto como decir que no entiende de medianías. Por eso busca crear con la mayor libertad posible (esa es la razón de que haya abandonado a Warner) y hasta ahora siempre se ha podido dar el gusto. Ha rodado Oppenheimer buscando la máxima espectacularidad con las cámaras de mayor resolución disponibles: una combinación de IMAX 65 milímetros y Panavisión 65 milímetros que posteriormente se proyecta en 70 milímetros. No ha buscado la simplicidad de un relato lineal, la secuencia temporal está siempre fragmentada (esto es marca de la casa, por lo menos, desde Memento). En el apartado visual cada fotograma de tiene unos 18.000 píxeles de resolución, diez veces más que nuestras pantallas HD, ha prescindido en la medida posible de los CGI, mientras que los efectos prácticos salpican aquí y allá la narración aportando significado a un relato que se cuenta desde dos perspectivas, la subjetiva y la objetiva, con la única pista del tratamiento del color para diferenciarlas. Si hay que usar el Blanco y Negro, se usa. Una estructura compleja que barrerá a muchos, de entre los que no faltarán los que volverán a hablar de su carácter megalómano, como si no estuviera justificado cada recurso que emplea. Pero es que la de Nolan no ha sido nunca una narrativa sencilla, su última cinta no iba a ser una excepción, de algún modo vuelve a parecer que todo su cine conducía a ella. Y dura tres horas, todo un reto para el espectador. Porque también la duración está pensada para abrumar.

Cillian Murphy as J. Robert Oppenheimer (This still is an 11K scan of a 70mm B&W IMAX film frame)
Tres intensas horas que pasan volando, eso sí, pues todo está medido para que así sea en este biopic, con ritmo de thriller, que capta la atención del espectador y ya no la suelta hasta su conclusión. Entraremos (o creeremos entrar) en la mente de este moderno Prometeo. Y lo haremos yendo hacia adelante y hacia atrás, partiendo de una investigación encubierta del Comité de Actividades Anti-americanas, que tantos dolores de cabeza dio a los intelectuales de izquierda durante el Macartismo. Una época oscura, ideal, también, para la venganza personal. También asistiremos al nacimiento, con su trágica culminación, del Proyecto Manhattan. Por su estructura y por su nivel de penetración en la biografía personal y científica del protagonista, requiere de atención para desentramar la maraña de intrigas política y diplomáticas que se organizarán alrededor del protagonista para neutralizar su molesta influencia: la de un hombre que se sabía creador de una fuerza que lejos de traer el equilibrio, inició una carrera entre las potencias protagonistas de la nueva contienda que se inició tras las dos explosiones en Japón (esto es, la Guerra Fría). No es un retrato hagiográfico, pues también veremos los claroscuros de su personalidad, seremos testigos de la facilidad que el “padre de la bomba atómica” (tal y como los bautizaron en la portada de Time) tenía para atraer a mujeres brillantes, pero mentalmente inestables. Y es que no estamos ante una obra triunfalista, la guerra se venció por intimidación y a costa de generar la capacidad de autodestrucción real para nuestra especie. Es, eso sí, un film de redención, género al que tan aficionado parece ser Hollywood y en general Estados Unidos: Oppenheimer, tras ser elevado a los altares y posteriormente crucificado por el Congreso bajo la sospecha de ser comunista, obtendrá al final de su vida el reconocimiento merecido. Como hicieran con Chaplin y tantos, tantos otros.
Oppenheimer cuenta con un impresionante plantel artístico. Como si ningún actor, por minúsculo que fuera su papel, fuese capaz de rechazar formar parte de este proyecto, que en diversos casos, convierte el físico del actor, en una irreconocible máscara. Todos ellos están magníficos: desde los protagonistas, Cillian Murphy y Emily Blunt, al resto del reparto, cargado de veteranos como Kenneth Branagh, Robert Downey Jr., Matt Damon y Gary Oldman, pero también con parte de la más brillante hornada de actores modernos, como la estupenda Florence Pugh, Jason Clarke, Rami Malek o Casey Affleck, que hace una inquietante aparición. Nolan siempre ha sabido, como guionista, dibujar personajes matizados y redondos y, como director, ha sabido sacar siempre lo mejor de sus actores. Y en su último trabajo, que él define como un cuento con moraleja muy instructivo sobre muchas cosas que están pasando ahora mismo, ha vuelto a conseguirlo.

Oppenheimer es una cinta oportuna (que no oportunista), vivimos inmersos en una atmósfera de crisis e incertidumbre, asediados por el calentamiento global, inquietos por el desarrollo de la IA que, de momento, ya ha sido responsable de la mayor huelga de guionistas y actores en Hollywood y que ha sembrado sospechas entre los expertos y divulgadores científicos. Son problemas emergentes que todavía pueden paliarse (al menos Nolan tiene un cierto optimismo hacia ello). La fuerza atómica, no. La Guerra de Ucrania y el ascenso de los nuevos fascismos, esos movimientos ultras de los que ni siquiera la democracia estadounidense está a salvo (ahí está el asalto al Congreso), han dibujado un paisaje en el que la amenaza atómica vuelve a remontar y ya no es improbable. Oppenheimer mira hacia otro momento en el tiempo, pero porque sobre ese pasado se movían ya algunas de las dialécticas de nuestro presente, y, así, pone al descubierto la relación entre la ciencia, el Gobierno y los medios de comunicación, ese triángulo profano, esa alianza profana; la del físico americano es una historia sobre la responsabilidad (de los individuos y de las instituciones) y nuevamente estamos en ese debate. Para Nolan, “vivimos un ‘momento Oppenheimer’. De nuevo, estamos ante un problema de responsabilidad. Como creadores, como científicos y como tecnólogos la pregunta que debemos hacernos es: ¿cuáles son nuestras responsabilidades?” Y ahora ya sabemos que tenemos a nuestro alcance los recursos para autodestruirnos si no frenamos la crispación reinante. Oppenheimer hizo una apuesta, aceptar desarrollar la madre de todas las bombas con la esperanza de que, un arma con potencial suficiente para aniquilarnos, seria suficientemente disuasiva y supondría, paradójicamente si se quiere, el fin de la devastación mortífera, el fin de las guerras. Una ilusión que duró poco: “no ha sido así ni lo será. Se puede aducir en contra que significó el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero ese escenario donde solo una potencia tiene la bomba ya no existe. Y es ahora cuando volvemos al mito de Prometeo. Robar el fuego a los dioses lleva consigo una tortura por toda la eternidad. Y ahí estamos. Como se suele decir, no se puede volver a meter la pasta dentro del tubo”.
Todo esto es lo que se baraja en el subtexto de una película que ya ha levantado grandes expectativas entre el público por su colosalismo. La emoción del cine de feria la rodea, pero Oppenheimer quiere además hacernos pensar. Y lo hace, pero sin dar lecciones. Lo primero y más importante en el cine es contar una gran historia, Nolan lo tiene claro. Y Oppenheimer es, probablemente, la más dramática que el director nos ha contado. Cine inmersivo. Cine reflexivo. Cine.
VAMOS DE ESTRENO * Miércoles 12 de Julio de 2023 *

