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Las lecturas de Serendipia: ‘Two-Fisted Tales’ Vol. 2

TWO-FISTED TALES VOL. 2


Diábolo Ediciones. Encuadernación en tapa dura.

Formato magazine, 216 páginas a todo color


Una nueva entrega del cómic bélico Two-Fisted Tales. Pero un cómic bélico que, como no podría ser de otra forma, es totalmente atípico y más al tener ya a Harvey Kurtzman con el control total de los guiones, en los que como veremos no siempre tira hacia el bando ganador o propio, resultando ser sus páginas antibélicas.

Cuando sale a la venta Two-Fisted Tales en noviembre de 1950, todavía estaba caliente el fin de la II Guerra Mundial y en junio de ese mismo año America se metía en un nuevo conflicto contra Corea del Norte. EC tenía en las calles los tres cómics dedicados al terror, dos de Ciencia Ficción, Shock Suspenstories y también acababa de aparecer Mad. Así que el cómic bélico fue más que bien recibido y tuvo una larga vida que se prolongó hasta el número 41, de febrero-marzo de 1954, con el conflicto bélico ya concluido.

En este segundo tomo ya tenemos a Harvey Kurtzman como único guionista, cuya dedicación repercutirá en su trabajo, por lo que a partir del número 26 dejará de ilustrar la habitual tercera historieta. Eso sí, continuará realizando todas las portadas. En las páginas de este segundo tomo disfrutaremos de un equipo de ilustradores excepcional compuesto por Jack Davis, Wally Wood, John Severin en solitario o asistido por Bill Elder, además del propio Kurtzman, un grupo de ilustradores sin lugar a duda, insuperable y que, además, sabían de lo que hablaban, pues como se escribe en la sección de correo del lector (Correo de combate), durante la II Guerra Mundial «Severin fue soldado en el Pacífico, Elder entró en combate en Alemania y Bélgica, Davis sirvió en la Marina en el Pacífico, Woody fue marinero mercante y paracaidista y Kurtzman estuvo con la infantería estadounidense«. Cabe destacar que aunque la mayoría de los guiones se sitúan en la guerra de Corea, que es la que se estaba desarrollándose, también se comienzan a publicar historietas ambientadas en otros conflictos, algunas basadas en hecho reales e incluso números monográficos centrados en una única situación. Finalmente, destacar el prólogo de Rocco Versaci, uno de los más completos publicados en estos tomos, pues más allá de las primeras hojas, se extiende comentando cada uno de los números al final de los mismos a modo de epílogo.

Dave Berg (12 de junio de 1920 en Brooklyn-17 de mayo de 2002 en Marina del Rey, California)

Berg mostró talentos artísticos tempranos, asistiendo al Pratt Institute cuando tenía 12 años y más tarde estudiando en Cooper Union . Sirvió un período de tiempo en las Fuerzas Aéreas del Ejército . En 1940, se unió al estudio de Will Eisner, donde escribió y dibujó para la línea Quality Comics. El trabajo de Berg también apareció en Dell Comics Fawcett Publications. A partir de mediados de la década de 1940, trabajó con Stan Lee en Timely Comics (más tarde Marvel Comics ), que abarcaban desde Combat Kelly y The Ringo Kid hasta Tessie the Typist . También trabajó como freelance para media docena de otras empresas, incluyendo EC Comics. Berg adquiere notoriedad como «artista de chicas buenas«, contribuyendo durante los años 50 y 60 en publicaciones como Humorama del editor Abe Goodman, representando a mujeres atractivas usando estilos de pin-up generalmente en forma de gags humorísticos de un solo panel. Las contribuciones de Berg durante este período lo sitúan a la altura de contemporáneos reconocidos como Bill Ward y Bill Wenzel. 

