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FIRE!!! 2019: ¡Ni un paso atrás!

El lema de esta 24 Edición del Festival FIRE!! no podría resultar más apropiado: Ni un paso atrás. Y es que corren malos tiempos. Los derechos y logros conseguidos por los eslabones más desprotegidos de la sociedad: trabajadores, mujeres, homosexuales e inmigrantes no solo no están avanzando, sino que retroceden ante la excusa de una crisis que, paradójicamente, parece afectar tan solo a los más débiles, a los que también se culpabiliza de provocarla. Y todo esto es falso, así que ni un paso atrás.

Ni un paso atrás ante la irrupción de partidos políticos de cariz claramente homófobo, anti izquierdista y anti feminista que se envalentonan mediante mensajes ridículos y plagados de cinismo, mentira y odio. Ni un paso atrás.

Y ni un paso atrás ante el cincuentenario de la revuelta de Stonewall, que tanto significó para la lucha de los homosexuales en particular y para la libertad en general y al que el festival FIRE!! ha querido homenajear en esta edición con un lema, repetimos, más oportuno que nunca y que conviene repetir cuantas veces haga falta: Ni un paso atrás.

(Fotos: Serendipia)

 

UN PASEO POR EL FIRE!!

Del 6 al 16 de junio se celebró la 24 Mostra Internacional de Cinema Gai i Lesbià, FIRE!! como es habitual en el marco del Instituto Francés de Barcelona, un entorno acogedor e ideal por incluir un magnífico cine. La respuesta del público ha sido en general más que aceptable, con días incluso en los que fue difícil encontrar sitio, aunque naturalmente las sesiones celebradas en festivo y fin de semana fueron las que más espectadores congregaron.

La Sección Oficial constó de 16 largometrajes, tres más que el pasado año; nueve documentales, dos más que en la anterior edición; y 28 cortometrajes, contra los 21 del pasado año. Sin olvidar el habitual vistazo al cine asiático (en colaboración con Cinemes Girona y Casa Asia) en la sección A L’Est de l’Eden, dentro de la cual se proyectaron dos películas provenientes de Vietnam y Japón (Cinemas Girona) y una de Australia (Inst. Francés). En resumen: más de diez días para conocer visiones de otras sexualidades provenientes de lugares tan dispares como Sudáfrica o Brasil.

LARGOMETRAJES

Seis de los 16 largometrajes de ficción eran estrenos a nivel estatal, mientras que el resto se exhibían por primera vez en Barcelona. Todos se proyectaron en dos ocasiones. Repasemos algunos de ellos:

Euforia es el segundo largometraje dirigido por la actriz Valeria Golino. Narra la emotiva historia de dos hermanos, radicalmente diferentes entre sí que tendrán ocasión de volver a encontrarse cuando uno descubre que el mayor sufre, sin saberlo, una enfermedad grave. Aquí la homosexualidad se tocará de manera colateral, no será el eje sobre el que girará la historia, pues el que un hermano lo sea tan solo será otra de las características que lo diferenciarán del otro, como también lo es la diferente situación social entre ellos o los distintos modos de vida. Temas universales contados desde el humor y la ternura.

Una de las favoritas de Serendipia fue la fascinante Air (Anatol Schuster, 2018), una producción alemana con ciertos toques oníricos protagonizada por dos jóvenes actrices que va más allá del clásico relato de angustia juvenil. Interpretada casi íntegramente por mujeres, Air está repleta de una poética femenina narrada con cadencia de cuento de hadas que se desarrolla entre bosques frondosos, bloques de extrarradio y paisajes industriales abandonados. Inolvidable y sugestiva.

En la argentina Un rubio (Marco Berger), tres jóvenes que trabajan en la misma fábrica comparten piso y dos de ellos terminarán compartiendo también lecho, pero no sin antes vivir una creciente tensión sexual. Y es que aparentemente ambos son heterosexuales, pero mientras uno terminará aceptando abiertamente su homosexualidad, el otro preferirá continuar viviéndola desde el armario. Todo culminará con un final modélico, emocionante.

Habitual en el FIRE!!, Marco Berger ya había presentado en la edición de  2017 Taekwondo , juego inocente pero con gotas de malicia. Y el año anterior Mariposa, que demostraba lo aficionado que es Berger a jugar con sus personajes y con el público.

L’Animale (Katharina Mückstein, 2018) está protagonizada por Mati (Sophie Stockinger), una adolescente que comparte con su pandilla de chicos su afición por las motos. Pero llega el despertar del amor, que recibe de forma contradictoria. Paralelamente la madre de la joven descubre la homosexualidad de su esposo, que este oculta, hipócritamente. Una sensible cinta austriaca que bucea en los sentimientos ocultos.

La brasileña Tinta Bruta (Filipe Matzembacher y Marcio Reolon, 2018) es un retrato sobre la soledad y el amor que se desarrolla en un castigado barrio de Porto Alegre, un purgatorio del que todos quieren escapar y en la que el joven protagonista tan solo se sentirá vivo al danzar, cubierto de pintura fosforescente, ante su webcam para un nutrido grupo de solitarios. Triste y desoladora.

Darkroom fue, en cuanto a asistencia de público, una de las películas triunfadoras del FIRE!!, algo que podría achacarse a su título o por haberse proyectado en el mejor horario, aunque posiblemente fue la combinación de ambos factores lo que contribuyó al gran éxito de la propuesta, ya que la sala del Instituto francés registró un lleno casi total de público eminentemente masculino. Darkroom, es la última locura del director alemán de culto Rosa von  Praunheim, que con más de cien películas a sus espaldas presentó su película en el escenario del Instituto Francés acompañado de la práctica totalidad del reparto del filme. La película está basada en la historia real de un asesino en serie que cometió sus crímenes entre 2011 y 2015, una sórdia historia que el director adapta a su estética kitsch tomándose muchas libertades y convirtiéndola en casi una broma con mucho humor negro, representada de forma teatral tanto por su puesta en escena como por la actuación de sus protagonistas.

Rosa von  Praunheim y su equipo presentando Darkroom.

A continuación otra de las cintas favoritas, Sauvage, primer largometraje de Camille Vidal-Naquet y único de los muchos títulos presentados durante el festival que tendrá carrera comercial en nuestras pantallas. Una película sin concesiones. Sórdida, cruel y con un protagonista cuyo hedor salta desde la pantalla hasta conseguir incomodar al espectador. Protagonizada por Félix Maritaud, actor al que volveríamos a ver, aunque en un rol menor, en Knife-Heart (Le couteau dans le coeur) de Yann Gonazález. En Sauvage hay violencia, drogas y prostitución. Pero también soledad y, paradójicamente, esperanza ante el buen salvaje que representa el protagonista, que aparecerá de la nada -sin vínculos aparentes con su pasado- y que solo reaccionará ante su amor imposible. Magnífica hasta ese final posible y desaprovechado en el que el pianista, como representación de la muerte, lo recogerá de la calle y se lo llevara. Y decimos desaprovechado porque en lugar de terminar ahí, el director nos ofrece otras dos salidas más quedándose, en nuestra opinión, con la más insatisfactoria. Cine visceral. Del que deja poso amargo.

Más ligera, aunque no por ello menos intensa, resultó la italiana Zen sul chiaccio sottile (Marguerita Ferri, 2018), protagonizada por una solitaria marimacho que pasa los días en moto con su grupo de amigos haciendo pequeñas trastadas. También es la única chica del equipo de hockey,  lo que no le ponen fácil. Uno de sus amigos se enamora de ella y paralelamente inicia una relación con una compañera de clase, todo lo cual llenará de confusión su, a pesar de todo, sencilla existencia en su pequeño pueblo de los Apeninos italianos.

Con Un coteau dans le coeur (Yann González, 2018) llegó el cine de género al FIRE!! Estrenada durante el pasado Festival de Sitges, donde no destacó ante la voluminosa programación del mismo, brilló especialmente en el FIRE!! por ser una propuesta inusual, que nada entre el giallo a lo Argento y el porno setentero  y que está protagonizada por una arrebatadora Vanessa Paradis,  como directora de cine porno gay de tercera, todo lo cual dará pié a descacharrantes escenas que contrastarán con los sangrientos crímenes cometidos por el asesino enmascarado ¿Quién es y porqué lo hace? Pues da lo mismo, ya deberían saber que en el giallo lo único importante es el como.

Cubby (2019) de Mark Blane y Ben Mankoff es una muestra de cine indie norteamericano con todo lo que ello conlleva. Una comedia loca sobre Mark, un joven que se desapega de su madre para vivir en Manhattan. Allí se ganará la vida cuidando a un niño de seis años. También tiene un amigo imaginario: el protagonista leather de la primera revista porno que vio en su vida y una amiga que le paga su parte del alquiler con unas especiales cupcakes elaboradas con marihuana. El resultado, repetimos, no puede ser más que muy loco.