MISIÓN: IMPOSIBLE- SENTENCIA MORTAL PARTE I (Mission: Impossible – Dead Reckoning – Part One, Christopher McQuarrie, 2023)
USA. Duración: 156 min. Guion: Christopher McQuarrie, Erik Jendresen Música: Lorne Balfe Fotografía: Fraser Taggart Compañías: Bad Robot, Paramount Pictures, Skydance Productions, New Republic Pictures, TC Productions Distribuidora: Paramount Pictures Género: Thriller
Reparto: Tom Cruise, Hayley Atwell, Ving Rhames, Simon Pegg, Rebecca Ferguson, Vanessa Kirby, Esai Morales, Pom Klementieff, Mariela Garriga, Henry Czerny, Shea Whigham, Greg Tarzan Davis, Charles Parnell, Frederick Schmidt, Cary Elwes, Mark Gatiss, Indira Varma, Rob Delaney
Sinopsis: Ethan Hunt (Tom Cruise) y su equipo del FMI, se embarcan en su misión más peligrosa hasta la fecha: localizar, antes de que caiga en las manos equivocadas, una nueva y terrorífica arma que amenaza a toda la humanidad. En esta tesitura, y con unas fuerzas oscuras del pasado de Ethan acechando, comienza una carrera mortal alrededor del mundo en la que está en juego el control del futuro y el destino del planeta. Enfrentado a un enemigo misterioso y todopoderoso, Ethan se ve obligado a considerar que nada puede anteponerse a su misión, ni siquiera las vidas de aquellos que más le importan.
Hubo una época en la que las películas del agente británico con licencia para matar eran lo más de lo más en cuanto a persecuciones, emoción y, en definitiva, en llegar más lejos que nadie y en hacerlo todo más difícil y espectacular. Eso terminó cuando llegó Misión: Imposible.
Inspiradas en una de las grandes series de los años sesenta, la franquicia cinematográfica Misión: Imposible, que se inició hace casi 20 años, en 1996 con una primera entrega dirigida por Brian de Palma, no ha hecho más que superarse hasta llegar a esta séptima y espectacular Sentencia mortal de casi 3 horas y primera de una historia dividida en dos.
Para los que son seguidores de la serie poco puede añadirse. Misión: Imposible. Sentencia Mortal es puro cine de entretenimiento, pero no unicamente de mamporros, se toma la molestia de ofrecer una trama, una intriga que hace falta seguir y que, junto a la espectacularidad de sus escenas, consigue que el espectador no quite ojo de la pantalla y pase una buena tarde en el cine durante la cual, incluso, y a pesar de su duración, nada perturbará su atención. Incluida su castigada vejiga.
Para otro lugar quedan las suposiciones y teorías sobre el pacto diabólico de eterna juventud que parece haber realizado Tom Cruise y su participación en las escenas de acción, todo lo cual, la verdad, no influye en la que tiene todos los números de ser la película de este verano. O mejor dicho, la película que inaugura este verano.
Vamos de estreno * Viernes 7 de julio de 2023 *

REPOSO ABSOLUTO (Bed Rest, Lori Evans Taylor, 2022)
USA. Duración: 90 min. Guion: Lori Evans Taylor Música: Chris Forsgren Fotografía: Jean-Philippe Bernier Compañías: BondIt, Buffalo 8 Productions, Project X. Distribuidora: STXfilms Género: Terror
Reparto: Melissa Barrera, Guy Burnet, Kristen Harris, Erik Athavale, Kristen Sawatzky, Frederick Allen, Lorrie Papadopoulos, Edie Inksetter, Paul Essiembre, Marina Stephenson Kerr, Stephanie Sy
Sinopsis: Tras años luchando por formar una familia, Julie Rivers (Melissa Barrera) está embarazada de nuevo y se muda a una nueva casa con su marido. Al recibir la orden del médico de guardar reposo absoluto, Julie comienza a sufrir unas aterradoras experiencias fantasmales que despertarán sus demonios del pasado y le harán preguntarse si su casa está embrujada o está todo en su cabeza. Atrapada y obligada a enfrentarse a su pasado y a lo sobrenatural Julie tendrá que luchar por protegerse a sí misma y a su bebé a punto de nacer.
Desde siempre el cine de terror ha capturado pequeños y grandes dramas femeninos cotidianos y los ha convertido en aterradores thriller psicológicos. Vienen a la memoria obras de tan profundo calado como La semilla del diablo o Repulsión, de Polanski, en las cuales el trasfondo sicológico de la torturada protagonista sirve para construir una historia de terror que podría, o no, ser real o, tan solo, estar en la mente del personaje.
Reposo absoluto, de la directora y guionista neoyorquina Lori Evans Taylor (Wicked Wicked Games), podría enmarcarse en esta catogoría, pues partiendo de un embarazo complicado que inmoviliza en cama a la protagonista, construye una atmosférica e íntima historia de terror que no duda en utilizar recursos habituales en las películas de fantasmas y casas embrujadas.
En palabras de la directora: “El género de terror siempre ha sido una parte importante de mi vida. Hace unos años, mi marido y yo sufrimos una trágica pérdida. Aunque tuve la suerte de recoger los pedazos, mi experiencia finalmente me puso en contacto con otras mujeres que habían sufrido tragedias similares. Este fue el origen de ‘Reposo absoluto’. En su esencia, es una historia sobre la naturaleza enloquecedora y tóxica del dolor y cómo tiene la capacidad de destruir… o empoderar. En lugar de explorar el tema a través del drama, me fuí al género que conozco y amo mejor: el terror. Está inspirada en clásicos thrillers de terror psicológico como La Semilla del Diablo (1968), El Orfanato (2007), Los Otros (2007) o Cisne Negro (2010).”
Protagonizada solventemente por Melissa Barrera (En un barrio de Nueva York, Scream), si de algo peca el film es de su piadoso final, esperanzador y bello, desde luego, pero algo rebuscado que lleva al espectador a otros filmes como Mamá (Andy Muschietti, 2013), y a su, mucho mejor resuelta, conclusión.
Vamos de estreno * Jueves 6 de julio de 2023 *
TE ESTOY AMANDO LOCAMENTE (Alejandro Marín, 2023)
Reparto: Ana Wagener, Omar Banana, Alba Flores, Jesús Carroza, Lola Buzón, Mari Paz Sayago, La Dani, Pepa Gracia, Carlos Bernardino, Alicia Moruno, Ignacio de la Puerta, Eloína Marcos, Enara Prieto
Te estoy amando locamente, primer largometraje que dirige Alejandro Marín tras la reconocida serie Maricón perdido, aborda el nacimiento del movimiento LGTBIQ+ en la Sevilla de los años setenta, y lo hace desde dos frentes, por un lado un adolescente (Omar Banana), que ve confirmada su identidad de género cuando entra en contacto con otros activistas, y su madre (Ana Wagener), a la que le costará aceptar la sexualidad de su hijo, a pesar de saber perfectamente cual es su naturaleza.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 30 de junio de 2023 *