Berg empezó a trabajar en Mad en 1957, al principio del mandato de Al Feldstein como editor. Durante cuatro años ofreció visiones satíricas sobre temas como la navegación, el cuidado de niños y el béisbol. En 1961, lanzó la sección «El Lado Más Ligero» de la revista , su creación más famosa. Berg tomaba un tema general (como «Ruido», «Espectadores» o «Dueños de Perros») y presentaba aproximadamente 15 viñetas sobre el tema. A partir del número 218 (octubre de 1980), abandonó el enfoque temático y, a partir de entonces, abordó varios temas en cada artículo. Berg solía incluir caricaturas de él y su propia familia —encabezada por su álter ego gruñón e hipocondríaco, Roger Kaputnik—, así como del equipo editorial de Mad

Berg tenía un doctorado honorario en teología. Publicaba regularmente obras de temática religiosa para Moshiach Times y el boletín B’nai Brith . Su interacción con Bill Gaines, el editor ateo de Mad , fue apropiadamente irreverente: Berg le decía a Gaines: «Que Dios te bendiga», y Gaines respondía: «Vete al infierno».

Caricatura de Bill Gaines y de parte del equipo de Mad realizada por Berg

Su compañero colaborador de MadAl Jaffee, describió en 2009 la personalidad única de Berg: «Dave tenía una especie de complejo mesiánico . Luchaba… tenía el bien y el mal dentro de él, chocando constantemente. Era triste, en cierto sentido, porque quería que lo tomaran muy en serio, y ya sabes, el personal de Mad simplemente no se tomaba nada en serio. Sobre todo, nosotros mismos… Se notaba en muchas de sus acciones. Tenía una personalidad muy moralista… Escribió un libro titulado Mi amigo Dios . Y, por supuesto, si escribes un libro así, sabes que el personal de Mad se va a burlar de ti. Le hacíamos preguntas como: «Dave, ¿cuándo se hicieron tan buenos amigos Dios y tú? ¿Fuisteis juntos a la universidad o qué?»»

Berg colaboró ​​en Mad durante 46 años hasta su fallecimiento, apareciendo en 368 números. Su última tira dibujada a mano apareció en el número 423 de Mad. Su última serie de tiras «Lighter Side», que dejó escritas pero no dibujadas, fueron ilustradas tras la muerte de Berg por 18 artistas de Mad como homenaje final; esta afectuosa despedida incluyó las últimas contribuciones de Jack Davis y George Woodbridge y apareció en el número 427 de Mad.



Un repaso pormenorizado a los contenidos de Two-Fisted Tales Vol. 2. (Todos los guiones Harvez Kurtman):



TWO-FISTED TALES #24: noviembre-diciembre de 1951.

Un expléndido Jack Davis abre con ¡La colina 203! (Hill 203!) un relato sobre la inutilidad de la guerra, en la que no hay ganadores y las situaciones absurdas que se producen. Un trabajado Wally Wood aborda, con ¡Retirada! (Bug Out!) el inútil toma y daca entre ejércitos que alguna vez produce víctimas entre sus propias filas. También tenemos una referencia a la salud mental, cuyas secuelas son menos vistosas que las físicas pero que también producen muchas víctimas. ¡Escombros! (Rubble!) es otra de las historias clave de este tomo. Dibujada por Kurtzman narra, viñeta a viñeta, página a página, como un coreano construye su casa, un hogar que comparte con su esposa y su pequeño hijo, y como la guerra la destruye «con una sola explosión de artillería«. Una nueva parábola de la inutilidad de la guerra, donde a veces el simple fallo de «El eslabón más débil» (Weak Link!) que ilustran Severin y Elder, puede hacer caer a todo un regimiento de  hombres.


TWO-FISTED TALES #25: enero-febrero de 1952.

Jack Davis abre con ¡Barro! (Mud!) uno de los escasos relatos de Two-Fisted Tales que tiene un final feliz. Feliz si lo comparamos con el tono medio de los guiones de Kurtzman, un pesimismo que diferencian estos cómics bélicos de todos los publicados antes y después. Con ¡Bunker Hill! y Wally Wood viajamos a otro confilicto bélico, concretamente a la Guerra de Independencia norteamericana, retornando a Corea con ¡Un cadáver en el Imjin! (Corpse on the Imjin!), un relato magníficamente secuenciado por Kurtzman. Finalmente, con ¡Bomba volante! (Buzz Bomb!) vamos a la II Guerra Mundial, justo cuando las germanas V-1 y V-2 tenían aterrorizado al ejército a la población y, tal y como narra este relato que ilustran Severin y Elder, incluso a los propios alemanes.


