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Queremos ver La Casa Muda en pantalla grande
Si tuviera que decir cuál ha sido el mayor adelanto de las últimas cuatro décadas, no vacilaría ni un instante: sin duda, Internet. Y no es que no hayan habido otros progresos científicos y tecnológicos igual de importantes, pero es que la clave para la supervivencia, desde que aparecieron los primeros microorganismos unicelulares, ha sido la información acompañada de la comunicación cuando la perpetuación de la vida optó por la vía sexual. Tanto la información como la comunicación han visto su máximo desarrollo hasta el momento gracias a la red. Gracias a Internet llegamos a conocer lo que nunca habríamos soñado: ¿cómo habríamos podido saber si no de las interesantes propuestas de terror que se nos ofrecen desde Uruguay?
Internet nos ha permitido informarnos sobre La Casa Muda
y comunicarnos con su productor, Gustavo Rojo, sin salir de nuestro estudio: La red está siendo la gran aliada de “La casa muda”. Hemos logrado despertar el interés de muchísimas personas con el teaser tráiler y una mínima información a lo largo y ancho del planeta, y todo gracias a internet. Sabíamos que iba a resultar intrigante para el espectador, pero nunca imaginamos la repercusión que ha tenido y los diferentes lugares que han informado acerca del film. Muchísimos países de América incluido Estados Unidos, España, Dinamarca, Francia, Inglaterra, Italia, Polonia, Rusia, Japón, por nombrarte los países más importantes que han hablado de “La casa muda”. ¡Es realmente increíble! Gracias a internet muchísimas distribuidoras importantes se fijaron en nosotros, que hubiese sido imposible llegar de otra forma. También nos sucedió algo parecido con los festivales. Hemos recibido invitación de festivales en los cuales creíamos que iba a ser muy difícil ingresar.
Gustavo Rojo
es un reputado productor de la televisión uruguaya cofundador de Contenidos TV al lado de Fernando Laureiro y Conrado Polvarini, juntos se han enfrentado a los problemas de hacerse un lugar en la televisión, es difícil, sobre todo por el bajo costo con el que se cuenta. Eso te lleva a tener que buscar un camino más original para poder producir;la televisión uruguaya es un complemento de los programas argentinos. La mayoría de los éxitos televisivos provienen de Argentina, ya que ellos cuentan con un presupuesto absolutamente superior al que nosotros contamos, y por lo tanto les permite realizar grandes shows y ficción sin ningún tipo de problemas. Entre sus trabajos destacan Cámara testigo, Fuera de Foco, Ciudad Oculta y, sobre todo, Vidas: Orgulloso me siento de todas las producciones que hemos realizado. Junto con mis dos socios en Contenidos TV (mi productora de televisión), Fernando Laureiro y Conrado Polvarini, hemos recorrido un largo camino de programas exitosos a nivel local. En estos seis años hemos ganados importantes premios a nivel local, y sobre todo la fidelidad de la audiencia y de los sponsor. Logramos imponer la marca “Contenidos” en un país donde es difícil imponer una empresa de comunicación. Si tengo que destacar alguno en particular seria el docu-reality llamado “Vidas”, ya que logró un hito en nuestra televisión como lo fue ingresar al catálogo latino de la cadena Turner, algo que me llena de orgullo, sin dudas. Esperando repetir el éxito de Vidas la productora se halla inmersa en el proyecto de una serie de ficción titulada Adicciones como su nombre lo indica, será un ciclo unitario que en cada capítulo, hasta un total de 13, abordará una historia vinculada a determinada adicción, pero sin dudas que el gran proyecto para el 2010 es dar el salto al exterior. El ejemplo de “Vidas” es un aliciente para intentar que Contenidos TV pueda internacionalizarse. Pero son más los proyectos ahora que su acción se ha extendido al cine: A nivel cinematográfico “La casa muda” me quita la mitad del año, ya que estamos planeando una estrategia de festivales para lograr sacarle el mejor rédito al film. También estamos trabajando junto a Gustavo Hernández en un proyecto bastante parecido a “La casa muda”, pero intentaremos lograr un film más real, más crudo. La Casa Muda no ha salido del laboratorio de Contenidos TV, sin embargo, sino de Tokio Films, Tokio nació con la doble necesidad, por un lado yo junto a mis socios de Contenidos TV teníamos la necesidad de crear un departamento publicitario ya que basado en el éxito como productores televisivos comenzaban a aparecer diferentes posibilidades de hacer publicidad. Y por otro lado, Gustavo Hernández ya tenía una vasta carrera como director de diferentes productoras del Uruguay y quería comenzar un camino propio. Se juntaron ambas necesidades y nació Tokio Films.