UNICORNIOS (Unicornis, Àlex Lora, 2023)
España Duración: 93 min. Guion: Pilar Palomero, María Mínguez, Àlex Lora, Marta Vivet Música: Isabel Latorre Fotografía: Thais Català Compañías: Inicia Films, Jaibo Films, TV3 Género: Drama
Reparto: Greta Fernández, Nora Navas, Elena Martín, Alejandro Pau, Pablo Molinero, Lídia Casanova, Eudald Font, Christian López Lamelas, Emma Arquillué, Melissa Fernández
Sinopsis: Isa lo tiene todo. Es inteligente, guapa y segura de sí misma. Feminista y poliamorosa, defiende su vida con pasión. Cuando Guillem le propone ser una pareja monógama, Isa no está segura de querer cambiar su vida y, ante su falta de decisión, Guillem decide romper la relación. Viviendo en un mundo de apariencias y comodidades, sus contradicciones salen a la luz y su universo se va desmoronando a golpe de ‘likes’ y juicios morales en esta telaraña en la que se han convertido las redes sociales.
Confieso que lo que más me atrajo de Unicornios era, como un, más o menos, retrato generacional, que me ayudara a intentar comprender cómo piensa la actual juventud, totalmente dominada por las redes sociales y su presencia constante en ellas. Y lo que me he encontrado no me ha sorprendido: hedonismo, narcisismo, poliamor, egoismo vital y adolescencia eterna. Falta de compromiso y una protagonista, sobriamente interpretada por Greta Fernández, que lo quiere todo, a la vez, y sin privarse de nada. Con una acción que se desarrolla en universos creativos de diseño como de ciencia-ficción en los que el alcohol, el sexo y las drogas campan a sus anchas y en los que la libertad y el feminismo se mide por la embergardura del vello subaxilar. Todo un mundo de pose aliñado con términos tan habituales como sostenible, vegano o vintage…
Pero, una vez vista, casi se diría que el mensaje que trasmite o quiere trasmitir el director, Àlex Lora en su primera película, es moralizante. Con su protagonista recibiendo varias bofetadas de realidad, ciertamente, eso sí, necesarias. Como el mismo Lora destaca, su film explora «a través de los ojos de Isa –y de su particular mirada- las limitaciones de una urbanita Millennial en una realidad inagotable. El sin fin de posibilidades que se abren frente a ella y la oportunidad de prácticamente probarlo todo, quizás la lleve al borde de quedarse sin nada.»
Aún ando buscando al unicornio al que hace referencia el título de este film que tuvo su première en el Festival de Cine de Málaga y que, además de Greta Fernández, cuenta con la participación de Elena Martín, Alejandro Pau, Nora Navas, Pablo Molinero y Lidia Casanova. Producida por Inicia Films (‘20.000 especies de abejas’, ‘Las niñas‘, ‘Uno para todos‘, ‘Estiu 1993‘) y Jaibo Films (‘Espíritu Sagrado‘), la película cuenta con una banda sonora compuesta por temas de Marina Herlop, C. Tangana, Myoboku, Novedades Caminha y AphexTwin entre otros.
VAMOS DE ESTRENO * VIERNES 16 DE JUNIO DE 2023 *

UPON ENTRY (LA LLEGADA) (Juan Sebastián Vázquez y Alejandro Rojas, 2022)
España. Duración: 77 min. Guion: Alejandro Rojas, Juan Sebastián Vásquez Fotografía: Juan Sebastián Vasquez Compañías: Zabriskie Films, Basque Films, Sygnatia, TV3 Género: Drama
Reparto: Alberto Ammann, Bruna Cusí, Laura Gómez, Ben Temple, Gerard Oms
Sinopsis: Diego (Alberto Ammann), urbanista venezolano, y Elena (Bruna Cusí), bailarina de Barcelona, se mudan a Estados Unidos con sus visados aprobados para empezar una nueva vida. Su intención es impulsar sus carreras profesionales y formar una familia en «la tierra de las oportunidades». Pero al entrar en la zona de inmigración del aeropuerto de Nueva York son conducidos a la sala de inspección secundaria, donde serán sometidos a un desagradable proceso de inspección.
Upon Entry es un perfecto thriller psicológico. De esos que saben jugar con el espectador, que irá averiguando los secretos y miedos de los dos protagonistas, retenidos en el aeropuerto de Nueva York comprobando como el infierno se puede desatar, por ejemplo, en una ventanilla de visados. Con un agotador crescendo, la acción se desarrolla en diferentes dependencias del aeropuerto en las cuales los protagonistas, pero también los espectadores, entrarán en constante tensión gracias a un tan implacable como bien medido ritmo, con el cual el director ha sabido contar una historia que no sería creíble de no contar con la impecable labor de la pareja protagonista, formada por Alberto Ammann y, sobre todo, Bruna Cusí, que consiguen trasmitir los cambios que van sufriendo sus personajes, su descenso a los infiernos.
En esta película, con la que debutan brillantemente ambos directores, todo está medido, también la duración del film, cuyos agradecidos 82 minutos demuestran ser perfectos para narrar la terrorífica peripecia, sin que haga falta incidir en los excesos tan en boga en el cine actual, con duraciones, en su mayor parte innecesarias, que tan solo consiguen agotar al espectador… y poner a prueba la resistencia de su vejiga.
EL FANTÁSTICO CASO DEL GOLEM (Burnin’ Percebes, Nando Martínez, Juan González, 2023)
España. Duración: 95 min. Guion: Burnin’ Percebes, Nando Martínez, Juan González Música: Sergio Bertran Fotografía: Ion De Sosa Compañías: Aquí y Allí Films, Sideral Films. Distribuidora: Elamedia Estudios Género: Comedia
Reparto: Brays Efe, Bruna Cusí, Luis Tosar, Anna Castillo, Javier Botet, Roger Coma, Nao Albert, Roberto Álamo, David Menéndez, Tito Valverde, Clara Sans, Vanessa Castaños, Mario Mayo, Héctor Abad
Sinopsis: Tras una noche de fiesta, David (David Menéndez) se precipita borracho desde una terraza ante la impotente mirada de su amigo Juan (Brays Efe). El cuerpo de David impacta contra el capó de un coche desintegrándose en mil pedazos, pero como nadie parece escandalizarse, Juan se propone descubrir qué ha pasado. Y así, se ve inmerso en un laberinto de amores fugaces, amistades irrompibles y pianos que caen del cielo.
De nuevo Bruna Cusí es protagonista, aunque en esta ocasión de una propuesta totalmente alejada de la anterior, con un film que en la pasada edición del Festival de Málaga irrumpió en la sección oficial con un post humor, no apto para todos los públicos, pero ciertamente refrescante y que no dejó indiferente a nadie.
La que sin duda será la comedia más original del verano cuenta con un espectacular reparto encabezado por Brays Efe, Bruna Cusí, Javier Botet, con la colaboración de Anna Castillo, Luis Tosar, Roberto Álamo y Tito Valverde. Completan el elenco Roger Coma (‘La Reina de los Lagartos’), Nao Albet (‘La Ruta’), David Menéndez (‘Antidisturbios’), Clara Sans (‘Cardo’) y Aimar Vega (‘Modelo 77’).
Repetimos, un film agradable pero con un humor muy personal con el cual el espectador podrá, o no, conectar y que sus directores han rodado en 16 milímetros (recordemos que el anterior largometraje de Burnin’ Percebes, La Reina de los Lagartos, además de estar protagonizado también por Bruna Cusí y Javier Botet, se rodó íntegramente en súper-8).
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 9 de junio de 2023 *