TWO-FISTED TALES #26: marzo-abril de 1952.

Este número 26 es un monográfico que hacer referencia a una misma acción militar desarrollada en Corea tan solo un año antes de publicarse. El resultado es impresionante, con las tropas norteamericanas marchando hacia la costa dedicando una historieta a cada ciudad que atraviesan. Severin se encarga en ¡La trampa! (The Trap!) de poner en marcha a los marines desde una colina hacia su próxima parada, ¡Hagaru-ri! (Hagaru-Ri!) donde Jack Davis prosigue la marcha del destacamente acosado por la aviación y las tropas surcoreanas, y lo hace desde el punto de vista de uno los soldados «enemigos». La tropa tendrá que esperar a un ¡Enlace! (Link-Up!) para poder proseguir su marcha hacia la costa. Se encargarán Severin y Elder de ilustrar las vicisitudes de la espera. Mientras que Wally Wood finalizará la pequeña saga llevando a los soldados a la costa de ¡Hungnam! (Hungnam!), desde donde partirán los soldados y en la que el protagonista no será un soldado de ningún bando. Todo en una dinámica saga que sabrá conectar con el lector de una manera especial.


TWO-FISTED TALES #27: mayo-junio de 1952.

En ¡Suerte! (Luck!) Severin y Elder ilustrarán las vicisitudes de un teniente que se cree inmortal. Wally Wood, muy cómodo en el género bélico, lleva al lector de Corea a 1876, concretamente a La última batalla de Custer (Custer’s Last Stand) en Little Bighorn, donde el pequeño ejército norteamericano fue sitiado por uno mayor compuesto por varias tribus indias. Lejos de ser un relato de triunfadores y de leyenda, es una matanza que viviremos junto a un soldado conciente de que van a morir todos, pues la batalla está perdida. Avanzamos hasta 1944 junto a Severin a una de sus jornadas más dramática, el ¡Día D! (D-Day!), que aborda el desenbarco de Normandía desde el punto de vista más humano. Finalmente volvemos a Corea con ¡Jeep! (Jeep!) otro de los platos fuertes del tomo, en la que Jack Davis ilustra la historia de un novato muy unico a su jeep, al que dota de personalidad bautizándolo como Katherine.


TWO-FISTED TALES #28: julio-agosto de 1952.

Severin y Elder llevan al lector al paralelo 38 de Corea donde los tanquistas, en un momento de calma, juegan a las ¡Damas! (Checkers!). Reciben la llamada de recuperar a una patrulla que están en una emboscada ¿terminarán la partida? Wally Wood nos lleva a la Guerra de Independencia norteamericana, concretamente a la batalla de ¡Pell’s Point! y de allí al Texas de 1836 en plena batalla de ¡El Álamo! donde Severin narra, desde el punto de vista de un soldado mexicano, la legendaria derrota norteamericana. Jack Davis avanza hasta la II Guerra Mundial, concretamente a la linea de defensa japonesa, en ¡Saipán! 


TWO-FISTED TALES #29: septiembre-octubre de 1952.

Abre el número 29, último del tomo, Jack Davis con ¡Corea! una historia que reflexiona sobre la vida y la muerte. Sobre que todas las vidas tienen valor y que incluso en el infierno hay que hacer lo posible por preservarlas. Un nuevo canto al pacifismo que hace tan diferentes estos cómics al resto. Severin demuestra lo bien que se le da dibujar aviones de la primera guerra mundial en ¡El barón rojo! (Red Knight!) donde se narran las últimas batallas del mítico aviador alemán. En el caso de Washington! es al futuro presidente de Estados Unidos al que Severin y Elder dan vida, desarrollándose la acción en un episodio que se produjo en la isla de Manhattan. Es posiblemente el que, por su tono, más desentona del tomo, que se cierra con ¡Abran fuego! (Fire Mission!), una reflexión sobre el miedo que tiene la particularidad de estar ilustrada por Dave Berg, autor que debuta en estas páginas pero que como hemos visto más arriba, será de capital importancia en la hojas de Mad.


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