Y Tokio Films ya se ha hecho con un lugar en el mundo de la publicidad con videoclips como Las decimas de la banda La Trampa:
O Un Frasco de La Vela Puerca:
Justo es que ahora les llegue el éxito en el cine sobre todo por haberse atrevido a debutar con un proyecto arriesgadamente vanguardista: Hay quien cree que es mejor estar establecido para comenzar a experimentar. Yo creo que hay que hacer lo que a uno le haga feliz, mas allá del momento en donde se encuentra. Nosotros decidimos experimentar olvidándonos de que era nuestra primer película, simplemente lo hicimos por el placer de filmar. De lo contrario, no hubiese sido placentera.
Desde aquí brindamos nuestro modesto apoyo a La Casa Muda que se nos anuncia con este prometedor teaser trailer:
Una cinta de terror innovadora que nos llega desde una país en el que apenas hay tradición en el género. Aquí en Uruguay no hay tradición de hacer cine de género, básicamente las películas que se producen se ubican dentro del llamado “Cine latinoamericano»con todo lo que ello conlleva. Los pocos intentos que ha habido han sido de manera demasiada amateur. El caso de Federico Álvarez es un caso muy particular. Hay personas que tienen la suerte de estar en el momento justo y en lugar indicado. Pues un poco de eso creo que le paso. Sin dudas que el corto es maravilloso y cuenta con efectos increíbles, pero he visto resultados tan o más imponentes que el de “Ataque de pánico” y no pasó nada. Sin embargo, es algo sumamente positivo lo ocurrido, ya que ubicó a Uruguay en el mapa cinematográfico mundial por primera vez, y no es poca cosa. Gustavo Rojo se confiesa fanático del género desde su adolescencia, recuerdo con mucho cariño películas como la saga de “Friday the 13th”, o “A Nightmare On Elm Street”, u otras menos conocidas como “Slaughter High” o “Children of the corn”. Por esos años los videoclubes manejaban el formato VHS, y recuerdo haber visto todas las películas que se encontraban en las góndolas del género terror. Luego, con el tiempo dejé el terror de un lado para centrarme en otro tipo de cine, mas de autor. Pero en los últimos años, retomé las películas del género (sobre todo del cine asiático), y sin proponérmelo volví a consumir mucho terror. En estos momentos estoy fascinado con el terror francés, con la corriente denominada “Nouvelle Horreur Vague”, que maneja una nueva escala de terror, dejando de lado lo sobrenatural, o los locos con motosierras y máscaras, para transitar por un miedo más perverso y actual: el del intruso. Su película ha tenido un coste de producción de aproximadamente 6000 dólares
y está basada en hechos reales acontecidos en la década de los 40. En el año 1944 en el poblado de Godoy, cercano a Montevideo, se hallaron en un caserón solitario los cuerpos de dos hombres atrozmente mutilados. El caso no fue resuelto y aumenta su misterio la presencia de varias fotografías , tomadas con una Polaroid, junto a los cadáveres. La prensa se hizo eco de la noticia y con el tiempo derivó en leyenda urbana de transmisión oral. Mas allá de mi afición con el cine de terror, también soy una persona que le gusta mucho escuchar cuentos sobre sucesos extraños, y más si se desarrollaron en Uruguay. Esa pasión es compartida con Gustavo Hernández (director), y en más de una ocasión hemos pasado horas compartiendo diferentes relatos del estilo. En una de esas oportunidades, recuerdo que me contó la historia en la cual basamos la película. No se me ocurrió a mi solo, se nos ocurrió a los dos. Yo hacía tiempo que le insistía a Gustavo que teníamos que hacer una película de terror. Lo conozco desde hace años, y sabía que podíamos hacer algo sumamente interesante, ya que él cuenta con un talento innato que no había sido explotado en un largometraje. Y el terror permite, por encima del resto de los géneros, experimentar, y con ese argumento traté de convencerlo para que su debut sea con un film de terror. A él siempre le gustó esa historia, y a partir de ese momento nos sentamos a escribirla.