EL MAESTRO JARDINERO (Master Gardener, Paul Schrader, 2022)
USA. Duración: 111 min. Guion: Paul Schrader Música: Devonte Hynes Fotografía: Alexander Dynan Compañías: Kojo Studios, Curmudgeon Films Género: Thriller.
Reparto: Joel Edgerton, Sigourney Weaver, Quintessa Swindell, Esai Morales, Eduardo Losan,Victoria Hill, Esai Morales, Rick Cosnett, Rick Cosnett, Amy Le, Erika Ashley
Sinopsis Narvel Roth (Joel Edgerton) es el meticuloso horticultor de Gracewood Gardens. Está tan dedicado a cuidar los jardines de esta maravillosa e histórica finca como a complacer a su jefa, la rica viuda Sra. Havernhill (Sigourney Weaver). Muy pronto, el caos se apodera de la ordenada existencia de Narvel cuando la Sra. Havernhill le exige que tome como aprendiz a su rebelde y problemática sobrina nieta Maya (Quintessa Swindell). Esta nueva situación va a sacar a la luz oscuros secretos de un pasado violento que también es una amenaza para todos.
la nueva película de Paul Schrader es una de esas películas que pueden calificarse como de otra época. Reina la paz, la belleza y la parsimonia. Algo que parece irritar o aburrir al espectador actual. En El maestro jardinero hay un orden natural y una cadencia regular. Es lo que tiene la jardinería, que puede ser terapéutica. Pero como todo, no está exenta de sombras. Así que progresivamente aflorarán (continuamos en el jardín), oscuros secretos del pasado. Como purgones en los tallos.
El film de Scharder nos conquistó desde los títulos de crédito. Ya el que los tenga, en estos tiempos veloces puede ser calificado de raro. Como de otra época. Al igual que la forma de narrar del director, que se detiene en captar todos los detalles de ese enorme jardín, en el que conviven diferentes especies en completa armonía.
El maestro jardinero contiene los conceptos que tan bien maneja el guionista y realizador: la culpa y la redención, pero con la novedad de que los años parecen haber suavizado el carácter negativo y pesimista de sus personajes y, por ende, de Schrader. Protagonizado por Joel Edgerton, Sigourney Weaver y la joven actriz Quintessa Swindwell (Euphoria), El maestro jardinero culmina la involuntaria trilogía de películas que comenzó en 2017 con El reverendo y siguió con El contador de cartas (2021).
El film tuvo su estreno mundial durante la última edición de la Mostra de Venecia, donde Schrader recibió un más que merecido León de Oro honorífico por toda su carrera.
LA DESCONOCIDA (Pablo Maqueda, 2023)
- España. Duración: 88 min. Dirección: Pablo Maqueda Guion: Pablo Maqueda, Haizea G. Viana, Paco Bezerra Música: Elena Hidalgo Fotografía: Santiago Racaj Compañías: Formula Cine, Elamedia Estudios, La Fragua Audiovisual, ICAA, Telemadrid, ECAM. Distribuidora: Filmax Género: Thriller
- Reparto: Laia Manzanares, Manolo Solo, Eva Llorach, Blanca Parés, Vega Céspedes, Inés Fernández
De origen teatral, algo que resulta obvio, La desconocida, segunda cinta de Pablo Maqueda (Madrid, 1985), se adentra en el oscuro mundo de la pederastía, del abuso de menores mediante internet. Concretamente del denominado grooming, nombre, precisamente, de la obra de teatro original de Paco Bezerra en la que se basa el film. En La desconocida asistiremos a un intenso juego de poder entre el acosador y la acosada que tendrá lugar en un único escenario: un paradojicamente claustrofóbico bosque, en el cual pronto surgirán nada gratuítas referencias a Alicia en el país de las maravillas y al universo cinematográfico de Hitchcock.
Nada será lo que aparenta y todos los personajes tendran su propio misterio, mientras surgen extrañas parafilias y aumenta la incomodidad del espectador… Y hasta ahí podemos contar, pues como advierte la promoción del film, muy influida también por el mago del suspense, no conviene desvelar la trama ni los secretos de sus personajes.
Protagonizada por Laia Manzanares (El reino), Manolo Solo (ganador del Goya al mejor actor de reparto por Tarde para la ira) y Eva Llorach (ganadora del Goya a la mejor actriz revelación por Quién te cantará), La desconocida, rodada entre Madrid y Albacete, fue premiada en el Mercado Audiovisual de Cine Independiente Abycine y llega a nuestras pantallas tras su paso por la Sección Oficial del Festival de Málaga y el BCN Film Fest.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 2 de junio de 2023 *
SPIDER-MAN: CRUZANDO EL MULTIVERSO (Spider-Man: Across the Spider-Verse, Joaquim Dos Santos, Kemp Powers, Justin Thompson, 2023)
USA. Guion: Phil Lord, Christopher Miller, Dave Callaham Personajes: Stan Lee Música: Daniel Pemberton Productoras: Sony Pictures Animation, Marvel Entertainment, Lord Miller, Pascal Pictures, Arad Productions Género: Acción.
Sinopsis: Tras reencontrarse con Gwen Stacy, el amigable vecindario de Spider-Man de Brooklyn al completo es catapultado a través del Multiverso, donde se encuentra con un equipo de Spidermans encargados de proteger su propia existencia. Pero cuando los héroes se enfrentan sobre cómo manejar una nueva amenaza, Miles se encuentra enfrentado a las otras Arañas y debe redefinir lo que significa ser un héroe para poder salvar a la gente que más quiere.
Spider-Man es la pieza que le falta al imperio Disney para tener toda la franquicia de los súper-héroes Marvel en su poder. Spider-Man es el pilar, el emblema y el símbolo de la «casa de las ideas». El personaje más innovador y el que revolucionó el género. Así que es de agradecer que, al contrario de lo que Disney está haciendo con el Marvel Universe, que da graves muestras de conformismo y agotamiento -también entre los fans-, Sony haya optado por la experimentación, por la innovación, ofreciendo lo más parecido al espíritu Marvel: puro cómic. Pero no cómic de la forma peyorativa que se utiliza generalmente para definir una película tontorrona de aventuras, no, hablamos de noveno arte, de belleza de trazo, de imaginación, en un espectáculo dinámico, multiétnico y diverso, en el que la música juega un papel fundamental. Y todo ello sin forzar ni introducirlo con calzador, saturando la pantalla de diferentes tonos, colores, grafismos y estilos. Es animación que no busca imitar a la vida, sino al arte. Y lo hace utilizando todo lo que está a su alcance: «bocadillos» de cómic, viñetas y onomatopeyas; texturas de óleo e incluso aquel Sienkiewicz más punk.
Spider-Man: Cruzando el Multiverso es apabullante. Brillante. Repleta de experimentación.
Aunque utiliza y actualiza personajes, con los inevitables guiños a los más veteranos, es quizás el argumento lo que puede resultar más confuso, con esa trama de diferentes dimensiones y universos, pero pese a todo, no será difícil conectar con el personaje, pues este Spider-Man, si bien no es aquel cuyos cómics coleccionábamos los que ahora pasamos de los cincuenta, si que sigue manteniendo el espíritu adolescente de siempre, el que le ha hecho sobrevivir desde 1962 ininterrumpidamente. Conectando con nuevas generaciones de lectores -y ahora- espectadores.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 19 de mayo de 2023 *

UNA BUENA PERSONA (A Good Person, Zach Braff, 2023)
USA. Duración: 129 min. Guion: Zach Braff Música: Bryce Dessner Fotografía: Mauro Fiore Compañías: Killer Films, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Elevation Films, Elevation Pictures. Distribuidora: United Artists Releasing Género: Drama
Reparto: Florence Pugh, Morgan Freeman, Zoe Lister Jones, Molly Shannon, Celeste O’Connor, Chinaza Uche, Nichelle Hines, Toby Onwumere, Ignacio Diaz-Silverio, Oli Green
Sinopsis: Allison (Florence Pugh), una joven con un futuro brillante, y Daniel (Morgan Freeman), el padre de su prometido, sufren la misma pérdida trágica. En un momento de crisis, los dos protagonistas forjan una amistad que suscita la compasión y el perdón necesario para superar su culpa y encontrar la libertad. Una historia conmovedora sobre las formas impensadas en que las personas se conectan, sanan, perdonan y encuentran nuevas formas de seguir viviendo.
Todos, absolutamente todos, estamos a una décima de segundo de la tragedia. Del cambio radical en nuestra existencia. De descender a los infiernos. Y todos también tenemos una posibilidad de redención. Una buena persona, la nueva película del director, guionista y actor Zach Braff, habla de eso y de mucho más. De cómo de entre las cenizas de la tragedia pueden surgir tesoros. Por supuesto, llamándose Una buena persona, no resulta extraño que el film cuente con la presencia de Morgan Freeman. Pero también con la de una enorme Florence Pugh, que vuelve a demostrar su gran clase y que también podría ser la buena persona a la que el título hace referencia, pues ambos personajes son buenas personas que han tenido un mal día. O un mal momento. O un mal vino. Completan el reparto Molly Shannon, Chinaza Uche, Celeste O’Connor y Zoe Lister-Jones.
A destacar el momento, seguramente involuntario, en el cual se encuentran en un bar los dos protagonistas de las dos películas dirigidas por Ari Aster, Florence Pugh (Mindsommar) y Alex Wolff (Hereditary).
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 12 de mayor de 2023 *