Con Segunda estrella a la derecha (2019), nueva película de la directora española afincada en Colombia Ruth Caudeli, sigue sin convencernos. Si Eva +Candela (2018), que pudo verse en la pasada edición del FIRE!! nos pareció anodina y ridícula a momentos, esta tampoco nos resultó muy acertada. Cuenta la evolución en las vidas de cuatro amigas. Bodas, maternidad, excepto la protagonista, que además de ser lesbiana vive al día, sin aceptar los compromisos que la edad parece comenzar a ponerle por delante. Al final todo resultará ser producto de la sociedad y mientras ella aceptará formalizar su relación, sus amigas aceptarán que quizás sus vidas no eran tan maravillosas como pensaban e introducirán los cambios que les lleven a la felicidad. Rodada en blanco y negro, una decisión personal de la directora un tanto discutible, contiene planos rodados cámara en mano, descuidados, desenfocados, naturalmente adrede, que contrastan con algunos números musicales -uno a color- y una atmósfera poco o nada creíble. Y es que, si bien toda exaltación del empoderamiento femenino es positiva y sana, los resultados no tienen porque ser, obligatoriamente, interesantes.

Afortunadamente llegó Riot (Jeffrey Walker, 2018) un canto al activismo de izquierdas y la lucha en una Australia en el que la homosexualidad todavía estaba castigada en 1972. Basada en hechos reales, narra como un grupo de activistas homosexuales, comandados por Lance Gowland, un antiguo jefe sindical, buscan la manera de cambiar unas leyes injustas. A pesar de contener algunos momentos cercanos al melodrama, todo queda compensado durante en el último tercio del filme, cuando se desatan los disturbios ocasionados por la policía tras cargar sobre una marcha pacífica -y festiva- legalmente organizada por el colectivo gay, por su ciudad. Una justa reivindicación de un hecho poco conocido que se estrenó en Australia en forma de TV movie y que ha participado en diversos certámenes.

Rosa von  Praunheim bromeando con el director del FIRE!!

DOCUMENTALES 

Enmarcado dentro de la sección Pantalla Trans, el documental Transmilitary fue un detallado y muy correcto acercamiento al ejército norteamericano, donde trabajan más transexuales que en ningún otro sector, unos 15.000, a pesar de estar vetados desde el final de la 2ª Guerra Mundial. Enmarcados dentro del grupo Sparta, que busca retirar ese veto que pesa sobre ellos, se encuentra un nutrido grupo de hombres y mujeres transexuales, que trabajan duro por su país deseando que se respete su identidad sexual. Veremos sus vidas privadas, sus preocupaciones y anhelos en un momento en el que, tras haber retirado el presidente Obama el veto, la administración Trump volvió a ponerlo, dejando el futuro de estos soldados en una posición incierta.

The Ice King (2018) de James Erskine fue la sorpresa del festival. Nos parece muy meritorio que con un tema que a priori no forma parte de nuestros gustos particulares, como es el patinaje artístico, el director haya conseguido, gracias al enfoque que ha dado a su obra y a su completo trabajo de documentación, que este documental sobre la vida del patinador John Curry resultara ser el más interesante y emocionante que vimos durante el FIRE!!

Y es que Curry transformó el patinaje sobre hielo en una disciplina artística, yendo más allá y llevándolo por todo el mundo, convirtiendo incluso el London Pavilion en una pista de hielo, donde su compañía, acompañada por una orquesta sinfónica completa, ejecutaron coreografías propias del ballet. John Curry también fue el primer deportista abiertamente gay, algo que se supo por una indiscreción de un periodista que le entrevistó tras obtener el oro en las Olimpiadas de 1976. Veremos sus triunfos, sus dudas, su decadencia y muerte prematura por sida. Realmente pocos documentales se preocupan tanto por hacerse con material de primera, ya sea tanto proveniente de noticiarios como de la cámara de aficionados, sin olvidar la nutrida correspondencia que el deportista mantuvo con familiares y amantes a lo largo de toda su vida, a la que Erskine ha tenido libre acceso. Con todo esto se revela un apasionante y bien documentado relato sobre este icono cultural injustamente olvidado.

Otro de los documentales importantes que se proyectó durante esta edición del FIRE!! fue Now you are a Woman (2019), un sobrecogedor -y también esperanzador- testimonio centrado en la activista LBQ de Kenia, Gerald Hayo, que en los treinta minutos de metraje, narra como sobrevivió a la violación múltiple orquestada por su propio hermano mayor para ‘curarle’ de su lesbianismo y como vive la vida en común con su novia Deedee en Mombasa tras ser repudiada por toda su familia. Dirigido por Alba Muñoz y coproducido por el propio festival, el pase de Now you are a Woman contó con la presencia de la directora y de su protagonista, Gerald Hayo, que departió con el público tras la proyección.

El documental que más ilusionaba ver a Serendipia era Making Montgomery Clift (2018), basado en documentos familiares y cintas de audio con las que Robert Clift, sobrino menor del astro y director del film junto a Hillary Demmon, intenta desmentir algunas leyendas negras que se han escrito y vuelto a escribir y repetir sobre su tío, Montgomery Clift. Y aunque hay generosos aportes documentales, pues al parecer tanto  el hermano del actor como el mismo actor tenían la extraña costumbre de grabar y conservar todas las conversaciones telefónicas, el documental pronto se difumina centrándose en las dos biografías que iniciaron esa leyenda negra, especialmente la escrita por Patricia Bosworth con consentimiento de la familia y particularmente del hermano del actor, Brooks Clift. También hay valiosas imágenes familiares, poco o nada vistas, en las que se ve una imagen del actor vital, bromista y alegre, muy alejado del acomplejado y armarizado homosexual que nos vendieron, además de interesantes declaraciones de amigos y amantes. Algunas de las conclusiones que se extraen es que Clift aceptó su homosexualidad y la vivió abiertamente, para lo que evitó atarse a ningún estudio, controlando su carrera desde sus inicios. Rechazando entrar en el cine y permaneciendo en el teatro hasta poder obtener buenos papeles y siempre sin contrato de permanencia con ningún estudio. Así, rechazó muchos papeles que encumbraron a legendarios actores como William Holden, James Dean o Marlon Brando. También deja claro que Montgomery Clift tuvo el privilegio -incluído en su contrato- de poder retocar sus diálogos, algo que puede desprenderse de los guiones anotados que también obran en poder de la familia, siendo especialmente estremecedor el segmento dedicado a ¿Vencedores o vencidos? (Judgment at Nuremberg, Stanley Kramer, 1962).

Tampoco, por lo que se desprende de conversaciones y entrevistas, afectó tanto su vida el accidente que deformó su rostro, muy al contrario, Monty menciona como sus favoritos dos papeles realizados en producciones posteriores al accidente. También parece dejar claro que los problemas que  hubo durante el rodaje de Freud (1962), y que se achacaron a que Clift no memorizaba sus líneas, fueron en realidad ocasionados por su director, John Huston, que utilizó al actor como chivo expiatorio para justificar los retrasos en la filmación. En resumen, un material que sin duda dará -si no lo ha hecho ya- para un buen libro y del que el documental no deja de ser una introducción, dada la basta cantidad de material, entre cintas de audio, fotografías, bobinas de 16 mm y documentos que conservan los herederos del legendario actor.

CORTOMETRAJES

El conjunto de cortometrajes fue más que interesante, reuniendo muestras provenientes de diversos lugares de Sudamérica, Europa y varios españoles que se proyectaron como complemento a los largometrajes, siempre que la duración de estos lo permitiera.

El abanico temático fue muy extenso: Animación con el danés Bacchus (Rikkle Alma Krogshave Planeta, 2018), una fantasía psicodélica repleta de color y el francés Les lèvres gercées (Corres y Phung, 2018) en el que, con estética bande dessinée, se muestra el diálogo entre una madre y su hijo. Por su parte con Dos veintitrés, David Mora demuestra que tan solo hace falta ese tiempo, dos actores y una cámara para hacer una ingeniosa obra de ficción, al igual que Cocodrilo, un intimista y emocionante cortometraje de Jorge Yúdice que participó en la Berlinale. Alcobas blandas (Gabriel Morán) es una oda de tres minutos al cuerpo masculino, más interesante que el bien intencionado pero vacuo Tomboy (Román Reyes, 2019), que más que un cortometraje semejaba un comercial no demasiado inspirado, al contrario del sencillo y delicioso Turn it Around (2018) del holandés Niels Bourgonje. Os últimos romanticos (2019), del brasileño Joâo Cândido Zacharias, cuenta la misma anécdota entre dos hombres en la oscuridad de un cine desde ambos puntos de vista. El ingenioso Nacho no conduce es el trabajo de graduación de su director, Alejandro Marín, un malagueño que ha estudiado en la Escac y que con este cortometraje demuestra buena mano para narrar y dirigir a sus actores, entre los que destaca la ascendente Ingrid García-Jonsson.