Una doble afición está detrás de esta incursión en el terror, pero también las ganas de experimentar de su director, Gustavo Hernández,
como nos informa su productor: Yo soy fanático del género y Hernández quería experimental. Y que mejor genero para experimentar que el del terror. Gustavo Hernández es egresado de la Escuela de Cine del Uruguay en el año 2002 como Realizador Cinematográfico. Se distingue por un ágil manejo narrativo y visual, destacando una sutil elaboración de los personajes en el campo actoral. Dirigió una decenas de cortometrajes, que fueron premiados en distintos festivales del mundo por sus síntesis narrativa y el empleo del humor (La Carta, Informes, El Corazón Delator, etc). Declaraba recientemente al blog Tengo Boca y no puedo gritar sobre el rodaje: Fueron cuatro días de rodajes muy intensos, donde cada uno de nosotros pasó por distintas emociones, desde la frustración a la alegría. La idea del plano secuencia surge por lo limitado del presupuesto (6.000 dólares americanos). Un amigo del fotógrafo tenía esa cámara y la prestaba para el rodaje. Entonces empezamos a estudiar sus tributos y los resultados fueron sorprendentes. Todo un hallazgo que nos simplificó el trabajo, ya que por las dimensiones de la cámara se podía mover fácilmente de un lugar al otro. Nos daba mucha libertad y su sensibilidad nos hacía gastar mucho menos dinero en luces. La película fue fotografiada por Pedro Luque con dos faroles y unos pocos tubos de luz, logrando un look fantástico. Así nos cuenta una de las innovaciones que nos hace tener deseos de ver la película y analizar sus resultados: está integramente rodada con una cámara de fotos (Canon EOS 5D MarkII) con capacidad para grabar en HD a 30 fotogramas/segundo lo que la convierte en el primer film latinoamericano, y el segundo film en el mundo, en grabarse con este método.
Ni que decir tiene que con este recurso se abaratan los costes y abre un camino que pueden recorrer los jóvenes realizadores, pudiendo así redundar en un aumento de la producción con la consecuente repercusión sobre los aficionados al género. Por otra parte el uso de una cámara fotográfica es el que ha permitido consumar el viejo sueño de Hitchcock, que en La Soga (Rope, 1948) trató de narrar la historia en un sólo plano, esa es la mayor apuesta de Hernández: ha construido La Casa Muda con un sólo plano secuencia de 78 minutos, siendo la primera vez que esta estrategia se usa en una película de terror.
Lo que hace atractiva La Casa Muda es esta identidad absoluta entre el tiempo de acción y el tiempo de proyección cosa que implica que las imágenes estén en presente única y exclusivamente. El presente, en opinión de Deleuze (La Imagen tiempo, Paidós Comunicación, Barcelona, 1987), es el tiempo de la imagen cinematógrafica, pero la coincidencia entre acción y proyección logra que ese presente sea también el de los espectadores.
El pánico que va experimentando el personaje es el que en tiempo real experimenta el público. Rodar en un solo plano sin cortes exige un exhaustivo trabajo de planificación previa de la secuencia y se convierte en todo un reto interpretativo, pocos actores podrán ser capaces de sostener su interpretación durante tanto tiempo en una toma (en los cuatro días que duró el rodaje se rodaron hasta 14 tomas) de ahí que el trabajo de casting fuera especialmente importante: Fue un proceso difícil, en el cual tuve muchas dudas, pero me dejé llevar por la intuición de Gustavo Hernández, y la verdad es que no se equivocó. Florencia Colucci (la protagonista) hace un trabajo magnifico en el film, al igual que Gustavo Alonso y Abel Tripaldi, que son excelente profesionales, y lo demostraron en el rodaje. 