BLANQUITA (Fernando Guzzoni, 2022)
Chile/México/Luxemburgo/Francia/Polonia. Duración: 99 min. Guion: Fernando Guzzoni Música: Chloé Thévenin Fotografía: Benjamín Echazarreta Productora: Don Quijote Films Género: Drama
Reparto: Laura López, Alejandro Goic, Amparo Noguera, Marcelo Alonso, Daniela Ramírez, Ariel Grandón, Katy Cabezas, Nicolás Durán
Sinopsis: Blanca, una residente de un hogar de acogida de 18 años, es la testigo clave en un escándalo que involucra a niños, políticos y hombres ricos que participan en fiestas sexuales. Sin embargo, cuantas más preguntas se hacen, menos claro se vuelve exactamente cuál es el papel de Blanca en el escándalo.
«A veces la verdad no es suficiente». En esta frase promocional se encuentra la clave de Blanquita, la película que llega hoy a los cines y que ofrece al espectador una propuesta totalmente diferente al resto de la cartelera. Blanquita denuncia un caso de abuso de menores centrándose en si es ético utilizar todos los medios posibles con el fin de conseguir hacer justicia. La película está basada en un hecho real, el turbulento y confuso Caso Spiniak, un proceso judicial que en la década de 2000 conmocionó a Chile destapando una red de prostitución infantil y pedofilia urdida por un famoso empresario chileno, con la supuesta implicación de tres senadores.
Esta ficción girará en torno a la tragedia de las víctimas y los prejuicios de clase social, la impunidad de los poderosos, las debilidades del sistema judicial y la corrupción política, con la participación de la Iglesia y la (falta) de ética de algunos medios de comunicación. En Blanquita, cuarta película de su director y guionista, Fernando Guzzoni, está ausente el morbo y el amarillismo, dejando también que sea el propio espectador el que extraiga sus conclusiones bajo la mirada acusadora de Blanquita, encarnada por una estupenda Laura López.
Centrada la acción la casa de acogida que regenta el padre Manuel (gran Alejandro Goic), un hogar para huérfanos y niños descarriados. Será allí donde, en boca de Carlitos (Ariel Grandón), un adolescente con problemas mentales, comenzaremos a vislumbrar «algo» en lo que le cuenta a Blanquita, la única persona en la que confía. Carlitos compartirá su dolor con ella y ella lo convertirá en propio al relacionarlo con los abusos que sufrió a manos de su abuelo. A partir de ahí comenzará la denuncia y posterior investigación. Guzzoni aborda su guion atraído por un personaje concreto, «Tras adentrarnos en los detalles del caso, a través de una exhaustiva investigación de las numerosas fuentes como noticias, archivos del caso, expedientes judiciales y entrevistas, hubo un personaje en esta condenada historia que fue el que más me fascinó: Gema Bueno, «La testigo clave», «la menor», «Gema Malo». Una chica de veinte años que dividió a la opinión pública y mantuvo en vilo a la nación durante nueve meses. Acabó entre rejas, pero la sociedad se desgarró con su caso».
Y Blanquita no es mostrada como una santa. Se trata de un personaje complejo, con varias caras y no todas impolutas. No es una heroína al uso. Con su denuncia intenta hacer justicia a su propio abuso, sufrido de niña y del que nunca fue creída. Como prosigue el director, «Me gusta la idea de una protagonista compleja que tenga dos caras, no la típica heroína ingenua de Hollywood. La feminista española Clara Serra -a quién admiro mucho- solía decir que el feminismo también debe defender la idea de que una mujer no tiene por qué ser buena. Me gusta pensar que Blanquita, como cualquier otro ser humano que vive en una estructura tan precaria, quería acceder a bienes materiales, pero también a la dignidad y la justicia. Y de alguna manera, tras este caso, ha conseguido reconstruir su identidad y recibir el respeto y la atención que siempre se le negaron«.
Entre sombras, estancias oscuras, caras largas y ausencia de risas y alegría, se desarrolla una historia que aboga por algo tan inequívocamente justo como es la justicia social, un bien que, como hemos visto recientemente, consigue despertar el sarcasmo en, precisamente, las mismas capas de poder e ideología de nuestro país.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 5 de mayo de 2023 *