CONCLUSIONES FINALES Y PALMARÉS 24 EDICIÓN DEL FIRE!!

Es un hecho constatable que el FIRE!! avanza y mejora año tras año. La selección de películas de este año ha carecido de cintas de relleno y ha constado en su mayoría de títulos europeos de calidad media/alta, con casi ninguno que pueda calificarse de flojo o malo. Proyecto Naschy ha podido ver 16 de los 25 largometrajes (ficción y documentales) que se han proyectado durante estos 10 días de festival, en el que como es habitual ha primado el buen ambiente y una aceptable afluencia de público.

Ha habido, asimismo, un buen número de invitados que han departido con el público sobre sus películas. Se contó con la presencia de los directores Rosa von Praunheim (Darkroom); Camille Vidal-Naquet (Sauvage); y del productor Luc Trémoulet (The Ice King), así como de los directores de los cortometrajes Cocodrilo (Jorge Yúdice y su ayudante Zebina Guerra); Los últimos románticos (Joao Cândido Zacharias); Now you are a Woman (Alba Muñoz y su protagonista Gerald Hayo); Darío (Jorge Trujillo); Nacho no conduce (Alejandro Marín) y Alcobas blancas (Daniel Morán). Hubo asimismo dos sesiones presentadas por el Grup de Joves del Casal Lambda con debate posterior y una por el Grupo de Dones del Casal Lambda, también con su posterior charla. Los directores del festival Americana, Xavier Lezcano y Josep María Machado, presentaron el film independiente norteamericano Cubby, que contó con conexión, via skype, con su director y protagonista, Mark Blane.

Pero por lo ajustado del tiempo fue casi imposible acudir a las charlas post screaming al tener que hacer cola para la siguiente cinta o coincidir en el tiempo con alguna proyección. Se proyectaban cuatro películas por jornada y los  horarios se han cumplido casi a la perfección y sin retrasos remarcables.

Como es habitual, se han celebrado diversas actividades paralelas, como el encuentro con el novelista Dominique Fernández, y presentación del libro Le peintre abandonné [El pintor abandonado]. O la presentación del magnífico Vestidas de azul de Valeria Vegas. También hubo una interesante exposición de cómic e ilustración, Una mirada transgresiva, comisariada por el galerista Xavier Morin que contó un día con la presencia de varios dibujantes quienes firmaban sus trabajos, que estaban disponibles en un puesto de venta, algo que, lamentáblemente no se anunció (al menos en la web del festival) y de lo que el público se enteró al ver todo el montaje. Así que ignoramos los dibujantes que estuvieron presentes. Sin duda este evento hubiera merecido más atención e información por parte de la, por otro lado, modélica organización.

PALMARÉS

Premio del público al mejor largometraje
Sauvage, de Camille Vidal-Naquet (Francia, 2018)

Premio del público al mejor documental
Now You Are a Woman, de Alba Muñoz (España, 2019)

Premio del FIRE!! al mejor largometraje 
L’animale, de Katharina Mückstein (Austria, 2018)

Premio del FIRE!! al mejor documental
An Army of Lovers, de Ingrid Ryberg (Suecia, 2018)

Premio del FIRE!! al mejor cortometraje
Nacho no conduce, de Alejandro Marín (España, 2018)

 

Como han podido ver, diez días repletos de buen cine y otras actividades. Y no olviden Al este del Edén la sección asiática del FIRE!!, que en esta ocasión cotó con los films: Portraits of the Rainbow, documental apasionante sobre el auge de la comunidad LGBTI en Japón, a través del ojo del famoso fotógrafo de moda Leslie Kee. Y Song Lang, del cantante y actor Leon Le, que lleva al espectador por el universo del cai luong, la ópera tradicional de Vietnam. Ambos se proyectaron previamente al Festival en Cinemes Girona. El tercero, Riot, de Jeffrey Walker, ya se pudo ver en la sede del festival, el Instituto Francés, durante la celebración del mismo.

Y tras concluir en Barcelona, el FIRE!! se va de gira por otras ciudades de Cataluña para llevar el espíritu de la Mostra a todos los públicos. En Reus y en Terrassa con L’Animale, de Katharina Mückstein, y en Santa Coloma de Gramenet con Air, de Anatol Schuster.

Keep the Fire Burning!

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El Festival FIRE!! celebró su edición número 23

(Foto: Serendipia)

Un nuevo año y una nueva edición de Fire!!, un festival de cine que, en muchos casos, permanece invisible y cuyos títulos tan solo podemos ver, los barceloneses, durante los aproximadamente diez días de festival. Y ya no únicamente invisible por las opciones sexuales LGBT que trata ; o porque muchos de sus títulos no se estrenan en nuestras pantallas; sino también porque  siguen siendo pocos los medios de comunicación acreditados que se hacen eco de este festival fuera de los propios medios LGBT. Afortunadamente durante esta edición la presencia del Fire!!  en prensa y televisión ha aumentado, aunque solo en las secciones especializadas en cine, pero ya es algo. Quizás la temática en la que está centrada la edición haya ayudado a ello. Y es que hablamos de la edición número 23, y ya no se trata de que haya que sumarse al evento en aras del buenrollismo y de la ley de lo políticamente correcto, sino porque, a fin de cuentas, estamos hablando de cine y de uno de los festival más veteranos (¿el que más?) que se celebra en nuestra ciudad con más de 20 años de historia, con un equipo que trabaja impecablemente para organizar y seleccionar un lote de cintas muy variadas, independientes, de diversos géneros, y cuyo trabajo no parece estar tan reconocido como el de otros festivales, que parecen tener más querencia entre los espectadores  contraculturales, gafapasta y hipster de turno. Continuamos sin querer barajar los motivos.

UN PASEO POR EL FIRE!!

Como ya comentamos en su momento, esta 23ª edición del Fire!!, la Muestra Internacional de Cine Gay y Lésbico que tuvo lugar, en su parte central, del 7 al 17 de junio en el Instituto Francésdedica su programación a uno de los colectivos más vulnerables dentro del ámbito LGTBI: los menores. Como especifica la propia organización, “llevaba años queriendo dedicar una edición de la Muestra FIRE!! a los niños y niñas que padecen desde pequeños no sólo la revolución interior de saberse diferentes al resto, sino también la incomprensión de su propio entorno familiar y escolar, dos pilares fundamentales en los primeros años de cualquier ser humano”. Así, varias han sido las propuestas centradas en esa temática, pero de forma diversa y de amplio contenido.

En cuanto a la afluencia de espectadores desde el primer día hemos visto aumentar la respuesta del público. 13 largometrajes, 4 documentales, 21 cortometrajes y una atención especial a la cultura trans con 3 documentales más. Sin olvidar un revelador vistazo al cine asiático (en colaboración con Cinemes Girona y Casa Asia) en la sección A L’Est de l’Eden, posterior a la muestra. Diversas visiones de esas otras sexualidades provenientes de lugares tan dispares como Estados Unidos, Brasil, Corea o Pakistán. De entre todas las proyectadas podemos resumir esta selección:

LARGOMETRAJES

The Book of Gabrielle está escrita, producida, dirigida y protagonizada por Lisa Gornick, encarnando a una ilustradora que está realizando un manual ilustrado sobre sexo. Durante su elaboración irá repasando su propia vida sexual, en especial cuando conozca a Saul (Allan Corduner), un reconocido escritor y una de sus principales inspiraciones. Junto a él y por medio de largas conversaciones, cual psicoanálisis, se cuestionará su vida y la relación que mantiene con su joven pareja, Olivia (Anna Koval), así como sus inseguridades en una cinta intimista, en la que predominan largos diálogos y delicados trazos de tinta. Pese a su buena premisa, ofrece un resultado deslavazado y un tanto pedante que merma sus pretensiones humoristas. Cercana al cine de Woody Allen, no posee la chispa de las producciones del neoyorquino.

Es inevitable no ver el drama Martesa (The Marriage) como un Brokeback Mountain kosovar. Al menos en lo que respecta a la historia de amor que durante el conflicto balcánico mantienen los dos jóvenes, Bekim (Alban Ukaj) y Nol (Genc Salihu), la cual, Bekim, pasados los años, prefiere olvidar y enterrar con su inminente matrimonio con Anita (Adriana Matoshi). Pero la cinta se enriquece con el trasfondo de la reciente guerra y las profundas heridas dejadas en la población, que tan solo quiere seguir y mirar hacia adelante. Realista y rodada con una cámara invasiva, que mantiene al espectador presente en todo momento dentro de la acción, The Marriage fue una de las más interesante cintas que se ofrecieron durante la presente edición del Fire!!