Florencia Colucci confesaba en una entrevista haber llegado a sentir miedo de verdad y refería la anécdota de que ese mismo miedo acabó afectando a algunos miembros del equipo quienes no se atrevían a subir solos al primer piso del que, se supone en la ficción, procede la amenaza. La Casa Muda pues no es una cinta más sobre el viejo tópico de la casa encantada, es un thriller de terror piscológico que va a ser compartido en todo momento por el espectador en el propio tiempo vital que pase en la sala, es un rizar el rizo del concepto de catarsis y comunión con la obra contemplada.
Queremos ver La Casa Muda en pantalla grande, ya lo anunciamos en el título y pensamos que una buena manera de lograrlo es usar la red como amplificador del antiguo boca a boca, si los señores de Dreamwork lo inventaron y nos lo hiciero tragar para Paranormal Activity, ¿por qué no orquestar uno de verdad aprovechando la fuerza que a todos los usuarios nos da la Web 2.0? Así nos alienta Gustavo Rojo: Antes quiero agradecer a la infinidad de blogs y websites que ya han confiado en nosotros, como vosotros. Sin todos ustedes todo esto que nos está sucediendo hubiese sido imposible. Y nos pusieron en tamaña responsabilidad!! Sobre todo decirles que “La casa muda” es una nueva experiencia cinematográfica, Intentamos que el espectador comparta los sentimientos de la protagonista y logre sentir el mismo miedo al mismo tiempo. MIEDO REAL EN TIEMPO REAL, después no digan que no se lo advertimos!!
Empieza la cuenta atrás: mañana se estrena La Herencia Valdemar ¡¡¡Y ya tenemos entradas!!!
Llega uno de los estrenos más esperados por todos los admiradores de Naschy, mañana se estrena en toda España La Herencia Valdemar en la que podremos disfrutar de la última interpretación de Paul Naschy. Esta película no se ha apuntado al carro de las subvenciones, es una de las pocas películas que se lanza al mercado sin financiación pública y el mérito es doble porque se trata de un díptico cuya segunda parte se estrenará en el próximo Festival de Sitges (estad atentos porque este año hay una ligera modificación de las fechas). También los amantes de Lovecraft tienen la mirada puesta en ella, ¿será esta la primera adaptación que logrará recoger el rico mundo del autor de Providence? Eso y más cosas os las contaremos en los próximos días, de momento os dejamos el excelente reportaje que José Arce ha publicado en la Butaca sobre la presentación oficial de la película en Madrid:
«El cine Callao, una de las últimas fortalezas de la Gran Vía madrileña, ha acogido esta mañana la rueda de prensa de “La herencia Valdemar”, propuesta inédita ─por lo colosal─ de nuestra industria. Ha comparecido ante los medios su director y guionista,José Luis Alemán, acompañado de buena parte de su elenco protagonista: Óscar Jaenada, Laia Marull, Daniele Liotti, Eusebio Poncela, Paco Maestre y Rodolfo Sancho, una charla en la que el cineasta debutante ha centrado el interés de los compañeros. El motivo principal se halla en los 13 millones de presupuesto, logrado al margen de subvenciones y ayudas públicas, de este díptico ambientado en el universo de Lovecraft, cuya primera entrega llega a las salas este viernes; la segunda tiene prevista su puesta de largo en el próximo Festival de Sitges. «Ha sido una odisea, pero estoy encantado con el resultado ─ha comentado Alemán─
. Estoy muy agradecido a mi equipo técnico y artístico, sin cuyo esfuerzo no habría sido posible llevar nuestro proyecto a cabo. Hemos intentado darlo todo para crear la primera saga fantástica del cine español, dedicada a un terror muy suave, muy romántico, que esperamos atraiga a la gente en un momento lleno de horrores bruscos y violentos».