THE LOST KING (Stephen Frears, 2022)
UK. Duración: 108 min. Guion: Steve Coogan, Jeff Pope Música: Alexandre Desplat Fotografía: Zac Nicholson Compañías: BBC Film, Baby Cow Productions, Pathé, Ingenious Media Género: Drama
Reparto: Sally Hawkins, Steve Coogan, James Fleet, Sinead MacInnes, John-Paul Hurley, Jessica Hardwick, Phoebe Pryce, Alasdair Hankinson, Glenna Morrison, Robert Maloney
Sinopsis: Comedia dramática basada en la historia real del descubrimiento de la tumba del rey Ricardo III bajo un anodino aparcamiento municipal de la ciudad de Leicester. Se centra en Philippa Langley, entusiasta de Ricardo e historiadora aficionada, cuya pasión y empuje impulsaron el proyecto, a pesar de las objeciones y burlas de historiadores y académicos.
Si el póster de The Lost King llama la atención del espectador, la intriga prosigue con los títulos de crédito que, por cierto, hay. Y llaman la atención por su inequívoca adscripción hitchcockiana, con líneas que se cruzan como si Saul Bass las hubiera realizado y a lo que se añade una banda sonora en la que Alexandre Desplat se transforma, por un momento, en la reencarnación de Bernard Hermann. Pero la película lejos de ser un thriller, es una historia íntima, de una búsqueda de la verdad que significará también la del objetivo en la vida de su protagonista, una desencantada, y siempre impecable, Sally Hawkins una, y con esto retornamos a las referencias cinematográficas, Jefferson Smith, una Longfellow Deeds, una, en definitiva Jane Doe al modo de cualquiera de los anti-héroes de Frank Capra. Anónimos, surgidos de la tierra, de la calle, utilizados y, finalmente, devorados por el implacable sistema.
The Lost King de Stephen Frears (director) y Steve Coogan (co-guionista y actor), equipo creativo de la exitosa Philomena (2013), es una emotiva e increíble película ambientada en Londres que parte de un hecho verídico: la búsqueda de la verdad histórica sobre Ricardo III, considerado un usurpador, y del lugar anónimo donde reposan sus restos, con intención de restituir su figura y darles digna sepultura. Y aquí volvemos al bueno de Hitch, pues estamos ante una historia de falso culpable, con una heroína que deberá demostrar la inocencia del monarca. Esta heroína, Philippa Langley, el personaje que encarna Hawkins, vive inmersa en un trabajo que no le apasiona y una situación doméstica que deja bastante que desear, naciendo en ella una obsesión, un objetivo vital, hacia la figura de Ricardo III, estudiando e investigando todo sobre el personaje y descubriendo que, la tumba perdida del defenestrado rey podría encontrarse bajo un aparcamiento de Leicester.
Realismo mágico, fantasía y una búsqueda del grial que dará sentido a la vida de la protagonista en un film delicioso y cargado de emoción.
ASEDIO (Miguel Ángel Vivas, 2023)
España/México. Duración: 100 min. Guion: Marta Medina. Historia: Miguel Ángel Vivas, José Rodrigo Música: Sergio Acosta Fotografía: Rafael Reparaz Productoras: Apache Films, RTVE, México City Project, Amazon Prime Video Género: Drama
Reparto: Natalia de Molina, Bella Agossou, Francisco Reyes, Fran Cantos, Chani Martín, Jorge Kent, Efraín Rodríguez, Lucas Nabor, Federico Pérez, Luis Hacha
Sinopsis: ¿Qué es ser español? Dani (Natalia de Molina) lo tiene muy claro. En su caso es servir a su país como antidisturbios, honrar su bandera. Hacer cumplir la Ley. Siempre pensó que ser policía era una forma de proteger a la gente, de hacer justicia. Pero durante un desahucio en un barrio conflictivo de Madrid, Dani se encontrará con un dinero escondido, una trama de corrupción policial y un crimen que harán que tenga que huir por su vida en un territorio hostil, en el que no conoce el idioma, no es bien recibida y su autoridad no vale nada. Sólo podrá contar con la ayuda de Nasha, una joven nigeriana a la que acaba de desahuciar, y su hijo Little. Y será entonces cuando se dé cuenta de que si el sistema para el que trabaja no es la solución, quizás siempre fue parte del problema.
Miguel Ángel Vivas ofrece con Asedio un impecable thriller de acción, con sus gotas de contenido social y sororidad femenina. El sevillano ya ha demostrado de sobras que sabe perfectamente como captar la atención del espectador. Impactarlo y no soltarlo hasta la conclusión. Y eso es lo que hace, magníficamente, en Asedio, introduciéndolo mediante largos planos secuencia en la acción, de tal modo que el público puede, casi, oler el sudor de los personajes, en especial el de Dani, su protagonista, encarnada por la estupenda Natalia de Molina, una todoterreno que se desenvuelve perfectamente en todo papel. Tan sólo basta verla en Asedio o en la serie Fácil para comprobarlo.
En su rol de agente antidisturbios, no especialmente simpático, Natalia de Molina entrará junto a su unidad en un bloque ocupado por inmigrantes que deberá desalojar, pero pronto comprobará que, en esa ratonera en la que se ha convertido el bloque, los recién llegados no serán su mayor problema. Y todo ello narrado desde bien cerca y rodado en largos plano-secuencia que no ofrecen respiro al espectador y dotan a la acción de toda la inmediatez que se desea ofrecer.
Además de Natalia de Molina, la cinta cuenta con un buen número de actores africanos y españoles racializados, de entre los cuales destaca la beninesa Bella Agossou, y entre los compañeros de la agente Dani, los siempre desagradables (en sus papeles), Fernando Valdivielso y Francisco Reyes.
Beau tiene miedo, una colosal y desquiciada odisea
Cercado es (cuanto más capaz, más lleno)
de la fruta, el zurrón, casi abortada,
que el tardo otoño deja al blando seno
de la piadosa hierba, encomendada;
la serba, a quien le da rugas el heno,
la pera, de quien fue cuna dorada
la rubia paja, y -pálida tutora-
la niega avara, y pródiga la dora.
Para algunos, quizás bastantes, esta octava real será un galimatías sin pies ni cabeza. Otros reconocerán las palabras de Góngora y sabrán que se trata de la descripción del zurrón lleno de frutas de Polifemo. El culteranismo, o mejor, el gongorismo pretende construir un mundo de belleza verbal y sensorial mediante la intensificación del uso de procedimientos estilísticos que desafían la capacidad intelectiva del receptor, quien debe desentrañar el significado de cada unidad temática sabiendo distinguir y relacionar las figuras estilísticas del texto. Cuando el lector logra descifrar su sentido, comprendiendo bien las figuras presentes en los versos, goza de la satisfacción de la captura de la belleza. Y Ari Aster no es Góngora, pero sí es un autor que se plantea nuevos retos cada vez que emprende una obra, sus propuestas han sido siempre arriesgadas y con Beau tiene miedo alcanza un cénit. Su última película no es una cinta que pueda abarcarse en su totalidad en un primer visionado, cualquier reseña nacida de la lectura en caliente será incompleta. Incluida esta que estoy escribiendo ahora.
Aster ha engendrado un trabajo que le exige al espectador pararse a pensar, algo a lo que ya estamos poco acostumbrados en esta época de consumo rápido en la que importa más estar a la última que detenerse en disfrutar cada detalle. Más que parar el reproductor y analizar, lo que se lleva es ver cualquier producto audiovisual a doble velocidad. Quien mucho abarca poco aprieta, advierte el dicho popular, pero la especialización no está de moda, cualquiera puede verter su opinión subjetiva vendiéndola, además, como juicio categórico en su red social amiga. Hay que agradecerle a Aster su valentía para nadar a contracorriente y apostar por lo pausado en la era de la prisa, por lo reflexivo en un mundo regido por la precipitación, por lo denso cuando los más padecen un auténtico trastorno de déficit de atención.
Con tres largos en su haber, ya podemos hablar de rasgos de autoría y constantes temáticas. Si algo subyace a toda su producción es la disección de las relaciones humanas, las familiares en Hereditary (2018), las de pareja en Midsomar (2019), las maternofiliales en Beau tiene miedo (2023), expuestas siempre en clave de terror, sobre todo en las dos primeras, pero manteniéndose en el ámbito de lo fantástico en su último trabajo. El núcleo del relato es la relación entre una madre freudiana de manual y un hijo incapaz de enfrentar con madurez su control abusivo (hay amores que matan) ni siquiera cuando llega a la edad adulta. Y todo en el seno de una familia judía. No es nuevo bajo el sol el esquema, como no lo es casi ninguna historia,
lo que imprime carácter es la forma de abordarlo. Una de las principales quejas que perlarán los comentarios, profesionales o no, será el lamento por su larga duración, tres horas que en el corte del director habrían sido cuatro. Que la misma temática, psicoanalista incluido, combinando también lo humorístico y lo fantástico, se puede abordar en un lapso más breve, lo prueba Edipo reprimido (Oedipus Wrecks), el segmento de Woody Allen en Historias de Nueva York (1989), un lúcido ejercicio de comicidad inteligente que dura apenas 40 minutos; pero a Aster no le interesaba hacer un sketch, aunque la cinta está trufada de ellos, sino estirar la peripecia del protagonista hasta darle a su circunstancia el carácter de viaje épico.
Y hemos dicho estirar porque ya en 2011 firmaba el corto Beau, siete minutos de nada que condensan el alma de su versión extendida. La película que nos ocupa es la puesta de largo de su idea más querida y que él se había propuesto realizar como debut en el largo. No sabemos que habría sido de Aster si se hubiera cumplido su deseo, pero, probablemente, la crítica lo habría tenido en otra consideración y los fans, seguramente, se hubieran formado expectativas muy distintas de las que los llevarán a su cita con Beau tiene miedo. Los más de diez años en los que la idea ha estado en barbecho la han engrosado, también enriquecido, hasta ver la luz como pieza de enormes proporciones que contiene más capas que círculos tiene el infierno en La divina comedia. La mención a Dante puede no ser gratuita, después de todo también Aster plantea lo iniciático como proceso interior, tan interior que “no se explora tanto la vida de un hombre sino su experiencia, poniendo al espectador en su cabeza, dentro de sus sentimientos, con suerte a un nivel casi celular”, no le interesa el plano objetivo, no quiere contarnos una historia, quiere que la vivamos, “no se trata de seguir su trayectoria sino de experimentar sus recuerdos, sus fantasías, sus miedos” en palabras del director. Aster, como el conejo a Alicia, nos propone que nos dejemos caer en un pozo, del que no avistamos el fin, para que nos sorprenda el país de las maravillas que puede contener la mente. En especial una mente alterada.