La producción hispano-colombiana Eva+Candela retrata mediante flashbacks, el nacimiento y muerte de la relación protagonizada por Eva (Silvia Varón), actriz en ciernes, y Candela (Alejandra Lara), exitosa directora cinematográfica. Pronto las tornas se vuelven y, mientras Eva consigue encarrilar una triunfal carrera, con largas ausencias del hogar por cuestiones de rodaje, Candela deberá dedicarse a la docencia.  Ruth Caudeli, directora española afincada en Colombia, nos subraya en su primer largometraje las semejanzas de los problemas que llevarán a la ruptura de la pareja con los mostrados en las cuatro versiones de A Star is Born, mostrando imágenes de la primera de ellas (William A. Wellman, 1937) en la pantalla de un televisor mientras las mujeres discuten. Muy convencional y en algunos momentos sonrojante (muestra la felicidad de la pareja con una batalla de almohadas), los resultados son bastante anodinos. Casi de telefilme de domingo tarde. Pero suponemos que también es una forma de normalización el que existan historias sencillas e incluso películas flojas en las cuales, para variar, la historia de amor no esté protagonizada por la habitual pareja heterosexual.

Mucho más interesante y gamberra resultó la argentina Hoy partido a las tres, con la que también debuta en el largometraje Clarisa Navas. De nuevo el deporte, pero en este caso como fondo, como macguffin, pues son las peripecias que la directora retrata alrededor del partido de fútbol femenino lo que da personalidad y enriquece esta ingeniosa producción que se desarrolla en un entorno humilde. Con actrices muy naturales, el humor estará muy presente, así como también la crítica social. Y mientras Las indomables esperan poder jugar el partido, ante la inminente lluvia, las jugadoras irán intrigando y jugando sus furtivas partidas privadas. Humor amargo, mala uva y un toque berlanguiano muy saludable.

They, de Anahita Ghazvinizadeh, nos narra la historia de tres personajes que se encuentran en un momento fundamental de sus vidas, en el cual deben de tomar una decisión: J (Rhys Fehrenbacher), a sus 14 años tiene las hormonas bloqueadas ante la duda de hacía qué identidad sexual decantarse; Lauren (Nicole Coffineau), comienza a estar harta de ir de un lado a otro y está pensando en quedarse con J, de quien es hermana; y Araz (Koohyar Hosseini), no sabe si casarse con Lauren e instalarse definitivamente en Estados Unidos o volver a su país. Durante la película veremos como los tres personajes, y en especial J, la protagonista principal, afrontarán la situación. Todo ello en una producción repleta de diálogos, sin proclamas ni aspavientos reivindicativos y que si puede tildarse de algo, es de resultar un tanto pausada, pero todo está tratado con gran sensibilidad en este primer largometraje de Anahita Ghazvinizadeh, responsable también del guión y primera película de sus tres protagonistas, que construyen actuaciones muy solventes.

Marvin ou la belle éducation es una remarcable producción francesa dirigida por Anne Fontaine, actriz, guionista y directora que tiene en su extenso haber magníficas cintas como Las inocentes (Les innocentes, 2016) y Primavera en Normandia (Gemma Bovery, 2014). En esta ocasión acompañaremos al joven Marvin Bijoux mientras recuerda su infancia en su pequeño pueblo, el acoso escolar que sufre en el colegio, y la incomprensión que recibe por parte de su familia, de humilde extracción social, que no saben que tienen una joya (bijoux) en su propia familia, algo que sí sabe detectar la directora de su escuela, que le dará todo su apoyo para que el joven marche a París y estudie interpretación.

Rodada con dominio del lenguaje cinematográfico y eficazmente narrada mediante flashbacks, ofrece toda una reflexión sobre la construcción del yo en un entorno poco favorable a las inclinaciones propias, igual que hace patente el poder sanador del arte (en este caso el teatro) para la aceptación de uno mismo y la comprensión de nuestra corcunstancia.  La película cuenta con la participación de Isabelle Huppert quien, interpretándose a sí misma, ayudará al joven Marvin a cumplir su sueño de triunfar como actor y escritor teatral mediante una obra con la que saldará cuentas con su pasado.  Otra de las perlas del FIRE!! que nos extraña no se haya distribuido comercialmente en nuestros cines.

Jenée LaMarque escribe y dirige The Feels, su segunda película, en la que también interpreta el papel de Nikki, la  hermana de Lu (Angela Trimbur), que va a casarse con Andi (Constance Wu) y celebrar su despedida de soltera, junto a un grupo de amigas y un amigo, en una casa en el campo. Pero, como es de suponer, al final las cosas no saldrán todo lo bien que cabía esperarse. Una cinta sobre la incomunicación que se va desinflando conforme avanza, a pesar del humor que la directora introduce, casi todo protagonizado por la amiga lesbiana “marimacho“, que contrasta con el grupo de glamurosas chicas. El que una de las invitadas sea cantante e interprete un par de insufribles canciones no hace más que añadir sopor a esta producción independiente (lease indie) norteamericana.

DOCUMENTALES

El francés Entre deux sexes (Entre dos sexos) muestra un tema tan desconocido como interesante: el de las personas intersexuales. Y lo hace centrándose en dos de ellas, tan diferentes entre sí como fascinantes. Un ser intersexual es lo que conocemos desde siempre  como hermafrodita, una persona cuyo cuerpo y estado de desarrollo de sus órganos sexuales parece haberlos dejado en una especie de ‘tierra de nadie’. Lo terrible es que la medicina ha experimentado en la infancia de estas personas extirpando lo que pensaba que sobraba y estimulando en ellos el sexo que los médicos pensaban que era el predominante. Han intentando, en pocas palabras y con cuantas comillas hagan falta, “normalizarlos”, a base de extirpar y mutilar. Pero… ¿quien da potestad a estos médicos para, como dioses, decidir la sexualidad de nadie?

El documental no deja indiferente al espectador, que se abrirá (o no) ante las diferentes, que no nuevas, identidades sexuales que se exponen de forma tan modélica. Y todo ello Régine Abadia lo convierte en imágenes de manera entretenida, sin monótonos bustos  parlantes, haciendo protagonistas a los intersexuales, en este documental nos llevará a su mundo centrándose especialmente en Ins A Kromminga y Vincent Guillot, interesante artista plástica que ha decidido exteriorizar sus problemas, miedos y alegrías mediante el arte y cuyas obras ilustrarán el documental ofreciendo un resultado más plástico. Una película repleta de personajes que con alegría y sentido del humor, pero también con el drama de haber sido heridos, luchan por la emancipación de una minoría invisible y magullada por la vida.  Estrenada en España gracias al Fire!!, Entre deux sexes ha estado presente en numerosos festivales internacionales como Brest (documentales), Douardenez (Francia), Lieja (cine y salud), Lyon (Écrans mixtes), Lisboa (Anormales), Niza (Amnesty International), París (Chéries-chéris, LGBT) y  Rennes (documentales de mujeres).

Muy interesante resultó también Vida y muerte de un arquitecto, película dirigida por Miguel Eek que mezcla la crónica negra de los sesenta con la homofobia y la corrupción política que despertaba la naciente especulación inmobiliaria traída por la llegada del turismo a las islas. En febrero de 1968 el arquitecto más importante de la historia de Mallorca, Josep Ferragut, fue encontrado muerto en medio del campo. Todos los indicios apuntaban a que había sido asesinado por un chapero. Pero el documental nos desvela otros aspectos de Ferragut que podrían haber causado su muerte, ya que el arquitecto luchó contra la corrupción y el desarrollo inmobiliario incontrolado de la costa. Quería que el boom no perjudicara el paisaje natural, lo que le granjeó no pocas enemistades entre políticos y urbanizadores. Además, Ferragut era gay en una sociedad que criminalizaba y perseguía a los homosexuales, por ello, se vio obligado a vivir una doble vida hasta su muerte, haciendo de él un hombre introvertido y deprimido. 50 años más tarde, Vida y muerte de un arquitecto reivindica una de las personalidades más interesantes de aquella época y recupera uno de los casos más oscuros de nuestra historia, pues los supuestos asesinos fueron soltados por falta de pruebas y nadie pagó por el crimen, que se dejó de investigar ante el escándalo que para la familia del arquitecto y para una sociedad tan pacata como la España del desarrollismo representaba la existencia de la homosexualidad.

El documental, muy bien desarrollado y documentado, valga la redundancia, evita caer en los bustos parlantes, optando por dramatizar algunos pasajes, pero de tal forma que en ningún momento estas escenas con actores chirrían, sino que añaden dinamismo a la acción. El ambiente de la noche con sus chaperos, pensiones y ‘casas que admiten’, que junto a lugares de tráfico homosexual como ‘la muralla’, que todos conocen, comenzando por la policía, contrasta con el ambiente laboral diurno con el magnífico trato que Ferragut daba a sus trabajadores (con los que repartía beneficios). Profundamente beato y de misa diaria, no en vano la obra maestra del arquitecto fue L’Església de Nostra Senyora dels Àngels de la Porciúncula, que, situada en Mallorca, no pudo ver terminada. El documental finaliza con el toque maestro, superponiendo los títulos finales sobre omágenes del monstruoso estudio abandonado del arquitecto, un edificio repleto de sombras y fantasmas de ese pasado rancio que, todavía hoy, sigue anegando algunos de los despachos ministeriales de nuestro país.

