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Fran Mateu dirigirá el corto de terror Hidden Devil
Javier Botet (REC, Mama) y Javier Bódalo (El Espinazo del Diablo, Promoción Fantasma) formarán parte del reparto de Hidden Devil, un ambicioso cortometraje de terror y mitología fantástica que se rodará el próximo año.
Los actores, que ya trabajaron juntos en Su majestad Minor de Jean-Jacques Annaud, volverán a compartir planos en Hidden Devil, un ambicioso cortometraje de género fantástico dirigido por Fran Mateu y producido por Cafetico Films S.L. Se trata del segundo proyecto del director, que con su anterior trabajo, Historia Muerta, cosechó diversos premios, nominaciones (incluida el Méliès) y exhibiciones en unos 130 festivales de todo el mundo.
Javier Botet interpretó a la niña Medeiros en las sagas de REC, a la inquietante «mamá» de la película Mama, de Andrés Muschietti, o al personaje de Luismi en Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia. Su trabajo actoral se extiende en muchos otros títulos como La chispa de la vida, Balada triste de trompeta, Al final todos mueren (donde también dirigió un fragmento), Gente en sitios, o su reciente trabajo en Crimson Peak, la nueva película de Guillermo del Toro, que se estrenará el próximo año.
Javier Bódalo interpretó a Pepito en La hora de los valientes, de Antonio Mercero, y ha trabajado en títulos como El espinazo del diablo, de Guillermo del Toro, Promoción fantasma, de Javier Ruiz Caldera, o en la reciente Faraday, de Norberto Ramos del Val. En televisión ha participado en series como Los Serrano, Hospital Central, Cuéntame cómo pasó, El secreto de Puente Viejo, Águila Roja o Los misterios de Laura.
El equipo de Hidden Devil aún no ha anunciado el resto del reparto, aunque han afirmado que aún habrá más sorpresas dentro del fantástico elenco de esta historia que se rodará el próximo año. Hasta entonces, la productora seguirá con los preparativos e iniciará una campaña crowdfunding después del verano donde el público también podrá formar parte de este proyecto mediante la adquisición de productos, de edición limitada, que orbitarán alrededor del mundo de Hidden Devil.
Todas las novedades del cortometraje se podrán seguir desde su web oficial www.hiddendevil.com
Sitges 2013: Faraday o como ser moderno y no morir en el intento
Si te emocionaste cuando Marco encontró a su madre, necesitas un plan, nos recuerda Bankia desde su divertidamente agresiva campaña publicitaria. Bien, pues si además eres de los que todavía cree que cualquier bollo pequeño, hecho y presentado en molde de papel rizado, es una magdalena, has perdido el tren de lo moderno. Para estar al día hay que tener muy claras las diferencias entre magdalenas, muffins y cupcakes, y, por supuesto, ser fan de estos últimos. Siguiendo con los condicionales, si no has probado un cupcake, no entenderás la broma que es Faraday, la última película de Norberto Ramos del Val, apta especialmente para modernos que se ríen de sí mismos.
Faraday nos cuenta la historia de un telequinésico (Javier Bódalo) que desde niño ha estado interesado por el más allá, pero que está perdiendo la fe en lo paranormal. Mientras Pati (Diana Gómez), su novia, a la que conoció vía redes sociales, aspira a ser una estrella de internet con su videoblog dedicado a las recetas de cupcakes. Ambos se irán a vivir juntos cuando Joana (), auténtica triunfadora en la red de redes, les pasa un contacto para alquilar un piso céntrico y extrañamente barato. Pronto descubren que ese precio asequible se debe a que el piso está habitado por el fantasma de Sonia, una pokera que murió junto a su hermano en la vivienda. Todo este dislate tiene como fondo el Madrid más hipster. Un argumento que hace prever la combinación de ironía y absurdo que efectivamente definen la cinta.
Definida por sus artífices como comedia paranormal, tiene mucho más de comedia generacional puesto que mediante la sátira quiere hacerse eco de la superficialidad del mundo contemporáneo que está más allá de la postmodernidad. Con formato de falso documental, Faraday explora las características más populares de nuestro tiempo, al menos las de una generación, desde la omnipresencia de las redes sociales, el peso de Internet, hasta la telerealidad y la parodia de los medios de comunicación. El filme se camufla de parodia-homenaje del cine de terror para llevarnos hasta la crítica satírica del mundo hiperconectado que vivimos con el trasfondo de la ironía sobre lo hipster, esa tendencia que ha sido definida como el último movimiento urbano del siglo XXI. Un reflejo todo ello de la gran crisis que vivimos, rodado en tiempos y condiciones de crisis.
El problema de Faraday es que quizás queda encerrada en las bromas privadas de quienes más coinciden con aquello que retrata y sobre lo que ironiza. Si no eres un moderno, probablemente te perderás más de la mitad de las referencias, incluso cuando vienen bajo la forma de cameos (más de treinta según fuentes), se diría que es un ejercicio de crítica endogámico. Hipsters riéndose de ellos mismos, en una actitud que les hace aún más puros, porque llevarse a sí mismos la contraria es lo que más les permite tener esas señas de identidad. En suma, burlarse de lo hipster es ser todavía más hipster.
Con todo y sus peros Faraday se deja ver como una demostración de que es posible hacer cine fuera de los circuitos más convencionales y que esa apuesta por el bajo presupuesto (odíamos la etiqueta low cost) puede ser el mejor medio para alumbrar obras personales e intransferibles.




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