«Mantenerse al margen de ayudas públicas ─ha explicado─ responde a nuestro ideal de tener una total libertad a la hora de trabajar. Esperar para conseguirlas lo habría retrasado todo enormemente. Y creo que hemos abierto un camino que otros deberían seguir; he encontrado a mucha gente deseosa de invertir en proyectos cinematográficos, de ayudar a crear, y todos deberían saberlo». El film supone, además, el testamento fílmico de nuestro legendario Paul Naschy, en el que ha sido su último papel de ficción: «más allá de ser una figura importantísima para todos, su calidad humana era gigantesca. Ha sido una gozada poder contar con él, y la verdad es que podría hacer un monólogo hablando sobre su persona. Ya estaba enfermo cuando rodamos, y se entregó al máximo, era una persona increíble». Y el otro gran nombre de la propuesta, H.P. Lovecraft: «es un escritor muy difícil de adaptar ─ha expuesto el director─. Es muy descriptivo, muy denso y complicado. La idea ha sido coger la esencia de su obra y adaptarla a un guión libre, adornado con elementos históricos que aporten credibilidad y riqueza a la producción. El resultado ha sido muy cuidado, esperamos que guste…».
A la espera de la respuesta del público, los que se han mostrado abiertamente encantados han sido los actores que arropaban al responsable de la película. Daniele Liotti se ha referido a la filmación como «una experiencia inolvidable. El guión me sorprendió muchísimo, es un género que no abunda en Italia y nunca había tenido la oportunidad de tratar. Es distinto, especial. Y he podido colaborar con alguien tan grande como Paul Naschy, eso no tiene precio»; a su lado, Laia Marull sostenía que «ha sido tremendo, todo este trabajo de producción, una ambientación tan increíble, no estoy acostumbrada a todo esto. No tengo palabras». El que sí las tenía era Paco Maestre, «agradecido en extremo a José Luis por esta oportunidad. No trabajo demasiado en cine, y el terror para mí siempre ha sido una de mis grandes debilidades. Dar vida a una leyenda como Aleister Crowley ha sido un reto y un placer, me he esforzado todo lo que he podido para aportar naturalidad al personaje, para hacerlo verosímil».
Los últimos en tomar la palabra han sido los intérpretes que más peso tienen en la secuela, de la que omitiremos toda información para mantener la sorpresa. Óscar Jaenada también ha querido alabar el esfuerzo del cineasta, «que ha conseguido algo muy difícil, unir a un elenco virgen en este campo cinematográfico. Hemos hablado mucho, discutido mucho, aprendido mucho. Y ver la entrega y la pasión de José Luis Alemán demuestra que lo más importante está en el corazón y en el cariño por lo que haces, no en la cartera»; por su parte, Eusebio Poncela, que se ha confesado «adicto a los directores noveles», ha hecho hincapié en «el enorme talento de José Luis, una de las personas más amables y maravillosas que he conocido en mi vida». El último en hablar, Rodolfo Sancho, que ha subrayado «lo atípico de una propuesta como esta, que aúna terror, thriller, fantástico… es una gozada, de verdad». Una vez llegue a nuestro circuito, “La herencia Valdemar” iniciará un recorrido ─exitoso, a buen seguro─ por festivales de Estados Unidos, Brasil, Alemania, Portugal, Amsterdam o Canadá, países que han reclamado este título para engrandecer sus carteles y secciones competitivas. A la espera de que Cthulhu muestre todo su esplendor en una secuela para la que contamos las horas, le deseamos toda la suerte del mundo de cara a la taquilla y a su carrera más allá de nuestras fronteras, donde esperan con las puertas abiertas una invitación al cine de género de calidad que aquí no ha gozado del favor de quienes tienen que velar por nuestra industria. Peor para ellos.