El magníficamente documentado Love, Cecil (Lisa Immordino Vreeland), navega en la vida y obra del fascinante y polifacético Cecil Beaton, uno de los fotógrafos y diseñadores más influyentes del siglo xx. Academicista y con textura de extra de DVD, la directora, que ya tiene más documentales biográficos en su haber, recurre a personajes, amigos y a los numerosos diarios publicados por Beaton, a los que suma extractos de viejas entrevistas. Con todo ello consigue un completo retrato de este diseñador, escritor, pintor y dandy. Un bon vivant que también creó los inolvidables decorados y vestuarios de My Fair Lady y Gigi. 

De su Inglaterra natal a las calles de Nueva York y al glamour del Hollywood Art Decó de los años 30; de su labor como fotógrafo de guerra a sus retratos de los miembros de la Casa Real; de Eliza Doolittle a la Factory de Warhol. Varias décadas y un mundo creativo en el cual el propio artista era otra más de sus obras.

Aunque nos resistimos a considerarla un documental, Obscuro barroco, producción franco-griega dirigida por Evangelia Kranioti fue uno de los perros verdes del festival. Y la organización lo sabía. Pero aún siendo arriesgada, también resultó ser, sin ningún género de duda, una de las más interesantes propuestas que se ofrecieron durante esta edición del FIRE!! Tan solo una productora llamada Tropical Underground podría haber sido responsable de esta cinta rodada y protagonizada por Brasil. Desde la selva del Amazonas a los edificios de Río. Del Pan de Azúcar a los Carnavales más famosos del mundo. Todo ello en un poético viaje a los misterios de la ciudad narrado por Luana Muniz, auténtico monstruo contracultural que es responsable de poner voz a este bello collage de imágenes, en las cuales el humo de la pipa de la santera se confunde con la bruma del amanecer en las fabelas, a las que también llegan los ecos y la locura del Carnaval. Humilde allí y excesivo en el Sambódromo de Río de Janeiro. Rúas repletas de colores, danzas. Apocalipsis. El carnaval como festival transgenero en una ciudad mutante: Edén, infierno y pulgatorio en el cual se mezcla y se transforma todo, dando paso a una versión apocalíptica y Rhinestone de la Nueva Carne que profetizara David Cronenberg. O como sentencia Luana, “Si Río fuera persona, sería travestí“.

Con Queerama llegó el documental que personalmente más esperábamos en Proyecto Naschy. Y no nos defraudó. Realizado a partir de los tesoros del Instituto Cinematográfico Británico, Queerama monta escenas de diferentes películas que han tocado el tema de la homosexualidad y la homofobia. Ya sea tanto de forma directa como latente.  También se recurre a documentales de los años 60, con entrevistas a gays y lesbianas que muestran los prejuicios existentes ante la homosexualidad. Al brillante montaje, hay que sumar una magnífica banda sonora (letra y música de John Grant y Hercules & Love Affair) que convierte a Queerama en una delicia audiovisual a la vez que en un artefacto de denuncia.

CORTOMETRAJES

A la selección de largometrajes y documentales se suma una exquisita muestra de cortometrajes, muchos de los cuales se van ofreciendo antes de de largos y cuya extensión, a veces, resulta un tanto ajustada. Calamity es una producción francesa dirigida por Séverine De Streyker y Maxime Feyers que nos muestra la reacción de una familia ‘normal’ cuando descubren, en una comida familiar, que su hijo está enamorado de un travestí que se encuentra en plena fase inicial de cambio de sexo. Bien narrado y con las dosis justas de humor, el cortometraje nos muestra en otra ocasión las reacciones contradictorias, cuando no de puro rechazo, ante un hecho que se encuentra más allá de su comprensión y de ahí el título: calamidad, un título abierto también a diferentes sentidos pues, ¿cual es la calamidad? que la ‘tragedia’ haya entrado en ese hogar ‘normal’ de una forma que no era la esperada o, que el amor así, a secas, sin género, sea rechazado en el seno familiar?

El español Tarde para el recreo de Pablo Malo se ubica, inicialmente, en ese bastión heterosexual que es el fútbol, para pasar después al ámbito familiar. Una anécdota, una confusión, dejará abierta la puerta para que el joven protagonista deje de avergonzarse de tener un padre homosexual que, a la postre y para que no le falte de nada a su hijo, vive con su pareja en una caravana.
La francesa Angèle Béraud presentó personalmente su corto de animación minimalista Natalie D. una pieza muy intimista que la directora ya anunció como muy personal (¿autobiográfica?) sobre la aventura de la protagonista con una turista americana de vacaciones por Europa. Ingenioso, artesanal y agridulce, como los amores fugaces. El también francés Malik de Nathan Carli, nos cuenta una fuga, la del protagonista, que tiene que mentir a todos para huir de un entorno que no lo acepta. Una cinta que juega a la confusión, despistando al espectador hasta que averigua cual es el motivo de la huida del protagonista. Un corto de acción bien narrada y con un esperanzador final.
Por su parte Soy Álex es un bienintencionado cortometraje documental con el que su protagonista, un youtuber de Barcelona, busca ayudar a otros chicos transexuales compartiendo su experiencia en las redes sociales.
Mucho más interesante resultó el canadiense I Like Girls, de Diane Obomsawin, que mediante animación y personajes al estilo funny animals, cuenta varias historias de iniciación lésbica. Fresco y divertido. También destacó Sandra Chamando (João Cândido Zacharias), intenso cortometraje brasileño en el que dos jóvenes pasan de la intimidad física, tras una noche de sexo, a abrir sus almas hablando del reciente fallecimiento de sus madres. El duelo y el dolor por la ausencia en una conversación repleta de sensibilidad. Al terminar el corto y hacerse en la sala el silencio, alguien exclamó: “¡Qué horror!”, sin haber sabido apreciar la belleza y la sencillez de esta intimista historia.

CONCLUSIONES FINALES Y PALMARÉS 23 EDICIÓN DEL FIRE!!

 

MEJOR CORTO
WREN BOYS de Harry Lighton

MEJOR PELÍCULA
1985 de Yen Ta

MEJOR PELÍCULA ( Premio del público )
LOS MODERNOS de Marcela Matta y Mauro Sarser

MEJOR DOCUMENTAL
GENDERBENDE de Sophie Dros

MEJOR DOCUMENTAL ( Premio del público)
BIXA TRAVESTY de Claudia Priscilla y Kiko Goufman

Proyecto Naschy ha acertado al pleno: ¡No hemos visto ninguna de las cintas premiadas! Lo que es todo un logro. Hablando en serio, lamentablemente y por razones ajenas, no  hemos podido cubrir como hubiéramos deseado esta edición del FIRE!!, Aún así hemos podido ver 11 de los 20 largometrajes (ficción y documentales) que se han proyectado durante estos 10 días de festival, en el que como es habitual ha primado el buen ambiente y la buena  afluencia de público. Técnicamente el único problema detectable, mínimo, fue que en algunas proyecciones los subtítulos en lugar de estar centrados estaban a la izquierda de la pantalla, lo que dificultaba su lectura desde algunos lugares de la sala.

Dominique Choisy hablando con el público (Foto: Pietro Besora)

La selección de títulos fue en general muy interesante y diversa, combinando películas independientes o experimentales junto a títulos mainstream. Y en esta ocasión sí hubo tiempo para coloquios posteriores a la proyección de algunas cintas, como Obscuro Barroco, que contó con charla posterior a cargo del  poeta y novelista Joan Duran i Ferrer. O la del escritor y poeta Carles Rebassa en Marvin ou la belle éducation. También se contó con la presencia de algunos directores y directoras como Marcela Matta (Los Modernos); Dominique Choisy (Ma vie avec James Dean); Angèle Béraud (Natalie.d.) o Marcel Gisler (Mario), entre otros, algunos de los cuales también departieron con el público tras la proyección de su filme. Todo ello como ejemplo de un festival que tiene muchas propuestas que ofrecer y que se va enriqueciendo año tras año.

Y no olviden que queda la parte asiática del FIRE!! con cuatro títulos, por supuesto fuera de concurso, que se proyectarán en los Cinemes Girona bajo el epígrafe Al este del Edén y que comprende los siguientes títulos:

Viernes 22 junio. 20 horas: Unveilde (Erin Heidenreich, USA, 2016)+corto Sisak (Faraz Arif Ansari, India, 2017).