Porque Beau, el personaje, es alguien cuyo desarrollo se ha visto seriamente atrofiado: reservado y tímido, no es capaz de superar sus traumas, no ya infantiles, sino embrionarios (desde su salida del útero, con la que arranca el filme, estará marcada la tensión madre-hijo). Aunque adulto, apenas tiene la madurez de un adolescente, y vive encerrado en el circuito de su propia ansiedad. Beau carga con el peso de una madre autoritaria y de un padre ausente, una madre henchida por un amor que, de tan desmesurado, lacera. Y a la que Beau teme constantemente decepcionar. Porque… ¿Y si en cualquier circunstancia toma la decisión incorrecta a ojos de ella? Al comienzo, la decisión que la madre quiere que tome, por encima de todo, es que se suba a un avión y vaya a visitarla, pero entre ellos existen barreras físicas y psicológicas. Beau no está preparado para la aventura de la vida. Su disposición y su temperamento son singularmente inadecuados para las pruebas y desafíos de enfrentarse a su entorno, su familia y su propia vida interior. Joaquin Phoenix lo borda, se diría que su especialidad es encarnar con convicción personajes emocionalmente dislocados. Él como nadie era el indicado para hacer creíble a este protagonista que tiene problemas para demostrar y devolver amor, tan paralizado por su ansiedad, tan atrapado en sí mismo y en la relación edípica, como está. Un adulto herido emocionalmente, que se habrá de ver obligado a emprender una odisea delirante para honrar las voluntades de su progenitora.
Viaje del (anti)héroe en sentido propio, las diecisiete etapas que estableció Joseph Campbell son recorridas, y distorsionadas, en el guion. Especie de picaresca freudiana infernal, como define a la trama el director y, a la postre, también escritor del texto, la película se desarrolla en secciones independientes, con cuatro capítulos principales y dos secuencias adicionales, incluida una retrospectiva en un crucero que consolida la dinámica madre-hijo, para culminar en un enigmático desenlace. Pasamos de un paisaje urbano barriobajero kafkiano a un surrealista suburbio acomodado, para después atravesar el bosque, ese lugar común del terror y espacio de fantasía por excelencia, y llegar como destino a una nueva casa, de diseño acristalado, que bien podría ser el mirador desde el que nos observa, sin perder ojo, la Bruja mala del Oeste. Y asociados al paisaje de la travesía irán aflorando multitud de retóricas, imágenes y conceptos, posiblemente demasiados para ser aprehendidos a simple vista. Sirva como ejemplo una enumeración, no ordenada, de los más obvios. Resalta la vivencia de la culpabilidad, una culpa desmedida que hinca sus raíces en el pecado original, esa mácula previa al nacimiento que entronca con la herencia de las faltas de los padres. Temer la herencia, incluso genética, es una idea que ya se expuso en Hereditary, pero aquí llega más sobredimensionada todavía, con sexos castrados que duermen en los altillos. Porque Beau tiene miedo va un paso más allá que sus precedentes, Aster en ella no se ciñe a lo individual sino que da el salto a lo social, con apuntes a la deshumanización de la vida urbana y a las debilidades del sueño americano y la

familia ideal. Pero no se queda ahí, aún perfora más capas, hasta llegar al inconsciente colectivo junguiano, con un paréntesis animado que es toda una aproximación paródica a las llamadas fábulas de origen, todo un relato fundacional perfumado de Antiguo Testamento. Beau, el hombre del agua (Wassermann es su apellido), va atravesándolo todo en su mente y nosotros quedamos anegados en ella, habituados como estamos a que haya un punto de referencia externo al yo protagonista. Cuando nos desprendemos de la vocación de realismo es cuando empezamos a comprender qué estamos viendo. Y cuando empezamos a desear que no se nos saque de vuelta a la supuesta realidad. Se diría que todo responde a la pregunta que capitanea el carrolliano viaje a través del espejo: “Pero ¿Qué es real? ¿Está Alicia demente o puede realmente viajar entre mundos?”
Sólo podemos concluir: véanla. Pero, sobre todo, repósenla con la parsimonia de un rumiante. Al fin y al cabo, rumiar no se define únicamente como “masticar por segunda vez, volviéndolo a la boca, el alimento que ya estuvo en el depósito que a este efecto tienen algunos animales”, sino que alude también, y, en este caso, sobre todo, a la reflexión pausada y adulta. No rezonguen a bote pronto en redes y dispónganse a disfrutar de una lenta, pero grata, digestión.
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 28 de abril de 2023 *

PLAN 75 (Chie Hayakawa, 2022)
Japón/Francia/Filipinas. Duración: 105 min. Guion: Chie Hayakawa Música: Rémi Boubal Fotografía: Hideho Urata Productoras: Happinet Phantom Studios, Loaded Films, Urban Factory Género: Drama
Reparto: Chieko Baisho, Hayato Isomura, Stefanie Arianne, Yumi Kawai, Taka Takao, Hisako Ôkata, Kazuyoshi Kushida, Yûsaku Mori, Yôko Yano, Mari Nakayama, Motomi Makiguchi, Koshirô Asami, Hiroaki Kawatsure
Sinopsis: En Japón, en un futuro cercano, el envejecimiento de la población se acelera. La película, dirigida por Chie Hayakawa, narra el día a día de una anciana y de otros personajes en una Japón distópica donde el gobierno dicta un plan para que las personas de mayor edad se sometan a una eutanasia voluntaria.

Japón envejece. La pirámide poblacional invertida ya es un hecho en el futuro distópico imaginado por la debutante Chie Hayakawa, un futuro que apenas parece un mañana, acaso porque nuestro hoy ya tiene mucho de distopía. Los ecos de Shichiro Fukazawa y su balada de Narayama parecen saludarnos desde el fondo, si en la novela dos veces adaptada al cine (tan magistral la de Keisuke Kinoshita en 1958 como la de Shohei Imamura en 1983) se parte de una leyenda según la cual aquellos ancianos que ya no puedan servirse por sí mismos y que, por tanto, supongan una carga para el sustento y supervivencia familiar, podrán ser transportados por su primogénito con objeto de hallar el descanso definitivo en la cima del Monte Narayama, en Plan 75 la inspiración parte de las deshumanizadas relaciones en las sociedades (post)modernas, pero, ya sea por tradición, en los clásicos, o ya sea por modernidad, en la ópera prima, se concluye lo mismo: los ancianos son una carga para la economía y hay que buscarles una “solución final”. La misma crítica es la que se escucha, una denuncia de una sociedad que se aleja del humanismo y se erige en salvaguardia de lo económico por encima del sentimiento y de lo personal.
“El “Dejar de pensar” me da mucho miedo” declaraba a la prensa Chie Hayakawa, porque dejar de pensar es la cualidad que nos pone a merced de los intereses de la maquinaria social, de la tutela del Estado convertido en un Leviatán con piel de cordero. “Plan 75”, el programa que propone a los ancianos un acompañamiento logístico y financiero para poner fin a su vida, podría ser más peligroso que la violencia directa porque parece agradable y amable. Con este Soylent Green puesto al día, la directora nos advierte sobre los peligros que supone que el vínculo familiar sea cada vez más débil. La falta de vínculo (no sólo entre la familia, sino también con otras personas/parientes no consanguíneos) es una de las razones que hacen que la gente sea apática con los demás. De la apatía a la insolidaridad solo media una delgada línea. Plan 75 defiende la necesidad de la compasión, no como sentimiento de pena, sino como muestra de ternura y de identificación ante los males de alguien, porque el acompañarnos en nuestros sentimientos es lo único que puede preservarnos de caer bajo las ruedas de la instrumentalización de nuestras propias vidas. Plan 75 es un canto fúnebre, pero no es derrotista, el agridulce final nos deja un regusto de esperanza en el paladar.