Foto :Ralf Pascual
Aunque estábamos invitados a la presentación en Madrid no pudimos acudir por vivir en Barcelona asolados por el paro y las circunstancias. Pero mañana a las 6’10 en punto nos resarciremos acudiendo al estreno en Barcelona. Será sin duda toda una experiencia y pensamos contárosla.
Lo más esperado: Número 9
Mientras esperamos el estreno de Alice en Wonderland para volver a sumarnos al bando de críticos radicales de Tim Burton o en el de los admiradores acérrimos (que todo puede ser), iremos abriendo boca con su producción Número 9 recién nazca el 2010.
El primero de enero nos traerá la más esperada cita navideña con las películas de animación, y es que no hay Navidad que se precie en la que pueda faltar el visionado de una cinta de este género. Películas para todos los públicos, aunque Número 9 lo es algo menos por su estética steampunk y su reflexión que harán quizás que los más pequeños se cansen de la proyección, eso sí, estos muñecos de trapo harán sus delicias
. El steampunk, género literario de la ciencia-ficción gestado por escritores cyberpunk, parte del supuesto o what if sobre qué hubiera ocurrido si a finales del siglo XIX la tecnología hubiera tomado otros caminos, evolucionando la derivada del vapor (steam), y la repercusión que hubiera ocasionado en toda la sociedad. En Número 9 no hay esta ida hacia el siglo XIX (más bien se inclina hacia el derivado residuopunk) pero la película de Shane Acker (prolongación de su corto homónimo nominado al Oscar en 2004) comparte su estética de convertir lo viejo en nuevo y lo nuevo en antiguo, y ese signo distintivo más externo como son las gafas de aviador que llevan todos los personajes.
Número 9 (con voz de Elijah Wood) es la última criatura a la que infundió vida un científico poco antes de que ocurriera la catástrofe generada por la Gran Máquina. La Gran Máquina activa y aporta energía a las máquinas que se han alzado contra la raza humana, diezmando a la población, antes de empezar a apagarse. Acker nos trae ecos de un ludismo puesto al día y es que en nuestro mundo de hoy la presencia de la tecnología es constante (tú que me lees y yo que te escribo para comunicarnos a través del filtro cibernético lo sabemos muy bien) y la inquietud sobre cómo está cambiando las relaciones humanas, así como los efectos de la sobredosis de información es pan nuestro de cada día. Poniéndonos pedantes recordaremos que Heidegger en La pregunta por la técnica concluía que sólo un dios podrá salvarnos, Acker no llega tan lejos, el apocalipsis que nos muestra quedará conjurado por ese grupo de pequeños seres, Número 9 y sus compañeros, que salvarán lo que queda de civilización.
Número 9 demuestra tener madera de líder y cualidades que quizá le ayuden a sobrevivir e incluso a prosperar. Los demás miembros del grupo son Número 1 (Christopher Plummer), un veterano de la guerra, de carácter dominante y líder del grupo hasta la fecha; Número 2 (Martin Landau), un generoso y ahora frágil inventor; Número 3 y Número 4, gemelos de una gran erudición que se comunican sin palabras y sobre todo entre sí; Número 5 (John C. Reilly), un inquebrantable ingeniero; Número 6 (Crispin Glover), un artista errático atormentado por las visiones; Número 7 (Jennifer Connelly), una valiente guerrera autosuficiente, y Número 8 (Fred Tatasciore), el musculoso y no muy listo guardaespaldas de Número 1. Con tipos que casi parecen sacados de la teoría de los eneagramas la película, como es común al cine animado que no se pretende para niños, nos hace ver cómo los valores más básicos son los que pueden dar un vuelco a los aspectos más negativos del progreso y, también como siempre, se alcanza finalmente un happy end ( y quienes ya la han visto aseguran que el final nos dejará con ganas de volverla a ver).
Más allá de sus aspectos más reflexivos, la perfecta factura técnica y visual nos prometen raudales de diversión. Así, como en todas las navidades, saldremos del cine con la ilusión de que las ganas de vivir y luchar por una causa en común son suficientes para poder cambiar el mundo. ¿Será esta película el AntZ (Hormigaz en España, 1998, Eric Darnell y Tim Johnson) de la nueva década de nuestro siglo? Yo espero que sí.