Sábado 23 junio. 20 horas: White Nights (Razi Muhammed, India, 2015)

Viernes 29 junio. 20 horas: Fathers (Palatpol Mingpornpichit, Tailandia, 2017)

Sábado 30 junio. 20 horas: Dad is Pretty (Park Soo-Min, Kim Seung-Hyeob, Corea, 2017)

 

Keep the Fire Burning!

 

 

 

 

Categorías:FIRE!!

FIRE!!, la Mostra Internacional de Cinema Gai i Lesbià de Barcelona dedica su edición número 23 edición a los menores LGTBI

El Casal Lambda presenta la 23ª edición del Fire!!, la Muestra Internacional de Cine Gay y Lésbico que tendrá lugar del 7 al 17 de junio en el Instituto Francés. La Muestra se mantiene en el adelanto de fechas del año pasado para no coincidir con el World Pride 2018 en Madrid.

En la edición de este año, la Muestra FIRE!! dedica su programación a uno de los colectivos más vulnerables dentro del ámbito LGTBI: los menores. La organización llevaba años queriendo dedicar una edición de la Muestra FIRE!! a los niños y niñas que padecen desde pequeños no sólo la revolución interior de saberse diferentes al resto, sino también la incomprensión de su propio entorno familiar y escolar, dos pilares fundamentales en los primeros años de cualquier ser humano.

La programación cuenta con películas que tratan este tema desde múltiples puntos de vista; en algunos casos desde la plena aceptación y normalidad de familias que tienen la suerte de comprender la diversidad sexual y de género de sus hijos y de acompañarlos en sus complejos procesos de aceptación y transformación, en el caso de la transexualidad . Otros casos, lamentablemente, no son tan positivos como nos muestran las películas que tratan la homofobia y transfobia latentes en muchas familias y escuelas. Según los organizadores del FIRE!! “es importante conocer estas realidades de tantos países del mundo y de diferentes entornos como, por ejemplo, el deporte, ámbito al que hemos prestado especial atención este año donde la homofobia está más generalizada”.

Desde la Muestra FIRE!!, un año más, afirman que su lucha es a través del cine; de la educación y la cultura. Y por tanto incluyen en su programación largometrajes y documentales para reflexionar y disfrutar, “que inspiran nuestra acción y agitan nuestra conciencia”. Una programación, que afirman, “camina junto a nuestra voluntad de lucha y que se convierte en nuestra arma más poderosa”

AVANCE DE PROGRAMACIÓN

La programación de la 23ª edición de la Mostra FIRE!! cuenta con películas de FranciaEstados UnidosArgentinaUruguayKosovo o Suiza. Así como de EspañaPortugalJapónTailandia y Brasil. Los filmes se centran, como siempre, en temas como el amorla luchalos derechos y la transexualidad.

Como avance de la programación destacamos:

– “Marvin Ou la Belle Education” de Anne Fontaine (Francia, 2017) que trata el tema del bullying en la escuela y la superación a través del arte.

– “The Marriage” de Blerta Zeqiri (Albania, 2017) es una película cruda y realista con la situación política y social de Kosovo actual de fondo, donde los conflictos personales parecen quedar en un segundo plano pero marcan las vidas de los protagonistas para siempre.

– The Feels” de Jenée LaMarque (Estados Unidos, 2017), una comedia fresca de chicas que se adentra en los tabues entorno al orgasmo.

– “Mario” de Marcel Gisler (Suiza, 2018) es una historia de amor prohibido entre dos futbolistas profesionales que trata sin concesiones y de una manera clara y directa la homofobia existente en el mundo del deporte.

– “They” de Anahita Ghazvinizadeh (Francia, 2017) es una joya fílmica que ha pasado por el Festival de Cannes y trata el tema de identidad en la infancia con sensibilidad y mucha belleza.

– “Los Modernos” de Marcela Mata y Mauro Sarser (Uruguai, 2016) es una película muy actual, inteligente y que rompe estereotipos hornada del nuevo cine latinoamericano.
CASAL LAMBDA

El Casal Lambda de Barcelona es un centro asociativo sin ánimo de lucro que tiene como objetivo la normalización del hecho homosexual que desde 1976 ofrece a gays y lesbianas un espacio de encuentro y orientación, y un centro de información y documentación sobre sexualidad dirigido a profesionales e investigadores.

El Casal Lambda lleva a cabo un importante trabajo de proyección social con sus actividades culturales y el trabajo continuado de sensibilización hacia las instituciones públicas, los partidos políticos y el conjunto de la sociedad.

El objetivo principal del Casal Lambda es la normalización social de la homosexualidad. A menudo, la falta de este reconocimiento social lleva a gays y lesbianas a recluir su vida sexual y afectiva en circuitos cerrados y les causa dificultades para asumir, a la vez que se producen situaciones de discriminación.

Categorías:FIRE!!

Prende una nueva edición del Fire!! cargada de buen cine

(Foto: Serendipia)

De nuevo Proyecto Naschy en Fire!!! un festival de cine, en muchos casos, invisible. Ya no únicamente por las opciones sexuales LGBT que trata ; o porque muchos de sus títulos no se estrenan en nuestras pantallas; sino también porque pocos o nulos son los medios de comunicación acreditados o que se hagan eco de este festival fuera de los propios medios LGBT. Aunque al parecer algo está cambiando en este aspecto. De ser prácticamente unos de los pocos (por no decir los únicos) heterosexuales que se acercan a este festival para informar sobre las cintas que se proyectan, este año hemos podido encontrarnos con algún compañero más, lo cual hablando de la edición número 22 ya resultaba alarmante. Y no porque pensemos que haya que sumarse al evento en aras del buenrollismo y de la ley de lo políticamente correcto, sino porque, a fin de cuentas, estamos hablando de un festival de cine que se celebra en nuestra ciudad desde hace más de 20 años, con un equipo que trabaja impecablemente para organizar y seleccionar un lote de cintas muy variadas, independientes, de diversos géneros, y cuyo trabajo no parece estar tan reconocido como el  otros festivales, que parecen tener más querencia entre los elementos contraculturales de turno. Y preferimos no barajar los motivos.

UN PASEO POR EL FIRE!!

Esta edición del Fire!!, que de nuevo ha tenido como sede L’Institut Francès, ha ofrecido al público asistente un buen número de propuestas de lo más variado: 16 largometrajes, 8 documentales y 28 cortometrajes. Diversas visiones de esas otras sexualidades provenientes de lugares tan dispares como Estados Unidos, Brasil o Mongolia. De entre todas ellas podemos resumir esta selección, que mostramos sin orden ni concierto:

I Am Michael (Justin Kelly, 2015), nos cuenta la increíble historia de Michael Glatze, un reconocido activista gay juvenil interpretado por James Franco que dejó de “ser” homosexual para hacerse pastor cristiano. Un viaje por los laberintos mentales de este antiguo activista hipocondríaco en su intento de encajar la fe religiosa con su identidad sexual que terminará viajando a un extremo radicalmente opuesto. Y una nueva ocasión de comprobar que James Franco es uno de los más interesantes actores de su generación, que igual se transforma en el Duendecillo Verde como en el también demencial protagonista de Spring Breakers. Comprometido con el cine más independiente, no dudó en dirigir Interior. Leather Bar, una fantasía en forma de mediometraje sobre el rodaje de A la caza (Cruising, William Friedkin, 1979). Informado por su amigo Gus Van Sant de la historia de Michael Glatze, que había leído en una revista, no dudo en ser uno de los productores de esta cinta, previo acuerdo monetario de 75.000 dólares con Glatze. El resultado es una interesante cinta en la que también interviene Zachary (Mr. Spock) Quinto y realiza un minúscula aparición Daryl Hannah. Aunque correctamente narrada, el arco de transformación del protagonista resulta, de tan minucioso, bastante lento, casi tedioso, estirando la situación más de lo recomendable. Con todo, es interesante este retrato de una desesperada búsqueda de voz propia que acaba, paradójicamente, en la negación de sí mismo. Justin Kelly ha vuelto a la temática homosexual con su segundo largometraje, King Cobra (2016), en el que también interviene y produce James Franco.