Supone el debut en solitario de Chie Hayakawa en la dirección, tras varios cortometrajes y su colaboración en la película Ten Years Japan, una antología de cinco cortometrajes de diferentes directores donde se narraban historias costumbristas de la Japón contemporánea. En Plan 75, Hayakawa ha elegido como protagonista a la veterana Chieko Baishô, actriz con más de 150 apariciones acreditadas en la gran pantalla.
Plan 75 participó en el Festival de Cannes – Un Certain Regard y recibió la Cámara de Oro a Mejor Ópera Prima (Mención especial). Tras Cannes, Plan 75 fue nominada a mejor debut internacional en el Festival de Jerusalem y pudo verse tanto en la sección Contemporary World Cinema del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), como en la sección New Directors del Festival Internacional de Cine de Chicago. Plan 75 también participó en la sección Historias Extraordinarias del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Además de tres galardones en el Festival de Cine de Salónica: FIPRESCI, Alejandro de Oro y Valores Humanos. Participó también en las secciones de Horizontes del Festival de Cine de Karlovy Vary y en la Internacional del de Melbourne. La película fue la elegida para representar a Japón en la edición de los Óscars de 2023.
SISU (Jalmari Helander, 2022)
Finlandia. Duración: 91 min. Guion: Jalmari Helander Música: Juri Seppä, Tuomas Wäinölä Fotografía: Kjell Lagerroos Productoras: Subzero Film Entertainment, Stage 6 Films. Distribuidora: Nordisk Film Género:Western
Reparto: Jorma Tommila, Aksel Hennie, Jack Doolan, Onni Tommila, Mimosa Willamo
Sinopsis: Durante los últimos y desesperados días de la Segunda Guerra Mundial, un solitario buscador de oro (Jorma Tommila) se cruza con los nazis en una retirada al norte de Finlandia. Cuando los nazis le roban el oro, descubren rápidamente que no se han metido con un minero cualquiera. Aunque no existe una traducción directa de la palabra finlandesa «sisu», este legendario ex-comando encarnará lo que significa: una forma de coraje y determinación inimaginables frente a probabilidades abrumadoras. Y no importa lo que los nazis le echen encima, el escuadrón de la muerte de un solo hombre hará todo lo posible por recuperar su oro, aunque eso signifique matar a todos los nazis que se crucen en su camino.
El cine nórdico parece estar convirtiendose en la gran esperanza del cine moderno, en especial de terror. Y si no, al menos, no deja de sorprender al aficionado con desacomplejadas cintas. Y Sisu es una de ellas. Escrita y dirigida por el finlandés Jalmari Helander, quien ya cogió desprevenido al público y jurado del Festival de Sitges de 2010 con su gamberra Rare Exports, que le supuso el premio a la mejor dirección de ese año, vuelve a repetir la jugada y, en esta ocasión, se lleva cuatro premios gordos: película, actor, música y fotografía. Vista por pocos durante el festival, llega ahora a las pantallas este western fuertemente influenciado por Sergio Leone protagonizado por un casi inmortal buscador de oro que se enfrentará a un ejército de nazis. Protagonizada por Jorma Tommila, junto a Aksel Hennie (‘Marte (The Martian)’, ‘The Cloverfield Paradox’), Jack Doolan (‘White Gold’, ‘The Boys’) y Mimosa Willamo, Sisu es una perfecta cinta para un festival como el de Sitges: rápida, divertida, sangrienta e increible. De esas para ver en el cine en comandita dejándose, eso sí, la credibilidad en la puerta. Pero también es una película bella y muy bien rodada, con impresionante banda sonora y una fotografía que refleja las llanuras desoladas a la manera de lienzos animados, cual Monument Valley de John Ford. Pero inundado de sangre.
PDT: Un consejo: vayan a verla y ni se acerquen al, demasiado revelador, tráiler
VAMOS DE ESTRENO * Viernes 14 de abril de 2023 *
RENFIELD (Chris McKay, 2023)
USA. Guion: Robert Kirkman, Ryan Ridley Fotografía: Mitchell Amundsen Compañías: Universal Pictures, Skybound Entertainment Distribuidora: Universal Pictures Género: Comedia
Reparto: Nicholas Hoult, Nicolas Cage, Awkwafina, Ben Schwartz, Adrian Martinez, Ahmed Zakzouk, Shohreh Aghdashloo, Bess Rous, Brandon Scott Jones, Jenna Kanell, Caroline Williams, William Ragsdale, Derek Russo
Sinopsis: Renfield es el torturado asistente del vampiro más narcisista de la historia: Drácula. Renfield se ve obligado a procurarle víctimas a su amo y hacer todo aquello que este le ordene, por inmoral que sea. Pero ahora, tras siglos de servidumbre, Renfield está listo para descubrir si hay vida lejos de la alargada sombra del Príncipe de las Tinieblas. ¿El problema? Que no sabe cómo romper esa relación tóxica.
La nueva propuesta de Chris McKay (La guerra del mañana, Batman: La LEGO película), basada en una idea original de Robert Kirkman, creador de The Walking Dead e Invencible, lejos de ser una película de terror es una cinta de acción. Con terror, claro. Y comedia también, pero sobre todo es una película de acción con un Renfield (Nicholas Hoult), que con tan solo saborear la sangre de un insecto se transforma en un ágil y magnífico luchador.
Y, claro, sale Nicolas Cage.
Un Nicolas Cage que se lo pasa de miedo encarnando al Drácula de Lugosi, pues tanto él como Nicholas Hoult reinterpretan al vampiro y al Renfield de la película de 1931, que interpretó, en el caso del segundo, Dwight Frye. Así, el film contiene bastantes guiños al de Tod Browning, algunos evidentes y otros mucho menos, destinados a los que conocen en profundidad la película clásica. Renfield también cuenta con la participación de Awkwafina, que interpreta a una deslenguada policía marcada por el asesinato de su padre, también agente de la ley.
Desde el primer plano se desata la acción, ajustada al tipo de espectador al que va destinada la cinta. Con muchas peleas y una cámara desbordada que, lamentáblemente, no se detendrá demasiado en la abundante sangre y el gore por lo que, en general y a pesar de la violencia, el film es un producto (casi) apto para menores. Nicolas Cage en su rol de Drácula resulta convincente y su interpretación ajustada al tono de la película. Además, por mucho histrión que sea, más lo era, a pesar de nuestra inquebrantable admiración, Bela Lugosi.
Renfield no pasará, seguramente, al rico canon cinematográfico de Drácula, pero sí que resultará imprescindible para los -extraños- fans de Nicolas Cage y para todo aquel que quiera pasar un rato delicioso con una cinta que, por suerte, tiene una duración bastante ajustada a la duración del chiste, que incluso contenía, y se llegó a rodar, un número de música y baile que, descartado, posiblemente quedará para su edición doméstica. De haberla, claro.

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