Lo más esperado:Circo de los extraños, el ayudante del vampiro
Desde la tormentosa noche del 19 de junio de 1816, en la que unos jóvenes románticos inventaron historias de terror al claroscuro del hogar de Villa Diodati hasta hoy, ha llovido bastante pese a las sequías.
La criatura más célebre de las que se alumbraron al calor de los truenos fue Frankenstein, el competidor directo de Drácula desde los tiempos de Boris Karloff y Bela Lugosi. Pero ya nació un vampiro: el de Polidori (http://www.letrasperdidas.galeon.com/consagrados/c_polidori01.htm) atribuido en un principio a Lord Byron. La confusión de la autoría es casi lo más destacable de esta obrita, sin embargo hay que reconocerle otro mérito: el de haber alumbrado el canon del vampiro gótico sobre el que habría de cimentarse luego el cine. 
Desde Bela Lugosi a Gary Oldman; desde el estilizado Drácula de la Universal, envuelto por la seductora decadencia del simbolismo, hasta el de Coppola
que quiso acabar con algunos tópicos adheridos por el arte a la leyenda de los strigoi o moroi (a la vez que homenajear al cine creador de fantasmas).
Y ello pasando por esa criatura brutal y feroz que nos presentó la Hammer a través del rostro caracterizado de Christofer Lee.
La década de los noventa nos trajo una línea distinta, paralela a la tradicional que hemos resumido, y que podríamos llamar la de los vampiros de diseño: productos pensados para consumidores de palomitas varios y diversos. Con Entrevista con un vampiro (Interview with the Vampire, 1994), de la que mi memoria había querido olvidar que fue dirigida por Neil Jordan, llegaban a nuestras pantallas un plantel de vampiros guaperas, de ambigua sexualidad como la del Brad Pitt pardillo de aquel entonces (hay actores que ganan con el tiempo como los buenos coñacs), ideados para ser convertidos en macropósters para decorar la habitación y las fantasías eróticas de jovencitas adolescentes. Desde el grandes ventas folletinesco de Anne Rice al de Stephenie Meyer sólo va un suspiro pánfilo y de la cinta de Jordan a la de Catherine Hardwicke un pendiente de degeneración. 
No correrá quien les escribe a hacer cola en los cines (ni en la mula) para ingerir las sucesivas entregas de la saga Crepúsculo (Twilight, 2008).
¿Por qué entonces anuncio como esperado El circo de los extraños (Cirque Du Freak: The Vampire’s Assistant, 2009). De entrada el film de Paul Weitz también parece dirigido al público más joven, con esa historia de un adolescente de vida vulgar que se verá inmerso en un mar del mundo oscuro por la llegada de una Parada de los Monstruos puesta al día. Y también se basa en una saga de grandes ventas, en este caso La Saga de Darren Shan, como la conocen sus seguidores, otra de esas enrevesadas series fantásticas. Tal vez sea porque Weitz nos hizo pasar buenos ratos con American Pie; o la presencia del siempre solvente John C. Reilly; o el morbo de ver a la estupenda Salma Hayeck luciendo barba (¿No se conformó con lucir el bigote de Frida?).
Pero es más bien por lo que promete la puesta en escena, esa atmósfera feérica de colores esfumados, y la presencia de los monstruos que nos remiten de nuevo a Browning y parecen prometer una mestizaje entre lo clásico y lo moderno que siempre será bien recibido en esta casa. Nos hallamos ante una cinta de aventuras que promete sano entretenimiento, con un personaje más próximo a Harry Potter que a esos engominados vampiros de diseño. Y es que hay Best Sellers y Best Sellers, y películas palomiteras y películas palomiteras. Esta nos promete una buena dosis de evasión y entretenimiento, si no vean unas cuantas escenas seleccionadas por los chicos del Canal Viso Trailers:
En febrero confirmaremos si no nos ha engañado el instinto. Os despido con el trailer oficial subtitulado en español:






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