Que una película ingeniosa, divertida e inteligente como Pushing Dead (Tom E. Brown, 2016) se estrene en España un año después de producirse y que sea dentro de un festival con una temática muy concreta, resulta un tanto vergonzoso. Y es que a pesar de que no sea un producto totalmente redondo, algo que achacar (y disculpar) a su condición de tardía opera prima, Pushing Dead es una muy saludable comedia que trata temas tan graves como son  el VIH con una magnífica naturalidad, sin permitir que la presencia de la enfermedad la convierta en la protagonista absoluta de esta cinta que, sobre todo, habla de la soledad, el amor y de esa familia adquirida (y libremente elegida) que conforma nuestra existencia. Diálogos ágiles e ingeniosos, buenas interpretaciones, personajes sólidos y empáticos. ¿Una comedia sobre el sida? en parte, pero mucho más, que no es poco. Una comedia sobre esa inhumana burocracia que es capaz de condenar a muerte al individuo por no poder pagar los medicamentos o los tratamientos médicos. Y también, de rebote, una magnífica crónica urbana que entre sus secundarios cuenta con rostros tan familiares como los de Danny Glober o Khandi Alexander, junto a otros que lo son menos pero que realizan un trabajo sumamente eficaz como  Robin Weigert y James Roday, sus protagonistas.

Amnistía Internacional colaboró con el festival recomendando y presentando uno de los títulos, el muy interesante, y original en su forma, documental La sociologue et l’ourson (Mathias Théry, Étienne Chaillou, Francia, 2016) que narra los nueve meses previos a la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en Francia. Durante esos nueve meses de gestación legislativa, la reputada socióloga Irène Théry explica lo que está en juego en un delicioso diálogo con su hijo Mathias (uno de los directores de la cinta), que graba estas reflexiones sobre la historia del matrimonio y lo absurdo de los argumentos en contra del proyecto. Mathias y su cómplice, Étienne Chaillou, articulan estos testimonios mediante muñecos, juguetes y cartulinas de colores, mezclándolo todo con imágenes reales y obteniendo un resultado sorprendente y divertido, que también ironiza sobre algunas reacciones, como las ofrecidas por los sectores más conservadores, un espectáculo lamentable de entre los que destacan los de la excómica Frigide Barjot con sus declaraciones incendiarias, que tan solo buscaban la propia notoriedad. Magnífica propuesta, original y muy ilustrativa, justa merecedora del premio a mejor documental de la muestra.

Marco Berger escribe y dirige con Martín Farina Taekwondo, cinta argentina que tiene, como pueden suponer, de todo menos artes marciales y una de las propuestas que obtuvo mayor afluencia de público junto a Tom de Finlandia (Tom of Finland, Dome Karukoski, 2017). Taekwondo es un juego inocente, pero con unas gotas de malicia. Ya no por lo que cuenta, sino por la forma de hacerlo. Berger, de todos modos, ya nos había demostrado en la edición anterior del Fire!! con Mariposa, que es aficionado a jugar con sus personajes y con el público.

En esta ocasión Berger y Farina nos encierran en una bonita casa de campo cercana a Buenos Aires, junto a un grupo de amigos, muchos de los cuales se conocen desde la infancia, que, lejos de sus trabajos, estudios y mujeres, dedican unos días a bañarse en la pileta, fumar porros, beber y hacer el vago mientras hablan de lo humano, de lo divino y de coger minas. Se trata de una reunión habitual de esta pandilla de amigotes, pero esta vez uno de ellos, Fernando, ha traído a Germán, un amigo de su clase de taekwondo, del que pronto sabremos que se siente atraído por su anfitrión.La historia se nos ha narrado muchas veces, pero la cámara (nuestro ojo) tiene la particularidad de detenerse, e incluso deleitarse, en los cuerpos semidesnudos de los muchachos, en sus pechos, en sus genitales, obligando al espectador a compartir la visión homoerótica del protagonista, que es también la de los directores, sobre esos cuerpos jóvenes (hermosamente fotografiados). Ese es el juego: contagiarnos la mirada de un homosexual sobre el cuerpo masculino hasta hacerla nuestra, sea cual sea nuestra orientación sexual.  Se nos antoja que es un excelente mecanismo para detectar la homofobia, o al menos para desconfiar de los que se escandalicen ante esa forma de retratar los cuerpos masculinos.

Rodada la desnudez masculina con toda naturalidad, nos habla, pues, de la homosexualidad a través  de la tensión sexual latente entre Fernando y Germán, una tensión que determina toda la intriga del filme y que se sostiene hasta el plano final. La resolución de la misma es una magnífica catarsis y, como tal, fue celebrada sonoramente por el público en sus dos proyecciones dentro de la muestra.

About Ray, también conocida como 3 Generations, cinta dirigida por la londinense Gaby Dellal, será una de las pocas propuestas ofrecidas en esta edición del Fire!! que tendrá estreno en España (como Tres generaciones) de la mano de DeaPlaneta.

Cinta mainstream,  trata el tema de un adolescente transgénero de quince años (interpretado por Elle Fanning) que, pese a las dudas de su madre Maggie (Naomi Watts) y su abuela lesbiana (Susan Sarandon) decide someterse a una operación de reasignación de sexo. Con ciertos toques de comedia añadidos (casi todos protagonizados por la pareja lesbiana), la cosa no finalizará ahí, y la cinta continuará cargando quizás demasiado las tintas en este tiovivo ascendente de problemas que, como suele suceder, terminará teniendo un final feliz.

¿Demasiado feliz el final? Pues más bien sí. Pero, si no como gran película, que no lo es, 3 Generations al  menos servirá para acercar el tema de la transexualidad a todo tipo de público y demostrar algo que ya sabemos desde que la vimos en Súper-8 (J. J. Abrams, 2011): que Elle Fanning puede ser más que esa magnífica diosa de la belleza que fue en la inmediatamente posterior The Neon Demon (Nicolas Winding Refn, 2016). Y porqué nos encanta Naomi Watts. Lo de que Susan Sarandon es grande no hace falta recalcarlo. Viene por defecto. Eso sí, nos corroe un tanto el misterio de por qué se programó una sola vez y a una hora tan poco afortunada (domingo 22.30 horas), algo que pasa automáticamente a formar parte de los numerosos misterios insondables del maravilloso y hermético mundo de los festivales de cine.

Jonathan fue, en nuestra opinión, una de las mejores (si no la mejor) cintas ofrecidas durante esta edición de Fire!! Con una temática innegablemente dura, pues narra, hasta la agonía, los últimos días de uno de sus protagonistas. No se detiene ni mucho menos ahí, ni hace de este trance el punto central de la historia, aunque sí uno de los principales motores de su guión. La película nos cuenta el día a día de Jonathan (Jannis Niewöhner), un joven de 23 años que pasa su vida cuidando de su padre Burghardt (André Hennicke), aquejado de un cáncer terminal, y haciéndose cargo de la granja familiar. Vive con ellos su tía Martha (Barbara Auer), hermana de Burghardt, con el que no se habla desde hace años. Un día a día monótono del que Jonathan escapa diseñando en su buhardilla lámparas y diversos objetos de arte. Anka (Julia Koschitz), una cuidadora, que llegará para ayudar al joven en los últimos días de su padre, pondrá amor y alegría en su vida, además de descubrirle sus virtudes artísticas. Un día llegará Ron (Thomas Sarbacher), un amigo de Burghardt del pasado, un extraño, un intruso que abrirá la caja de Pandora donde se escondía, enquistado, el secreto de la familia que no permitía la comunicación entre padre e hijo.

Jonathan cuenta con unos interpretes innegablemente carismáticos, especialmente el joven Jannis Niewöhner, un James Dean teutón que a pesar de su juventud cuenta con mucho oficio, consiguiendo fácilmente que el espectador empatice con su personaje. Nos conmoverá en su desesperada búsqueda del amor, del reconocimiento de su padre y de la verdad de por qué y cómo murió su madre, un tema tabú en esa casa. El padre del muchacho, que interpreta un convincente André Hennicke, es un tipo brusco, aparentemente falto de sentimientos hacia su joven hijo, pero, como descubriremos,  lo que realmente hay entre ellos es una bomba de puro amor, de sacrificio del uno por el otro, en esta historia magníficamente narrada. Tanto, que convierte escenas que podrían resultar extremadamente sórdidas (ese encuentro amoroso entre Burghardt y Ron casi en puertas de la muerte) en momentos de infinita belleza, de estremecedora humanidad.

Esta magnífica cinta, con la que debuta en el largometraje el joven director polaco Piotr J. Lewandowski, también escritor y guionista, no debería permanecer ‘aislada’ en festivales pues es de largo merecedora de ser estrenada en salas y de ser vista por espectadores con un mínimo de sensibilidad cinematográfica. Una muestra de que el cine es mucho más que un entretenimiento y que todavía tiene mucho que decir. Tan dura como bella.  

Mucho más convencional fue la comedia italiana Io e lei (Maria Sole Tognazzi, 2015), retrato de la relación entre dos mujeres maduras tan diferentes como son Federica (Margherita Bui), exitosa arquitecta, y Marina (Sabrina Ferilli), ex-actriz. La tímida e introvertida Federica estuvo en el pasado casada con un hombre con el que tiene un hijo en común; mientras que Marina ha sido siempre una lesbiana orgullosa y vitalista. Tognazzi, que ya dirigió en su anterior trabajo, Viajo sola (Viaggio sola, 2013), a Margherita Bui, nos muestra la madurez de una relación lésbica, sin provocación ni transgresión, dando valor y belleza a la naturalidad y normalidad con que se cuenta una historia de amor sencilla entre dos seres humanos.

Tom de Finlandia es un correctísimo biopic sobre el influyente artista Touko Laaksonen, que fue conocido como Tom de Finlandia, todo un icono de la cultura gay y más concretamente de la estética Leather. La historia parte desde su experiencia desgarradora y heroica en la Segunda Guerra Mundial, donde descubre su homosexualidad y un submundo de lugares de encuentro clandestinos entre hombres. Pero tras la guerra tendrá que lidiar otra lucha en su propio país, pues en Finlandia la homosexualidad fue considerada delito desde 1894 hasta 1971. Así que Touko se refugia en su arte, liberador y centrado en dibujos eróticos de hombres musculosos y desinhibidos. Con el tiempo sus imágenes acabarán publicándose en Los Ángeles, a donde será invitado por unos admiradores y donde descubrirá hasta que punto ha influido en la creación de toda una estética basada en sus dibujos de modelos musculosos, cubiertos con cuero, uniformes… una parafernalia que lo llevarán al éxito comercial en los años setenta y ochenta, enturbiados después con la eclosión del sida. Dome Karukoski lleva a la gran pantalla la vida y obra de este artista contando con gran sensibilidad, un buen diseño de producción, unos competentes intérpretes y sobre todo un magnífico guión que no cae en lo folklórico ni en lo más fácil, mostrando los colores apagados y los grises del Helsinki de los cincuenta y sesenta en contraste con la California multicolor de los setenta y ochenta donde se desarrolla la segunda parte de la cinta.  Una historia de rebeldía y reivindicación magníficamente retratada que se alzó con el premio del público.

Y de un buen biopic a un excelente documental: Chavela (Catherine Gund, Daresha Kyi, USA/México/España, 2017). Un completo recorrido por la vida y obra de esta innovadora y universal cantante que rompió esquemas con su imagen y forma de cantar y que tuvo que ganarse el respeto de sus compañeros de escenario y de barra -un submundo muy masculino y misógino- siendo la más macha de todos, cantando mejor y bebiendo más. La protagonista y sus amigos y compañeras hablarán de su condición de lesbiana, un secreto a voces desde el escenario que debía mantener con discreción fuera de él; de su encuentro deslumbrante con Frida Kahlo; de sus muchas amantes y sus aventuras. Su caída en desgracia por su alcoholismo severo y su vuelta a los escenarios, primero en un México que volvería a descubrirla y más tarde ,y a lo grande gracias al apoyo de Pedro Almodóvar, en los escenarios de los teatros de España y Francia, donde vivió los últimos mejores momentos de su vida. Un magnífico documental repleto de imágenes de archivo inéditas que nos muestran a una Chavela Vargas vital, divertida, sentimental. Enorme.

Heartstone (Hjartasteinn, Guðmundur Arnar Guðmundsson, 2016), vuelve a conducirnos  por el despertar sexual en la adolescencia, el descubrimiento del amor y de la muerte, en esta ocasión con idílicos escenarios islandeses como marco, cuyos atardeceres contribuyen a elevar el tono melancólico del relato. Un pequeño pueblo en el que todos se conocen y en el que se sabe todo de todos, será el escenario en el que crecerán Christian (Blær Hinriksson) y Thor (Baldur Einarsson), con los que viviremos pequeñas tragedias y alegrías: peleas con chicos mayores, habladurías y chismes, además de los primeros juegos en los que tímidamente aparecerá el sexo. Un verano en el que con el primer beso se iniciará un despertar sexual con el que tanto Thor como Christian perderán para siempre esa inocencia que nunca volverán a recuperar.  La cinta cuenta con unos actores infantiles realmente fantásticos y con una gran sensibilidad por parte de su director, que con este, su primer largometraje (que también ha guionizado) demuestra un firme pulso narrativo y visual.

Heartstone  nos habla del rechazo al diferente que provoca la no aceptación de uno mismo y el miedo a ser señalado y menospreciado, un miedo que puede conducir incluso al deseo de estar muerto. Un verano de iniciación y crecimiento que se alzó con el premio de la crítica.

Un nuevo documental y una nueva reivindicación. En The Death and Life of Marsha P. Johnson su director, David France, nos introducirá en una investigación posterior (y en paralelo con reivindicaciones actuales) sobre la extraña muerte de la activista trans Marsha P. Johnson, Drag Queen de leyenda, veterana de Stonewall y cofundadora del movimiento para los derechos trans que fue encontrada muerta en el río Hudson hace 25 años. Un caso que fue archivado como suicidio. Entraremos en la historia de la lucha por los derechos de los homosexuales, en la cual los trans fueron relegados a un segundo plan a pesar de la labor de activistas como Sylvia Riviera o la propia Marsha, críticos, como eran, con un movimiento que se estaba convirtiendo en una fiesta para la clase media blanca y en el que se movía un dinero que no revertía en ayudas para los sectores más indefensos.

Imágenes de archivo junto a entrevistas servirán a esta investigación que (como era de esperar) no resolverá mucho, pero que dejará claro que, la muy insatisfactoria resolución en falso del caso cuando este aconteció, pudieron tener papeles relevantes la mafia en connivencia con la desganada labor de la policía. Un interesante documental (ficcionado en parte) que, aunque quizás termina yendo a la deriva y acusando un cierto desorden expositivo, resulta valioso para conocer más sobre esta lucha y sus olvidados héroes.

Finalmente, en este repaso no nos olvidamos de algunos de los cortometrajes que pudimos ver, de entre los que destacamos Una noche (En Aften, Soren Green, Dinamarca, 2016), un sensible retrato de la homosexualidad no asumida o pospuesta. Nueve minutos muy bien aprovechados repletos de languidez y sutileza. El retrato de los problemas para salir del armario en ciertos ámbitos y comunidades, una temática que protagoniza el cortometraje australiano Clan (2014) de Larissa Behrendt, que de forma imaginativa (y presentado por el propio protagonista de la historia) nos narrará como James Saunders, un joven aborigen australiano, se unió al equipo de Rugby de los Convicts, compuesto exclusivamente por gays, con los que ganó tres Copas Bingham convirtiéndose, de paso, en un modelo para los jóvenes aborígenes gays de su país. My Gay Sister (Lia Hietala, Suecia, 2017) retrata escenas de normalidad entre parejas homosexuales, en esta ocasión desde el punto de vista de una niña, la hermana pequeña de una de las chicas que componen la pareja. no faltó la animación con el breve Et ta prostate, ça va? (Jeanne Paturlem y Cécile Rousset, 2016), o de temática trans como el español Siempre fui Álex (2016) de Sancho Ortiz de Lejarazu y Roberto Ruiz Céspedes, que nos habla del descubrimiento de la identidad sexual en la infancia de forma muy interesante. Y, finalmente, el español Grávido (Alejandro Durán, 2016) que tiene buenas ideas, pero empañadas por la posible bisoñez  de su director y por la posible urgencia de Durán, porteño afincado en Barcelona,  de mostrar una realidad vivida durante un rodaje en Alemania.

CONCLUSIONES FINALES Y PALMARÉS

PALMARÉS 22 EDICIÓN DEL FIRE!!

Premios del público:

Mejor largometraje: Tom of Finland (Dome Karukoski)

Mejor documental: Chavela (Catherine Gund y Daresha Kyi)

Premios del equipo del Festival:

Mejor largometraje: Heartstone (Guðmundur Arnar Guðmundsson)

Mejor documental: La sociologue et l’ourson (Mathias Théry y Étienne Chaillou)

Mejor cortometraje: My Gay Sister (Lia Hietala)

Descontando algunos pequeños problemas en la organización de los tiempos, lo que retrasó 45minutos el comienzo de una de las sesiones, el buen ambiente ha primado durante toda esta edición del Fire!!, que ha contado, además, con mayor afluencia de público y de más crítica generalista.

La selección de títulos se nos antoja más interesante y ajustada que la del pasado año, combinando películas independientes junto a títulos mainstream, algunos de los cuales se estrenarán en nuestras pantallas durante las próximas semanas.

El tiempo no dio para mucho más que cine y más cine, así que algunos coloquios y presentaciones debieron suprimirse o acortarse. Inconvenientes o ventajas de un festival que tiene muchas propuestas que ofrecer y que, como otros, diversificará, posiblemente, en el futuro su oferta de actividades paralelas ampliándola (además de a  fiestas y muestras fotográficas, como la que se ofreció en el mismo Institut Francés de Frédéric Noy, que ya comprende) a charlas con los directores de algunas de las cintas o presentaciones de publicaciones y libros que pueden estar relacionados con la temática del festival.

Keep the Fire Burning!

 

 

 

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